El atún rojo (Thunnus thynnus) es una especie de alto valor económico que, a principios de siglo, se vio seriamente amenazada por la sobrepesca. Esta situación llevó a la Comisión Internacional para la Conservación del Atún Atlántico (ICCAT) a establecer un Plan de Recuperación, cuyos pilares fueron la imposición de un férreo sistema de cuotas de pesca, la limitación de los periodos de captura y la fijación de una talla mínima para los peces capturados. España es el segundo país en cultivo de atún rojo de acuicultura en el mundo, cosechando en 2019 un total de 7.575 toneladas, lo que representa más del 14% del total mundial.

Tipos de Atún y su Importancia Comercial
Existen varias subespecies y especies de atún relevantes para la acuicultura y el consumo:
- Atún rojo del Atlántico (Thunnus thynnus): Es la especie principal cultivada en España y el Mediterráneo.
- Atún rojo del Pacífico (Thunnus orientalis): Cultivado en Japón, especialmente en la isla de Amami.
- Atún rojo del Sur (Thunnus maccoyii): Las primeras experiencias de engorde se realizaron con esta especie en Australia.
- Atún aleta amarilla (Thunnus albacares) y Patudo (Thunnus obesus): También objeto de investigación para el cultivo en tanques.
El atún rojo es un protagonista en la acuicultura de la Región de Murcia y Andalucía, destacando por su relevancia en la gastronomía nipona, donde es altamente valorado para platos como el sashimi, sushi, tartares o tatakis. El 80% del atún rojo comercializado actualmente proviene de la acuicultura. La creciente demanda, especialmente del mercado japonés de sushi-sashimi desde la década de 1980, ha convertido el atún en un negocio multimillonario, lo que ha impulsado las actividades de cría en granjas.
Proceso de Acuicultura Parcial: Engorde en Jaulas Marinas
La cría de atún rojo en jaulas marinas es mayormente un proceso de acuicultura parcial, ya que los atunes no nacen en instalaciones acuícolas. Consiste en capturar atunes juveniles o adultos salvajes para su posterior engorde en cautividad.
Captura y Transporte
Una vez en aguas mediterráneas, los atunes son capturados vivos mediante artes de cerco o almadrabas. Posteriormente, los peces se trasladan a los viveros marinos. El transporte de atunes se ha realizado tradicionalmente en dos tipos de jaulas:
- Jaulas hexagonales: Inicialmente utilizadas, de 40 x 25 metros, flexibles, pero se deformaban considerablemente y no eran apropiadas para el engorde prolongado.
- Jaulas de polietileno adaptadas: Las empresas españolas han adaptado jaulas convencionales de cultivo de peces, de 50 metros de diámetro, incorporando flotadores y cabos radiales para reducir la deformación. Estas jaulas son adecuadas tanto para el transporte como para el engorde.
- Jaulas flotantes sin anillo de polietileno: De mayor tamaño (160 x 65 x 25 metros), con flotabilidad dada por una hilera de boyas. Aunque requieren una transferencia desde las jaulas de transporte, son más operativas para la alimentación y el sacrificio.
Las distancias de transporte hasta las granjas pueden ser muy grandes (cientos a miles de millas) y la velocidad de remolque lenta (menos de 3 nudos), por lo que el tiempo desde la captura hasta la ubicación final puede extenderse desde varios días hasta varias semanas. Durante este periodo, los atunes comienzan a ser alimentados para adaptarse a la cautividad.

Diseño y Características de las Jaulas
Las jaulas flotantes para atunes son estructuras cilíndricas de gran tamaño, formadas por uno o dos tubos de polietileno de alta densidad (anillos de flotación) a los que se sujeta la red de nylon o bolso. Se utilizan jaulas con un diámetro de 40-50 metros y una profundidad (caída del bolso) de 15-25 metros. La luz de malla del bolso o red suele ser de 5-6 pulgadas, sin nudos.
El sistema de anclaje es crucial para evitar el desplazamiento horizontal de la jaula. Consiste en anclas o bloques de concreto (de 4 a 8 toneladas o más, según la profundidad) sujetos a la jaula mediante cadenas y cabos de nylon. ELIMAT, por ejemplo, fabrica jaulas circulares con soportes (brackets) de polietileno rotomoldeado, diseñados para optimizar el mantenimiento y evitar el desgaste.

Para una cría exitosa, es crucial ubicar las jaulas en aguas costeras oligotróficas expuestas, con una profundidad mínima de 50 metros. Estas zonas deben tener corrientes superiores a 10 cm/s, un rango de salinidad de 36 a 39 partes por mil (PPT) y niveles de oxígeno disuelto superiores al 90%. El atún rojo del Atlántico de acuicultura en España es de esta subespecie, que vive en el Atlántico durante su primera etapa y migra a aguas mediterráneas para la reproducción. Durante esta migración, los atunes pierden grasa y nutrientes, lo que afecta sus valores nutricionales.
Proceso de Engorde y Alimentación
El engorde comienza con la transferencia de los atunes a las jaulas de cultivo. Esta maniobra, realizada al menos una vez (desde el cerco de captura a la jaula de transporte y/o cultivo), es delicada, ya que existe el riesgo de que ejemplares queden enmallados o de una estimación incorrecta de la biomasa transferida.
Transferencia de atun rojo.wmv
Las densidades de estabulación en el engorde son bajas en comparación con otras especies (2-5 kg/m³). Los atunes son alimentados una vez al día, hasta la saciedad, con pescado rico en grasa (principalmente escómbridos, clupeidos y algunos cefalópodos). Buceadores en el interior de las jaulas monitorean la saciedad para controlar el suministro de alimento.
El contenido en grasa de la carne se incrementa progresivamente, alrededor de un 1% semanal, hasta un máximo del 20%. Los ejemplares pequeños ("gigi") no acumulan tanta grasa como los grandes. El incremento graso también depende del hidrodinamismo de la zona: en áreas de mayor corriente, los atunes gastan más energía y acumulan menos grasa. La duración del engorde oscila entre 3 y 8 meses, con un incremento de biomasa del 10% al 30%.
Avances en la Alimentación
El desarrollo de un pienso económico y ambientalmente eficiente que cumpla con las complejas necesidades nutricionales del atún ha sido un obstáculo principal para el éxito de la acuicultura. Experimentos previos con piensos artificiales fallaron, ya que los atunes rechazaban el alimento debido a la consistencia, proporción y forma.
Una colaboración entre Kaneko Sangyo (filial de Nissui Cooperation) y Bühler, un proveedor de tecnología para la producción de piensos, logró desarrollar pellets extruidos. Las principales dificultades residían en la forma, composición y consistencia: la cáscara del pellet debe ser sólida y suave, pero flexible, mientras que el interior debe ser blando, no líquido.
Gracias al alto valor nutricional de estos piensos compuestos, se requiere una cantidad significativamente menor en comparación con el pescado fresco. Por ejemplo, en lugar de 40 toneladas de pescado fresco por semana, ahora solo se necesitan 13 toneladas de pienso semanalmente. Este avance no solo reduce costos y tiempo, sino que también contribuye a la sostenibilidad, ya que cuanto menor sea la porción de carne de pescado en el pienso, más sostenible y rentable será el proceso. Estos piensos también permiten una cría saludable sin antibióticos. Tsuyoshi Goto, de Farm Choice (otra filial de Nissui), incluso ha ajustado la forma de los pellets para imitar la cabeza de la presa, superando la reticencia inicial de los atunes a consumir el pienso.
Monitoreo y Control en las Jaulas de Engorde
Los productores, afectados por las restricciones a la captura, necesitan herramientas para el control del proceso de engorde que mejoren la eficiencia y permitan una evaluación precisa de la biomasa. Las técnicas de monitoreo incluyen:
- Muestreos manuales: Pueden causar daños a los peces y son costosos.
- Sistemas de cámaras estereoscópicas: No invasivos, pero limitados por el alcance del campo de visión, la profundidad y la turbiedad del agua.
- Técnicas acústicas: Se han revelado como una herramienta eficiente para el control de la biomasa en jaulas de cría de otras especies.
La investigación se ha enfocado en la viabilidad del uso de técnicas acústicas para el control de atunes en jaulas de engorde y para evaluar su comportamiento en cautividad. Para utilizar estas técnicas, es necesario relacionar la energía acústica retrodispersada (Target Strength o TS) por un atún con su tamaño. Se han obtenido expresiones matemáticas que relacionan el TS (a 120 y 200 kHz) con el tamaño del atún, tanto desde la superficie (vista dorsal) como desde el fondo (vista ventral).
Un método novedoso combina medidas acústicas y ópticas desde el punto de vista ventral. Esto permite asociar un valor de TS a un pez determinado, del cual se puede medir el tamaño a través de video. Además, se ha desarrollado un método para el conteo de atunes mediante un sonar de barrido lateral (200 kHz), automatizando los procesos de transferencia y haciéndolos inmunes a la falta de visibilidad.
Estudios han mostrado la alta adaptabilidad del atún rojo a la vida en cautividad y a los estímulos sonoros. Se han detectado patrones de comportamiento asociados a estímulos cotidianos (alimentación, mantenimiento de jaulas). Sin embargo, la adaptación es más lenta y las reacciones son más apreciables ante ruidos antropogénicos especiales (tonos puros, motores, aerogeneradores).
Cosecha y Comercialización
Puesto que la calidad de la carne influye enormemente en el precio de venta, el sacrificio se realiza con extremo cuidado. Se busca la máxima rapidez para minimizar el estrés de los atunes y evitar la aparición de ácido láctico (yake) en la carne, que podría empeorar sus propiedades organolépticas.
Para la matanza, se utiliza un copo adicional donde se dirigen los atunes deseados. Se reduce el volumen de agua hasta que los atunes quedan "a cara de agua", se les dispara en la cabeza y, de inmediato, son desangrados, eviscerados y refrigerados en agua a -2 ºC hasta su empaque.

El atún engrasado se comercializa principalmente en fresco, alcanzando así el mayor precio. Se destina casi exclusivamente al mercado japonés, donde se consume crudo (sashimi o sushi). Los ejemplares grandes se empacan individualmente en cajas especiales con hielo carbónico y se envían a Japón por avión.
Los atunes se clasifican en varias categorías según la calidad de la carne, considerando la coloración (rosada es preferible), el contenido de grasa y el tamaño (se prefieren los "toros" a los "gigis"). El atún rojo engrasado del Mediterráneo es el más apreciado en el mercado japonés y el que alcanza los mayores precios.
Acuicultura de Ciclo Completo: Desafíos y Logros
A pesar del éxito del engorde, la acuicultura de ciclo completo (reproducción y cría desde huevo hasta adulto en cautiverio) presenta dos obstáculos principales:
- La producción masiva y confiable de juveniles de atún en cautiverio.
- La producción de alimentos económica y ambientalmente eficiente, que satisfaga las complejas necesidades nutricionales del atún.
La cría de atún es problemática debido a la baja supervivencia del atún larval. La Universidad de Kindai en Japón hizo historia en 2002 al ser la primera en el mundo en lograr la acuicultura de ciclo completo del atún aleta azul, produciendo el "atún Kindai" y llegando incluso a liberar juveniles en el océano. En 2009, la revista TIME nombró al atún criado en tanques por Clean Seas (socio de Kindai) como una de las Mejores Invenciones.
En Croacia, los acuicultores de Kali Tuna lograron un avance similar en 2009, convirtiéndose en el segundo país en criar atún con éxito a partir de huevos. Aunque la cría de atún rojo es una industria exitosa en Croacia, aún dependen en gran medida del pescado salvaje para el engorde.
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Investigaciones y Tecnologías en Tanques Cerrados
Las investigaciones sobre el cultivo de atún en tanques de hormigón con circuitos de circulación de agua cerrados se llevan a cabo desde 1970 en Japón y desde 1989 en Estados Unidos, Australia, Marruecos y España. Sin embargo, hoy en día son escasas las instalaciones que utilizan este sistema para el cultivo comercial.
Un ejemplo es la granja del CICEM "El Toruño", que utiliza un sistema de cultivo cerrado con tres tanques rectangulares tipo "raceway" (25.4 m x 10.2 m x 2.75 m). Estos tanques facilitan la natación del atún mediante una corriente inducida. El fondo y las paredes están acabados con resina epoxi para evitar que los peces se raspen y facilitar la limpieza. Dos filtros, uno industrial de arena y otro biológico, mantienen el agua en circuito cerrado con calidad adecuada. El sistema cuenta con calentamiento del agua (suelo radiante y calderas de propano) para el crecimiento de juveniles (6-30 kg) y la reproducción de adultos.
Pruebas con lubinas demostraron la eficacia del sistema, manteniendo una temperatura media de 19.2ºC, salinidad de 33.5 ppt y niveles de oxígeno de 6.5 ppm. La biomasa aumentó en 21 kg con una supervivencia del 100% durante el periodo de encierro.

Desafíos y Sostenibilidad
A pesar del progreso, la industria de la cría de atún en jaulas marinas enfrenta varios desafíos:
- Dependencia del mercado japonés: Una fuerte concentración que requiere explorar nuevos mercados.
- Alto costo de inversión: Establecer una granja de atún es costoso (promedio de 3.3 millones de euros en Croacia), dificultando la entrada de nuevos agricultores.
- Impacto ambiental: Preocupación por el alto índice de conversión alimenticia (15-20 kg de alimento por 1 kg de atún) y los posibles efectos a largo plazo en el medio ambiente y las poblaciones de peces salvajes.
- Restricciones regulatorias: La normativa de la ICCAT y otras autoridades implica un monitoreo continuo y costoso cumplimiento para mantener la sostenibilidad.
- Costo de producción: El creciente costo dificulta mantener precios asequibles para los consumidores.
- Supervivencia de juveniles: La baja tasa de supervivencia de los huevos y larvas de atún en cautividad sigue siendo un gran obstáculo para la acuicultura de ciclo completo.
- Canibalismo: El atún es un depredador, y en cautividad puede mostrar canibalismo si la alimentación es insuficiente.
La acuicultura de atún se encuentra en un periodo de crecimiento, con empresas como Cromaris aumentando su producción. Sin embargo, la transición hacia métodos de cría completamente sostenibles requiere una inversión significativa en investigación y desarrollo, así como alianzas público-privadas para financiar proyectos ambiciosos y costosos.