Las malasadas portuguesas son un dulce típico del país que cautiva por su textura y sabor. Estos postres se caracterizan por ser esponjosos y aireados, con un centro suave y una corteza dorada, similar a la de las donas o los buñuelos. Son una receta perfecta para incluir en el menú y degustarlas en fechas especiales o en meriendas acompañadas de un buen café o té.
A pesar de su popularidad, existe una variante que prescinde de la levadura, ofreciendo un resultado igualmente delicioso y más rápido de preparar. La principal diferencia de las malasadas, en comparación con las donas, es que no tienen agujero en el centro.

Origen e Influencia de las Malasadas
Las malasadas (o malassadas) son un postre originario de Portugal, específicamente de las regiones de Madeira y Azores, y son muy similares a los buñuelos. Se preparan a base de una masa semidulce que, tradicionalmente, no lleva relleno. La mezcla se elabora con harina de trigo, levadura de pan, huevos y azúcar, y luego se fríe en aceite muy caliente.
Si bien se puede conseguir este postre en cualquier época del año, tiene un auge particular durante la época del Carnaval. Su consumo se ha extendido a otras regiones del mundo donde los portugueses han establecido su residencia. A pesar de su origen portugués, se hicieron mucho más populares en el archipiélago de Hawái, donde se comercializan de manera mucho más frecuente.

Ingredientes para Malasadas sin Levadura
Para preparar estas deliciosas malasadas sin levadura, necesitarás los siguientes ingredientes:
- 600 gr de harina de trigo
- 150 ml de leche
- 450 ml de agua
- 100 gr de azúcar (para la masa)
- 50 gr de mantequilla derretida
- 3 huevos
- 50 gr de levadura fresca (o 25 gr de levadura seca)
- Aceite vegetal (para freír)
- Azúcar y canela (para espolvorear)
Preparación Paso a Paso de las Malasadas sin Levadura
La preparación de las malasadas sin levadura es un proceso relativamente sencillo que puedes seguir detalladamente:
Paso 1: Preparación de la Mezcla Inicial
En un bol grande, agrega la harina de trigo, 100 gr de azúcar y una pizca de sal. En un recipiente aparte, disuelve la levadura en 150 ml de agua tibia. Si utilizas levadura fresca, asegúrate de que se disuelva completamente. Si usas levadura seca, puedes mezclarla directamente con la harina.
Paso 2: Incorporación de Ingredientes Húmedos
A la mezcla de harina, incorpora la levadura activada (si la disolviste aparte), los 150 ml de leche, los 3 huevos y los 50 gr de mantequilla derretida. Mezcla muy bien por aproximadamente 10 minutos hasta que obtengas una masa ligera y elástica. Si la masa se pega demasiado a tus manos, puedes añadir un poco más de harina. Por el contrario, si la masa está muy sólida y difícil de manipular, agrega un poco más de agua o leche.

Paso 3: Reposo de la Masa
Una vez lista la masa, déjala en el bol y cúbrela con un pañito limpio. Deja reposar la masa en un lugar cálido durante aproximadamente 45 minutos. Si vives en un lugar donde el clima es frío, te sugiero que coloques el recipiente en el microondas apagado para crear un ambiente más cálido.
Paso 4: Desgasificación y División de la Masa
Pasado el tiempo de reposo, la masa habrá incrementado su volumen. Amasa ligeramente para desgasificarla. Divide la masa en porciones de 60 a 70 gramos cada una. Puedes usar una cuchara sopera para formar los buñuelos.
Paso 5: Fritura de las Malasadas
Calienta abundante aceite vegetal en una olla o sartén profunda a fuego medio-alto. Cuando el aceite esté bien caliente (aproximadamente 180°C), fríe las porciones de masa. Debes ir girándolas con una espumadera o cuchara para que se cocinen uniformemente y adquieran un color dorado por todos lados. Si el aceite no está lo suficientemente caliente, las malasadas no girarán solas; en ese caso, ayúdalas con una cuchara o espumadera para que no se quemen.
Cómo hacer malasadas suaves y espolvoreadas con azúcar | Cook's Country
Paso 6: Finalización y Presentación
Retira las malasadas del fuego y colócalas sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite. Inmediatamente después, espolvorea con una mezcla de azúcar y canela al gusto. Las malasadas tradicionales se sirven sin relleno. Sin embargo, en algunas versiones modernas se han empezado a rellenar con cremas, mermeladas o chocolate, adaptándose a los gustos actuales pero sin perder su esencia original. Si deseas rellenarlas, realiza un pequeño corte y utiliza una manga de cocina.
Variaciones y Consejos para tus Malasadas
Si quieres preparar las malasadas tradicionales, pero darles un toque más aromático, puedes experimentar añadiendo un poco de canela al azúcar glas o un toque de vainilla a la masa. Si buscas una opción diferente para servirlas, acompáñalas con una salsa de chocolate caliente o un coulis de frutas. La combinación de la textura de las malasadas con una salsa cremosa crea un contraste delicioso.
Aunque las malasadas se disfrutan recién hechas, si te sobran algunas, puedes calentarlas ligeramente en el horno o en la freidora de aire para recuperar su textura crujiente, pero nada supera el placer de disfrutarlas recién hechas. Evita guardarlas en la nevera, ya que la humedad puede hacer que pierdan su acabado tan característico.
Las malasadas son un claro ejemplo de cómo una receta sencilla puede convertirse en un auténtico manjar. Con su origen humilde y su expansión global, estos buñuelos han conquistado paladares en todo el mundo.