El merengue con plátano es una deliciosa combinación que resulta en postres sencillos y rápidos de preparar. Esta fruta madura es perfecta para elaborar platillos dulces, aprovechando al máximo su concentración de azúcares naturales.

Receta 1: Merengue de Plátano Sencillo al Horno
A continuación, aprenderás a hacer una receta de merengue de plátano de forma sencilla y rápida, ideal para aprovechar esos plátanos que se maduran demasiado. Cuanto más negros estén, mejor, ya que mayor será la concentración de azúcares naturales en la fruta. Este postre es ligero como una nube y entra sin sentir, siendo ideal para servir bien fresquito.
Ingredientes
- 300 grs de plátanos
- 1 yogur natural
- 3 claras de huevo
- 2 cucharaditas de esencia de vainilla
- Edulcorante (al gusto)
- 1 cucharada sopera de canela
Preparación
- Se pelan los plátanos y se trocean.
- Después, se aplastan y mezclan con el yogur y la esencia de vainilla hasta obtener una textura suave.
- Batir las claras de huevo a punto de nieve con una pizca de sal y mezclar suavemente con la mezcla anterior de plátano. Añadir el edulcorante al gusto.
- Se vierte la mezcla de plátano en un molde de unos 20 cm de diámetro, previamente pincelado con aceite, y se hornea a 180º C durante 10 minutos para formar la base.
- Pasados los 10 minutos, se vierte el merengue sobre la base de plátano, se hacen unos picos decorativos y se vuelve a llevar al horno unos 15 minutos o hasta que se dore.
- Este postre es sencillo y muy aromático, perfecto para rematar una comida familiar de fin de semana.
Receta de Merengues de lima al horno de Eva Arguiñano
Receta 2: Pudin de Plátano y Merengue al Estilo Layer Cake
Este postre, aunque rústico, es perfecto para poner el broche de oro a una comida o cena de celebración, combinando capas de crema, galletas, plátano y una generosa capa de merengue.
Preparación de la Crema Pastelera
La crema pastelera es la primera elaboración a realizar, ya que necesita tiempo para enfriar. Es importante que no queden grumos para que la crema sea delicada y perfecta.
- Batimos los huevos en un recipiente hondo junto con el azúcar y la harina de maíz refinada (maicena) hasta que no queden grumos.
- En un cazo, calentamos la leche con la esencia de vainilla.
- Añadimos la mezcla de huevos a la leche caliente sin parar de remover mientras espesa.
- Una vez espesa, retiramos del fuego y añadimos la mantequilla y un pellizco de sal.
- Movemos para integrar todo y pasamos la crema a un cuenco. Para evitar que se forme costra, cubrimos con papel film, asegurándonos de que el film toque directamente la superficie de la crema (tapar a piel).
- Dejamos enfriar completamente antes de continuar con la elaboración. Este proceso se puede acelerar sumergiendo el recipiente en un cuenco más grande lleno de agua con hielo.
Elaboración del Merengue al Baño María
Esta técnica permite obtener un merengue estable y brillante. En el mundo de la repostería, existen tres técnicas principales para hacer merengue: el método francés, el suizo y el italiano. Para este pudin, utilizaremos una técnica similar al merengue suizo.

- Vertemos un poco de agua en un cazo y la calentamos, dejando que hierva suavemente.
- Colocamos un recipiente hondo y amplio (que se ajuste al contorno de la olla) sobre el cazo, a modo de baño maría.
- En el interior de este recipiente, ponemos las claras de huevo y el azúcar.
- Calentamos al baño maría al tiempo que removemos, ayudando a que el azúcar se disuelva por completo. Es imprescindible controlar que la temperatura de las claras nunca supere los 60º C para evitar que coagulen. Un termómetro de cocina puede ser útil para monitorear la temperatura y evitar cristalitos de azúcar.
- Una vez disuelto el azúcar, retiramos el recipiente del baño maría y dejamos enfriar unos minutos.
- Añadimos unas gotas de zumo de limón y batimos con unas varillas eléctricas o un robot de cocina. Comenzamos a velocidad media y la subimos progresivamente cuando las claras empiecen a montar, hasta obtener un merengue firme y brillante.
Montaje del Pudin
Para montar este delicioso postre, se procede de manera similar a un tiramisú, creando capas y finalizando con el merengue.
- En una fuente honda (tipo horno o cerámica), extendemos capas de crema pastelera, galletas y plátano.
- Continuamos alternando las capas hasta terminar con una capa de crema pastelera.
- Guardamos en la nevera hasta el momento de consumir.
- Justo antes de servir, y una vez que el merengue esté completamente frío, cubrimos la superficie con una generosa capa final de merengue.
- Con ayuda de un soplete de cocina, tostamos ligeramente la superficie del merengue para darle un acabado dorado y caramelizado.

Variaciones y Consejos para Disfrutar
Este tipo de postre admite diversas variaciones para adaptarse a diferentes gustos. Las galletas de canela se pueden sustituir por otras que te agraden más. El plátano puede ser reemplazado por mango, pera o manzana (estas dos últimas ligeramente cocidas). La crema pastelera también se puede variar por una natilla de chocolate, por ejemplo. Sin embargo, la capa de merengue es considerada un elemento intocable que define la esencia del postre.
El pudin de plátano y merengue es perfecto para poner el broche de oro a una comida o cena de celebración, acompañándolo quizás del café de la sobremesa.