El Centro de Salud Familiar (CESFAM) Las Cabras se destaca por su innovador programa de atención a domicilio para pacientes postrados, posicionándose como pionero en este tipo de iniciativas y uno de los pocos municipios en Chile que ofrece este servicio integral. Este programa, impulsado bajo la actual administración y la Corporación Municipal de Desarrollo Social (CMDS), representa un equipo completo dedicado a brindar soporte a quienes más lo necesitan.
Las familias y el entorno de las personas que sufren enfermedades que las postran son los principales beneficiarios y los más agradecidos por la existencia de este programa. La atención se extiende de lunes a domingo, en un horario de 8:00 a 20:00 horas, garantizando así una cobertura amplia y continua.
Para acceder a este valioso programa, es fundamental que el usuario se encuentre postrado o haya sido derivado desde un establecimiento de salud o un CESFAM. Esta condición asegura que el apoyo llegue a quienes realmente requieren de cuidados especializados en su hogar.

Los testimonios de los beneficiarios reflejan la calidad y calidez del servicio. Una paciente relata emocionado: “Es un privilegio que me haya visitado el alcalde y los profesionales, hasta me emociono porque me han tratado de una gran manera. Me atienden y gracias a ellos estoy en mejor estado porque estaba saturando 70 de aire de un 100%.” Este mismo testimonio destaca la ayuda recibida en los tratamientos, describiendo al equipo como “muy empáticos, responsables, criteriosos y de piel.”
Otro caso inspirador es el de la señora Margarita Mora, quien tras una operación fue derivada al CESFAM María Cristina Rojas. Ella describe la atención recibida como excelente: “Como estaba postrada y no podía caminar me hacían curaciones, estaba en observación con el kinesiólogo y tenía mucho desgaste por el esfuerzo que hacía.” El apoyo del equipo médico fue fundamental en su recuperación, permitiéndole superar miedos y limitaciones.
“De ahí me comenzaron a atender y nunca me abandonaron, desde el doctor a la enfermera. Antes no hablaba, no caminaba, tenía susto para todo, hasta pararme de la cama. Usaba pañales, tenía miedo de pararme y caerme”, añade la señora Mora, evidenciando el impacto transformador del programa en la calidad de vida de los pacientes postrados.