¿Qué es una Extracción Dental y Por Qué la Dieta es Crucial?
La exodoncia, o comúnmente llamada extracción de dientes, es un procedimiento en odontología general o cirugía oral que implica la eliminación de un diente de su alvéolo (hueco o espacio del maxilar donde se encuentra el diente desde su raíz) en la boca. Este procedimiento puede ser indicado o necesario por varias razones, que van desde la caries dental irreversible hasta la enfermedad periodontal avanzada, dientes impactados, fracturas dentales o para permitir la ortodoncia en caso de apiñamiento severo.
Durante la extracción se administra anestesia local para adormecer el área. Después de la extracción, se requiere seguir las recomendaciones del odontólogo profesional para evitar complicaciones y promover la cicatrización adecuada. Entre los factores de riesgo puede estar incluida la alimentación, por lo que tras una extracción dental es necesario seguir las recomendaciones que el odontólogo especialista nos hace para una buena recuperación y lograr el éxito en el tratamiento.
Es evidente que la elección de alimentos adecuados después de una extracción dental no solo es un asunto de comodidad, sino también de gran importancia para una pronta y buena recuperación después del procedimiento.

Inmediatamente Después de la Extracción: Primeras 24-48 Horas
Las extracciones de muelas son un procedimiento común que puede ser necesario por varias razones. Aunque la intervención suele ser sencilla, la recuperación puede requerir algunos cuidados especiales, especialmente en cuanto a la alimentación. Tras la extracción, el dentista colocará una gasa en la zona.
Durante las primeras 24 horas después de la extracción, es importante consumir alimentos blandos y fáciles de masticar para evitar molestias en la zona afectada. Antes de empezar a comer es fundamental esperar a que los efectos propios de la anestesia desaparezcan por completo. En caso contrario, sin darte cuenta podrías producirte heridas en la boca mordiéndote los labios o la lengua. Además, no debes comer ni beber en las primeras 2 horas.
Alimentos Recomendados en la Fase Inicial
- Yogur: Es un alimento blando que podrás tragar sin necesidad de masticar. Además, es rico en calcio y proteínas, por lo que es ideal para tu recuperación. Elige yogures naturales o con frutas, evitando los que tengan grumos o granola, pues podrían quedarse atrapados en el alvéolo dental, es decir, el hueco de la pieza extraída. Suave, sin necesidad de masticar, fácil de tragar y rico en proteínas que favorecen la cicatrización.
- Cremas y Purés: Las cremas y purés de verduras son una excelente opción para obtener nutrientes y evitar la masticación. Puedes preparar cremas de calabaza, patatas, zanahorias, etc. Mejor triturada o en puré para evitar trozos grandes.
- Sopas Frías o Tibias: La sopa es otro alimento nutritivo y fácil de consumir. Has de tener en cuenta que tienes que tomarla fría o tibia en las siguientes 48 horas a la extracción. Esto se debe a que los alimentos calientes son perjudiciales para la inflamación. Por eso, el gazpacho es una excelente opción. También recomendamos evitar las sopas que tengan fideos o trozos grandes de carne. Un caldo de pollo, si decides comerlo durante las primeras horas, debe estar a temperatura ambiente. Y es que una cifra de grados elevada o excesivamente baja podría causarte malestar en la boca que todavía tendrás demasiado sensible.
- Helados: Es un postre delicioso y refrescante que puede ayudarte a aliviar la inflamación. Elige helados de sabores suaves como vainilla o fresa, evitando los que tengan frutos secos o trozos de chocolate. Es frío y suave, así que podrás comerlo sin problemas incluso aunque tenga la boca delicada. El helado suave es ideal justo después de la cirugía, ya que no hace falta tanta fuerza de la mandíbula para comerlo. Evita también cualquier tipo de combinaciones o coberturas sólidas sobre el helado.
- Batidos de Frutas: En verano, las frutas frescas están en su mejor época. Una de las mejores formas de disfrutarlas después de la extracción de una muela es en un batido. Licúa las frutas con un poco de yogur y kéfir para añadir proteína, calcio y probióticos a la bebida. Además de refrescante, aliviará el dolor y la hinchazón de la operación sin causar dolor.
- Huevos Revueltos: Siempre y cuando no estén demasiado calientes, los huevos revueltos son una buena idea para después de la extracción.

Progresión de la Dieta: A partir del Segundo y Tercer Día
A partir del segundo o tercer día, la mejora será considerable, gracias no solo a la cicatrización que no habrás detenido al comer alimentos duros, sino también a los medicamentos que te habrán recetado. Puedes empezar a introducir gradualmente alimentos más sólidos en tu dieta.
Alimentos para Incorporar
- Huevos: Cocidos, revueltos o en forma de tortilla, aportando muchas proteínas que te harán falta.
- Pescado Blanco Cocido: Fácil de desmenuzar y nutritivo.
- Pollo o Pavo Desmenuzado: Una buena fuente de proteínas que no requiere masticación intensa.
- Arroz Blanco y Pasta: Bien cocidos, fáciles de ingerir. El caldo que bebías al principio ahora podrá contener algún tipo de pasta, elaborando así una sopa que no deberías tener problemas para comer.
- Verduras Cocidas: Pueden ser consumidas bien trituradas, como si de un puré se tratara. Intenta hacerlo con calabaza, papa o yuca.
- Frutas Blandas: Como plátanos, fresas o melocotones. Los plátanos, además, te proporcionarán una gran cantidad de fósforo. De esta manera te recuperarás por completo de la extracción sin que se produzca ningún déficit nutricional.
- Pan de Molde: Puedes untarlo con un queso en forma de crema para notar algo más de sabor y no comer solo harina de trigo.
¿Cuándo y Cómo Reintroducir la Carne?
Una de las dudas más frecuentes acerca de este tipo de cirugía es cuándo se puede volver a comer carne. Es clave saber cuándo reintroducirla para favorecer la recuperación.
Por Qué Evitar la Carne Roja Inicialmente
Las carnes, especialmente las rojas, deben evitarse durante los primeros días por varias razones:
- Dificultad para Masticar: Las carnes rojas suelen ser difíciles de masticar, especialmente si están poco cocidas o fibrosas, lo que podría ejercer presión sobre la zona de la extracción.
- Riesgo de Infección: Las carnes rojas crudas o poco cocidas pueden contener bacterias dañinas como la Salmonella, E. coli u otras patógenas, incrementando el riesgo de infección en una herida abierta.
- Inflamación: Algunas carnes rojas pueden ocasionar inflamación al cuerpo, y las que contienen condimentos pueden ser irritantes para la boca, especialmente si la zona de la extracción está sensible o inflamada.
Cuándo y Qué Tipos de Carne Introducir
El mejor momento para reintroducir la carne depende de la recuperación individual, pero generalmente se puede considerar a partir del segundo o tercer día, comenzando con opciones muy suaves. Puedes empezar con:
- Pollo o pavo desmenuzado: Como se mencionó anteriormente, son opciones ideales por su facilidad para comer y su alto contenido proteico.
- Pelotas de carne desmenuzadas: Incluso puedes animarte a añadir al conjunto de una sopa una pelota de carne, la cual se desmenuza y tiene una escasa dureza.
Deberás esperar a que la masticación sea cómoda y la herida esté suficientemente cicatrizada antes de intentar carnes más firmes. La recuperación total puede demorarse hasta dos semanas. No obstante, es al cabo de siete días cuando la mayoría de las personas puede volver a su alimentación habitual y, por tanto, a introducir cortes de carne más elaborados, siempre con precaución y evitando los más fibrosos o difíciles de masticar.
Alimentos y Bebidas a Evitar Estrictamente
Hay que tener especial cuidado con ciertos alimentos y bebidas para prevenir complicaciones y asegurar una buena cicatrización.
Cuidados posteriores a una extracción o cirugía dental
Alimentos Prohibidos
- Alimentos Duros y Crujientes: Como pan duro, frutos secos, palomitas, galletas, patatas fritas. No solo son difíciles de comer cuando tienes la boca adolorida, sino que también existe la probabilidad de que se rompan y que algunos pedacitos se queden atorados en el hueco del diente, reabriendo puntos o entorpeciendo la curación.
- Alimentos Pegajosos: Los dulces pegajosos (como caramelos gomosos o chicles) incrementan el riesgo a morderse la boca y pueden alojar bacterias.
- Alimentos Picantes o Muy Ácidos: Las comidas picantes o demasiado ácidas podrían causar irritación en la zona y más dolor, pues los alimentos picantes pueden irritar las encías y la boca.
- Alimentos Pequeños y Granulares: Hay que tener cuidado con el arroz, la quinoa y otros cereales, ya que se pueden quedar ‘atrapados’ en la zona de la extracción. Lo mismo pasa con las semillas.
- Dulces y Azúcar: Muchos productos de panadería contienen cantidades significativas de azúcar, lo que puede aumentar el riesgo de infección en la boca, además de ser los principales causantes de inflamación. Los dulces son una fuente de azúcar, que es el alimento favorito de las bacterias que causan caries. La herida expuesta es más susceptible a la infección. También pueden aumentar la sensibilidad en los dientes y encías.
- Alimentos Enlatados: Algunos alimentos enlatados pueden contaminarse con bacterias, hongos u otros microorganismos durante el proceso de enlatado o almacenamiento. Además, contienen conservantes, colorantes o aditivos que podrían irritar la boca y la garganta. Algunos, como sopas o guisos, pueden contener cantidades significativas de sodio.
Bebidas y Hábitos a Descartar
- Alcohol: Se debe evitar el alcohol durante el periodo de recuperación, sobre todo en las primeras 24 horas y preferiblemente en los primeros 4 días. Puede irritar la zona de la herida y/o interactuar con la medicación prescrita, además de aumentar el sangrado y retrasar la cicatrización.
- Bebidas Gaseosas, Muy Calientes o Café: Tampoco conviene tomar café ni bebidas gaseosas o calientes que pudieran favorecer la irritación de los tejidos y entorpecer la curación.
- Uso de Pajitas (Pitillos): Es muy importante no beber con pajita durante al menos una semana. Esto se debe a que, al extraer las muelas, se forma un coágulo que protege el lugar que estas ocupaban. No obstante, la acción de succionar con una pajita puede hacer que este coágulo se desprenda. Como consecuencia, los huesos y las terminaciones nerviosas quedarían expuestos, lo que provocaría más dolor y retrasaría la curación. A su vez, habría más riesgo de infección; es lo que se conoce como alveolitis seca.
- Fumar: Por la misma razón que las pajitas, tampoco hay que fumar. El tabaco incrementa el riesgo de complicaciones y dificulta la cicatrización de los tejidos. Espera al menos 48 horas.
Cuidados Adicionales para una Recuperación sin Complicaciones
Más allá de la alimentación, otros cuidados son fundamentales para una recuperación rápida y efectiva.
- Sigue tu Medicación: Solo la prescrita por tu dentista.
- Descansa lo Suficiente: Evita actividades intensas para permitir que el cuerpo sane. No realices ningún esfuerzo ni ningún tipo de actividad física.
- Higiene Oral: Cepilla tus dientes suavemente a partir de las 24 horas para evitar infecciones. Usa hilo dental y no olvides el enjuague bucal, pero no uses uno muy fuerte. Ten cuidado de no cepillar la zona operada. No uses enjuague bucal durante las primeras 12 horas.
- No Tocar la Herida: Aunque sea tentador, no explores el hueco con la lengua o los dedos.
- Compresas Frías: Aplica compresas frías en la zona para reducir la inflamación.
- Evita la Exposición al Sol: La exposición excesiva puede interferir con la cicatrización.
- Cabeza Ligeramente Inclinada: Durante las primeras 24 horas, descansa con la cabeza ligeramente inclinada.