Las lentejas son una legumbre increíblemente rica y versátil, amada en muchas cocinas por su sabor y capacidad de adaptarse a diversos acompañamientos como arroz, puré, polenta o quinua. Si bien las lentejas tradicionales son un clásico, las lentejas sin hollejos ofrecen una experiencia culinaria particular, especialmente beneficiosa para ciertas dietas y preferencias.

¿Qué son las Lentejas sin Hollejos y por qué elegirlas?
Las lentejas sin piel son un producto cada vez más común en los supermercados. Tienen todo el valor nutritivo de las lentejas convencionales, aunque es importante saber que pierden parte de su aporte en fibra debido a la ausencia del hollejo.
Estas legumbres son favorables para las personas con malestar intestinal, ya que provocan menos flatulencias en comparación con las lentejas con piel, facilitando así su digestión. Además, este potaje de lentejas sin piel es una buena receta para bebés si se tritura todo una vez cocinado, ofreciendo una opción nutritiva y fácil de consumir.
El Remojo de las Lentejas: ¿Es Necesario para las sin Hollejos?
La pregunta sobre si es necesario remojar las lentejas a menudo no tiene una respuesta corta. Aunque las lentejas son uno de los pocos tipos de legumbres que pueden hacerse sin hidratación previa y se cocinarán sin problemas, lo cierto es que quedan mucho mejor si se remojan.
- Si las remojas, se hacen más fáciles de digerir (adiós gases).
- El remojo también hace que seas capaz de absorber más de sus nutrientes.
- ¡Remojar las lentejas también reduce el tiempo de cocción!
Para el remojo, recuerda usar agua fría. El tiempo recomendado de remojo para las lentejas es de 12 horas. Si no tienes tanto tiempo, puedes poner las lentejas en una olla con agua hirviendo durante 3 minutos, retirarla del fuego y dejarla tapada en reposo durante 2 horas.
Preparación de Lentejas sin Hollejos: Una Receta con Capas de Sabor
Esta receta de lentejas es deliciosa porque tiene muchas capas de sabor que se suman entre ellas. Sigue estos pasos para prepararlas:
1. Preparación del Caldo Base
Para el caldo, pon todos los ingredientes en una olla grande y deja que hierva por 30 minutos a temperatura media-baja. Es importante señalar que el caldo está bien así. Definitivamente no botes el caldo que sobra; lo puedes hacer hervir hasta que quede muy poquito para concentrarlo y congelarlo. Puedes hacer muchas otras recetas con ese caldo: arroz, risotto, algún pollo o sopas de verduras. En el caldo, luego se botan las verduras, eso pasa con todos los caldos.

2. El Sofrito Aromático
Primero, cocina la cebolla y el pimiento, picados en cuadraditos, en aceite de oliva a fuego medio. En este momento, también agrega tus ingredientes aromáticos, que en mi caso son la paprika, el orégano y las hojas de laurel. Con el aceite, los aromas se intensifican. Deja que se cocinen durante 7-8 minutos aproximadamente. Una vez que la cebolla esté totalmente cocida y huela dulce, agrega el ajo picado y la pasta o concentrado de tomate, cocinándolo por un minuto. El tomate realmente le da más profundidad de sabor a las lentejas y las vuelve extra sabrosas.

3. Incorporación de Ingredientes y Cocción Lenta
Luego, agrega el vino tinto, que es opcional pero altamente recomendado. Dado que se reduce casi por completo, puedes usar algún "conchito" de vino viejo que te quede. Deja que hierva hasta que no quede líquido en la base de la olla. Después, agrega la zanahoria y los tomates picados, mezclando para calentarlos. Finalmente, añade las lentejas peladas y el caldo vegetal y mezcla. Cuando tome temperatura y empiece a hervir, ponle la tapa. No dejes que hierva fuertemente; con un ligero hervor está perfecto. Si hierve muy fuertemente, las lentejas pueden ponerse duras. Además, no agregues la sal hasta el final, cuando las legumbres ya estén suaves, porque también hace que las lentejas se pongan duras si las agregas antes. El tiempo de cocción aproximado para las lentejas sin piel es de unos 15-20 minutos.
Cómo hacer las mejores LENTEJAS de la abuela: receta paso a paso
4. Ajustes Finales y Guarniciones
Esta receta de lentejas la puedes cocinar a una consistencia de sopa o a una estilo estofado, dependiendo de lo que quieras comer. Si lo quieres como sopa, no dejes que hierva tanto una vez que retires la tapa para que no espese, y le puedes poner más caldo de verduras. Estas lentejas se terminan con un poco de espinaca. Cuando añades espinaca a sopas o estofados, ten cuidado de siempre agregarla al final, porque solo necesita unos segundos de cocción. Si la dejas más tiempo, se empieza a poner oscura y poco atractiva. Con las legumbres en general, me gusta ponerles un chorrito de aceite de oliva de buena calidad al final; ¡no hay vuelta atrás una vez que las pruebas!

Cocción de Lentejas sin Hollejos en Olla a Presión
Las ollas a presión son herramientas muy útiles para cocinar legumbres en general, ya que hacen que el proceso sea más rápido y aseguran un resultado suave siempre. Ya sea que estés cocinando con una olla a presión estilo Instant Pot o una olla a presión tradicional, funcionan perfectamente con esta receta.
Si usas una olla a presión, pon la tapa y cocina por 30 minutos en presión alta. Luego de 30 minutos, revísalas. Pueden tomar hasta 50 minutos en ablandarse, dependiendo del tipo de lenteja y la olla.

Conservación y Congelación de Lentejas sin Hollejos
Las lentejas y las legumbres en general son de esas recetas que son perfectas para congelar. Puedes congelar todo junto o porcionarlo para tener comida "salvadora" para almuerzos o cenas. Se pueden congelar por hasta 6 meses en contenedores sellados para el mejor resultado.
Además, debes saber que las lentejas remojadas se pueden congelar. Así, puedes dejar en remojo una cantidad superior a las que te vayas a comer ese mismo día. Para descongelarlas, solo tendrás que sacarlas del congelador, ponerlas dentro de una bolsa que cierre bien y meterlas dentro de una olla con agua caliente. Aunque siempre será más recomendable remojarlas y cocerlas el mismo día, esta puede ser una buena alternativa a la falta de tiempo.
