La Tradición de Regalar Manzanas a los Profesores: Historia y Teorías

A lo largo de la historia, ha perdurado una curiosa y entrañable costumbre que involucra la entrega de una simple manzana al profesor como un gesto de gratitud por su labor pedagógica. Aunque hoy en día no se practique con tanta frecuencia, esta tradición continúa presente en el imaginario popular, y su origen, aunque incierto, ha dado lugar a diversas teorías.

Orígenes Históricos y Simbolismo

Una de las explicaciones más comunes se remonta a la antigüedad, donde la manzana era vista como un símbolo de sabiduría. Según esta perspectiva, regalar una manzana al profesor era una forma de expresar reconocimiento y agradecimiento por el conocimiento impartido en las aulas.

Las menciones a esta práctica no se limitan a una época específica, ya que tanto la Antigua Grecia como la Edad Media albergaron instancias de obsequios de manzanas a educadores. En estos tiempos, los alumnos eran en su mayoría adultos que acudían en busca de enseñanzas de los grandes sabios y filósofos. En la civilización griega ya estaba la manzana asociada a la sabiduría y el conocimiento, y los alumnos ya llevaban manzanas a sus profesores para darles las gracias por todas las enseñanzas recibidas. Algunas de estas clases tenían lugar en un prado, bajo la sombra de un manzano, por lo que era común que un alumno alcanzara la manzana más madura para ofrecérsela al maestro.

Representación artística de un filósofo griego enseñando a un grupo de adultos bajo un manzano.

Teorías sobre el Origen de la Tradición

Existen diversas teorías que intentan explicar las raíces de esta tradición:

1. Reconocimiento y Gratitud

Otra teoría sugiere que en el pasado, los maestros eran parte de los grupos peor remunerados, y muchos de sus alumnos provenían de familias humildes. Se han narrado numerosas historias y cuentos relacionados con este gesto. En aquel época, especialmente en las zonas rurales, los docentes solían recibir sueldos muy bajos o incluso trabajar sin un salario fijo. Para la mayoría de los adultos, regalar una manzana en su época de estudiantes era una forma sencilla y respetuosa de reconocer el papel del maestro como una ‘fuente’ del conocimiento.

En otros relatos, no se les llevaba ninguna manzana, y en su lugar, los estudiantes se organizaban para llevar una cada día. La puntilla la puso, unos años más tarde, el escritor inglés Isaac D’Israeli con la publicación de una obra en varios volúmenes en la que recoge anécdotas de muchas figuras históricas. Menciona el pasaje de Newton y la manzana en dos ocasiones. “Siendo estudiante en Cambridge, se había retirado al campo durante la plaga en el país. “Newton está en deuda con este paciente hábito en muchos de sus grandes descubrimientos.

2. Símbolo de Sabiduría y Salud

Aprovechando que hoy, miércoles 27 de septiembre, es el día de los maestros en España, queremos ahondar en una curiosa costumbre escolar: que los alumnos regalen manzanas a los profesores. El origen más antiguo se remonta a la Grecia Antigua, en la que las manzanas eran un símbolo de sabiduría y conocimiento. Así, obsequiar a un profesor con esta fruta se consideraba un gesto de agradecimiento.

Bastante más tarde, ya en el siglo XVII y en países como Suecia y Dinamarca las familias de los agricultores más pobres, para poder sufragar la educación de sus hijos, les regalaban a los profesores canastas de manzanas. Lo cierto es que esa canasta de manzana podía representar en algunas ocasiones el sustento de varios días. Y en Inglaterra se les regalaba manzanas a los profesores en un claro mensaje de desearle buena salud. Ya sabéis que es en el Reino Unido donde se acuñó la frase de “One apple a day keeps the doctor away”. Literalmente se traduce como una manzana al día mantiene alejado al doctor. Lo cierto es que mucho después, y muchos estudios científicos han demostrado lo saludable que es comer manzana. A fuerza de ser sinceros cualquier fruta es muy sana y tienen multitud de propiedades para conservar nuestra salud.

Una última curiosidad se encuentra en el propio árbol que dio origen a toda esta historia. Aunque existen diversas historias acerca del mismo, parece ser que el manzano de Woolsthorpe Manor (el único que hay en dicha propiedad) todavía existe. Hoy en día es objeto de peregrinación, de modo que está protegido con una valla para su conservación. Se cree que en realidad el original fue derribado por una tormenta hacia 1820, pero que sus raíces se mantuvieron y dieron lugar al árbol que puede contemplarse en la actualidad.

Fotografía del manzano de Woolsthorpe Manor.

3. La Manzana de Newton y la Inspiración Científica

La incógnita de dónde surgió esta tradición persiste. Una de las manzanas más famosas de la historia, junto con el logo de cierta marca de productos tecnológicos y la que Eva ofreció a Adán, es la que impactó sobre la cabeza de Sir Isaac Newton (1643-1727).

Newton nunca mencionó la caída de la manzana en ninguno de sus escritos. La caída de la fruta sí que aparece mencionada en varias obras de otros autores, algunos de las cuales citan al propio Newton como fuente de información. La fecha y el lugar de tal suceso habrían sido el año 1665 o 1666 en el jardín de su casa materna Woolsthorpe Manor, en Lincolnshire. En esas fechas Inglaterra estaba siendo asolada por la Gran Peste (peste bubónica) y la Universidad de Cambridge tuvo que cerrar sus puertas y mandar a sus estudiantes de vuelta a casa.

La primera mención de la inspiradora fruta aparece en una obra de Robert Green publicada el mismo año de la muerte de Newton. Una segunda referencia a la manzana se encuentra en varios textos de carácter biográfico sacados a la luz dentro del Proyecto Newton (Universidad de Oxford) y escritos en 1727 o 1728 por John Conduitt, asistente personal del físico durante su etapa como director de la Casa de la Moneda (desde 1696 hasta su muerte), y marido de su sobrina Catherine Barton. Una tercera fuente de esta historia aparece en algunos de los escritos del filósofo y escritor francés Voltaire. Vuelve a ser mencionada en la segunda edición de sus Elementos de la filosofía de Newton, publicada en 1741. En esta obra también afirma que su fuente de información es la propia sobrina de Newton, Catherine Barton (posteriormente Catherine Conduitt, tras casarse con el asistente personal de su tío). Una cuarta fuente de información, algo más tardía que las anteriores, es la obra de William Stukeley, amigo de Newton, aparecida en 1752 y que ha sido publicada en línea en el año 2010 por la Royal Society.

“Salimos al jardín a tomar el té a la sombra de unos manzanos. Aunque todo son fuentes indirectas es significativo que, teniendo diferentes orígenes (en unos casos sus amigos y en otros su sobrina), la historia es siempre muy similar en la fecha (1665-66), el lugar (el jardín de su casa) y el desarrollo (caída de una fruta o manzana). Independientemente de que pueda tomarse todo esto como argumento suficiente para darle credibilidad o no al suceso, hay que reseñar que la Ley de la Gravitación no fue un proceso inmediato. Por otra parte, una cuestión sí queda clara a la luz de las referencias aquí recopiladas. Aunque la manzana fuera la inspiración del científico inglés, en ningún momento se dice nada sobre que la fruta le golpeara.

El primero en aderezar la historia de esa manera fue el gran matemático suizo Leonhard Euler. Entre 1760 y 1762 escribió un total de 234 cartas a Friederike Charlotte de Brandenburg-Schwedt, sobrina del rey de Prusia Federico II y princesa de Anhalt Dessau, en las que le enseñaba cuestiones sobre física y matemáticas. Las cartas fueron publicadas en francés en 1768 y se hicieron muy populares en toda Europa. En años posteriores su difusión aumentó aún más al ser traducidas a varios idiomas como el ruso, el alemán, el español y el inglés.

#3 Biografía científicas - Isaac Newton, un genio mezquino

La Tradición en la Actualidad

Hoy en día, los maestros reciben galletas, tarjetas de felicitación y en algunos casos, abrazos de sus propios alumnos. Es un buen gesto esto de regalar manzanas para agradecerles a los profesores que enseñen a nuestros hijos. Desgraciadamente, al menos en España, la labor de los profesores no está suficientemente reconocida por la sociedad. No estaría mal recuperar esta bonita tradición.

Esta práctica también estuvo presente en México durante varias décadas. La manzana, además de su obvia utilidad como alimento, ha adquirido un importante valor en diversas culturas occidentales, donde se le asocia con la sabiduría e inteligencia.

Composición de galletas, tarjetas de felicitación y una manzana como regalos para un profesor.

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