En la búsqueda de soluciones financieras rápidas, un creciente número de personas recurre a aplicaciones móviles que prometen préstamos sencillos y sin mayores requisitos. Sin embargo, lo que a primera vista parece una oportunidad de conseguir dinero rápido -lo que algunos podrían describir como "prestar plata sopa"-, se ha convertido en una sofisticada red de extorsión digital, con profundas implicaciones sociales y económicas.
¿Cómo Operan las Aplicaciones de Préstamo Fraudulentas?
El Atractivo Inicial y la Trampa de los Permisos
La propuesta de estas aplicaciones suele ser muy atractiva. Para ello, la app solicita al usuario ingresar ciertos datos mínimos para su evaluación crediticia, como, en algunos casos, solo la cédula de identidad. Este proceso ágil, sin codeudores, ni historial crediticio, y a menudo publicitado como "préstamos rápidos sin papeleos", "dinero urgente" o "tu crédito en minutos", es un gancho poderoso para quienes no tienen acceso a la banca tradicional.
Hasta aquí, la propuesta parece atractiva. Sin embargo, el verdadero riesgo aparece después de instalar la aplicación: la mayoría de estas apps requieren que el usuario otorgue permisos que prácticamente entregan el control total del teléfono al prestamista.

El nivel de información al que acceden es muy amplio, incluyendo:
- La agenda de contactos
- Registro de llamadas y SMS
- Ubicación
- Correos electrónicos
- Uso de la cámara y el teléfono
- Acceso al IMEI (International Mobile Equipment Identity)
- Alarmas y notificaciones invasivas, entre otros.
Cuando una persona descarga una aplicación en su teléfono móvil, tiene que permitir o rechazar diversos permisos para que esta acceda a información personal. De esta manera, las aplicaciones logran recopilar y monitorear toda la información personal del usuario. Esta es la razón por la cual estas plataformas no exigen fiadores ni historial crediticio, ni certificados laborales, ni fotocopias ampliadas: porque no hay un seguro más poderoso que el de acceder a la lista de contactos de sus clientes. Es "peor que ojear el álbum familiar del pobre deudor".
Tasas de Interés Usurarias y Cargos Ocultos
Estas aplicaciones dan préstamos, ofreciendo inicialmente tasas bajas y plazos amplios. Sin embargo, al momento de la aprobación del crédito, a menudo los plazos de pago son más cortos de lo promocionado y los intereses son altos, sin que la información sea comunicada con anterioridad a recibir el dinero. Las tasas de interés pueden ser del 20, 30 y hasta 40% mensual, porcentaje que claramente es una estafa; si los intereses se dan diariamente, a final del mes resultan siendo aún más altos.
La mayoría de estas aplicaciones ofrecen tasas de interés por debajo de la tasa de usura establecida legalmente (en Colombia, por ejemplo, el 45,27% efectivo anual o 3,16% mensual para marzo de este año). Sin embargo, hacen descuentos por tarifas de uso de la plataforma y comisiones que terminan superando con creces esos techos legales. Por ejemplo, por un préstamo de $100.000, las personas tienen que pagar hasta $40.000 por el mero uso de la aplicación, lo que se convierte en un interés del 40% "mal disfrazado".
Casos como el de una usuaria que aceptó un desembolso de $50.000 y solo recibió $46.000 con un interés del doble y solo seis días para pagar, son comunes. Además, si el usuario necesita una extensión de plazo, esto implica costos adicionales, como los $50.000 adicionales que tuvo que pagar alguien por una semana más de plazo.
Métodos de Cobranza Extorsivos y Abusivos
La implicancia de este conjunto de permisos se manifiesta después de que se otorga el crédito: cobranza extrajudicial de manera abusiva y extorsiva. Si los pagos no se realizan a tiempo o los usuarios incumplen con las cuotas pactadas, las aplicaciones, aprovechando la información personal recopilada, los amenazan con difundir, entre todos sus contactos, su supuesta condición de deudor o les atribuyen situaciones o conductas que resultan agraviantes para su honor.
Alertan por extorsiones a través de aplicaciones que ofrecen préstamos - En Punto
Los usuarios reportan experiencias como:
- Alarmas autoprogramadas en sus teléfonos.
- Bloqueo de su uso.
- Mensajes emergentes imposibles de eliminar.
- Contacto telefónico con terceros, incluyendo familiares y amigos.
- Amenazas directas de daño físico o revelación de información sensible.
La vergüenza es quizás el sentimiento predominante entre quienes acceden a estos créditos informales, ya que casi siempre lo hacen a escondidas de sus familias y amigos, lo que hace que la posibilidad de quedar expuestos sea el mejor incentivo para exigir pagos. Se envían mensajes a contactos cercanos del deudor, acusándolos de ser "ladrones", "estafadores" o "malos pagas", a menudo con fotos del usuario editadas ofensivamente. "Si no pagaba antes del día y la hora de vencimiento, entonces los prestamistas le mandarían una foto suya a sus contactos más cercanos con un mensaje en el que decían que era una ladrona, una estafadora y una mala paga."
Testimonios y Casos Reales de Afectados
Historias de Vida Marcadas por la Deuda y la Extorsión
Miles de personas en Latinoamérica han caído en las redes de estas aplicaciones, con consecuencias devastadoras:
- Carlos, un taxista chileno: Se prestó alrededor de US$150 y terminó pagando cinco veces esa cifra: US$750. "Era una presión muy grande. De algún lado yo tenía que conseguir la plata para pagar. Comenzaron a llamar mucho por teléfono, me mandaban mensajes dándome plazos y (diciéndome) que si no pagaba se iban a desquitar en mi casa", relató.
- Jairo, residente de Cali, Colombia: Se prestó US$275 para comprar un televisor y debía pagar US$9 durante casi 40 días. Tras enfermarse y fallar a los pagos, los cobradores visitaron su casa en grupo y se llevaron el televisor nuevo y el refrigerador.
- Carolina, administradora de restaurante en Antioquia: Tras la pandemia, solicitó 120.000 pesos en la aplicación RapiCrédito-Préstamo rápido. Solo recibió 77.000 pesos y debía pagar 120.000 en ocho días. Al no poder pagar, recibió una llamada insistente y luego un mensaje de su primo con una selfie suya y la palabra "rata" escrita, acusándola de haberlo puesto como referencia. Pagó 145.000 pesos, lo que equivalió a una tasa de interés superior a 2.500% anual. Posteriormente, otra aplicación, Profin, la contactó por una deuda inexistente, llevándola a una depresión profunda. "Nunca les exigí que me mostraran una prueba de que en efecto les debía dinero. Tenía mucho miedo de que le mandaran mis cosas personales, mis fotos, todo, a mi familia, a mis amigos." Después de recibir amenazas más literales ("Voy a ir hasta tu casa y voy a matar a tu familia"), decidió denunciar y bloquear los números.
- Ricardo, en Medellín: En un momento de vulnerabilidad, solicitó préstamos en al menos seis aplicaciones: Solventa, Rapicredit, ParceCash, Wadana, Rayo y Dinero. Descubrió en los comentarios de otros usuarios que estas apps llamaban a sus contactos para difamarlos. Con mucho esfuerzo, logró pagar sus deudas, pero el miedo a la posesión de sus datos personales persiste. Su proceso en terapia le ha ayudado a mejorar su relación con las deudas, consciente de un comportamiento autodestructivo de endeudamiento asociado a un trastorno límite de la personalidad.
- Damián, en Medellín: Por error, simuló un crédito en "Juancho te Presta" y lo hizo efectivo, recibiendo 900.000 pesos pero con un saldo a pagar de 2.800.000. Al no poder pagar, solicitó en otras apps. En pocos meses, accedieron a sus contactos y les enviaron fotos suyas con el uniforme de trabajo, acusándolo falsamente de ser un "violador". Fue despedido de su trabajo, sufrió de ansiedad y depresión, cerró sus redes sociales y su deuda ascendió a 4,3 millones de pesos.
- Beatriz: Su esposo acumuló deudas en siete aplicaciones diferentes, sumando más de 20 millones. Recibieron mensajes amenazantes, incluyendo "ya sabían cómo se llamaban y dónde vivían sus hijos". El matrimonio se vio afectado y Beatriz entró en depresión. Vendieron el carro y su hija pidió un préstamo para saldar las deudas. Llora desconsolada al recordar que pensó varias veces en el suicidio.
- Patricia*: Pidió un préstamo por $560.000 y recibió $340.000. A los cinco días, comenzaron a cobrarle la plata completa. El estrés de los cobros le provocó caída de cabello y acoso constante desde diez números de teléfono diferentes.

Incluso personas con estabilidad económica o profesionales han caído en estas trampas por urgencias de dinero, lo que demuestra que no solo las clases sociales más bajas son víctimas. Nadie se atreve a revelar su identidad por la vergüenza.
Una usuaria de la app Crédito Claro reclamó: "En una ocasión pedí un préstamo en esta aplicación, pagué y me cargaron automáticamente como 3 créditos los que no he pagado porque me están cobrando aproximadamente el triple por los intereses y me están amenazando a mí y a mi familia, que si no pago me harán daño, les dije que les devuelvo lo que me cargaron pero insisten en que debo pagar intereses, pero yo no pedí este dinero."
La Modalidad "Gota a Gota" y su Evolución Digital
Orígenes y Proliferación en Latinoamérica
Estos préstamos informales, conocidos tradicionalmente como "gota a gota" o "prestadiarios" (o "pagadiarios" en Colombia), son ofrecidos por personas particulares para cubrir una necesidad de consumo urgente. Según Datacrédito Experian, uno de cada cuatro ciudadanos acude a este tipo de créditos. La proliferación de estos esquemas en la región se debe a tres razones principales, según Román Ortiz, director de la consultora colombiana Decisive Point:
- Los Estados latinoamericanos no tienen mecanismos adecuados para proteger a sus ciudadanos en zonas empobrecidas y alejadas, donde grupos extorsionadores pueden operar.
- La falta de funcionamiento del sistema judicial que genera informalidad e ilegalidad.
- La baja bancarización de las personas, que no pueden acceder a créditos formales y están obligadas a moverse en la economía informal.
El "sector informal es abordado por estructuras criminales con este tipo de préstamos de usura con tasas de interés muy altas", señaló Ortiz. Él define a los "prestadiarios" como "un ancla de la miseria en la que las personas quedan al servicio de los prestamistas o extorsionadores porque trabajan para cumplir con las deudas y los intereses." Es así que se presentaron casos en los que no solo los acreedores pagaron mucho más de lo que recibieron, sino que perdieron aquello que compraron con el préstamo y más.
La Adaptación Digital de los "Pagadiarios"
La pandemia aceleró la adaptación de los pagadiarios a la era digital. Solo hay que abrir la tienda de aplicaciones de Google y escribir "préstamos rápidos" o "créditos fáciles" para encontrar decenas de opciones: Supercrédito, Suplata, Plata Colombia, Rapi crédito, Vida Luja, Profin, entre otras. Todas tienen la misma promesa de valor: prestar plata rápido y sin requisitos, sin codeudores, sin revisar la puntuación en Data Crédito. El trámite es tan ágil que solo se requiere descargar la aplicación, enviar una selfie y una foto de la cédula. Los montos del préstamo oscilan entre los cincuenta mil pesos y los tres millones, y el cupo aumenta de acuerdo a qué tan buena paga resulta el cliente.
Estas aplicaciones son muy hábiles en transformar su imagen en tiempos muy cortos y cambian de nombre fácilmente, lo que hace muy difícil rastrearlos, incluso cuando son dadas de baja de las tiendas.
Alcance Regional y Nexos Criminales
Casos similares de esta modalidad han sido reportados en Argentina, Bolivia, Perú, Colombia, Guatemala y Honduras. Un reporte policial en Perú da cuenta de que la modalidad de préstamos "gota a gota" operados por grupos ilegales colombianos alcanzó a 97 ciudades de ese país. Las investigaciones policiales señalan que algunos de estos falsos prestamistas andan fuertemente armados y tendrían nexos con bandas criminales.

En países como Bolivia, Perú y Argentina, se afirma que grandes bandas criminales colombianas como "Los Urabeños" o la "Oficina de cobro de Envigado" están detrás de la ola de prestamistas "gota a gota". Sin embargo, Román Ortiz precisa que estas agrupaciones se dedican a actividades ilícitas más grandes, y que quienes realizan los "gota a gota" en Colombia son grupos de extorsionadores, lo mismo podría pasar en otros países, donde pueden haber colombianos. Uno de los motivos por los que se multiplicaron los grupos delictivos colombianos en otros países es la diáspora de las grandes bandas criminales provocada por el combate al crimen organizado en ese país.
Situación que sucede, por ejemplo, en Bolivia, donde las ferias y mercados de la ciudad de Santa Cruz tienen presencia de prestamistas extranjeros que trabajan en colaboración con bolivianos. Arron Daugherty, periodista de Insight Crime, reconoce que existe evidencia de la participación de colombianos en estos delitos, aunque advierte sobre la posible estigmatización.
En Chile, Carabineros y la policía comenzaron a investigar la presencia de prestamistas, sobre todo en ferias y mercados de Antofagasta, Santiago e Iquique. Se han detectado casos donde los cobradores incluso mencionan nexos con organizaciones criminales, utilizando un lenguaje explícitamente amenazante, como el siguiente mensaje recibido por una víctima: "(...) te habla el motorizado de la financiera Credivida del Tren de Aragua. Mi jefe me envió a cobrarte el billete maldita. Pagas o cuando te encuentre será peor. Se te acaba el (...) te metiste con la mafia (...) te vamos a encontrar y quebrar a punta de plomo maldita, el tiempo se te acaba conchatumadre." Un caso en Las Condes reveló que cobradores que amedrentaban a una mujer no huyeron ante la seguridad ciudadana y el vehículo tenía una patente asociada a un banco.
Respuestas y Acciones de las Autoridades
Advertencias y Campañas de Concientización
Diversas entidades gubernamentales y de control han emitido alertas y tomado acciones:
- La Superintendencia de Banca, Seguros y AFP (SBS) de Perú advierte que operan aplicativos que ofrecen y desembolsan créditos, "sea a solicitud del usuario o, incluso, sin que lo haya solicitado", y que exigen permisos para acceder al directorio de contactos, álbum de fotografías y videos, recopilando y monitoreando la información personal del usuario para luego extorsionarlo. La SBS invoca a la población a no consultar ni descargar en sus dispositivos estos aplicativos sin cerciorarse de los requisitos y accesos que exigen, para evitar que su información personal pueda ser usada por personas inescrupulosas para fines indebidos.
- El Ministerio del Interior peruano lanzó la campaña #NoPrestesTuVida para prevenir a sus ciudadanos de esta actividad por los peligros que conlleva. La entidad explicó que la campaña "está dirigida a aquellas personas que por acceder a un crédito rápido y evitarse los trámites formales de una solicitud de préstamo de dinero, no miden el peligro del cual pueden ser víctimas". Afirman que "las sumas de dinero se incrementan tanto que los que accedieron a esos préstamos ya no pueden pagar e incumplen con las cuotas pactadas, ante ello los 'prestamistas' los agreden, extorsionan y los amenazan de muerte si no pagan la suma prestada y el total de intereses". La Dirección de Investigación Criminal de Perú afirmó que las principales víctimas del "gota a gota" en Perú son comerciantes, y las investigaciones policiales señalan los nexos con bandas criminales.
- El SERNAC (Servicio Nacional del Consumidor) de Chile, ante la serie de antecedentes recabados, culminó oficiando a Google y Apple para que pudieran evaluar la eliminación de las apps que no cumplan con los requisitos mínimos de la ley del consumidor o de otras leyes vigentes. Además, solicitó que las stores revisaran las apps que, habiéndose eliminado de las tiendas, siguen instaladas en los teléfonos móviles de los usuarios.
Investigaciones y Desafíos Regulatorios
Desde mayo de 2022, la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC) de Colombia anunció una investigación a Nanocred Colombia, propietaria de Profin app, por presuntas violaciones de los derechos de los consumidores y el régimen de datos personales. Entre las infracciones que estaría cometiendo la aplicación, la Superintendencia encontró información engañosa, publicidad engañosa, falta de información, usura, información incompleta, no contar con los mecanismos de PQRS y no atender los requerimientos de información realizados por la Autoridad. Meses más tarde, en agosto, la SIC anunció investigaciones, por las mismas razones, contra Construir Comundo S.A.S., propietaria de las aplicaciones Eastbay y Popcash.

A pesar de estas acciones, la pregunta recurrente de las víctimas y expertos es: ¿por qué si las autoridades tienen conocimiento de estas prácticas no hacen nada más efectivo? Organizaciones como Fomentamos, que asocian a trabajadores informales y desempleados para ofrecer créditos pequeños a bajas tasas, demuestran que no es necesario amenazar ni extorsionar para que las personas paguen a tiempo.
Un desafío clave es que estas empresas, aunque prestan servicios financieros, no están reguladas por la Superintendencia Financiera, a diferencia de la banca tradicional, ya que no captan dinero del público, sino que utilizan recursos propios. Además, aunque tiendas como Google Play Store dan de baja a las aplicaciones cuestionadas, quienes están detrás de ellas vuelven a lanzar una aplicación nueva con diseños completamente distintos en tiempos muy cortos y cambian de nombre fácilmente, lo que hace muy difícil rastrearlos. Las autoridades (Superintendencia, Fiscalía, Policía) afirman investigar, "mientras los gota a gota facturan".
Alternativas y Recomendaciones
Fintechs Legales y Finanzas Abiertas
No todo el mercado financiero en internet funciona de manera fraudulenta. También existen Fintechs, empresas de servicios financieros totalmente tecnológicos que utilizan nuevas tecnologías para prestar servicios financieros de forma fácil, rápida, digital y totalmente legal, con la promesa de democratizar el acceso al sector. Estas tienen ventajas como la de reducir los costos de intermediación financiera, lo que puede llevar a que más personas -por ejemplo de hogares de ingresos medios-bajos- participen de créditos legales.

Gabriel Santos, presidente ejecutivo de Colombia Fintech, aclara que las Fintech no necesitan estar autorizadas por el Estado para operar, a diferencia de la banca tradicional, ya que no captan dinero del público. Destaca que "en Colombia no se le presta a la gente porque sea mala paga, sino porque no se les conoce". En este escenario, las "finanzas abiertas" (open banking) se presentan como una posible solución, promoviendo que los bancos inviertan recursos en tecnología y en investigación que les permita determinar qué tipos de clientes son "buenos" o no. Esto reduciría los costos administrativos y, en última instancia, abarataría el precio de los créditos, ampliando así el acceso al crédito formal. Desde Colombia Fintech promueven que las finanzas abiertas sean obligatorias en el Plan Nacional de Desarrollo.
Organizaciones como Fomentamos, con 20 años de experiencia, han logrado asociar a casi 20.000 personas, trabajadores informales o desempleados en su mayoría, ofreciendo créditos pequeños a bajas tasas de interés incluso a quienes no tienen historial crediticio o están reportados. Su modelo demuestra una baja siniestralidad (0,12%) y apenas el 1,8% de mora de más de quince días, probando que es posible la inclusión financiera sin recurrir a la amenaza ni la extorsión.
Consejos para Protegerse
Ante la proliferación de estas aplicaciones fraudulentas, es crucial que los usuarios tomen precauciones:
- Verificar la legitimidad: Antes de descargar cualquier aplicación de préstamos, investigue a la empresa detrás de ella. Consulte si está regulada por alguna entidad financiera oficial de su país (SBS, Superintendencia Financiera, etc.).
- Revisar permisos: Sea extremadamente cauteloso con las aplicaciones que solicitan acceso excesivo a su información personal (contactos, fotos, ubicación, llamadas). Si una aplicación de préstamos requiere tales permisos, es una señal de alerta.
- Leer reseñas y comentarios: Revise las opiniones de otros usuarios en las tiendas de aplicaciones. Muchas víctimas dejan testimonios sobre las prácticas abusivas. La mayoría de estas aplicaciones tienen más de 100.000 descargas, e incluso algunas superan el millón, con reseñas negativas que describen la estafa y el acoso.
- Informarse sobre tasas y condiciones: Asegúrese de comprender completamente las tasas de interés, comisiones y plazos de pago antes de aceptar un préstamo. Compare con las tasas de usura legales.
- No ceder ante la presión: No pague sumas que no debe o que han sido infladas por intereses abusivos. Si es víctima de extorsión, denuncie ante las autoridades competentes.
- Bloquear y reportar: Bloquee los números de teléfono desde los que recibe amenazas y reporte las aplicaciones fraudulentas a las tiendas de aplicaciones (Google Play Store, Apple App Store) y a las autoridades competentes.
La educación financiera y el acceso a créditos formales y justos son herramientas fundamentales para combatir este fenómeno que afecta a miles de personas en la región y evitar que el "gota a gota" digital se convierta en "un ancla de la miseria".