Temperatura Óptima para el Crecimiento del Salmón

El cultivo de salmón es una actividad económica de gran relevancia a nivel mundial, con una industria que ha crecido sustancialmente en los últimos 60 años. Actualmente, aproximadamente el 70% del salmón producido globalmente es cultivado, alcanzando más de 2,8 millones de toneladas de salmónidos de cultivo en 2021. Este sector se ha posicionado como un pilar en países como Chile, que ha experimentado un notable y sostenido crecimiento en la producción de salmónidos en cautiverio desde la década de los ochenta, ubicándose como uno de los principales productores a nivel global. Las condiciones naturales óptimas para el cultivo de salmón, especialmente el salmón del Atlántico, incluyen temperaturas del agua fría que varían entre 8 °C y 14 °C (46 °F - 57 °F), una costa protegida y condiciones biológicas adecuadas. Chile, particularmente la zona sur austral entre las X y XI regiones, ofrece factores ambientales que se ajustan perfectamente a los requerimientos fisiológicos del salmón, como temperatura, pH, oxígeno, salinidad y pureza del agua.

Foto de salmones nadando en un centro de cultivo

El Salmón como Organismo Poiquilotermo y su Fisiología Térmica

Los salmónidos son seres poiquilotermos, lo que significa que su temperatura corporal y, por ende, su actividad metabólica, dependen directamente de la temperatura ambiental. Generalmente, crecen y se desarrollan óptimamente en un rango de temperatura entre 6 y 16 °C y en salinidades que fluctúan entre 28 y 32 ppm. Esta dependencia térmica hace que la temperatura del agua sea un factor fundamental en la fisiología de los peces.

Impacto de la Temperatura en el Metabolismo y Desarrollo

El incremento de la temperatura ambiental aumenta el metabolismo de los salmones y, en consecuencia, sus requerimientos energéticos, que deben ser cubiertos a través del consumo de alimento. Además, la temperatura influye significativamente en su capacidad reproductiva; por ejemplo, la temperatura óptima para Oncorhynchus mykiss (trucha arcoíris) es de 15 ºC. La temperatura también ejerce un profundo efecto sobre la tasa de desarrollo de las larvas y la supervivencia de los embriones. Diversos estudios han demostrado que la temperatura acelera la miogénesis, así como el desarrollo de órganos y tejidos corporales en varias especies de teleósteos, incluido Salmo salar (salmón del Atlántico).

Esquema del impacto de la temperatura en el metabolismo de los peces

La temperatura es un factor clave que afecta el metabolismo respiratorio y la excreción de amonio en las especies acuáticas. El consumo de oxígeno (O2) y la excreción total de nitrógeno (N) se incrementan con el aumento de la temperatura. Desde una perspectiva más amplia, la temperatura juega un papel fundamental en el funcionamiento de un ecosistema, regulando o afectando los componentes que determinan el espacio físico de los individuos, e influyendo en la solubilidad de nutrientes y gases, el estado físico de los nutrientes, el grado de toxicidad y las propiedades físico-químicas del medio acuoso.

Determinación de la Temperatura Óptima para el Salmón

Diferentes investigaciones han buscado establecer la temperatura ideal para maximizar el crecimiento y bienestar del salmón en sistemas de cultivo:

  • Estudio del NIFES (Noruega)

    El National Institute of Nutrition and Seafood Research (NIFES) realizó un análisis durante 45 días, midiendo las tasas de crecimiento de salmones adultos a temperaturas de 13, 15, 17 y 19 °C. Este estudio mostró que 13 °C fue la mejor temperatura para el salmón, aunque se sugirió que la temperatura óptima podría ser aún más baja. A temperaturas de 15 a 17 °C, los salmones crecieron bien, pero solo durante un par de semanas, ya que después de 45 días mostraron una reducción en el consumo de alimento y el crecimiento. Un estudio previo del NIFES ya había indicado que los mares cálidos reducían el apetito en los salmones, disminuyendo la asimilación del alimento en un 50% al comparar peces a 19 °C con aquellos a 14 °C. Los resultados más recientes confirmaron que el modelo de crecimiento del salmón se detiene a temperaturas más altas.

  • Investigación de la Universidad Dalhousie (Canadá)

    Investigadores de la Universidad Dalhousie en Canadá determinaron que la temperatura ideal para cultivar salmón del Atlántico (Salmo salar) es de 12,7 grados Celsius. A esta temperatura, la especie alcanza un equilibrio óptimo entre la actividad metabólica y el rendimiento físico. Las implicaciones de estos hallazgos subrayan la necesidad urgente de prácticas de gestión adaptativas dentro del sector acuícola.

  • Estudio en Sistemas RAS (Corea del Sur)

    Un estudio científico reciente en Corea del Sur, utilizando salmón triploide (solo hembras) cultivado en un sistema de recirculación acuícola (RAS), encontró que una temperatura del agua cercana a 14 °C ofrece las condiciones más favorables para el crecimiento y la salud del salmón del Atlántico (Salmo salar). Los salmones mantenidos a 14 °C mostraron la mayor tasa de crecimiento y eficiencia alimentaria, junto con una actividad antioxidante elevada y estable. La supervivencia fue superior al 95% en todos los grupos, lo que confirma la alta tolerancia del salmón del Atlántico dentro del rango experimental de 10-22 °C. Fisiológicamente, los indicadores bioquímicos plasmáticos se mantuvieron estables en la mayoría de los tratamientos, sin alteraciones significativas en glucosa, triglicéridos o colesterol. Esta investigación proporciona una base científica sólida para optimizar los sistemas de producción de salmón del Atlántico en tierra firme.

Estas investigaciones demuestran que, si bien el salmón puede tolerar un rango amplio de temperaturas, existe un punto óptimo de crecimiento y eficiencia que generalmente se sitúa entre los 12.7 °C y 14 °C para el salmón del Atlántico, siendo 13 °C una temperatura destacada en algunos estudios.

Temperatura y Salud del Salmón: La Lucha contra Parásitos

El incremento en la intensidad de los sistemas productivos de salmón ha llevado a un aumento significativo de enfermedades. Uno de los problemas sanitarios más importantes es la diseminación de ectoparásitos, como el crustáceo copépodo Caligus rogercresseyi, conocido como «piojo de mar». Este parásito genera pérdidas económicas considerables al disminuir el crecimiento de los peces y aumentar los costos por tratamientos.

La temperatura tiene un rol de gran importancia en el desarrollo del ciclo de este copépodo, ya que incide directamente sobre la velocidad y viabilidad de sus procesos fisiológicos. Por ejemplo, su ciclo de vida en la trucha arcoíris dura 45 días a 10.3 ºC, 32 días a 12.8 ºC y 26 días a 15.2 ºC. Se ha estimado que el umbral mínimo de temperatura para el desarrollo del parásito es de 4.2 °C, ya que a menores temperaturas el copépodo disminuye el consumo de oxígeno y alimento.

Infografía del ciclo de vida del Caligus rogercresseyi en relación con la temperatura

Cuando el salmón es parasitado, sufre daños como pérdida de epitelio, úlceras, necrosis tisular y la consecuente pérdida de la función de la piel como barrera física y microbiológica. Como resultado, los peces afectados reducen su apetito, crecimiento y eficiencia de conversión alimentaria, y el estrés y las lesiones los hacen más susceptibles a infecciones secundarias debido a una inmunocompetencia disminuida.

Estrategias de Cultivo en Aguas Profundas para la Gestión de la Temperatura y Parásitos

Ante estos desafíos, se están buscando sistemas alternativos para cultivar salmones. Uno de ellos es el cultivo de peces en aguas profundas, donde la temperatura es menor que la de la superficie, aprovechando que el ciclo de vida de C. rogercresseyi es dependiente de la temperatura del agua. Se busca así esclarecer la factibilidad de cultivar salmones a menor temperatura y mayor profundidad sin afectar los índices productivos, para disminuir el contagio de este parásito.

Los cultivos de salmones en Chile, durante la etapa de engorda, son trasladados al mar y colocados en balsas jaulas, que se ubican entre 1 y 5 m de profundidad, en la primera capa de aguas marinas donde las temperaturas fluctúan entre 8 y 13 °C. En estos ambientes, la temperatura del agua disminuye conforme aumenta la profundidad.

Diseño e implementación de primera jaula flotante de chitas en el mar peruano

Tecnologías de Cultivo Innovadoras

  • Jaulas tipo snorkel: Se ubican a 3 o 4 metros de profundidad, y permiten el acceso a la superficie mediante un tubo central. Este tubo, hecho de lona o red de plancton, impide el paso de los copepoditos, generando un área libre de parásitos. La eficacia de estas jaulas ha demostrado entre un 24 y 65% de disminución del contagio por copépodos. Además, permiten a los peces acceder a la superficie para llenar su vejiga natatoria, un aspecto crucial para su bienestar, a diferencia de otras jaulas totalmente sumergidas.

  • Jaulas totalmente sumergidas: Restringen el libre acceso del pez a la superficie. Los salmones pueden tolerar la inmersión hasta 4 m de profundidad durante tres semanas sin alterar su crecimiento o bienestar. Este tipo de cultivo ofrece ventajas como la reducción de daños por tormentas, floraciones de medusas y algas, e infestaciones por C. rogercresseyi. Sin embargo, prolongar el tiempo de inmersión puede disminuir el crecimiento, alterar los patrones de natación y afectar el bienestar de los peces debido a la alteración de la flotabilidad.

Un proyecto en fase de desarrollo busca diseñar una tecnología de cultivo que permita controlar la temperatura y fotoperíodo en la fase de agua dulce, utilizando aguas de distintas profundidades de lago para el manejo térmico. Esto permitiría optimizar el ciclo de cultivo del salmón coho y lograr la esmoltificación en tan solo 7 meses, en comparación con los 18 meses en condiciones naturales en el hemisferio norte. Sin embargo, la entrada de smolts de baja talla al mar durante el verano ha presentado dificultades de adaptación por las altas temperaturas, resultando en un aumento de la mortalidad. La meta es lograr un smolt temprano en primavera para evitar el traslado al mar en verano, lo cual requiere asegurar la pureza de las aguas y un aprovechamiento real de las ventajas térmicas.

Cambio Climático y el Futuro del Cultivo de Salmón

El calentamiento global y el aumento de las temperaturas promedio tendrán consecuencias significativas para los salmones, cuyo crecimiento es sensible a la temperatura. Con la predicción de la FAO de que la población mundial alcanzará los 9.800 millones en 2050, y que la demanda de alimentos aumentará drásticamente, se requiere una mayor producción de salmón de cultivo. Sin embargo, esto debe ir acompañado de reducciones significativas en el impacto medioambiental y mejoras en la eficiencia de los recursos, incluyendo la gestión térmica para mantener la salud y el crecimiento óptimo del salmón.

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