El maíz es un cereal, fuente de antioxidantes, que nos permite acompañar nuestros platos y ensaladas de una forma rica y sana. Sin embargo, es posible que, una vez comprado y abierto, se eche a perder bastante pronto, algo que debemos evitar para aprovechar al máximo este alimento de temporada, que suele ser más fácil de conseguir a un precio justo en determinadas épocas del año.

Métodos de conservación para el choclo
Existen diversas formas eficaces para conservar el maíz y mantenerlo como el primer día. Dependiendo de si se trata de choclo desgranado o en formato de pastelera, es fundamental seguir ciertos pasos para asegurar su calidad.
Preparación previa: el secreto contra el amargor
Un aspecto clave que debemos considerar es que el choclo posee una enzima que, al congelarse, se expande y, con el tiempo, produce un sabor amargo. Mientras más largo sea el tiempo de congelado, más se desarrolla este sabor. Por ello, se recomienda lo siguiente:
- Al raspar el choclo, es vital no llegar hasta la corteza, ya que es ahí donde se concentra el componente que genera el amargor.
- Si va a congelar choclo desgranado, es importante pasarlo por cocción en agua hirviendo, enfriarlo inmediatamente con agua fría para cortar la cocción, colarlo muy bien y luego congelarlo.
- En el caso de la pastelera, es obligatorio darle una cocción previa para evitar que el resultado final sea amargo.
Cómo Conservar el Choclo para Disfrutarlo Todo el Año
Congelación y almacenamiento
Si nos gusta utilizar el maíz de forma habitual pero no queremos estar comprando las mazorcas y limpiándolas constantemente, el congelador es nuestra mejor herramienta. Para conservarlas, solo necesitaríamos meterlas en una bolsa de plástico hermética. Es fundamental intentar eliminar toda la cantidad de aire posible de la bolsa, para que así aguante durante más tiempo. Asimismo, es importante no lavar las mazorcas antes de este proceso.
Conservación mediante el escaldado
Si quieres almacenar una cantidad de maíz considerable sin que se estropee, la conserva es otra de las mejores opciones. El proceso es muy sencillo:
- Pelamos las mazorcas, quitamos los pelillos y las hojas.
- Las echamos a hervir en una olla grande con agua.
- Cuando el agua esté hirviendo, echamos un buen puñado de sal y las escaldamos durante 20 minutos.
- Pasado este tiempo, sacaremos las mazorcas y las meteremos en agua fría para conservar la textura adecuada.
Gestión del maíz en lata
En ocasiones, compramos una lata de maíz en conserva y nos sobran granos. Nuestro objetivo es guardarlos en el mismo recipiente, intentando que el producto se mantenga prácticamente igual que cuando lo abrimos por primera vez.