Los huevos revueltos son una de esas recetas de desayuno que muchos disfrutan regularmente. Su facilidad de preparación los convierte en una opción ideal, tanto que es una de las primeras recetas básicas que se suelen enseñar. Esta receta, en particular, con jamón y queso, es una de las favoritas por su sencillez y sabor, ideal para quienes prefieren los desayunos salados. Es un plato que, además de ser fácil de preparar, te mantendrá satisfecho hasta la hora del almuerzo.
¿Qué es un Revuelto?
Según la Real Academia Española, en su sexta definición, un revuelto es un "plato consistente en una mezcla de huevos y algún otro ingrediente, que se cuaja sin darle forma alguna". Esta es una de las principales ventajas de esta elaboración, apta para los más novatos que quizás duden al enfrentarse a la preparación de una tortilla francesa o al volteo de una tortilla de patatas. Aunque sobre gustos no hay nada escrito, lo ideal es que el revuelto quede cuajado solo en su punto, buscando la máxima jugosidad posible, huyendo de texturas resecas e insípidas.

Beneficios Nutricionales del Revuelto
Los huevos son un ingrediente fundamental en esta receta, y sus beneficios son numerosos. No solo son ricos en proteínas y vitaminas B, sino que también proporcionan una sensación de mayor saciedad, lo que, según estudios, favorece la pérdida de peso. Los huevos también tienen un alto contenido de folato, importante para la salud general.
Para aquellos que buscan opciones más saludables, se recomienda elegir huevos enriquecidos con ácidos grasos omega-3. Además, se puede optar por jamón magro y bajo en sodio para reducir el consumo de sal, lo cual es beneficioso para la salud en general. Si se decide añadir aguacate, este es rico en proteína, fibra y grasas saludables, y también es una excelente fuente de polifenoles y flavonoides, que pueden disminuir el riesgo de inflamación.
Ingredientes Clave para el Revuelto de Jamón y Queso
Para preparar un delicioso revuelto con jamón y queso, los ingredientes básicos son:
- Huevos: Puedes usar solo claras si lo prefieres.
- Leche: Ayuda a que los huevos queden más tiernos y esponjosos.
- Mantequilla o aceite: Para cocinar los ingredientes en la sartén.
- Jamón: Puede ser jamón cocido, jamón serrano o jamón ahumado. Si tienes jamón ahumado sobrante de alguna festividad, esta es una excelente forma de aprovecharlo.
- Queso: Rallado, puede ser mozzarella, cheddar o suizo.
- Condimentos: Sal, pimienta negra, ajo en polvo y cebolla en polvo al gusto.

Preparación Detallada del Revuelto de Jamón y Queso
Sigue estos pasos para lograr un revuelto cremoso y lleno de sabor:
Paso 1: Preparar los Ingredientes
- En un bol, bate los huevos con la leche, sal, ajo en polvo, cebolla en polvo y la pimienta negra. Puedes batir ligeramente los huevos con un poco de sal en un bol, rompiendo la yema con un tenedor sin batir en exceso para no introducir demasiado aire.
- Si usas queso rallado, ralla el queso por el lado grueso del rallador.
- Corta el jamón en trocitos pequeños o taquitos.
Paso 2: Cocinar el Jamón
- Calienta una sartén antiadherente a fuego medio bajo.
- Derrite la mantequilla (o un chorrito de aceite de oliva virgen extra) en la sartén.
- Una vez que la mantequilla comience a burbujear, agrega el jamón y cocina por unos minutos hasta que se dore ligeramente por ambos lados.
Paso 3: Incorporar los Huevos y el Queso
- Añade la mezcla de huevo a la sartén.
- En cuanto los bordes comiencen a asentarse, revuelve suavemente alrededor usando una espátula de goma para formar cuajos suaves. Continúa con la cocción, revolviendo ocasionalmente.
- Cuando los huevos estén casi cocidos pero un poco blandos, agrega el queso rallado.
- Continúa revolviendo suavemente hasta que el queso se derrita y los huevos estén cocidos a tu gusto, aproximadamente 5 minutos. Si deseas un revuelto cremoso, retira del fuego un poco antes de que estén completamente secos.
Como hacer HUEVOS REVUELTOS
Paso 4: Servir
- Sirve el revuelto caliente inmediatamente.
- Acompáñalo con pan tostado, pan con tomate, rebanadas de aguacate o tus guarniciones favoritas.
Consejos para un Revuelto Perfecto
- Controla el calor: Hagas lo que hagas, asegúrate de mantener el calor en un nivel medio bajo y no más alto. Si el calor es demasiado alto, puedes quemar tus huevos revueltos muy rápidamente, resultando en una textura seca o gomosa.
- Evita la cocción excesiva: Para evitar que los huevos queden secos o gomosos, no los cocines en exceso. Cuando estén prácticamente cocinados, aparta del fuego, ya que el calor residual seguirá cocinándolos.
- Jugosidad: Si quieres un revuelto más cremoso, puedes añadir un poquito de nata líquida a la mezcla de huevos.
- Rallar el queso: Ralla el queso por el lado grueso del rallador para que se funda de manera uniforme.
Variaciones y Personalización
Este revuelto de jamón y queso es una receta personalizable que puedes ajustar a tus preferencias:
- Añadir vegetales: Puedes mezclar vegetales como cebolla, pimientos, tomate, un puñado de espinaca picada, champiñones. Saltéalos antes de añadir los huevos.
- Otras proteínas: Aunque la receta principal es con jamón, puedes añadir tocino, salchicha e incluso pollo.
- Acompañamientos: Además del pan tostado o aguacate, puedes acompañar con tortillas de maíz panameñas fritas, bollos, salsa o queso fresco.
Almacenamiento y Recalentamiento
Los huevos revueltos se disfrutan mejor inmediatamente después de cocinarlos. Sin embargo, puedes almacenar las sobras en el refrigerador hasta por 4 días.
Para recalentar tus huevos revueltos, colócalos en un recipiente apto para microondas y cúbrelos con una toalla de papel húmeda. Caliéntalos durante unos 20 segundos o hasta que estén a la temperatura deseada, revolviendo a la mitad del tiempo.
