La preparación del pescado frito es un arte culinario que conquista paladares alrededor del mundo. Su origen, que se remonta a la antigua España y tiene antecedentes en los navegantes fenicios, ha evolucionado hasta convertirse en una receta popular, con variaciones que dependen de la creatividad de cada cocinero. En Chile, esta forma de disfrutar el pescado goza de una gran fanaticada, y la búsqueda del ejemplar perfectamente crujiente por fuera y suave por dentro es una misión para muchos.
Aunque la merluza y el congrio son opciones comunes, existen pescados menos fáciles de encontrar que ofrecen experiencias únicas. Uno de ellos son los pejerreyes, considerados irresistibles por su sabor y textura. En Santiago, un lugar recomendado para degustarlos es La Tasca de Altamar (Noruega 6347, teléfono 222111041, Las Condes). Allí, por $14.500, se sirven siete pejerreyes enteros, sin cabeza ni espinas, fritos a la perfección. El resultado es un pescado crujiente, tierno en su interior y sin exceso de aceite, ideal para disfrutar con limón o salsa tártara.

Clásicos y Alternativas Modernas en Santiago
Para los amantes de la merluza frita, también conocida como pescada, una excelente opción es El Ancla. Por $10.900, este restaurante ofrece dos merluzas completas (sin cabeza ni espinas, pero con cola) acompañadas de la tradicional ensalada chilena. La combinación destaca por la frescura y el sabor del pescado, con un rebozado crujiente que se suaviza al mezclarse con los jugos de la ensalada. El Ancla también presenta calugas de pescado ($10.900) servidas con salsa tártara, ideales para quienes buscan una experiencia diferente con este versátil producto del mar.
En la última década, la merluza austral ha ganado terreno en el comercio y restaurantes especializados. Este pescado blanco, de mayor tamaño que la pescada, posee una carne esponjosa, comparable en textura al congrio dorado. Al freírla, la merluza austral adquiere una consistencia exterior firme y un interior jugoso y bien cocido, convirtiéndose en una verdadera exquisitez. Un ejemplo destacado de esta preparación se encuentra en el restaurante Baco (Nueva de Lyon 113, teléfono 22314444, Providencia). Por $14.000, se sirve una merluza austral frita sobre una base de puerros y tomates, una combinación que realza su sabor.

El Congrio Frito y el "Churrasco Marino"
El congrio frito es otra versión distinguida y clásica del pescado frito en Chile. El congrio, uno de los pescados insignia del país, se presta maravillosamente para esta preparación, ya sea en medallones o filetes. En el tradicional restaurante El Rincón de Azócar (Los Plátanos 2476, teléfono 22383008, Macul), la recomendación es pedir el congrio a la manera más clásica posible: a lo pobre ($14.900). Este plato incluye congrio frito, cebolla frita, papas fritas y huevos fritos, ofreciendo una explosión de sabores y texturas.
El llamado "Churrasco Marino", cuya disputa por el origen se sitúa entre Coquimbo y Constitución, se ha consolidado en las cartas santiaguinas desde hace aproximadamente una década. Originalmente popularizado en el Bar Liguria, hoy es fácil de encontrar con un buen nivel de preparación. Una opción destacada se encuentra en la sanguchería José Ramón 277 (José Ramón Gutiérrez 277, teléfono 942581689, Santiago). Allí, por $8.900, se sirve un completo en marraqueta con merluza frita, ensalada chilena y un toque de lactonesa.

Inspiración Inglesa: Fish and Chips
Para aquellos que buscan una alternativa inspirada en el clásico inglés, el Fish and Chips es una opción a considerar. Mister Fish (con locales en Ñuñoa, Providencia y La Reina, y servicio de delivery) ofrece la Tabla Fish and Chips ($18.900), un plato para dos personas que incluye dados de merluza, trucha y reineta fritos, acompañados de papas fritas y aros de cebolla. Es una opción contundente y deliciosa para compartir.