Sopaipillas: Receta Chilena Clásica y Variantes

Las Sopaipillas son un clásico chileno, apreciadas tanto en eventos patrios como en restaurantes, sirviéndose como parte de la panera o como aperitivo con pebre. La disputa popular en los días de lluvia en Chile se centra entre las Sopaipillas y los Calzones Rotos, siendo las primeras un plato muy querido.

El secreto de una sopaipilla realmente rica reside en una buena proporción de puré de calabaza en su mezcla y una fritura correcta. Si bien existen versiones menos logradas, las caseras, preparadas con esmero, ofrecen una experiencia culinaria excepcional.

En Chile, la sopaipilla se diferencia de la torta frita argentina por la adición de puré de calabaza a la masa, lo que le otorga un sabor y textura superiores. Aunque ambas masas son similares, la versión chilena es ampliamente preferida por muchos.

Infografía comparativa entre sopaipilla chilena y torta frita argentina

Preparación de la Masa de Sopaipillas

Existen diversas maneras de preparar la masa de las sopaipillas, pero el objetivo principal es lograr una consistencia suave y manejable. A continuación, se detallan algunos métodos:

Método 1: Con Zapallo (Calabaza)

En un bol, coloque la harina cernida formando un volcán. Agregue la sal por los costados del volcán y los polvos de hornear en el centro. Cocine el zapallo en agua fría hasta que hierva, déjelo cocer durante 20 minutos. Una vez cocido, retírelo del agua (reservando un poco del líquido) y muélalo. Páselo por un colador para obtener un puré fino. Derrita la manteca y agréguela al volcán de harina junto con el puré de zapallo y la manteca derretida. Mezcle hasta formar una masa homogénea, sin amasar en exceso. Tape la masa y déjela reposar durante 10 minutos.

Método 2: Sopaipillas Sureñas

En un bol, añada la harina, sal, agua, manteca, levadura y agua. Con las manos, comience a integrar los ingredientes hasta formar una masa compacta y lisa. Deje reposar la masa.

Estirado y Corte

Pasado el tiempo de reposo, retire la masa del bol y estírela con ayuda de un uslero hasta obtener un grosor de aproximadamente 0,5 cm (o 3 milímetros, según otra indicación). Corte discos de unos 8 centímetros de diámetro.

Preparación del Puré de Zapallo

Para el puré de zapallo, es recomendable cocinarlo al horno para que pierda líquido y así utilizar menos harina. Una vez cocido, el zapallo debe ser molido. Puede pasarse por cedazo, molerse con minipimer o licuadora. Es preferible dejarlo enfriar antes de moler y se puede congelar en porciones para futuras preparaciones.

Ilustración del proceso de molido y tamizado del zapallo para puré

Fritura de las Sopaipillas

La temperatura del aceite es crucial para una fritura menos aceitosa y unas sopaipillas doradas y crujientes.

Temperatura y Proceso

Caliente abundante aceite en un sartén a fuego medio (aproximadamente 170°C). Pinche cada sopaipilla con un tenedor para evitar que se inflen demasiado durante la fritura. Incorpore las sopaipillas al aceite caliente y fríalas por ambos lados durante unos 3 minutos, o hasta que estén bien doradas. Retire las sopaipillas del aceite y colóquelas sobre papel absorbente para eliminar el exceso de grasa.

Consejos para una Fritura Óptima

Si la masa queda dura, puede deberse a un exceso de amasado, ya que desarrolla el gluten de la harina. Otra causa podría ser que los polvos de hornear estén vencidos. Es importante medir la harina correctamente, ya sea revolviendo un poco la bolsa o llenando la taza con una cuchara y nivelando con un cuchillo.

Acompañamientos y Variantes

Las sopaipillas se disfrutan con una variedad de acompañamientos, desde salsas picantes hasta dulces.

Pebre

El pebre es un acompañamiento clásico para las sopaipillas. Una versión de pebre se prepara moliendo muy bien 3 tomates pelados y picados, 1 cebolla picada, 1-2 ajíes verdes sin semillas y picados, 1/4 taza de aceite y 1-2 cucharaditas de vinagre. Otra opción de salsa incluye 1/2 taza de aceite, 1/4 taza de vinagre, 1 cebolla picada fina, 2 dientes de ajos machacados, 1/2 taza de perejil picado, 1/2 pimentón picado fino, 1 tomate pequeño sin semillas y picado en cubos, 1 cucharadita de ají de color o paprika, 1 cucharadita de orégano, pizca de comino, sal y pimienta, todo bien mezclado. Una tercera variante consiste en mezclar 1/2 cebolla morada picada fina, 2 tomates picados en cubos pequeños, 2 cucharadas de cilantro picado, 1/4 taza de salsa de ají, sazonando con 1/4 taza de aceite, 1-2 cucharadas de vinagre, sal y pimienta.

Pebre

Chancaca (Miel de Caña)

Otra forma tradicional de disfrutar las sopaipillas es sumergiéndolas en una preparación de chancaca. Para esto, disuelva un pan de chancaca en 2 tazas de agua, caliente y revuelva hasta que se disuelva. Agregue un trozo de cáscara de naranja y un palito de canela, deje hervir despacio unos 5 minutos. Si desea una consistencia más espesa, diluya 1 cucharadita de maicena en un poco de agua fría, agréguela a la mezcla y deje hervir 1 minuto más. Retire la cáscara de naranja y la canela. Para una salsa más consistente, al disolver la chancaca, agregue la maicena disuelta en un poco de agua fría y hierva de nuevo durante 3 minutos. Rectifique el dulzor y apague el fuego. Las sopaipillas se añaden a la chancaca y se dejan reposar durante al menos 15 minutos, sirviéndolas calientes.

Otras Sugerencias

Las sopaipillas también pueden servirse con manjar, mantequilla, mostaza o simplemente espolvoreando azúcar flor. Las sopaipillas sureñas son ideales para acompañar platos típicos chilenos como el charquicán o la cazuela, o disfrutarlas solas como un tentempié reconfortante.

Fotografía de sopaipillas servidas con pebre y chancaca

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