Introducción al Kéfir como Probiótico Natural
El kéfir es un probiótico natural que ha ganado popularidad en el mundo de la salud animal debido a sus beneficios digestivos e inmunológicos. ¿Por qué es una buena opción para tu perro o gato? El kéfir es una excelente fuente de nutrientes (calcio, fósforo, vitamina B12, vitamina D, vitamina K, magnesio, ácidos orgánicos y péptidos) como complemento de la dieta de tu mascota y de uso moderado. Muy importante que el kéfir que administras a tu mascota no tenga endulzantes ni azúcar añadido. Puedes despreocuparte por la lactosa ya que los probióticos del kéfir se alimentan de la lactosa (azúcar de la leche), por lo tanto su deslactosado es 100% natural.
La sensibilidad de los animales al medio ambiente es aún más directa, por lo tanto son más susceptibles a bacterias, parásitos, alergias y virus. Muchas veces vemos comer a nuestros perros pasto y nos dicen tranquilos se está purgando, FALSO. El pasto es un transmisor de parásitos, enfermedades por aves, roedores y otras heces animales, así como una fuente contaminante por los herbicidas y pesticidas que pueden envenenar a nuestra mascota. Comer pasto es un signo de un desbalance en el sistema digestivo del perro causado por ansiedad, inapetencia, viajes, largos períodos sin alimento; el pasto no alivia sino que desencadena vómito, inapetencia, intoxicaciones y parásitos. El kéfir ayuda a evitar el consumo de pasto y previene infecciones y parásitos.
En la actualidad, el avance de la medicina veterinaria ha permitido comprobar los numerosos beneficios de los probióticos para la salud de nuestros perros. Si bien existen suplementos comerciales que ofrecen dicha acción probiótica, lo ideal es preferir alimentos de origen natural para complementar la dieta de nuestros peludos. Entre los mejores probióticos naturales, encontramos el kéfir, un fermentado natural obtenido a partir de una privilegiada microflora compuesta principalmente por bacterias benéficas. En las últimas décadas, esta bebida fermentada natural recobró mucha popularidad en las dietas humanas, siendo indicada inclusive por muchos nutricionistas. No obstante, se trata de una tradición milenaria que remonta a la tradicional Medicina Oriental.
¿Te preguntas si los perros pueden comer kéfir? Pues has llegado a la página indicada. En este artículo, te contamos mejor qué es el kéfir y cuáles son sus propiedades. También te presentamos los beneficios que este probiótico natural puede traer a la salud de nuestros mejores amigos. Así como nosotros, nuestros peludos tienen una flora intestinal compuesta por un conjunto de bacterias benéficas, las cuales resultan indispensables para llevar a cabo un proceso digestivo saludable. Pero esta microbiota interviene no solo en la digestión, sino también en el metabolismo y en el sistema inmunológico de los perros, ya que garantizan la asimilación de los nutrientes esenciales, vitaminas y minerales.
Los probióticos para perros ofrecen una cepa de las bacterias benéficas (como los lactobacillus) que se encuentran naturalmente en la flora intestinal. Al complementar la dieta de nuestros perros con dichos microorganismos conseguimos ayudarle a fortalecer sus defensas naturales, evitar la proliferación de bacterias patógenas en el tracto digestivo, optimizar la absorción de nutrientes y prevenir molestias gastrointestinales, como la formación excesiva de gases y la diarrea.
Como hemos mencionado, puedes encontrar suplementos probióticos en las tiendas de productos naturales y hasta en algunas clínicas veterinarias. No obstante, lo ideal es ofrecer alimentos probióticos naturales a tu perro, como el kéfir o el yogur, por ejemplo. El kéfir es un alimento probiótico natural obtenido a partir de la fermentación de pequeños nódulos que contienen una privilegiada microflora bacteriana (bacterias, hongos y levaduras benéficas).

Tipos de Kéfir y su Adecuación para Perros
El kéfir es un alimento probiótico natural obtenido a partir de la fermentación de pequeños nódulos que contienen una privilegiada microflora bacteriana (bacterias, hongos y levaduras benéficas). Entre las bacterias benéficas que componen los llamados gránulos o nódulos de kéfir encontramos: Lactobacillus delbrueckii subsp. bulgaricus, Lactobacillus helveticus, Lactobacillus casei subsp. pseudoplantarum, Lactobacillus brevis, Lactococcus lactis subsp. lactis, Streptococcus thermophilus. También se ha constatado la presencia de hongos y levaduras benéficas en los gránulos de kéfir, como el Saccharomyces cerevisiae, la Candida inconspicua y el Kluyveromyces marxianus.
Es común escuchar que existen tres tipos de kéfir: el de agua, el de leche y el kombucha o kéfir de té. Pero, en realidad, kombucha es un fermentado diferente, que involucra una microflora distinta y requiere un proceso especial. El kéfir de leche y sus nódulos reciben muchos nombres, dependiendo del país donde nos encontramos. La bebida probiótica láctea es comúnmente llamada de “leche kefirada”, “yogur búlgaro” o “yogur de pajaritos” (en Chile, principalmente). Los nódulos pueden ser conocidos simplemente como “búlgaros” o “gusanitos” (en Uruguay, mayormente).
Sin duda, el kéfir de leche es el más popular y consumido en todo el mundo, quizá porque su sabor y su textura se parecen mucho al del tradicional yogur. Por su parte, el kéfir de agua, también llamado de “tibicos”, posee una microflora casi idéntica a la del kéfir de leche y, en consecuencia, sus propiedades son muy similares e igualmente benéficas.
La diferencia fundamental entre el kéfir de agua y el de leche es el medio de cultivo donde la microflora se desarrolla y lleva a cabo el proceso de fermentación natural. Como la leche ya es rica en grasas y azúcares, ya ofrece naturalmente los alimentos necesarios para la reproducción de las bacterias benéficas. Como probiótico natural, el kéfir es un excelente aliado para conseguir una digestión saludable, favoreciendo el tránsito intestinal y previniendo numerosas molestias digestivas, como el estreñimiento, la intolerancia alimentaria y los gases. Su cepa de bacterias benéficas también permite conservar la integridad de la flora intestinal, mejorando el proceso digestivo y optimizando la asimilación de los nutrientes esenciales, vitaminas y minerales.
¡Sí! Nuestros mejores amigos pueden desfrutar de los beneficios del kéfir. No obstante, es esencial consultar a tu veterinario de confianza antes de realizar cualquier cambio en la dieta de tu mejor amigo o empezar a ofrecer un suplemento natural o comercial. El profesional podrá orientarte en la administración de probióticos naturales y establecer la dosis adecuada para tu perro según su tamaño, peso, edad y estado de salud.
Si bien el sabor de la leche kefirada suela resultar más familiar, el kéfir de agua ofrece los mismos beneficios y cuenta con la ventaja de poder ser consumido por quienes son intolerantes o alérgicos a la lactosa. Por ello, lo ideal es preferir ofrecer a nuestras mascotas la bebida fermentada a partir del agua, ya que los lácteos están entre los principales alimentos alérgenos para los perros. Así, ante la duda anterior sobre si es mejor kéfir de leche o de agua, nos decantamos por dar kéfir de agua a los perros. Otra ventaja es que los gránulos de kéfir de agua requieren cuidados relativamente más simples, por lo cual resultan más sencillos de conservar.
Hoy en día es posible encontrar bebidas kefiradas en algunas tiendas de productos naturales y hasta en supermercados (en algunos países). En Internet también podrás encontrar algunos vendedores de leche o agua kefirada, así como ofertas de nódulos de leche y de agua. No obstante, lo ideal es preparar tu propio probiótico que podrás disfrutar junto a tu mejor amigo, y conseguirlos a través de las redes de donación de kéfir.

Historia y Tradición del Kéfir
Si bien el kéfir ha recuperado gran popularidad en nuestros tiempos, se trata de uno de los primeros productos lácteos conocidos y consumidos por la humanidad. Se pueden encontrar menciones muy antiguas al kéfir en la tradicional cultura musulmana, donde sus nódulos, que eran llamados “gránulos del Profeta Mahoma", eran considerados como uno de los manás de Alá, siendo utilizada como una bebida sagrada y curativa. Por muchos años, el kéfir solo fue cultivado por los practicantes de la religión musulmana y su fórmula era mantenida en secreto, pues se creía que este alimento sagrado no podría ser consumido por miembros de otras religiones.
Se estima que Marco Polo fue el primer hombre occidental en interesarse particularmente por las propiedades del kéfir, habiendo mencionado este probiótico en algunos de sus escritos. Y en el siglo XIX, el kéfir empezó a ser empleado, en la medicina occidental, como un remedio natural para aliviar los síntomas de la tuberculosis, que en aquel entonces no tenía cura.
Te explicamos todo ello no solo como curiosidad, sino también para que entiendas que el kéfir es una cultura y no un simple alimento probiótico. Entre las muchas tradiciones que lo envuelven, encontramos la red mundial de donación e intercambio de conocimientos establecida entre los adeptos del kéfir. Tradicionalmente, los gránulos o nódulos de kéfir, así como el hongo kombucha, deben ser donados y no comercializados.
La intención es no solo quitar las finalidades económicas de dicho cultivo, sino también generar un círculo de aprendizaje y transmisión de sabidurías que garantiza la supervivencia de esta tradición cultural. Por ello, la mejor manera de obtener los nódulos de kéfir de agua o de leche es recurrir a una red de donación de kéfir. Puedes encontrarlas con una simple búsqueda en Internet, basta con escribir “donación de kéfir” o “kéfir en España" (u otro país) en el buscador que acostumbres a utilizar.
Preparación Casera de Kéfir de Agua para Perros
Ahora que sabes que los perros pueden tomar kéfir de agua y que es la opción más sencilla y rápida, vamos a explicar cómo prepararlo en casa. El proceso de elaboración del kéfir de agua es bastante simple y solo requiere un poco de cuidado para garantizar una fermentación exitosa y segura. A continuación, te ofrecemos un paso a paso muy sencillo de cómo preparar kéfir de agua para perros y qué materiales serán fundamentales en este proceso.
Ingredientes y Materiales (para aprox. 1 l de agua kefirada)
- 3 cucharadas soperas de nódulos de kéfir de agua
- 1 litro de agua limpia y a temperatura ambiente (sin adición de cloro)
- 2 cucharadas de miel pura
- 1 fruta deshidratada (puedes usar higos, ciruelas o dátiles, siempre sin sus semillas y huesos)
- Zumo de ½ limón
- Tarro de vidrio con boca ancha
- Escurridor de plástico
- Cuchara de madera o silicona (¡no de metal!)
Un cuidado fundamental es garantizar que los recipientes y materiales utilizados no contengan metal, ya que estos elementos interfieren en el proceso de fermentación de los nódulos de kéfir de agua.
Elaboración
- Para empezar, cogemos el tarro de vidrio con boca ancha y añadimos 1 litro de agua sin cloro en su interior.
- Acto seguido, agregamos los demás ingredientes y mezclamos o agitamos bien hasta que se diluya totalmente en el agua.
- Cuando completes esta primera parte, no debes cerrar el tarro de vidrio, ya que el proceso de fermentación generará gas. Para impedir que la bebida se contamine con cualquier impureza o insecto, puedes utilizar una malla fina y atarla con un elástico o un hilo al tarro.
- Concluidos esos pasos, basta con dejar la preparación reposar durante dos o tres días (hasta que el proceso de fermentación se concluya exitosamente). Pero es importante garantizar que la temperatura del ambiente esté entre 15 ºC e 30 ºC para preservar la vida de la microflora que componen los nódulos de kéfir.
- Antes de dar a tu perro agua kefirada, debes acordarte de quitar los nódulos de kéfir del interior del fermentado y ya puedes utilizarlos para producir más kéfir de agua. Como verás, la microflora se reproducirá y tendrás cada vez más nódulos. Parte de estos nódulos podrás emplearlos para seguir haciendo kéfir, pero también será importante contribuir para mantener viva la esencia de esta increíble tradición.
Al momento de dar el fermentado natural a tu mejor amigo, podrás elegir ofrecerlo solo o preparar un refresco (o licuado utilizando frutas benéficas para los perros). Y servirlo es muy fácil: basta verter el preparado probiótico en su bebedero y dejarlo a disposición de tu peludo.
🦠CÓMO HACER KÉFIR DE AGUA - Una bebida probiótica
Hongos Medicinales: Una Alternativa Natural para Perros
El uso de hongos medicinales en humanos y animales tiene una larga historia que se remonta a miles de años en diversas culturas de todo el mundo. En la medicina tradicional china, por ejemplo, se han utilizado hongos como el Reishi (Ganoderma lucidum) y el Shiitake (Lentinula edodes) durante siglos por sus presuntas propiedades medicinales. Sin embargo, el uso moderno de hongos medicinales en animales como parte de la medicina alternativa y complementaria ha ganado popularidad en las últimas décadas. Hoy en día, los hongos medicinales están disponibles en forma de suplementos específicamente formulados para animales de compañía.
El uso de hongos medicinales en animales puede tener varios beneficios. Muchos hongos medicinales contienen compuestos bioactivos que pueden ayudar a modular el sistema inmunológico de los animales. Algunos hongos medicinales se han utilizado tradicionalmente para mejorar la energía, la resistencia y la vitalidad en humanos. Es importante tener en cuenta que estos beneficios pueden variar según el tipo de hongo y la condición específica del animal.
Tipos de Hongos Medicinales y sus Beneficios
Reishi (Ganoderma lucidum)
También conocido como Lingzhi en la medicina tradicional china. El reishi es conocido por sus propiedades inmunomoduladoras y antioxidantes. Tiene efectos antitumorales, antiinflamatorios, antivirales. Estas propiedades le otorgan el nombre de adaptógeno, puesto que ayuda al cuerpo a reponerse después de picos de estrés o cansancio, es decir, estabiliza el organismo de los seres vivos. Su poder inmunomodulador es muy beneficioso para animales con procesos alérgicos, reduciendo la producción de histamina, presente en reacciones alérgicas e inflamatorias.
Shiitake (Lentinula edodes)
El shiitake es un hongo que contiene compuestos bioactivos que pueden ayudar a mejorar la función inmunológica y combatir enfermedades. En muchos casos, este hongo se ha utilizado para reducir el avance de enfermedades del hígado, ya que actúa como hepatoprotector.
Maitake (Grifola frondosa)
El maitake es conocido por sus propiedades inmunomoduladoras y puede ser beneficioso para mascotas con problemas de salud relacionados con el sistema inmunológico. Este hongo se ha utilizado tradicionalmente para aumentar la resistencia y mejorar la función pulmonar en personas. También puede tener beneficios similares para los peludos, ayudando a mejorar su resistencia y vitalidad. Refuerza la producción de energía y mejora la capacidad cardiorespiratoria.
Chaga (Inonotus obliquus)
La chaga es conocida por sus propiedades antioxidantes y antiinflamatorias. Se utiliza para apoyar la salud general y el bienestar de las mascotas, así como para ayudar en la recuperación de enfermedades. Es un gran inmunomodulador, ayudando en procesos infecciosos por bacterias o virus. Además, mejora el funcionamiento urinario, desde los riñones hasta la vejiga. Otro de sus beneficios es cuidar la presión arterial, reduciendo el colesterol y manteniendo niveles correctos de tensión arterial.
Cordyceps (Cordyceps sinensis)
Este hongo es especialmente utilizado para animales con diabetes, ya que mantiene estable los niveles de glucosa en sangre (“azúcar en sangre”). Ayuda en procesos de gastritis, reflujo gastroesofágico y dificultad digestiva por hipersensibilidades a alimentos o úlceras gástricas/duodenales. Se utiliza como remedio natural por sus propiedades protectoras a nivel digestivo, es decir, como protector gástrico natural.
Turkey Tail (Trametes versicolor)
Contiene polisacáridos PSP y PSK que ayudan a reducir el crecimiento y la propagación de las células anticancerígenas. Reduce los efectos secundarios de la quimioterapia, disminuyendo los síntomas tras el tratamiento.

Consideraciones Importantes y Consulta Veterinaria
Es importante destacar que antes de administrar cualquier tipo de suplemento o tratamiento a tu animal, es crucial consultar a un veterinario para asegurarte de que sea seguro y adecuado para su situación específica. Así como nuestro organismo, el de nuestras mascotas tiende a tener mejores resultados con productos naturales.
El Kéfir Liofilizado de Naturextra se elabora únicamente con leche de vaca pasteurizada fermentada: no se añaden cereales, harinas ni subproductos de grano en ninguna fase del proceso. Al no contener gluten ni almidones, es totalmente apto para perros y gatos con dietas grain-free o con sensibilidad a los cereales. El kéfir liofilizado es una excelente forma de cuidar a tu mascota de manera natural y eficaz.
Al iniciar el uso del kéfir es importante observar la dosis ya que al ser un producto probiótico puede aumentar flora bacteriana o agilizar la digestión. Puedes empezar con dosis más bajas de las recomendadas para ver el comportamiento del estómago de tu mascota. Propiedades antisépticas, fungicidas, anti levaduras y antibióticas. Por último, si tu amigo peludo es muy quisquilloso con las comidas, agrégale un poquito de kéfir de leche de cabra o vaca y mira la diferencia. Es importante introducir el kéfir en dosis más bajas y ver el comportamiento intestinal; en caso de diarrea o vómito, reducir la cantidad o suspender totalmente.
El kéfir ayuda a evitar el consumo de pasto y previene infecciones y parásitos.
Alimentos Tóxicos para Perros que Debes Evitar
Siempre hay que tener mucho cuidado con los alimentos que se dejan al alcance de los animales. Si tienes perros, seguro que lo sabes: ¡van a intentar comérselo todo! Y, dependiendo de qué coman, de la cantidad y del tamaño del propio perro, las consecuencias pueden ser bastante graves...
- Uvas y pasas: Pueden resultar muy tóxicas para el perro, incluso en las cantidades más pequeñas pueden provocar fallo renal.
- Chocolate: Altamente tóxico para los perros independientemente de la cantidad o la frecuencia. Contiene teobromina, que los perros no metabolizan, acumulándose en su organismo.
- Cebolla y ajo: Contienen compuestos azufrados que pueden destruir los glóbulos rojos de la sangre, causando anemia. La cebolla es algo más tóxica que el ajo.
- Alcohol y refrescos: Peligrosos para los perros, dañan el hígado y el cerebro, generan vómito, diarrea, desorientación, dificultad para respirar, coma e incluso la muerte.
- Nueces de macadamia: Contienen una toxina que afecta al sistema nervioso, causando rigidez y debilidad muscular.
- Xylitol (presente en chicles, golosinas, pasta de dientes, productos dietéticos): Provoca un aumento de insulina causando daños graves en el hígado.
- Aguacate: Tóxico, puede dañar corazón y pulmones, y por su alto contenido graso puede generar trastornos digestivos.
- Tomate y patata (crudos y sin pelar): Contienen oxalatos y solanina respectivamente, que pueden ser tóxicos. Las hojas y tallos de tomate también son tóxicos.
- Huesos y semillas de frutas: La mayoría contienen glucósido cianogénico, provocando intoxicación por cianuro.
- Espinacas, acelgas, brócoli crudo, coles de Bruselas: Pueden provocar intoxicación y trastornos gástricos e intestinales.
- Huevo crudo: Contiene una enzima que reduce la absorción de biotina y puede causar salmonela.
- Cítricos: Pueden provocar problemas gastrointestinales e incluso depresión.
- Comida de gato: Más grasa, puede provocar daño renal o hepático.
- Dulces y azúcar: Pueden provocar diabetes, obesidad y problemas dentales.
- Tocino: Alto en grasa y sal, no es beneficioso.
- Pescado crudo (en gran cantidad): Puede provocar convulsiones y pérdida de apetito al reducir la tiamina.
- Leche (en general): Muchos perros desarrollan intolerancia a la lactosa después de cachorros.
- Alubias secas (sin cocer): Pueden ser tóxicas al contener hemaglutinina.
- Setas y hongos (silvestres): Contienen toxinas que pueden generar vómitos, diarrea e incluso estados de shock.
Por supuesto, el alcohol es peligroso para los perros y puede causar daños graves ya que no lo toleran.
