La educación sobre alimentación es clave desde la infancia, ya que es en los primeros años de vida cuando se empiezan a generar hábitos que perdurarán a lo largo de la vida. Entender qué alimentos son saludables y cuáles son mejores para el organismo ayudará a los niños a tomar decisiones más adecuadas en su día a día.
Desde la Educación Primaria se trabaja el desarrollo de la personalidad del alumnado, incluyendo aspectos como la expresión oral y escrita, el cálculo, la creatividad, entre otros. Además, se da una especial atención a temas transversales como la educación para la salud. En este contexto, se pueden proponer diversas actividades para trabajar la alimentación saludable en Primaria.
La educación para la salud, definida por la Organización Mundial de la Salud (OMS), abarca aquellas actividades destinadas a conocer y aprender a mantener un estado saludable, abarcando desde la alimentación hasta la actividad física y mental, e incluso las posibilidades de conseguir ayuda para el bienestar general. Dentro de este ámbito, la alimentación saludable juega un papel fundamental, entendiéndola como aquella que proporciona al cuerpo los nutrientes necesarios para funcionar correctamente y mantener un buen estado de salud.
Actividades para Promover la Alimentación Saludable en Primaria
Las actividades para trabajar la alimentación saludable en Primaria son muy diversas y pueden adaptarse a diferentes niveles de desarrollo del alumnado. Aquí se presentan algunos ejemplos:
- Conocer el plato saludable: Tras una explicación sobre las divisiones del plato saludable y su significado, se puede organizar un concurso lúdico. Cada equipo recibe una representación del plato, tiene tiempo para observarlo y memorizarlo, y luego participa en un recorrido donde debe identificar y colocar correctamente diversos alimentos y objetos relacionados con el plato.
- Taller de comida saludable: Se puede realizar en la escuela un taller donde los alumnos, en grupo, elijan y preparen una receta saludable, asegurándose de que sea equilibrada y proporcione los nutrientes que el cuerpo necesita.
- Recetario: Elaborar un libro de recetas en el que participen alumnos y familias, recopilando aquellas que se consideran más saludables.
- Investigando los alimentos: Llevar a cabo un proyecto en el que los grupos de alumnos descubran los ingredientes de varios alimentos, los clasifiquen según sean saludables o no, y defiendan sus elecciones.
- Guía de alimentación: Mediante el trabajo por proyectos, desarrollar en el centro una guía que sirva de base para que todos conozcan qué es la alimentación saludable y cómo convertirla en un hábito.
- Gymkana sobre la salud: Organizar un recorrido con pruebas y preguntas sobre salud, incluyendo temas de nutrición y hábitos saludables. Diferentes aulas pueden colaborar en la creación de las pruebas, adaptándolas al nivel de conocimiento de los alumnos, y luego realizar la gymkana con todo el centro escolar.
- Visita de un nutricionista: Invitar a un profesional de la nutrición para que ofrezca una charla sobre cómo alimentarse correctamente y los beneficios de una dieta saludable.
- Juegos de mesa: Adaptar juegos de mesa grupales o individuales, como el trivial, crucigramas, sopas de letras o "pasapalabra", a la temática de la alimentación saludable, promoviendo un aprendizaje lúdico.
- Mercado saludable: Desarrollar un proyecto en el centro escolar para crear un mercado que ofrezca una merienda saludable a la venta durante el recreo, planificando el menú semanal para asegurar el equilibrio.
- Clasificación de alimentos: Llevar al aula diferentes alimentos reales y, tras hablar sobre los grupos alimentarios existentes, animar a los niños a clasificarlos en la categoría correcta.
- Degustación en el aula: Organizar una cata de alimentos saludables para que los alumnos prueben diferentes opciones y luego compartan sus impresiones.
La mayoría de estas actividades pueden ser implementadas desde 1º hasta 6º de Educación Primaria, realizando las adaptaciones necesarias para cada curso, teniendo en cuenta el nivel de desarrollo del alumnado.
Además, se puede trabajar la alimentación saludable a través de los menús escolares, debatir sobre las meriendas que los niños traen al aula, y aprovechar momentos del día para comentar lo que se ha desayunado, almorzado o cenado, integrando la alimentación en la rutina diaria dentro y fuera del centro educativo.

Recursos Digitales para Trabajar la Alimentación Saludable
Los docentes de Infantil y Primaria deben contar con los conocimientos necesarios para educar a los más pequeños sobre cómo llevar una alimentación correcta que les permita convertirse en adultos sanos. Actualmente, una forma efectiva de implementar esta formación es a través de aplicaciones móviles y recursos digitales diseñados para facilitar el acercamiento de conocimientos sobre alimentos saludables.
Aplicaciones Móviles Destacadas:
- CaraCuato Frutas y Verduras: Un juego donde los niños aprenden a diferenciar frutas y verduras, recolectando vegetales y evitando la comida procesada. Al superar niveles, obtienen medallas y consejos sobre alimentación saludable.
- This is my food: Una aplicación completa sobre nutrición infantil que enseña la importancia de una dieta equilibrada. Permite aprender sobre grupos de alimentos, el crecimiento de frutas y verduras, el proceso digestivo y tipos de dietas. Incluye la posibilidad de crear un recetario personal.
- Diana come sano: Desarrollada por la Fundación Mutua General de Catalunya, esta app para Android e iOS ofrece juegos como puzzles y "encuentra las diferencias", protagonizados por el personaje Diana, para enseñar a los niños a comer bien.
- Vital monster fruta y hortaliza: Un juego que ayuda a mejorar los hábitos dietéticos de los niños mediante la recolección diaria de frutas y verduras. Ofrece una perspectiva original y divertida para educar en hábitos de alimentación saludables.
Es importante no solo trabajar la alimentación saludable en momentos puntuales, sino incorporar pequeñas actividades diarias o semanales a lo largo del año para que los niños interioricen el hábito de comer de forma adecuada y mantenerse sanos.

La Importancia de la Alimentación Saludable: Más Allá de la Salud Física
Cada vez somos más conscientes de la importancia de la comida saludable. La alimentación no solo nos aporta los nutrientes necesarios para nuestro cuerpo, sino que también es fundamental para nuestra vida social y emocional. Comer bien es un placer y una oportunidad para establecer vínculos con las personas de nuestro entorno.
Educar en los hábitos alimenticios desde pequeños es esencial para el futuro de los niños, no solo a nivel físico, sino también para su desarrollo emocional, cognitivo y social. Como referentes en el ámbito educativo, es fundamental transmitir a los niños y niñas los valores de la alimentación saludable desde una edad temprana, puesto que los primeros años de vida son clave para establecer unos hábitos positivos.
Además, es importante tener en cuenta que la alimentación no solo afecta a la salud, sino que también influye en nuestro planeta. El consumo responsable y consciente de productos frescos, locales y de temporada beneficia a nuestro cuerpo y contribuye a la sostenibilidad del medio ambiente.
Recursos Lúdicos y Educativos Adicionales
Existen diversos recursos diseñados para complementar la educación nutricional, abarcando diferentes edades y formatos:
- Juego recortable de adivinanzas sobre frutas, hortalizas y frutos secos: Estimula las conexiones lógicas, amplía el vocabulario, fomenta la lectura y la comprensión lectora, e impulsa hábitos alimentarios saludables y sostenibles.
- Juego para evitar el desperdicio alimentario: Desafía a los participantes a evitar el desperdicio mediante el conocimiento y el ingenio, sensibilizando sobre la importancia de reducirlo y promoviendo una gestión responsable de los recursos.
- Gincana de alimentación saludable y sostenible: Consiste en juegos cooperativos y pruebas relacionadas con la alimentación saludable y sostenible, fomentando la cohesión grupal y la reflexión sobre hábitos saludables.
- Juego de memory: Diseñado para descubrir frutas y verduras de primavera, verano, otoño e invierno, ayudando a los niños a tomar conciencia de la importancia de los alimentos de temporada a través de ejercicios de agilidad mental y actividades de recortar, pintar y jugar. Promueve hábitos saludables y la sostenibilidad.
- La revuelta de los tomates (Escape Room digital): Dirigido a adolescentes, este juego fomenta la conciencia sobre la situación alimentaria global, explorando conceptos como el desperdicio alimentario y sus consecuencias, animando a extrapolar estos conocimientos a la vida cotidiana.
- Sopa de letras sobre el derroche alimentario: Ayuda a los niños a tomar conciencia sobre el desperdicio alimentario, trabajando la agilidad visual y entendiendo los conceptos básicos de este fenómeno.
- Recurso lúdico para dialogar sobre hábitos alimenticios: Ofrece una forma divertida de dialogar en familia sobre hábitos alimenticios y cómo implementar una alimentación más saludable y sostenible en casa, evaluando el desempeño de los hábitos y fomentando la reflexión.
- Rueda de los alimentos de temporada: Permite aprender sobre las frutas y verduras propias de cada estación (otoño, invierno, primavera y verano), promoviendo hábitos saludables y sostenibles.
Estos recursos se utilizan en proyectos educativos con el objetivo de enseñar a niños y jóvenes hábitos de alimentación saludables, buscando que se conciencien de la importancia de comer bien y adoptar una dieta equilibrada desde pequeños.
Beneficios y nutrientes que nos entregan las frutas y verduras
Estudio sobre el Consumo de Frutas y Verduras en Adolescentes
Un estudio analítico transversal realizado en la ciudad de Chillán, Chile, investigó el consumo de frutas y verduras en adolescentes de 14 a 17 años de un colegio particular subvencionado. La muestra incluyó 100 adolescentes, evaluando su estado nutricional mediante el Índice de Masa Corporal (IMC) y aplicando una encuesta alimentaria específica para el consumo de frutas y verduras.
Resultados Principales del Estudio:
- La mediana de consumo de frutas fue de 217g y de verduras de 183g.
- La ingesta de verduras fue significativamente mayor en las mujeres (217g) en comparación con los hombres (165g).
- Los consumos altamente inadecuados de frutas y verduras representaron el 12% en mujeres y el 88% en hombres.
- El 52% de los adolescentes cumplía con la recomendación de ingesta de frutas y verduras (400g diarios), con un ligero mayor cumplimiento en mujeres (53.9% vs 46.1%).
- Los adolescentes con estado nutricional de obesidad consumieron mayor cantidad de frutas (medianas superiores a 320g diarios), mientras que los con sobrepeso consumieron 170g.
- En cuanto a las verduras, los mayores consumos se observaron en los adolescentes enflaquecidos y los menores en los obesos.
- Los escolares con actividad física intensa reportaron el mayor consumo de frutas y verduras.
- Las frutas con mayor proporción de consumo fueron el plátano, manzana y naranja, mientras que las menos consumidas fueron las frutas rojas.
- La lechuga fue la verdura más consumida (95%), seguida por el tomate y la zanahoria.
Conclusiones del Estudio:
Los adolescentes de Chillán presentaron consumos de frutas y verduras por debajo de las recomendaciones establecidas por la OMS. Se observó una mayor ingesta en mujeres, especialmente en lo referente a verduras. Si bien el cumplimiento de la recomendación diaria fue del 50%, la mayoría de los adolescentes no alcanzaba las cantidades óptimas. El estudio también destacó la influencia del estado nutricional y el nivel de actividad física en los patrones de consumo.

El estudio señala que la ingesta de frutas encontrada fue superior a la reportada en encuestas nacionales chilenas, lo cual podría deberse a que la muestra estudiada pertenecía a un colegio particular subvencionado, con alumnos de niveles socioeconómicos mayormente altos y medios. La ingesta de verduras fue similar a la reportada en encuestas nacionales.
Se destaca que, aunque el presente trabajo encontró un bajo cumplimiento de las recomendaciones de consumo de frutas y verduras, la proporción (50%) es superior a la encontrada en otras investigaciones a nivel nacional e internacional. Sin embargo, se reafirma la necesidad de implementar estrategias educativas y de intervención para mejorar estos hábitos alimentarios desde edades tempranas.
El bajo consumo de frutas y verduras en adolescentes se relaciona con un mayor riesgo de enfermedades crónicas no transmisibles en el futuro. Por ello, es fundamental promover el consumo de estos alimentos, ricos en vitaminas, minerales y fibra dietética, para asegurar un desarrollo y mantenimiento óptimo de la salud.