Este artículo proporciona información detallada sobre los ingredientes y la composición de la sopa de caracoles, un plato cocinado que combina sabor y tradición, enfocado en su perfil nutricional y composición.
Ingredientes Clave de la Sopa de Caracoles
La sopa de caracoles, específicamente en la presentación de Caracoles Avellanec, se compone de una selección de elementos para crear su sabor característico.
Composición Detallada
Este plato contiene Caracoles Avellanec (Theba Pisana) en una proporción del 50%, complementados con agua como base principal. Adicionalmente, se le incorpora un caldo preparado con sal, fécula de maíz, azúcar, extracto de levadura, aceite de oliva, aroma y cebolla en polvo.
Especias y Condimentos
Para realzar su perfil gustativo, la sopa incluye colorantes naturales como E150d y E160c. La mezcla de sabores se completa con especias surtidas molidas, entre las que se encuentran la cúrcuma y la cayena.

Potenciadores del Sabor
Un componente relevante en la formulación de esta sopa es el glutamato monosódico (MSG), también conocido como glutamato de sodio. Este compuesto es la sal sódica del ácido glutámico, un aminoácido no esencial que se encuentra de forma natural en diversos alimentos como tomates, uvas, queso y champiñones.
El MSG se emplea en la industria alimentaria como un potenciador del sabor que aporta un gusto umami, intensificando las notas cárnicas y sabrosas de los alimentos. La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) ha clasificado el MSG como generalmente reconocido como seguro (GRAS) por las autoridades alimentarias.
Información sobre Alérgenos
Es importante tener en cuenta que, debido a su proceso de elaboración, la sopa de caracoles puede contener trazas de diversos alérgenos.
Posibles Trazas
La lista de posibles alérgenos incluye Gluten, Huevo, Soja, Leche (incluida lactosa), Apio, Pescado y Crustáceos.
Alérgenos alimentarios - En Corto
Consideraciones Adicionales del Producto
Este producto se presenta como un plato cocinado, diseñado para su consumo inmediato.
Tipo de Plato y Conservación
Se trata de un plato cocinado que requiere una conservación específica para mantener su calidad. La recomendación es mantener el producto refrigerado a una temperatura de 0 a 6 °C y consumirlo preferentemente dentro de su período de validez.