La cría de animales en libertad es un tema cada vez más relevante y de gran importancia en la sociedad actual. En un mundo progresivamente más alejado de la naturaleza, es de vital importancia poner el foco en los animales y su bienestar.
Beneficios de la cría en libertad
En primer lugar, es importante destacar que los animales criados en libertad tienen una vida más saludable y feliz. Además, tienen acceso a una alimentación más natural y equilibrada. En lugar de emplearse piensos industriales, se recurre a pastos, semillas y otros alimentos que proceden de los pastos y bosques en los que viven.
Además, esta modalidad de crianza también contribuye a la preservación de la biodiversidad. Se puede mejorar la diversidad genética de las poblaciones de animales y reducir el riesgo de extinción.
Otro beneficio importante de la cría de animales en libertad es que los animales tienen un menor riesgo de contraer enfermedades. Cuando están hacinados en espacios reducidos, la probabilidad de contagio es mucho mayor que cuando tienen espacio para moverse y evitar el contacto con otros animales enfermos.
La cría de animales en libertad es una actividad que se realiza en zonas rurales y agrícolas, lo que significa que puede proporcionar contribuir positivamente a la economía local.
La reducción de la dependencia de los alimentos procesados y de origen animal son también otros de los principales beneficios que aporta la cría de animales en libertad, ya que muchas personas optan por una dieta basada en plantas por motivos éticos o de salud, pero si deciden consumir productos de origen animal, pueden elegir opciones de animales criados en libertad.

Desafíos y preocupaciones de la cría en libertad
Sin embargo, es importante tener en cuenta que la cría de animales en libertad también puede tener desafíos y preocupaciones en términos de seguridad alimentaria. Es necesario asegurar que se cumplan las normas de higiene y seguridad alimentaria en la cría de animales en libertad para evitar enfermedades transmitidas por alimentos.
También es importante tener en cuenta que la cría de animales en libertad no es una solución perfecta y tiene sus propios desafíos. La cría de animales en libertad requiere más espacio y recursos que la cría intensiva de animales, lo que significa que puede ser menos eficiente en términos de producción de alimentos.
Además, cabe destacar que no todos los animales son adecuados para la cría en libertad. Algunas razas de animales pueden no ser capaces de sobrevivir en libertad, ya que han sido seleccionados para características específicas que les hacen menos aptos para la vida en estado salvaje.
Cría intensiva y sistemas de producción
Considerados como "máquinas productoras" y alimentados con la finalidad de obtener el máximo beneficio de sus cuerpos en forma de carne, huevos o derivados, los animales son concentrados en naves industriales en las que, en el caso de determinadas especies, nacen, se desarrollan y sacrifican habiendo carecido, durante toda su vida, del mínimo espacio necesario para poder desarrollar su pautas biológicas y de comportamiento más esenciales.
Este enfoque industrial y mecanicista conlleva prácticas tan lesivas y negativas para los animales, como la ausencia de ventilación y luz natural, libertad de movimiento y ejercicio, privación de apareamiento, maternidad y crianza natural. A esta penosa vida se une el sufrimiento añadido que supone su traslado. Transportes de largos recorridos, en camiones y barcos, de forma masificada y en precarias condiciones hasta llegar a los mataderos.
Las consecuencias de la cría industrial no quedan circunscritas a la ausencia de bienestar de los animales. Las circunstancias que rodean la masificación industrializada tiene efectos y consecuencias directas en la salud de los consumidores tal y como se va manifestando. La manipulación genética, el hacinamiento, las pésimas condiciones de vida unido a una alimentación artificial y desvitalizada, inciden de forma considerable en la salud y el sistema inmunitario de los animales hasta el extremo de volverlos muy vulnerables a las infecciones y enfermedades.
Grandes extensiones de monocultivo, dedicadas a la producción de cereales para la alimentación de la ganadería, están poniendo en peligro el equilibrio de la biodiversidad.

El caso de Blue Apron y Tyson
Más que solo entregar buena comida a su puerta, la compañía [Blue Apron] se promociona como parte de un estilo de vida “do-gooder”, un concepto que se podría traducir como altruista. "Con cada cocinero Blue Apron en casa", dice en su sitio web, "podemos construir un mejor sistema alimentario".
Hasta hace poco, Tyson suministraba a Blue Apron carne de cerdo sin antibióticos. Pero los compradores pueden sorprenderse al saber que ambas marcas han incluido carne de sistemas de producción que usan lo que los activistas del bienestar animal llaman "jaulas de gestación", espacios tan pequeños que no permiten que las cerdas preñadas se den vuelta. Los activistas los consideran uno de los elementos más crueles de la agricultura animal.
"Creemos que un componente crítico de cualquier compañía de alimentos exitosa es la responsabilidad -con nuestros clientes, proveedores y la industria en general- para garantizar la salud y el bienestar de los animales criados a lo largo de nuestra cadena de suministro", dijo Tim Smith, vicepresidente senior y gerente general de productos de consumo de Blue Apron, en su anuncio de las normas de bienestar animal en junio.
Todos los huevos frescos de la compañía son de gallinas criadas en pasturas, ninguno de los animales recibe antibióticos subterapéuticos y todos los promotores del crecimiento están estrictamente prohibidos. En el caso de la carne de cerdo, el 100 por ciento "proviene de cerdos criados en sistemas de alojamiento de cerdas en grupo o en sistemas que no usan jaulas de gestación", señaló.
En un correo electrónico, la portavoz de Blue Apron Louise Ward destacó la palabra "o" en el estándar de cerdo de la compañía. "El cerdo que comprábamos anteriormente a Tyson se criaba en sistemas de albergues grupales para cerdas que permitían 14 días en jaulas de maternidad, pero todavía tiene alojamientos de cerdas en grupo durante la gestación", escribió. "Nos comprometemos a ser transparentes con nuestros clientes sobre nuestro abastecimiento de ingredientes".
La marca sin antibióticos Open Prairie Natural Pork de Tyson en el pasillo de la carne, mientras tanto, es un ejemplo del mundo no tan transparente de las marcas de alimentos. Los consumidores han mostrado una disposición a pagar más por productos considerados "orgánicos" o "naturales". El primer concepto tiene algunos estándares claros asociados, mientras que el último realmente no tiene que significar absolutamente nada.
Además del nombre en sí, Open Prairie Natural se comercializa con un logotipo que muestra pasto verde, un granero y un cielo azul abierto. Sin embargo, la marca no hace promesas explícitas sobre jaulas o libertad de movimiento.
"La mayoría de los cerdos que actualmente se crían para la línea Open Prairie Natural Pork proviene de granjas que no usan zonas de gestación y para el final de este año esperamos que toda la producción de cerdo OPN sea libre de zonas de gestación", dijo Gary Mickelson, portavoz de Tyson, en un correo electrónico. "’Natural’ para la marca de cerdo OPN significa que la carne de cerdo está mínimamente procesada, no tiene ingredientes artificiales, ni antibióticos, ni se le han aplicado hormonas o promotores del crecimiento".
La demanda de carne de cerdo Open Prairie Natural ha aumentado significativamente desde que se lanzó hace dos años, agregó Mickelson. El ex máximo ejecutivo Tom Hayes dijo en la llamada de ganancias del segundo trimestre de la compañía en mayo, que la línea había crecido casi un 75% en volumen, en comparación con el año anterior.
Blue Apron dijo que terminó su relación con Tyson y actualmente está comprando sus lomos de cerdo al programa Certified Humane de duBreton, que no permite el uso de jaulas. Sin embargo, su carne de cerdo molida es de Maple Leaf Foods, que dijo que usa "alojamiento de cerdas en grupo", un término que según las normas de Blue Apron podría incluir jaulas de maternidad.

Prácticas específicas de la industria
Desde hace años las normas por las que se rige el comercio de la OMC, han estado bloqueando los avances en el bienestar animal y, de no ser reformadas, continuarán siendo un grave obstáculo para todas las tentativas de mejora. La ganadería intensiva perjudica la reducción de la pobreza y amenaza la economía de vida de millones de pequeños granjeros.
Esta es una de las numerosas campañas en las que ADDA, como miembro de la European Coalition for Farm Animal ECFA, colabora activamente, denunciando y solicitando que se modifiquen las normas de la OMC.
En el blog de ADDA se puede encontrar información sobre "VIDEOVIGILANCIA EN LOS MATADEROS".
Después de las primeras semanas de vida, en que las ocas viven y se alimentan de forma relativamente normal, son introducidas en espacios reducidos: doce ocas pueden estar juntas en un espacio de entre uno y dos metros. A partir de entonces se inicia la tortura del alimento. Antiguamente la introducción forzada de la comida se hacía manualmente, actualmente la tecnología se ha sofisticado aún más, a través de una máquina con un tubo, mientras con un gancho se le estira del cuello inmovilizando al animal.