Las patas de pollo, conocidas en chino como 鸡爪, son un ingrediente versátil que se prepara en diversas cocinas alrededor del mundo. Su consumo es habitual en países como México, China, Trinidad, Costa Rica, Jamaica, España, Sudáfrica, Perú y Filipinas, entre otros.
A diferencia de otras partes del animal, la mayor parte de la carne comestible de las patas consiste en piel y tendones, con apenas músculo. Esto les confiere una textura distintiva y única. Aunque tienen muchos huesos pequeños que pueden dificultar su consumo, a menudo se retiran antes de servir para facilitar su disfrute.

Preparación y Cocción: Un Método Tradicional
La preparación de las patas de pollo comienza con una limpieza adecuada. En ocasiones, se venden peladas, pero si no, es necesario pelarlas. Si traen uña, hay que sacarla, ya sea por estética o para mayor comodidad, utilizando una tijera o cuchillo.
Tradicionalmente, para prepararlas, las patas se "churrascan" suavemente en fuego para quitar la piel y las suciedades o impurezas, de manera similar a cómo se eliminan los pelos del cerdo. Una vez limpias, se pueden guisar en salsa con un sofrito de verduras o se pueden utilizar para hacer un buen caldo.
PATAS DE POLLO Convertidas en Este Superalimento
Receta para un Caldo Nutritivo de Patas de Pollo
Un método común para cocinar las patas de pollo es el siguiente:
- Poner las patitas en una olla grande.
- Picar una rama de apio y agregarla a la olla.
- Añadir las hojas de laurel.
- Picar y agregar las zanahorias.
- Poner el pimiento entero.
- Agregar ajos.
- Llenar la olla de agua fría y poner a cocinar tapado al menos 3 horas en total. Es importante cuidar que el agua no se seque, reponiendo si es necesario.
- Continuar la cocción tapado por 1 hora y media más.
- Agregar un poco de perejil picado y dejar reposar media hora antes de servir, aunque se tenga que recalentar después. El reposo es crucial, ya que aporta mucho sabor.
Este caldo es muy nutritivo y se puede tomar solo o con fideos o arroz, resultando muy sabroso. Para servir, se puede añadir un poco más de perejil picado o disfrutarlo solo, según la preferencia. A algunos les gusta con unas gotas de ají rojo.
Una alternativa de cocción es hervirlas durante 15 minutos en olla exprés, preferiblemente en caldo de pollo, aunque en agua también es válido.
El Consumo de Patas de Pollo en el Mundo

España: Tradición y Percepción Actual
Tradicionalmente en España, siempre se comieron tanto las patas de pollo como las de gallina. Elaborarlas no requería grandes problemas. Aunque no es un plato que se pueda encontrar en la mayoría de restaurantes hoy en día, históricamente se han consumido en lugares como Extremadura, Madrid, Murcia, Comunidad Valenciana, La Mancha, Castilla y León o Canarias.
A día de hoy, su consumo ha ido decreciendo hasta el punto de que son pocas las casas que mantienen esta tradición culinaria, en parte porque los tiempos de escasez ya no son los mismos, y se ha tendido más al consumo de alitas. Sin embargo, en Galicia, en otros tiempos, en las casas más humildes daban sabor a la sopa o al caldo.
En España, las patas de pollo se consideran a menudo un subproducto, pero lo que en un lado es una delicia, en otro se le pone mala cara, principalmente porque "no renta" y porque "comemos más con los ojos que con la boca".
Asia: La Delicadeza de las "Garras de Fénix"
En la cocina china, las patas de pollo suelen ser una opción popular en los restaurantes dim sum, servidas como "garras de fénix" o fenghuang.
América Latina: Ingrediente Popular en Sopas y Platillos
Las patas de pollo son un ingrediente popular en la cocina de México, en particular como parte de sopas y platillos, y en ocasiones se acompañan de mole u otras salsas. En Perú, su consumo es habitual en sopas, guisos o a la parrilla.
Caribe y África: Versiones Únicas
En Trinidad y Tobago, las patas de pollo se limpian, condimentan y se cuecen en agua condimentada, dejándose remojar con pepino, cebolla, pimienta y aliño verde hasta que se enfrían. En Sudáfrica, se comen principalmente en Durban y Soweto, donde se conocen como «walkie-talkies» (junto a la cabeza) y «polvo de pollo», respectivamente. Se preparan y consumen principalmente en las ciudades y pueblos del interior, donde se cuecen para retirar la piel dura, se cubren con condimentos y se asan a la parrilla.
En las Filipinas, las patas de pollo se marinan en una mezcla de calamondina, especias y azúcar moreno antes de asarlas a la parrilla.
Grandes Beneficios Nutricionales
Las patas de pollo son muy beneficiosas para la salud, aunque desafortunadamente no es lo normal su consumo masivo. Son una gran fuente de nutrientes esenciales y un elemento que a día de hoy, en muchas ocasiones, necesitamos complementar en nuestra dieta, dado que hemos dejado de comer huesos, callos y otros ingredientes que antiguamente se consumían a diario.

La Cisteína: Un Potente Desintoxicante
Las patitas de pollo son una gran fuente de cisteína, un importante aminoácido encargado de acabar con el moco de los pulmones. Ayuda así a combatir enfermedades como gripes y resfriados, y fortalece nuestro sistema respiratorio. La cisteína es uno de los desintoxicantes naturales más importantes y poderosos del organismo, ya que impide la oxidación de las proteínas. Las abuelas eran sabias porque intuían que las patas eran buenas, considerándolas un remedio natural.
Colágeno y Minerales: Salud para Huesos y Piel
El principal beneficio es el colágeno, un elemento abundante en las patas de pollo. Según la medicina tradicional china, las patas de pollo son eficaces para combatir la arterioesclerosis y enfermedades del sistema circulatorio gracias a su alto contenido de calcio. Además, gracias a su concentración de colágeno, son muy beneficiosas para nuestra piel.
Las patas de pollo contienen calcio, magnesio, fósforo, silicio y azufre. Estos minerales son excelentes para combatir la artritis y el dolor en las articulaciones. En Galicia, en algunas zonas, las patas del pollo se echaban al cocido después de hervirlas y rasparlas; aunque no tienen ningún tipo de carne, sí tienen una sustancia gelatinosa que aportaba untuosidad al caldo.
Las Patas de Pollo como Aperitivo Canino
¿Sabías que las patas de pollo son un gran complemento en la dieta de tu perro y también ayudan a su salud dental? Son un aperitivo no graso y crujiente. Se recomienda una o dos patas al día para garantizar el aporte de glucosamina y sulfato de condroitina para un perro de 20 kg de peso corporal.