La salud digestiva es fundamental para el bienestar general. Entre las afecciones más comunes que pueden impactar el sistema digestivo se encuentran la gastritis y la enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE). Estas condiciones, aunque distintas, a menudo comparten síntomas y factores que pueden agravarlas. Comprender sus causas, síntomas, diagnóstico y tratamientos es crucial para un manejo efectivo, y en este contexto, el yogur y sus probióticos pueden desempeñar un papel beneficioso.

Gastritis: Inflamación del Revestimiento Estomacal
La gastritis es una de las afecciones del sistema digestivo más comunes. Ocurre cuando el revestimiento del estómago, la capa que lo cubre, se inflama e hincha. Esta condición puede presentarse de dos formas principales:
- Aguda: Dura por un corto tiempo y es la forma más frecuente.
- Crónica: Puede perdurar por meses y años. Aunque la gastritis aguda no suele ser grave, la gastritis prolongada puede causar una úlcera estomacal severa u otros problemas de salud serios.
Se estima que ocho de cada 1,000 personas padecen gastritis aguda, mientras que dos de cada 10,000 sufren la forma crónica.
Causas y Factores de Riesgo de la Gastritis
Las causas más frecuentes de la gastritis incluyen:
- El consumo de medicamentos como aspirinas, ibuprofeno o naproxeno y otras drogas de formulación similar. También los corticoesteroides para tratar el dolor crónico pueden irritar el revestimiento del estómago.
- El consumo excesivo de alcohol. El consumo crónico de bebidas alcohólicas puede irritar y erosionar la capa que cubre el estómago.
- El desarrollo de una infección estomacal a causa de la bacteria Helicobacter pylori (H. pylori). El 90% de los casos de gastritis se atribuyen a esta bacteria intestinal.

Las causas menos comunes de la gastritis son:
- Trastornos autoinmunes, como la anemia perniciosa, donde el propio sistema inmune ataca las células sanas de la capa que cubre al estómago.
- Reflujo biliar (de bilis hacia el estómago). El hígado produce bilis para ayudar a digerir los alimentos con grasa. El reflujo ocurre cuando la bilis vuelve al estómago en lugar de seguir su viaje al intestino delgado.
- Estrés físico extremo. Una enfermedad súbita o un accidente pueden desencadenar gastritis, incluso si la herida o el accidente no involucran al estómago directamente, como quemaduras o una lesión cerebral.
- Infecciones virales como la del herpes simple, más frecuentes en personas con el sistema inmune debilitado.
- Consumo de cocaína o sustancias corrosivas (como venenos).
- Una cirugía mayor también puede causar inflamación del revestimiento del estómago.
El riesgo de desarrollar gastritis aumenta con la edad, ya que el revestimiento del estómago es más fino en las personas mayores, la circulación disminuye y se ralentiza el metabolismo y la reparación de las mucosas. Además, los adultos mayores suelen consumir más antiinflamatorios no esteroides (AINES), que pueden causar gastritis. Dos tercios de la población mundial está infectada con Helicobacter pylori, siendo más frecuente en adultos mayores y grupos socioeconómicos vulnerables.
Síntomas y Contagio de la Gastritis
Los síntomas de la gastritis pueden variar y, en algunos casos, las personas no presentan ninguno o los confunden con indigestión. Se recomienda consultar al médico si se siente indigestión con frecuencia. Los síntomas comunes incluyen:
- Pérdida de apetito
- Náuseas y vómitos
- Sentirse extremadamente lleno luego de comer, aunque se haya comido poco
- Hinchazón
- Úlceras estomacales
- Pérdida de peso sin proponérselo
- Dolor o malestar estomacal
Síntomas que indican sangrado del revestimiento del estómago son:
- Vomitar sangre
- Heces negras
La gastritis en sí no es contagiosa. Sin embargo, la bacteria Helicobacter pylori sí lo es y una persona puede contagiarse por contacto con heces infectadas a través de alimentos. La mejor defensa para prevenir la propagación es lavarse las manos con agua potable antes de manipular alimentos.
Diagnóstico y Tratamiento de la Gastritis
Para diagnosticar la gastritis, se pueden realizar las siguientes pruebas:
- Prueba de aliento: Detecta la presencia de Helicobacter pylori al transformar la urea en dióxido de carbono.
- Análisis de sangre: Revisa el conteo sanguíneo, descarta anemia y detecta anticuerpos contra Helicobacter pylori.
- Prueba de heces: Busca la presencia de Helicobacter pylori y signos de sangre en las heces.
- Endoscopia superior (esofagogastroduodenoscopía o EGD): Permite al médico observar el revestimiento del estómago y tomar una biopsia.
- Radiografía gastrointestinal superior: Utiliza bario para visualizar el revestimiento estomacal.
El tratamiento depende de la causa. Si la gastritis es causada por medicamentos, el médico recomendará suspenderlos. Si es por Helicobacter pylori, se recetarán antibióticos (solos o en combinación) y antiácidos. Si la causa no es una infección, se pueden recomendar medicamentos de venta libre que disminuyen la cantidad de ácidos en el estómago, como:
- Antiácidos
- Antagonistas H2: Famotidina (Pepsid), cimetidina (Tagamet), ranitidina (Zantac) y nizatidina (Axid).
- Inhibidores de la bomba de protones (IBP): Omeprazol (Prilosec), esomeprazol (Nexium), lansoprazol (Prevacid), rabeprazol (AcipHex) y pantoprazol (Protonix).
En general, el pronóstico es bueno. Sin embargo, se recomienda hacer un seguimiento médico si ha habido sangrado o si este reaparece.
Complicaciones y Prevención de la Gastritis
Las complicaciones de la gastritis pueden ser graves:
- Anemia: Por sangrado debido a Helicobacter pylori o anemia perniciosa si es autoinmune (afecta la absorción de vitamina B12).
- Peritonitis: Si las úlceras estomacales empeoran y se rompe la pared del estómago.
- Cáncer de estómago: La gastritis crónica, especialmente con H. pylori o una afección autoinmune persistente, podría aumentar el riesgo.
Para prevenir la gastritis, se recomiendan cambios en los hábitos:
- Evitar las frituras o comidas con alto contenido de grasa.
- Disminuir el consumo de cafeína y alcohol.
- No tomar medicamentos antiinflamatorios no esteroides (AINES) sin supervisión médica.
- Comer comidas pequeñas a lo largo del día en vez de dos grandes comidas.
- Manejar el estrés.
- No acostarse hasta dos o tres horas después de una comida.
El Rol del Yogur y los Probióticos en la Salud Digestiva
El yogur contiene probióticos, que son bacterias vivas y levaduras "buenas" que pueden ofrecer múltiples beneficios para la salud digestiva. Estos probióticos no solo ayudan a combatir la bacteria Helicobacter pylori, mejorando los síntomas de la gastritis, sino que también fortalecen el sistema digestivo en general, promoviendo una mejor digestión y el fortalecimiento del sistema inmune.

Probióticos en el Yogur
Los tipos más comunes de probióticos que se pueden encontrar en el yogur son:
- Lactobacillus: Principalmente en el yogur y otros alimentos fermentados.
- Bifidobacterium: También presente en productos lácteos.
- Saccharomyces boulardii: Una levadura que se encuentra en los probióticos.
En el contexto del reflujo gastroesofágico, el yogur no solo alivia la irritación esofágica, sino que también aporta probióticos que ofrecen apoyo al tracto digestivo, y sus propiedades pueden ayudar a absorber el ácido estomacal. Aunque consumir probióticos a través de los alimentos es seguro, siempre se recomienda conversar con el médico de cabecera sobre la dieta a seguir, especialmente si se tiene gastritis o ERGE. Se prefieren los yogures descremados, ya que contienen más nutrientes "positivos" y menos azúcares agregados.
Reflujo Gastroesofágico (ERGE): Acidez y Regurgitación
La enfermedad del reflujo gastroesofágico (ERGE) aparece cuando el esfínter esofágico inferior (EEI), la válvula que controla el paso de contenido del esófago hacia el estómago, está alterada o se relaja de forma inadecuada. Esto permite que el contenido estomacal, incluido el ácido, vuelva al esófago, irritando la mucosa y causando una sintomatología y complicaciones características.
Enfermedad por reflujo: Síntomas, causas y consejos útiles
Síntomas del Reflujo Gastroesofágico
Los síntomas más característicos de la ERGE son:
- Acidez (pirosis): Una sensación de ardor detrás del esternón que ocurre cuando el contenido gástrico pasa al esófago.
- Regurgitación ácida: Los fluidos gástricos ascienden, pudiendo llegar hasta la boca.
Otros síntomas, menos comunes pero relacionados con esta patología, pueden incluir:
- Dolor de pecho
- Jadeos, dolor de garganta, afonía por irritación de la laringe
- Tos, asma o dificultad respiratoria por aspiración de ácido.
Casi todas las personas experimentan acidez gástrica en algún momento. Si la acidez es muy frecuente (2 o más días a la semana), puede ser indicativo de ERGE.
Causas y Factores que Agravan el Reflujo
La ERGE ocurre por una alteración entre los mecanismos de defensa del esófago y los mecanismos ofensivos del estómago (ácido y enzimas digestivas). La válvula EEI se mantiene abierta por un tiempo, permitiendo el paso del contenido. Algunos aspectos dietéticos y de estilo de vida que contribuyen o aumentan el riesgo de padecer ERGE son:
- Consumo de bebidas alcohólicas y tabaquismo: Ambos relajan el EEI.
- Alimentos irritantes o con alto contenido en grasas: Chocolate, pimienta, especias, menta, café, comidas con alto contenido en grasas. Estos alimentos favorecen la relajación del EEI y retrasan el vaciamiento gástrico.
- Bebidas carbonatadas: Las burbujas expanden el estómago, empujando el contenido contra el EEI.
- Hernia de hiato: El desplazamiento de parte del estómago hacia el pecho a través del diafragma favorece el reflujo. Aunque no todas las personas con hernia de hiato tienen reflujo.
- Aumento de la presión intra-abdominal: Sobrepeso u obesidad, embarazo, etc.
Algunos medicamentos también pueden causar o empeorar la acidez gástrica, como:
- Anticolinérgicos
- Betabloqueadores
- Broncodilatadores
- Bloqueadores de los canales de calcio
- Medicamentos similares a la dopamina
- Progestina
- Sedantes
- Teofilina
- Antidepresivos tricíclicos
Si cree que alguno de sus medicamentos está causando acidez, hable con su proveedor de atención médica antes de cambiarlos o suspenderlos.
Diagnóstico del Reflujo Gastroesofágico
El diagnóstico de la ERGE a menudo se basa en los síntomas típicos de acidez y regurgitación ácida. En niños mayores y adolescentes, la historia clínica y el examen físico pueden ser suficientes si los síntomas son típicos. En lactantes y niños pequeños, es más difícil debido a la incapacidad de describir los síntomas.
Si los síntomas persisten o son atípicos, el médico realizará un examen físico y preguntas detalladas sobre los síntomas, su duración, frecuencia, dieta, medicación y otros síntomas asociados. Se pueden sugerir una o más de las siguientes pruebas:
- Motilidad esofágica: Mide la presión del EEI y las contracciones del esófago.
- Esofagogastroduodenoscopia (EGD o endoscopia gastrointestinal alta): Permite examinar el revestimiento del esófago y el estómago, y tomar biopsias.
- Tránsito esofagogastroduodenal: Generalmente se realiza en caso de problemas para tragar.
- Prueba de pH esofágico ambulatoria (pHmetría): Mide la frecuencia y duración de episodios de reflujo ácidos (pH <4).
- Impedancia esofágica: Detecta movimientos de fluido y aire en el esófago, sea cual sea su pH.
- Esofagoscopia transnasal: Se introduce una sonda delgada y flexible con una cámara para buscar daño en el esófago.
- Prueba diagnóstica con inhibidores de la bomba de protones (IBP): Durante 2 o 4 semanas para ver si los síntomas mejoran.
Tratamiento del Reflujo Gastroesofágico
El tratamiento de la ERGE tiene como objetivos reducir la exposición del esófago al contenido gástrico y prevenir complicaciones. Se basa en cambios en el estilo de vida, medicamentos y, en algunos casos, procedimientos quirúrgicos.
Cambios en el Estilo de Vida y Dieta
Los cambios en los hábitos son fundamentales y, en muchos casos, suficientes para controlar la ERGE. Incluyen:
- Evitar alimentos y bebidas que desencadenan el reflujo: Alcohol, cafeína, bebidas carbonatadas, chocolate, jugos y frutas cítricas, menta, alimentos condimentados o grasos, productos lácteos ricos en grasa, tomates y salsas de tomate.
- Cambiar hábitos alimenticios:
- Evitar agacharse o hacer ejercicio inmediatamente después de comer.
- Evitar comer entre 3 a 4 horas antes de irse a dormir, ya que acostarse lleno aumenta la presión sobre el EEI.
- Ingerir comidas más pequeñas y distribuirlas en 5 tomas a lo largo del día en lugar de 3 grandes.
- Comer lentamente y masticar bien los alimentos.
- Otros cambios en el estilo de vida:
- Evitar ropa ajustada alrededor de la cintura.
- Bajar de peso si se tiene sobrepeso.
- Elevar la cabecera de la cama unos 15 cm.
- Dejar de fumar o usar tabaco, ya que debilita el EEI.
- Reducir el estrés (yoga, meditación).
- Cocciones y temperaturas: Preferir cocciones al vapor, hervido, papillote, microondas u horno. Evitar alimentos con temperaturas extremas.
- Consumo de líquidos: Consumirlos entre comidas y no durante las mismas para evitar aumentar el volumen del estómago.

La siguiente tabla resume los alimentos aconsejados y desaconsejados para una dieta orientada a la ERGE:
| Grupo de alimentos | Alimentos aconsejados | Alimentos desaconsejados |
|---|---|---|
| Lácteos | Lácteos desnatados; leche desnatada o semidesnatada, el queso fresco o los yogures desnatados | Ricos en grasa como la nata, leche condensada, los quesos curados o la leche entera |
| Cereales y derivados, tubérculos y legumbres | Cereales blancos, Legumbres (*Mayor tolerancia en cocciones suaves y pasadas por el pasapurés), Tubérculos | Bollería y pastelería como galletas con chocolate, croissants o bollos. |
| Frutas | Fruta madura pelada (plátano, manzana, pera), Fruta en compota | Frutas poco maduras, Frutas cítricas y ácidas (naranja, mandarina, limón, piña…) |
| Hortalizas | El resto de hortalizas (*Mayor tolerancia verduras en puré), Verduras de raíz (batatas, zanahorias, remolachas) | Flatulentas: coliflor, repollo, coles de Bruselas… Carminativas: ajo, cebolla, cebolleta Ácidas: tomate, pimiento Hortalizas crudas |
| Alimentos proteicos | Carnes blancas como el pollo o el pavo, huevo y embutidos tipo jamón dulce, pechuga de pavo… Pescado blanco | Carnes grasas (ternera o buey), Embutidos grasos |
| Alimentos Grasos | Aceite de oliva y semillas (girasol…) | Mantecas, mantequillas, nata, sebo, mayonesa, salsas grasas, aceites ricos en grasas saturadas |
| Bebidas | Manzanilla, tila, tomillo, romero, Agua, caldos desgrasados | Bebidas alcohólicas, Bebidas carbonatadas |
| Otros | Miel, Azúcar, Jengibre | Chocolates, cacao y sus derivados, Extractos para sopas, platos precocinados, Snacks, encurtidos, salsas picantes y ácidas, salazones |
Medicamentos para el Reflujo
Cuando los síntomas no desaparecen con cambios en el estilo de vida, los medicamentos pueden ayudar a controlar la ERGE. Los más utilizados son:
- Antiácidos: Neutralizan los ácidos estomacales y proporcionan alivio rápido, pero no curan el esófago dañado. Ejemplos: Maalox, Mylanta, Tums.
- Antagonistas de los receptores H2 (bloqueadores H2): Reducen la producción de ácido en el estómago. Actúan más lento que los antiácidos, pero ofrecen un alivio más prolongado. Ejemplos: Cimetidina (Tagamet HB), famotidina (Pepcid AC), nizatidina (Axid AR).
- Inhibidores de la bomba de protones (IBP): Bloquean la producción de ácido de manera más potente que los H2 y permiten que el tejido dañado del esófago se cure. Ejemplos: Omeprazol (Prilosec), esomeprazol (Nexium), lansoprazol (Prevacid).
- Bloqueadores competitivos del ácido potásico (P-CAB): Una clase más reciente de medicamentos que requieren receta médica para casos graves.
En niños y adolescentes, se recomienda un tratamiento de IBP de 2 a 4 semanas, con dosis proporcionales al peso. Es importante tomarlos una vez al día, media hora antes del desayuno. Los efectos secundarios suelen ser transitorios y leves. Para lactantes y niños pequeños con regurgitaciones, pueden usarse fórmulas antiregurgitación o hidrolizados de proteínas si se sospecha alergia a la proteína de la leche de vaca. El ondansetrón es un antiemético útil en casos específicos de vómitos, especialmente en niños mayores de dos años.
Tratamientos Quirúrgicos y Endoscópicos
En casos extremos, o cuando los medicamentos no son efectivos, se pueden considerar opciones quirúrgicas o endoscópicas:
- Fundoplicatura: El cirujano envuelve la parte superior del estómago alrededor del EEI para tensar el músculo y prevenir el reflujo (ej. Fundoplicatura de Nissen o Toupet).
- Dispositivo LINX: Un anillo de cuentas magnéticas se envuelve alrededor de la unión gastroesofágica para mantenerla cerrada pero permitir el paso de alimentos.
- Fundoplicatura transoral sin incisión: Procedimiento endoscópico para apretar el EEI sin cirugía abierta.
- Cirugía para bajar de peso: Puede ser una opción si la obesidad es un factor de riesgo principal.
Terapias Complementarias
Algunas terapias complementarias pueden ser útiles:
- Instrucción de respiración profunda (diafragmática): Ayuda a mejorar los síntomas de la ERGE.
- Jengibre, manzanilla y Ulmus rubra (olmo resbaladizo): Pueden recomendarse, aunque no se ha demostrado que reviertan el daño esofágico.
Complicaciones del Reflujo Gastroesofágico
En la mayoría de los casos, la ERGE no presenta complicaciones. Sin embargo, en situaciones más graves y crónicas, pueden aparecer:
- Esofagitis: Inflamación de la mucosa del esófago por exposición crónica al ácido.
- Úlceras y sangrados: Las esofagitis graves pueden llevar a esto, dificultando la cicatrización y reduciendo el diámetro esofágico.
- Esófago de Barrett: Cambio de la mucosa esofágica por una más parecida a la del estómago o intestino delgado, aumentando el riesgo de cáncer de esófago.
Cuándo buscar atención médica urgente
Es importante buscar atención médica urgente si se presenta:
- Vómito con sangre o material que luce como café molido.
- Heces de color negro (como alquitrán) o marrón.
- Sensación de ardor y dolor constrictivo u opresivo en el pecho (podría ser un ataque cardíaco).
Contacte a su proveedor de salud si:
- Tiene acidez gástrica con frecuencia o no desaparece después de semanas de autocuidado.
- Baja de peso sin querer.
- Tiene dificultad para tragar.
- Experimenta tos o sibilancias que no desaparecen.
- Sus síntomas empeoran con antiácidos u otros tratamientos.