La música salsa ha sido enriquecida por innumerables talentos, y entre ellos destaca la figura de Roberto Roena, un icónico bongocero, bailarín y líder de orquesta cuya carrera marcó un hito en la historia del género. Su trayectoria, marcada por la innovación y una innegable presencia escénica, lo consolidó como una leyenda.
Inicios y Formación Musical
Cuando contaba con nueve años de edad, la familia de Roberto Roena se radicó en Santurce, donde él y sus hermanos continuaron puliendo sus rutinas de mambo y chachachá, deleitando al público asistente a concursos de talento. En 1956, Rafael Cortijo necesitó un bongocero para el conjunto que estaba formando. Visualizando a un bongocero que pudiera bailar y tocar el cencerro a la vez, fue el propio Cortijo quien le enseñó a Roberto a tocar dichos instrumentos.
Es así como, por siete años, Roena formó parte de Cortijo y su Combo, con Ismael Rivera como cantante. Con esa agrupación, recorrieron los escenarios principales de los Estados Unidos, Europa y América del Sur. La buenaventura del Combo terminó con el arresto de su cantante estrella, Ismael Rivera, por cargos de posesión de drogas.
El Gran Combo y la Fundación de Apollo Sound
Con la ausencia de "El Sonero Mayor", los músicos de Cortijo se cuestionaron la posibilidad de seguir juntos, optando por separarse de su líder. Según señaló el propio Roberto Roena, El Gran Combo se gestó en su casa. Sintiéndose en deuda de gratitud con Rafael Cortijo, su mentor, Roena no se incorporó al nuevo Combo de inmediato. El Gran Combo se convirtió en la nueva sensación de la música latina, y Roena formó parte del mismo hasta 1969. Deseando ya establecer su propia orquesta, Roberto Roena formó "Los Megatones" en 1967, tocando jazz latino los miércoles por la noche en un club local.

Pero no fue hasta dos años después, a raíz de diferencias personales con Andy Montañez, vocalista de El Gran Combo, que partió definitivamente. Aun sin saber leer o escribir música, y probablemente a causa de ello, Roena supo rodearse de excelentes músicos y arreglistas. En el Apollo Sound figuraron músicos de la orquesta de Tito Puente, Cortijo y su Combo, El Gran Combo y Los Sunsets, entre otros. Algunos de los arreglistas y compositores de renombre que nutrieron su repertorio fueron Mario Ortiz, Bobby Valentín, Elias Lopés, Luis "Perico" Ortiz y Papo Lucca.
Innovación y Éxitos Musicales del Apollo Sound
Roena siempre consideró la variedad como clave para el éxito, lo que le llevó a incluir en su repertorio desde música a go-gó hasta la romántica, tanto en inglés como en español. El primer disco de Roberto Roena y su Apollo Sound produjo éxitos de impacto como "Tú loco loco y yo tranquilo", "El escapulario" y "El sordo". El Apollo Sound grabó bajo el sello International Records (subsidiaria de Fania) durante una década, en la cual cosecharon éxitos como "Traición", "Chotorro", "Mi desengaño", "Fea", "Marejada feliz", "Cui cui" y "El progreso", entre otros.
LO QUE NO SABIAS DE ROBERTO ROENA y su APOLLO SOUND. UNA BANDA FIEL A LA FANIA
Su repercusión en las radios vino acompañada de giras a través de los Estados Unidos y Latinoamérica. Complementando la musicalidad de la agrupación salsera, siempre estaba la característica de "showman" inherente en Roberto Roena. Pintarse el cabello de colores, tocar percusión en ropa interior y amarrarse a un arnés para "volar" a través del escenario del Madison Square Garden, fueron algunos de los trucos que utilizó para sobresalir entre los grupos de moda. Una nota periodística que reseña la formación del Apollo Sound, los señaló como «la primera agrupación en Puerto Rico con un sistema de luces psicodélicas y bailarinas a go-gó».
Declive y Resurgimiento
Entrando a la década de 1980, Roena y su Apollo Sound experimentaron una merma en su popularidad, reflejo de la crisis que atravesaba el movimiento salsero en general. Sin embargo, Roberto Roena se mantuvo colaborando y grabando de forma independiente con orquestas locales. Ya en 1990, intentó revivir el concepto del Apollo Sound. En 1994, celebró los 25 años de su orquesta con un exitoso concierto en el Centro de Bellas Artes, que fue grabado y lanzado al mercado, presentando ante una nueva generación la validez de su propuesta musical. En 1996 volvió a la palestra con su tema «Como te hago entender».