La sopa, esa elaboración culinaria líquida de viscosidad variable que puede contener ingredientes sólidos, es un plato tan básico que está presente en todas las culturas del mundo, con infinitas variedades. Puede realizarse con cualquier alimento que se tenga a mano. Cuando el frío empieza a hacerse sentir en cada uno de nosotros, nada mejor que combatirlo con reconfortantes sopas.
Origen e Historia de la Sopa
La palabra sopa -al igual que sus cognados sop, soup en inglés, soupe en francés, zuppa en italiano- procede del germánico occidental supp (en alemán antiguo soffa, en anglosajón sopp), que se refería a una rebanada de pan cortada en trozos sobre la que se vertía un caldo. Fue posteriormente latinizada en “suppa”, en torno a los años 500 d. C., conservando su sentido original. Las primeras evidencias de la sopa en la práctica culinaria humana se remontan al período Paleolítico Superior, cuando las rocas alteradas térmicamente se convirtieron en algo común en el registro arqueológico. Se han encontrado pequeños pozos de ebullición, donde los guijarros se calentaban en el hogar y luego se introducían en el agua para que hirviera.
Definición y Características Generales
La sopa es una preparación culinaria que consiste en un caldo alimenticio y uno o más ingredientes sólidos (vegetales o productos cárnicos) cocidos en él. Una de sus características principales es que se ingiere con cuchara. La sopa suele proceder de la preparación culinaria con evaporación, como es el cocido, o mediante retención de vapores, tal es el caso del estofado. Aunque los ingredientes vegetales se cuecen a menudo en agua, cualquier alimento propenso a ser cocido para crear un caldo puede ser empleado para la sopa, como el pollo, el cerdo, la vaca o buey, el marisco, el pescado, el jamón y los huesos de vacuno.

Clasificación y Variedades de Sopas
Hay todo un mundo en el universo de la cocina cuando queremos hablar de los diferentes tipos de sopas que podemos encontrar. Aunque lo más normal es, tal vez, pensar en las que nos recuerdan a la casa de nuestros padres o abuelos, hay unas cuantas más. En la cocina tradicional francesa, las sopas se clasifican en dos grupos principales: sopas claras y sopas espesas. Otra clasificación las divide en sopas claras o livianas, sopas ligadas o espesas, y sopas fuertes.
Sopas Claras o Caldos
Son las preparaciones más básicas, ya que únicamente se necesita agua y otros ingredientes, que pueden ser huesos de pollo, espinas de pescado, huesos y retazos de carne de res, y verduras, dependiendo del caldo que estés preparando. También se les puede añadir algunas hierbas para darle un toque aromático. Este juego de sabores puede tener un énfasis; por ejemplo, un caldo de pescado se hace únicamente con restos de este animal, mientras que un caldo de verduras puede incluir diferentes tipos de vegetales y hierbas aromáticas como zanahorias, apios, cebollas o zucchinis. Las sopas claras se pueden usar como base de una crema, de arroces y otras sopas más elaboradas o complejas. Su propósito es potenciar o fusionar sabores, para que los platos que mencionamos tengan una mejor recepción en el paladar. Como su nombre lo indica, las sopas claras suelen tener un color amarillento o de tono marrón con características un poco transparentes y suelen ser ligeras.

Los Consomés
Cuando hablamos de este tipo de sopa nos referimos a una especie de caldo, sólo que es más pesado o sustancioso. Además, aunque puede tener verduras, su preparación suele hacerse con carnes, siendo este el ingrediente principal. Es decir, un consomé es el agua en el que se cocina una proteína, sobre todo cuando hablamos de una cocción larga. Pero no es únicamente dejar un trozo de carne, mariscos o pescado cocinando en agua para luego tomársela. Una vez el consomé tiene la sustancia necesaria para que tenga sabor y no sea insípido, es necesario pasar por un proceso de clarificación, una técnica de la cocina para retirar las impurezas, logrando ese color translúcido. Se suele comer como entrada al principio de las comidas y se sirve en una taza o en un plato hondo, y se puede consumir frío o caliente.
¿Cómo clarificar un consomé?
Es importante retirar durante el proceso de cocción la grasa y las impurezas que quedan en la parte superior usando una espumadera o un cucharón. Una vez terminado el consomé, se debe pasar por un colador para eliminar las impurezas más grandes. Luego, déjelo enfriar por un par de horas en el refrigerador y después retire la grasa que queda en la parte de arriba. Para terminar de limpiar las impurezas, se necesita una clara de huevo por cada litro de consomé. Bata las claras mientras pone a calentar el consomé. Cuando hierva, añada las claras y remueva. Baje la temperatura a fuego bajo y déjelo por 30 minutos. Con el paso del tiempo, se formará una costra con las claras. Una vez pase la media hora, deje enfriar el consomé a temperatura ambiente. Retire con cuidado la costra de las claras, que contiene las impurezas, usando una espumadera o un cucharón, y filtre el consomé por una estameña o un colador de tela.
Las Cremas
Cuando nos referimos a las cremas, dejamos a un lado las texturas totalmente líquidas para enfocarnos en la búsqueda de un plato más espeso, en el que también se pueden usar algunos lácteos. Aunque es posible hacerlas únicamente con agua, es mucho mejor prepararlas con un caldo, lo que entregará un sabor mucho más fuerte y agradable al resultado final y abre las puertas para jugar y mezclar las reacciones de las papilas gustativas. Por ejemplo, para una crema de cebolla, se puede hacer un caldo de esta verdura para acentuar el sabor o preparar un caldo aromático o con carne para complementar el toque que le da la cebolla.
Sopas de Pasta
No podemos hablar de sopas y dejar a un lado las que son de pasta. Son todo un clásico para los días más fríos y, al tomarse calientes, son maravillosas para calentarse. Usualmente se preparan con un caldo de vegetales o alguna carne, que entregan un sabor característico. La pasta, ya sean letras, conchas, fideos o la que se prefiera, se cocina en el caldo. También es muy común acompañarla con papa y verduras como zanahoria, cebolla o habichuelas.
Potajes: Sopas con Cuerpo y Sustancia
Lo más normal es que este tipo de sopa tenga una base de legumbres, como garbanzos o lentejas, junto a algunas verduras. Las primeras suelen estar ya cocinadas, mientras que las segundas pueden prepararse en el mismo caldo. Una práctica común es sofreír las verduras antes para que suelten su sabor una vez sean añadidas al agua. Algunas preparaciones también pueden incluir arroz. Los potajes tienen más cuerpo, sustancia y consistencia que un caldo, pero no llegan a ser cremas.

Sopas Frías
Lo más común al pensar en los diferentes tipos de sopas es imaginar una mezcla de ingredientes líquidos y sólidos que se come caliente. Sin embargo, existen también las sopas que se toman a temperaturas más bajas y que son geniales, en especial, para tomar en los días más calientes y que ayudan a refrescarse. La base de las sopas frías puede ser de frutas, verduras e incluso yogurt. Un ejemplo es el gazpacho, un plato típico de Andalucía muy popular en toda España durante el verano.
Los Fondos o Caldos Fuertes
También se les conoce como caldos fuertes, ya que son muy parecidos a los caldos de los que hablamos previamente. Su principal diferencia es que tienen un sabor mucho más concentrado porque se busca extraer todo el sabor de los ingredientes (como verduras, hierbas aromáticas, espinas de pescado, y huesos de pollo o res) con una cocción lenta. Sin embargo, tampoco es un potaje porque los fondos no tienen legumbres. Estos caldos fuertes se usan para complementar otras recetas (como salsas o guisos) en lugar de ser consumidos solos.
Tipos de Fondos:
- Fondos oscuros: Su característica principal, aparte del color, es que los ingredientes pasan por un proceso de cocción, ya sea en aceite o en el horno, antes de ser hervidos. Estos incluyen huesos o retazos de carnes rojas, con verduras como apio, zanahoria y cebolla (una combinación que los franceses llaman mirepoix), y hierbas aromáticas, como un bouquet garni. Los fondos oscuros son los que más tardan en prepararse: entre seis y 10 horas.
- Fondos blancos: A diferencia de los anteriores, tienen un sabor más suave debido a que los ingredientes no han sido cocinados antes de ser añadidos al agua. Además, se preparan con huesos o espinas de carnes blancas, verduras y un bouquet garni. Requieren de un menor tiempo de cocción: entre una y tres horas.
- Fumet: Se trata de un fondo en el que el ingrediente principal son las espinas y la cabeza del pescado. También incluye vegetales y agentes aromáticos. El fumet requiere de un tiempo de cocción entre 20 y 45 minutos.
- Demi-glace y Glace: Se hacen a partir de la reducción de fondos oscuros. Cuando hablamos de reducción nos referimos a una técnica culinaria en la que se evapora una gran parte del líquido del fondo. El resultado es un sabor más fuerte y una textura más espesa o gelatinosa. El tiempo de cocción varía dependiendo de la cantidad de líquido que se tenga. El demi-glace es la reducción a la mitad de un fondo oscuro, mientras que el glace es la reducción del demi-glace.
¿Cómo se hace una reducción?
Es un método que no requiere de utensilios costosos o profesionales. Para reducir un fondo se debe dejar a fuego alto hasta que empiece a hervir. En ese momento hay que bajar la temperatura a fuego medio, sacando durante el proceso las impurezas con una espumadera hasta que el líquido se evapore a la mitad.
Recetas de Sopas Sustanciosas y Reconfortantes
Las sopas sustanciosas, a menudo llamadas "sopas cheias" en portugués (sopas llenas o abundantes), son aquellas que por su consistencia e ingredientes pueden considerarse una comida completa. A continuación, exploraremos dos ejemplos tradicionales que destacan por su riqueza y capacidad para saciar.
Sopa de Hueso Dominicana
La Sopa de Hueso, también conocida como Sopa de res o Caldo de res, es una sopa dominicana sabrosa, saciante y reconfortante que puede sustituir a toda una comida. Este plato era muy popular en las fondas cercanas a los hospitales, sirviendo al personal nocturno y a los fiesteros. El ingrediente (no tan) secreto de esta sopa es la malagueta, que le da un sabor muy distintivo.
Preparación:
- Dorar la carne: En una olla grande, calienta el aceite a fuego medio. Agrega la carne (huesos de res baratos) y dórala.
- Hervir: Agrega ½ galón [2 lt] de agua. Añade una cucharadita de sal, malagueta, orégano, ajo y una pizca de pimienta. Cuece tapado hasta que la carne esté muy blanda y se despegue del hueso (60-90 minutos). Agrega agua cuando sea necesario para mantener el mismo nivel. Puedes usar una olla de presión para acortar el tiempo de preparación (30-40 minutos desde que la olla empiece a silbar).
- Agregar vegetales: Agrega papas, auyama y apio. Cuece tapado hasta que esté todo cocido (unos 10 minutos). Agrega el cilantro y sazona con sal y pimienta al gusto. Retira los huesos.

Sopa So'o Paraguaya
La sopa so’o es una preparación típica de la gastronomía paraguaya elaborada con masa de maíz y un relleno de carne molida. Se suele consumir como aperitivo o plato fuerte, dependiendo del tamaño de la porción. En la práctica, viene siendo una sopa paraguaya rellena de carne.
¿Cómo se hace el Sopa So'o?
Preparar sopa so’o es muy fácil y rápido de llevar a cabo; en lo único que se debe tener un poco de paciencia es en la cocción del pastel en el horno para que quede bien doradito y crujiente en los bordes. Básicamente, para formar la sopa so’o se necesita realizar dos preparaciones: la masa y el relleno.
Ingredientes para la masa:
- 750 gramos de maíz
- 200 gramos de manteca
- 5 huevos
- ¼ kilo de queso Paraguay
- Leche c/n
- Sal al gusto
Ingredientes para el relleno:
- 300 gramos de carne molida
- 1 diente de ajo
- 1 cebolla
- 3 cucharadas de aceite vegetal
- 1 locote
- 1 ramita de perejil
- Caldo de carne c/n
- 1 rama de cebolla de verdeo
- Sal y pimienta al gusto
- Comino al gusto
Preparación paso a paso:
- Preparar el relleno: Colocar a calentar una sartén con un chorrito de aceite. Agregar la cebolla, el ajo, el locote y una pizca de sal. Revolver y dejar cocinar hasta que la cebolla se cristalice. Agregar un chorrito de caldo de carne. Seguidamente, se debe añadir la carne molida. Integrar perfectamente con el sofrito y dejar cocinar por 10 minutos. Añadir la cebolla de verdeo y el perejil previamente picados. Salpimentar al gusto y agregar comino al gusto. Retirar del fuego cuando la preparación casi no tenga líquido. Dejar enfriar.
- Preparar la masa: Colocar en un recipiente la manteca y batirla muy bien. Incorporar los huevos de a uno mientras se sigue batiendo. Luego, se debe agregar el queso desmenuzado y una pizca de sal. Integrar a la preparación la harina de maíz previamente cernida, alternando con la leche hasta formar una masa suave de consistencia floja, pero no muy líquida.
- Armar la sopa so'o: Enmantecar y enharinar una asadera. Colocar una capa de la masa de unos 2 cm de grosor, llevar al horno por 5 minutos para que endurezca un poco. Retirar del horno y colocar encima el relleno. Cubrir con otra capa de masa y llevar al horno por 30 minutos o hasta que la sopa so’o esté bien doradita.

Consejos y Trucos para Preparar las Mejores Sopas
Aunque las recetas suelen tener las instrucciones claras, puede que alguna vez se cometa un error, como añadir demasiada sal o no lograr la textura deseada. En la cocina siempre hay una solución. A continuación, algunas recomendaciones para que sus sopas sean las mejores:
- ¿Quedó muy salada?: Lo ideal es añadir la sal poco a poco. Sin embargo, si ya está salada, una buena solución es añadir una papa cruda, que se encargará de absorber la sal. Si es un tipo de sopa que lo permite, también se puede añadir crema de leche u otro lácteo.
- Nunca subestimes un caldo: Siempre que quieras preparar una sopa o una crema, piensa en el caldo que vas a usar. Un buen caldo como base puede hacer toda la diferencia para un resultado exquisito.
- Juega con las texturas: Una de las ideas más sencillas para darle un toque de calidad a cualquier tipo de sopa es añadirle un elemento crujiente, como frutos secos, para crear un contraste de texturas.
- ¿Cómo espesar las cremas?: Si sus cremas de verduras quedan demasiado líquidas, una buena idea es añadirle papa o arroz. Son dos ingredientes que van muy bien con cualquier tipo de crema y ayudan a darle esa textura característica.
- Los sabores son demasiado fuertes: Si sientes que tus sopas tienen un sabor demasiado concentrado, intenta darles un giro. En el caso de las cremas puedes usar un lácteo, mientras que con las sopas es posible darle un toque ácido con limón o picante con algún ají.
- Mi sopa está insípida: Si tu sopa no tiene el mejor sabor, intenta sofreír u hornear las verduras que usaste antes de llevarlas al agua o añadir agentes aromáticos.
- Quiero un caldo más limpio: Si alguna vez preparaste una sopa clara, seguramente notaste que durante la cocción se forma una espuma o una capa de grasa. Ahí se encuentran las impurezas de los ingredientes que usaste. La solución es usar una espumadera para retirar estos elementos.
- Empezar un caldo de carne o pescado con agua fría: Resulta muy aconsejable porque de esta forma los ingredientes, sobre todo si son de carne y pescado, irán soltando poco a poco sus aromas y se aprovecharán más. Si se parte de frío, las proteínas solubles se depositarán en la parte superior de la olla, donde podrán retirarse fácilmente.
- Cortar los ingredientes en trozos más pequeños: Cuanto más pequeños sean los trozos de los ingredientes, se conseguirá que dejen más cantidad de aromas en menos tiempo.
- No apretar los ingredientes al colar el caldo: Sobre todo las verduras o pescado, si se quieren caldos más claros, porque podrían enturbiar el caldo.
- Poner la sal al final en sopas calientes: Si se echa sal al principio de la elaboración de una sopa caliente, por una cuestión de evaporación, será muy difícil medir la cantidad justa y controlar cómo queda de salada. Si se pone al final, se puede calcular mucho mejor.
- Cocer el tiempo necesario: Los caldos de verduras y pescado necesitan menos tiempo que los de carne. Un caldo de pescado o marisco cocido demasiado tiempo puede adoptar un gusto fuerte. Los caldos de carne varían de una a cuatro horas para caldos más contundentes.
- Añadir huevos al final: Si se desea aportar cremosidad con huevos, es importante ponerlos siempre ya fuera del fuego, batiéndolos bien, para evitar que se corten o cuezan demasiado rápido y dejen grumos.
- No desechar una sopa con grumos: Si una sopa presenta grumos por un espesante mal disuelto, sobrecocción o mal triturado, se puede resolver el problema triturándola con una batidora eléctrica.
- Usar la olla exprés: Es muy recomendable usar la olla exprés porque el agua se evapora muy poco, y cuando se abre, se encuentran más sustancias aromáticas que se perderían cocinando de manera tradicional.
- Enfriar el caldo rápidamente: Para evitar la fermentación de los microorganismos, es importante bajar la temperatura en el mínimo tiempo posible tras su elaboración. Un caldo no se puede guardar en la nevera si está muy caliente.
- No congelar la misma sopa dos veces: Las sopas pueden congelarse, siempre que ya hayan disminuido su temperatura y se coloquen en recipientes de cierre hermético. No se debe llenar el envase hasta los bordes.
- Detectar una sopa en mal estado: Ante cualquier olor extraño, cambio excesivo en el color, la textura o si se detectan burbujas en el líquido, se debe desechar.
Consejos de cocina para hacer una buena sopa - Trucos caseros fáciles.
Sopas Típicas de Diversos Países
Cada cultura tiene sus propias versiones de sopas, muchas de las cuales son platos representativos:
- Ajiaco colombiano: Plato típico de Bogotá que lleva tres tipos de papas (criolla, sabanera y pastusa), pollo, choclo y unas hierbas llamadas guascas. Se suele acompañar con crema de leche, ají, aguacate y alcaparras.
- Locro, de Argentina: Muestra del choque cultural con la llegada de los españoles a América. Incluye ingredientes de ambos continentes, como choclos (origen americano) y chorizo (europeo).
- Pozole mexicano: Un plato que se come para celebrar las fiestas patrias de México y que es preparado con choclos como ingrediente clave. Dependiendo de la región, puede tener carne, pollo, mariscos o diferentes verduras.
- El gazpacho español: Una sopa fría perfecta para el calor de verano. Se prepara con tomates, ajo, pepino y pimientos.
- La sopa tarator de Bulgaria: Una opción fría preparada con yogurt, pepinos, nueces y eneldo.
- Sopa de quinoa ecuatoriana: Ideal para experimentar en la cocina, ya que la quinua se puede acompañar con carnes o verduras.
La Sopa en la Actualidad: Deshidratadas, Enlatadas y Consumo
Cuenta el catedrático de Historia de la Universidad de Yale, Paul Freedman, que en el siglo XVIII, en París, el fondo claro se asociaba a la aristocracia mientras que las sopas más densas las preparaban los campesinos. A consecuencia de factores como la crisis económica y la globalización, que producen cambios constantes en la forma de vida, las personas disponen cada vez de menos tiempo para atender a sus necesidades propias y familiares; por ello se ven obligados a reducir el período que toma elaborar sus propios alimentos.
El químico orgánico Justus von Liebig inventó las sopas deshidratadas en los años 1850. Entre 1872 y 1873, el alemán Carl Heinrich Knorr y el suizo Julius Maggi perfeccionaron y comercializaron las sopas deshidratadas (sopas instantáneas), normalmente obtenidas por liofilización, de las que existe una gran variedad. Son igualmente conocidas las sopas enlatadas. Pueden ser concentradas, requiriendo ser diluidas en agua, o listas para recalentar. Las primeras fueron comercializadas en Estados Unidos por Joseph A. Campbell en 1899, gracias a un procedimiento inventado por su sobrino, el químico John T. Dorrance. La sopa condensada (inventada en 1897 por John T. Dorrance) permite envasar la sopa en una lata más pequeña y venderla a un precio más bajo que otras sopas enlatadas. Desde la década de 1990, el mercado de las sopas enlatadas ha florecido, con sopas no condensadas comercializadas como "listas para comer".
Preguntas Frecuentes sobre Sopas
- ¿Cuál es la diferencia entre consomé y crema? El consomé es una sopa clara, a menudo elaborada con caldo transparente y trozos de carne y verduras. En cambio, la crema se caracteriza por ser más espesa y suave, generalmente hecha con puré de vegetales o legumbres.
- ¿Cómo espesar una sopa sin harina ni lácteos? Puedes agregar puré de papas o frijoles. Estos ingredientes no solo aportan textura, sino también sabor y valor nutricional.
- ¿Cómo corregir una sopa excesivamente salada? Añade más líquido sin sal, como agua o caldo sin sodio. También puedes equilibrar los sabores con ingredientes suaves, por ejemplo, papas o arroz, absorbiendo parte de la sal.
tags: #sopa #cheia #traduccion