Terremoto y Anticuchos: Tradición y Precios en las Fiestas Patrias Chilenas

Las celebraciones de Fiestas Patrias en Chile, especialmente el 18 y 19 de septiembre, son una ocasión esperada por muchos, marcando un regreso a la normalidad tras años de restricciones por la pandemia. Este año, el tradicional Parque O’Higgins vuelve a ofrecer fondas, espacios emblemáticos donde la gastronomía y la cultura chilena se fusionan. Sin embargo, el ambiente festivo se ve matizado por el contexto económico actual, con un notable aumento de la inflación que impacta directamente en los costos de los productos típicos.

Los fonderos, anticipándose a las consultas de los asistentes, ya advierten sobre un incremento en los precios en comparación con el último año de celebraciones masivas, 2019. Según información recopilada por 24 Horas, los icónicos terremotos y anticuchos podrían oscilar entre los $6.000 y $8.000 pesos chilenos. Una comerciante señaló con pesar: "Lamentablemente todo subió, entonces no podemos mantener los precios del 2019". Otro fondero corroboró esta afirmación, indicando que el anticucho, que el año pasado costaba $5.000, este año no podrá venderse por menos de $8.000 debido al alza en el precio de la carne y otros insumos.

infografía: comparación de precios de anticuchos y terremotos en Fiestas Patrias 2019 vs. 2023

El Trago Terremoto: Historia y Preparación

El trago terremoto es una bebida que se ha consolidado como parte fundamental de la identidad chilena en las Fiestas Patrias. Su popularidad se disparó a finales del siglo XX, y hoy es un indispensable en bares, restaurantes y puestos de comida durante las celebraciones del 18 y 19 de septiembre.

Origen del Nombre y la Popularidad

La historia más extendida sobre el origen del nombre de este cóctel se remonta a un sismo ocurrido en Chile en 1985. Los terremotos, como fenómeno natural y parte de la idiosincrasia chilena, han sido integrados en la cultura popular, y este trago es un claro ejemplo de ello. La bebida se compone tradicionalmente de vino pipeño, granadina y helado de piña. Su carácter refrescante y dulce lo hace muy apetecible, especialmente en un ambiente festivo.

ilustración: copa de terremoto con su decoración característica

El Vino Pipeño: Un Clásico Chileno

El vino pipeño, elemento esencial del terremoto, es un vino tradicional chileno. Su particularidad radica en el método de fermentación y almacenamiento, que se realiza en tinajas de greda selladas con barro. Esta técnica ancestral confiere al vino un carácter único. En caso de no disponer de vino pipeño, una alternativa común es mezclar vino blanco y espumante en partes iguales. La versatilidad de la receta permite que, dependiendo de la región, se puedan añadir otros licores como ron o fernet, enriqueciendo su sabor.

Variaciones y Adaptaciones del Terremoto

Si bien la receta clásica del terremoto es ampliamente conocida, no es raro encontrar variaciones y toques personales en su preparación. El helado de piña, por ejemplo, puede ser sustituido por helado de maracuyá u otras frutas. Sin embargo, se recomienda evitar los helados a base de leche para mantener la esencia del trago. El terremoto se sirve tradicionalmente en tamaño caña, con una capacidad de entre 300 y 500 cc, y a menudo se acompaña con picadillos como chorrillana o salchipapas, completando la experiencia gastronómica.

Elaboración del Trago Terremoto

Preparar un terremoto es un proceso sencillo que permite disfrutar de esta bebida emblemática en cualquier momento. Los pasos básicos incluyen:

  1. Verter el vino pipeño (o su sustituto) en los vasos.
  2. Agregar la granadina al gusto, permitiendo que caiga sobre el helado.
  3. Disfrutar de esta refrescante bebida dulce.

Se recomienda usar una pajilla o cucharilla para mezclar el helado con el vino, asegurando que todos los ingredientes se integren de manera armoniosa. Para aquellos interesados en explorar más sobre licores chilenos, se sugiere visitar la categoría correspondiente en sitios especializados.

La receta de un buen "terremoto"

Un Cóctel con Raíces Históricas

El cóctel terremoto, creado a finales del siglo XX, es considerado un derivado del "ponche a la romana". Su composición principal de vino pipeño blanco o vino blanco genérico, helado de piña y granadina, se enmarca en una larga tradición chilena de consumir vinos endulzados. Desde la época colonial, bebidas como los asoleados de Cauquenes y los pajaretes de Huasco y Elqui se disfrutaban con agregados dulces. Un documental estadounidense de 1937, "Travel Talks", ya mostraba a la clase alta chilena consumiendo vinos con acompañamientos dulces, similar a la champaña con frutas.

A mediados de los años 60 y 70, el "ponche" con frutas y helado de piña ganó popularidad en bares del Paseo Ahumada y la calle Santo Domingo. La costumbre de incorporar helado de piña a vinos con gas carbónico se hizo reconocible en Chile a partir de los años 70, especialmente en celebraciones de fin de año.

mapa de Chile destacando las regiones de origen del vino pipeño y zonas de producción de frutas para el helado

Una versión del origen del nombre de la bebida apunta al bar restaurante El Hoyo en Santiago, cercano a la Estación Central. Asimismo, el conocido bar La Piojera, en el centro de Santiago, también ha sido señalado por servir esta bebida desde antes de 1985.

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