La Cuaresma es un periodo de cuarenta días en el calendario litúrgico cristiano que precede a la Semana Santa. Durante este tiempo, los fieles dedican su jornada a la oración, la limosna y el ayuno, siguiendo el ejemplo de Jesús. Ante la duda de qué alimentos están permitidos y cuáles no, especialmente durante fechas señaladas como el Viernes Santo, es fundamental comprender el origen y el sentido de estas prácticas.
La tradición del ayuno y la abstinencia
Los requisitos del ayuno varían entre la religión católica romana y la ortodoxa, aunque ambas coinciden en limitar el consumo de productos animales. Para los católicos, el Miércoles de Ceniza y los viernes de Cuaresma son días de abstinencia, lo que implica no consumir carne roja o blanca (mamíferos y aves de sangre caliente). Sin embargo, la Iglesia permite el consumo de pescado, mariscos, reptiles y anfibios de sangre fría.

En el caso de la Iglesia Ortodoxa, la llamada Gran Cuaresma es más estricta: durante 40 días se evita no solo la carne, sino también huevos y lácteos. Además, los ortodoxos definen la carne como cualquier animal con espina dorsal, incluyendo al pescado.
¿Por qué no se come carne los viernes?
Históricamente, la prohibición de comer carne roja o blanca tiene varias teorías:
- Renuncia al lujo: En el antiguo mundo mediterráneo, la carne era un bien escaso y costoso, por lo que abstenerse de ella era un sacrificio significativo.
- Conmemoración: Se evita el consumo de animales de sangre caliente para conmemorar el derramamiento de sangre de Jesús durante la crucifixión.
- Sentido espiritual: Independientemente de las razones, el objetivo es la abnegación, la penitencia y la caridad.
Es importante destacar que, para la Iglesia Católica actual, el verdadero sentido de la abstinencia es un llamado a vivir austeramente. Muchas conferencias episcopales señalan que, más que una prohibición alimentaria, es una invitación a la reflexión; incluso, en ciertos contextos, la abstinencia puede sustituirse por otras obras de piedad o misericordia.
Alimentos permitidos y prohibidos en Semana Santa
| Permitidos | Prohibidos (Abstinencia) |
|---|---|
| Pescados y mariscos | Carne de res (vacuno) |
| Verduras y frutas | Carne de cerdo |
| Legumbres (garbanzos, lentejas) | Aves (pollo, pavo, pato, ganso) |
| Huevos y lácteos | Caza (ciervo, conejo, etc.) |

¿Qué pasa con el atún y otras proteínas?
El atún es uno de los alimentos más comunes durante estas fechas, especialmente en ensaladas, empanadas y rellenos. Al ser un pescado, su consumo está totalmente permitido y es muy popular en todo el mundo hispanohablante. Otras proteínas como los huevos y los lácteos no cuentan como "carne" para los católicos, por lo que pueden consumirse libremente.
Variedades gastronómicas según la región
La gastronomía de Semana Santa destaca por su austeridad y tradición. Mientras que en España el bacalao es el protagonista indiscutible (con un aumento del 55% en su consumo), en otros países las costumbres varían:
- México: Son famosos los romeritos con tortas de papa y atún o camarón seco.
- Ecuador: La fanesca, una sopa de granos y bacalao, representa a Jesús y sus discípulos.
- Venezuela: El cuajao, una torta a base de pescado (cazón o atún), huevo y plátano.
- República Dominicana: Las habichuelas con dulce son el postre tradicional de estas fechas.
Potaje de vigilia tradicional con espinacas y garbanzos
En última instancia, el Viernes Santo es un día de recogimiento. La Iglesia recuerda que el ayuno debe provenir del corazón y que la abstinencia de carne es un gesto de penitencia que busca enfocar nuestra atención en lo esencial y en la caridad hacia el prójimo.