En Argentina, los alfajores son las golosinas más elegidas por todos. Así como sucede con las empanadas, cada región del país tiene sus alfajores típicos elaborados con productos característicos y regionales. Los rellenos de dulce de leche son los más universales, pero los rellenos con frutas son los que más se adaptan a cada lugar. Esto es porque los dulces se hacen con frutas típicas. Por ejemplo, en el sur del país, los rellenos con frutos rojos, en especial, con Calafate o Rosa Mosqueta, son los elegidos para llevar a las familias o amigos como recuerdo, o para degustar como plato típico. Sin más, te invitamos a quedarte leyendo para aprender cómo hacer alfajores de fruta.

Ingredientes
Para la base de galleta
- 2 Tazas de harina
- ½ Taza de azúcar
- ½ Cucharadita polvo de hornear Imperial®
- ¼ Taza de cacao amargo
- ½ Paquete de mantequilla a temperatura ambiente
- 1 Huevo
- 1/2 Cucharada de miel
Para el relleno de frutilla
- 300 g de manjar NESTLÉ®
- 15 frambuesas congeladas
Para la cobertura
- 2 Tazas de chocolate amargo
Preparación de la masa para alfajores
- Comienza juntando la harina con el azúcar, polvo de hornear Imperial®, el cacao amargo y mezcla todo bien.
- Luego, mezcla la mantequilla frotando con tus dedos para incorporarla bien.
- Agrega el huevo y la miel hasta formar una masa compacta que no se pegue o muy poco en tus manos.
- Estira la masa entre 2 papeles mantequilla hasta un grosor de 0.5 cm y lleva a refrigerar.
- Precalienta tu horno a 180°C.
- Retira la masa del refrigerador y corta círculos de 5 cm aprox. Ve acomodándolos en una lata de horno con papel mantequilla con una separación de 1 cm aprox.
- Pínchalos con tenedor y hornea por 20 minutos aprox. o hasta que se doren levemente.
- Retíralos del horno y deja enfriar las galletas sobre una rejilla.

Consejos para la masa
- Para empezar con la receta de los alfajores de fruta, primero busca un lugar templado o frío. Debes saber que la masa tiene una gran cantidad de manteca y, si trabajas en un lugar caliente, como puede ser cerca de un horno encendido, te resultará difícil maniobrarla.
- Agrega el huevo a temperatura ambiente, la cucharada de miel y ralladura de naranja. Bate con un batidor de mano hasta que esté emulsionado.
- En un recipiente, mezcla la harina con el polvo de hornear, el bicarbonato de sodio y la pizca de sal. Puedes perfectamente usar harina leudante y, en este caso, no será necesario agregar polvo de hornear ni bicarbonato.
- Vuelca los ingredientes secos previamente tamizados en la mesada limpia y haz un hueco en el centro para agregar allí los ingredientes húmedos: el batido de manteca y huevo que habías armado anteriormente.
- Dispón la masa entre separadores o papel film para que puedas estirarla sin que se pegue a la mesada o palote.
- Dispón las tapitas en una asadera con papel manteca, placa de silicona o papel antiadherente apto cocción.
- Vuelve a unir la masa con ayuda de los separadores para no proporcionar calor con las manos.
- Masa suave pero firme: No sobretrabajes la masa, ya que podría volverse dura.
- Ocasionalmente, si vives en un clima muy seco, o las yemas de los huevos están muy pequeñas, les va a faltar líquido para unir la masa, pueden agregar leche o agua de 1 cucharadita a la vez.
- Se puede reemplazar por jugo de naranja o alcohol (aguardiente o pisco), la idea es inhibir que la harina forme gluten, de modo que los alfajores queden crocantes y no chiclosos.
- Al igual que con las tapas de la torta mil hojas, recomiendo uslerear la masa directo en la lata en que hornear con un poquito de harina. Cortan y pinchan los alfajores y directo al horno.
- Puedes guardar las masas sin rellenar en lata hermética por hasta 1 semana, o congelar por hasta 2 meses.
Alfajores marplatenses de chocolate estilo Havanna
Relleno y armado de los alfajores de frutilla
- Traspasa el manjar NESTLÉ® a una manga pastelera y rellena la mitad de las galletas.
- Agrega 1 a 2 frambuesas en el centro y tapa con otra galleta.
- Repite lo mismo con el resto de masas. Procura de rellenar los bordes que queden al tapar con la otra galleta.
- Refrigera por 30 minutos.
- Cuando estén frías, rellénalas con la fruta que hayas elegido. Por ejemplo, puedes usar dulce de membrillo, que deberás pisar con ayuda de un tenedor para que sea más maleable.

Cobertura de chocolate
- Derrite el chocolate en un bowl grande y sumerge los alfajores uno a uno para bañar bien.
- Escurre con ayuda de un tenedor y acomoda sobre un papel mantequilla.
- Espera a que el chocolate se endurezca y sirve 1 por persona y disfruta.
Alfajores marplatenses de chocolate estilo Havanna
Otras opciones de cobertura
En esta receta te hemos mostrado dos ejemplos para rellenar estos alfajores de fruta. Sin embargo, si lo deseas, puedes cubrirlos con glaseado para alfajores, que enseñamos a realizar en nuestra web. También puedes preparar glasé real, como el que se utiliza para hacer los alfajores santafesinos. Y por qué no, puedes cubrirlos con chocolate cobertura, como los clásicos alfajores de dulce de leche. También puedes hacer una cobertura completa o tan solo unos hilos, ya que la fruta y el chocolate combinan perfectamente. Los alfajores de chocolate y frutilla son una combinación que nunca pasa de moda. Con una masa intensa de cacao, un relleno suave y frutado, y una cobertura de chocolate que realza cada bocado, esta propuesta es ideal para la merienda, una mesa dulce o para compartir en reuniones familiares.

Nutrición por porción
| Nutriente | Cantidad |
|---|---|
| Carbohidratos | 45.5 g |
| Energía | 331.2 kcal |
| Grasas | 15 g |
| Fibra | 2.1 g |
| Proteína | 5.6 g |
| Grasas saturadas | 9 g |
| Sodio | 48.1 mg |
| Azúcares | 25 g |
Origen e historia del alfajor
Antes de adentrarnos en la magia de los alfajores con chancaca, vale la pena entender un poco el origen de los alfajores en general. La palabra “alfajor” proviene del árabe al-hasú, que significa “relleno”, y su historia se remonta a la influencia árabe en la península ibérica. Los alfajores con chancaca no solo son deliciosos; son una muestra viva de cómo las recetas viajan, se transforman y se vuelven parte de nuestra identidad. Lo maravilloso de estas recetas es que admiten reinterpretaciones sin perder su esencia. Nada acompaña mejor a un alfajor con chancaca que una taza de té caliente o café de grano. En el sur de Chile, es común servirlos junto a una infusión de boldo o poleo después del almuerzo.
Sobre la Chancaca
La chancaca es un producto derivado de la caña de azúcar, similar a la panela o piloncillo en otros países. Se trata de un bloque oscuro y aromático de azúcar sin refinar, que contiene todos los nutrientes y sabores propios de la caña. Para quienes están lejos de Chile, hay varias tiendas online que venden productos chilenos, pero para adquirir la chancaca pueden reemplazar con panela.