Cuando un gratinado es bueno, ni siquiera hace falta saborearlo para que las papilas gustativas empiecen a funcionar. La deliciosa corteza crujiente que se forma suele presentar un aspecto visual de lo más apetecible, además de tener una función puramente práctica como es la de 'aislar' el interior de la receta, manteniendo toda su jugosidad.
El gratinado es una técnica culinaria que consiste en exponer un alimento a una fuente intensa de calor, generalmente un horneado a alta temperatura (grill), el calor de un soplete o con el uso de salamandras o gratinadores profesionales, con el fin de obtener una capa superior dorada y crujiente. Su nombre proviene del término francés gratter (raspar), por el hecho de tener que rascar la corteza para despegar esa apetecible costra del gratinado que queda adherida al fondo o en las paredes de la fuente de horno.
El gratinado es uno de esos pequeños placeres en la gastronomía que combina lo mejor de dos mundos: una costra crujiente y dorada y un interior cremoso capaz de despertar todos los sentidos. Como sabrás, el gratinado puede utilizarse en infinidad de recetas. Pero, ¿cómo lograr esa perfección que tanto deleita a los comensales? En este artículo, te revelamos todos los trucos y secretos para conseguir el gratinado perfecto.

¿Qué Alimentos se Pueden Gratinar?
La variedad de platos que podemos hacer con esta técnica es muy amplia. Desde un clásico gratinado de patatas (Gratin Dauphinois) o los famosos macarrones con queso americanos (mac and cheese), hasta platos más sofisticados como un soufflé o una lasaña. Sin embargo, la técnica en sí tiene ciertos secretos para que nos quede como debe.
Pastas y Lasañas
La pasta ofrece infinitas formas de disfrutar de un buen plato sobre la mesa, así como de gratinar en el horno. Otra fantástica muestra es esta receta de lasaña de verduras, llena de nutrientes y muy saludable. Anímate a probarla, siguiendo los pasos que te ofrecemos, ya que es una opción ideal para que los más pequeños coman verduras a la vez que disfrutan de un plato de pasta.
Eleva tus platos de verduras con pasta a nuevas alturas con este gratinado. La técnica resalta los sabores naturales de las verduras, mientras que el queso parmesano añade un toque salado y umami. La capa dorada resultante proporciona una experiencia culinaria que transforma las verduras cotidianas en un plato exquisito.
Mira esta receta de macarrones gratinados con queso para tu deleite.
Verduras
El sabor de las verduras pasadas por el grill no tiene absolutamente nada que ver con lo que has probado hasta hoy cocinando estos alimentos hervidos. Serán tus principales candidatas a pasar por el gratinador del horno o el microondas. El resultado será un dorado perfecto por fuera y una textura jugosa por dentro, ya que los jugos se quedan dentro del propio alimento.
Embárcate en una experiencia gastronómica única con esta combinación única de brócoli y calabaza gratinados. La capa dorada de queso parmesano crea un contraste perfecto con la suavidad de las verduras. Esta receta demuestra cómo el gratinado puede ser una aventura culinaria, mezclando ingredientes de manera creativa para obtener un resultado que deleitará tu paladar.
Carnes y Pescados
El turbo grill es el que te recomendamos utilizar para gratinar carnes y pescados.
Huevos
Aunque no se mencionan explícitamente en la mayoría de las recetas, los huevos también son aptos para gratinar, especialmente en preparaciones como la shakshuka o huevos al plato.
Otros Platos
Un clásico que nunca falla en cenas entre amigos son los sándwiches. El grill te permite dorar el pan y fundir el queso de forma uniforme, creando un sándwich crujiente por fuera y suave por dentro.
Consejos para un Gratinado Perfecto
Como vemos, conseguir un gratinado perfecto no es solo cuestión de seguir una receta al pie de la letra, sino de entender la magia que ocurre dentro del horno. El balance entre los ingredientes, temperaturas adecuadas y técnicas precisas es lo que te permitirá lograr esa capa dorada y crujiente que tanto encanta.
1. El Equilibrio entre Humedad y Calor
Para evitar que tu gratinado quede seco, es fundamental contar con una base cremosa o húmeda, como una salsa bechamel, nata para cocinar o queso fundido. Esto mantiene la jugosidad en el interior mientras que la parte superior se carameliza.
2. La Temperatura Clave
La temperatura también es clave: un horno demasiado caliente puede quemar la corteza sin darle tiempo al interior a cocinarse bien. La mayoría de los gratinados requieren temperaturas que oscilan entre los 200 y 220 ºC. Lo ideal es que el horno esté bien precalentado antes de meter tu plato. Si el horno no está lo suficientemente caliente, es posible que no logres el dorado que buscas y termines con una capa pegajosa en lugar de crujiente.
Ajusta la temperatura según la receta. Adapta el tiempo y la temperatura según la receta específica. Algunos platos pueden requerir un gratinado rápido y a alta temperatura, mientras que otros pueden beneficiarse de un gratinado más lento a temperatura moderada.
3. Ingredientes Correctos para la Capa Superior
La clave de un buen gratinado está en la mezcla que coloques sobre la superficie. Quesos como el parmesano, el gruyere o el cheddar son excelentes porque tienen un alto contenido de grasa que permite que se fundan y doren de manera homogénea. También puedes añadir un toque de pan rallado, nueces trituradas o incluso panko para lograr una textura más crujiente.
No todos los quesos gratinan o funden igual: por sus características, la mozzarella y el queso emmental son los más aconsejables para gratinar. La mozzarella es conocida por su elasticidad y fundido suave, o cheddar, preferido por su sabor intenso y dorado profundo.
No todos los quesos se comportan igual al gratinar: la mozzarella y el cheddar están entre los más recomendados por su capacidad de fundirse y dorarse. Rállalos finamente o corta en láminas delgadas para asegurar una cobertura uniforme.
Si quieres saber cuál es el mejor queso para gratinar, tendrás que responder antes a las siguientes preguntas: ¿Quieres que la receta tenga un intenso sabor a queso? ¿Te gustaría que el gusto a queso sea delicado y no apague el resto de ingredientes?
Para empezar utiliza quesos que se derritan fácilmente. Opta por quesos que tengan una buena capacidad de fusión, como el queso cheddar, el parmesano, o incluso el queso mozzarella. Estos quesos se funden suavemente, contribuyendo a la textura cremosa y dorada. No dudes en experimentar. No temas experimentar con diferentes tipos de queso. Combinar quesos puede añadir complejidad y profundidad de sabor al gratinado, llevando tu plato a nuevos niveles de exquisitez.
La medida estándar más adecuada para cortar cuñas de queso para gratinar es de aproximadamente 3 mm de grosor.
4. El Toque de Grasa
Aunque suene obvio, un poco de mantequilla o aceite sobre la superficie mejora notablemente el resultado. La grasa ayuda a la distribución uniforme del calor y facilita que la capa superior adquiera ese color dorado y brillante. Un truco clásico es añadir unos pequeños trozos de mantequilla sobre el queso antes de meterlo al horno.
5. Horneado a Alta Temperatura y Uso del Grill
El gratinado se logra exponiendo la capa superior al calor intenso. Usa la rejilla más cercana a la resistencia superior del horno o la función grill si la tienes.
Una vez que el plato esté cocinado totalmente, activar el grill por unos minutos le dará ese toque final crujiente. Es importante que no lo dejes demasiado tiempo bajo el grill, ya que la capa superior puede pasar rápidamente de dorado a quemado.
6. El Uso del Soplete y Salamandras
Además del horno, el calor de un soplete o con el uso de salamandras o gratinadores profesionales también se pueden utilizar para obtener una capa superior dorada y crujiente.
7. No Servir Inmediatamente
Entendemos la tentación de servir el gratinado en cuanto sale del horno, pero los chefs recomiendan dejarlo reposar unos 5-10 minutos. Este tiempo de espera permitirá que los jugos se redistribuyan. Tras ese tiempo de espera, servir inmediatamente.
El efecto del gratinado se disfruta mejor recién salido del horno: la costra pierde su crocancia si espera mucho.
8. Calidad de los Ingredientes y Equilibrio
La calidad de los ingredientes es un pilar fundamental para un gratinado excepcional. Opta por productos frescos y quesos de buena calidad para garantizar un sabor auténtico y una textura perfecta. Los ingredientes frescos realzan los sabores naturales, mientras que los quesos de calidad contribuyen a una fusión suave y deliciosa.
Mientras que la grasa y el queso son protagonistas en el gratinado, es fundamental no caer en el exceso. Busca el equilibrio perfecto para garantizar una capa dorada y crujiente sin que los sabores se vean opacados. Opta por quesos que aporten la cantidad justa de untuosidad y considera técnicas para reducir el contenido graso, como escurrir el exceso de aceite de los ingredientes antes de gratinar.
9. El Gratinado como Acabado
Ten presente que el gratinado no es una técnica de cocción, sino de acabado. Por lo tanto, todo lo que esté debajo del queso (pastas, verduras, carnes) debe estar listo antes de añadir la cobertura.
10. Recipientes Adecuados
Es importante tomar nota de los recipientes adecuados para gratinar tanto en el horno como en el microondas.
Gratinado en Diferentes Equipamientos
Horno Tradicional
El gratinado en el horno es una magnífica decisión. Si eres de los que no sacan el máximo partido a esta función, y la utilizas solo para el queso de los macarrones, desde hoy mismo, gracias a este artículo, la vas a incorporar a tus rutinas.
Antes de este paso, el horno tendrá que estar previamente precalentado a unos 200º durante 10 minutos para que cuando coloquemos la bandeja o el plato ya haya adquirido la temperatura idónea.
En los hornos Balay tienes tres alternativas: Grill total, Grill pequeño y Turbo grill. Todas ellas te ayudan de diferentes maneras. El proceso es realmente fácil y solo debes insertar el plato en el nivel 2 o 3 del horno, dependiendo de la receta.
Microondas con Grill
Por supuesto que puedes gratinar en el microondas. Los microondas con grill Balay están hechos precisamente para eso. Puedes usarlo con la opción de gratinar o combinarlo con la potencia del propio electrodoméstico y que así te haga la vida mucho más sencilla.
Usando la potencia del microondas + la función grill cocinarás una gran variedad de recetas de carnes, pescados o verduras. Hazlo sobre un recipiente hondo para que el calor tenga más efectividad y recuerda trocear los alimentos si son piezas muy grandes.
La función grill, por su parte, es perfecta cuando necesites gratinar algún plato en el microondas: una tostada, un plato de macarrones o unos canelones.
Si no dispones de horno, pero sí tienes horno microondas, puedes gratinar el queso perfectamente utilizando un recipiente más pequeño y de un material apto para microondas. En ese caso podemos rallar un queso curado o semicurado con el rallador por los orificios más grandes y espolvorear por encima, tapando la sartén y dejándola a fuego medio con tapadera hasta que esté totalmente fundido.
Microondas con función grill.
El Gratinado Final: La Culminación
El gratinado final es la culminación de tu obra maestra culinaria y, por lo tanto, no puede pasarse por alto. Sigue cuidadosamente las indicaciones de tiempo y temperatura especificadas en la receta. Este último paso es crucial para lograr la textura y el color deseados. Un gratinado final bien ejecutado no solo proporcionará una capa dorada y apetitosa, sino que también asegurará que los sabores se intensifiquen y se mezclen perfectamente.
El proceso de gratinar en el horno es una técnica que puede transformar tus recetas habituales en experiencias culinarias excepcionales. Desde la elección de los ingredientes hasta el momento final de gratinado, cada paso contribuye a un plato delicioso y con una presentación irresistiblemente dorada.