En muchos ranchos dedicados a la producción de carne a nivel intensivo, es fundamental realizar una buena planeación de las diferentes actividades zootécnicas-productivas y llevar adecuados registros económicos. La producción de carne bovina en el sistema de estabulación aún presenta numerosas imperfecciones o deficiencias técnicas, principalmente en la disciplina de qué, cómo y cuándo hacer las cosas. Esto ha traído como consecuencia que muchos productores o bien los mismos encargados de la explotación, realicen las actividades zootécnicas de una manera sui generis sin tomar en cuenta una metodología técnica que beneficie la productividad. A continuación, se describen los puntos más importantes para desarrollar la engorda de toretes bajo estabulación en el trópico.
Metas Productivas en la Engorda de Toretes Estabulados
El éxito de la engorda de ganado bovino intensivamente se basa en que los animales inicien el ciclo con un peso de 400 kg y así obtener las siguientes metas:
- Obtener ganancias de peso diarias mínimas de 1.8 kg/animal/día en periodos de engorda de 70-90 días.
- Ofrecer diariamente a cada animal de 10 a 12 kg de ración alimenticia, con un máximo de 14% de proteína cruda y 3.0 Mcal de energía metabolizable/kg de materia seca. Se debe procurar que el costo/kg de alimento no sea mayor a $2.50.
- Obtener conversiones alimenticias de 6.0 a 6.5 kg de alimento para producir 1.0 kg de carne.
- Obtener rendimientos de canal fría entre el 61 al 63%.
Manejo Inicial al Arribo de los Animales
Recepción de Ganado en los Corrales
Al arribar los animales al corral de engorda, o sea, durante las primeras 24 horas, se recomienda que éstos permanezcan en un área limpia y solamente reciban agua a libertad a fin de que el ganado logre rehidratarse. Es importante que en el agua de bebida, los animales reciban soluciones de electrolitos, especialmente de sodio, cloro y potasio.

No es correcto que los toretes reciban alimento concentrado o forraje, ya que si éstos arriban deshidratados por la distancia que recorrió el transporte, corren el riesgo de que se presenten problemas de deshidratación y trastornos digestivos como impactación aguda del rumen, lo que puede provocar la muerte. Después de 24 horas de haber arribado los animales a la explotación, se recomienda realizar las actividades que a continuación se enumeran.
Pesajes e Identificación del Ganado
Los animales pueden pesarse de dos formas:
- Individualmente: Cada animal debe ser identificado con un arete de plástico numerado y aplicado en la oreja o bien se puede poner una marca con fierro candente ya sea en el dorso del animal o bien en el anca. El uso del arete de plástico es menos doloroso y traumático.
- Grupo: En este caso, no es necesario que los animales sean identificados individualmente, ya que el pesaje individual no es tan importante como el del grupo. Se recomienda que se realice un pesaje al inicio de la engorda, otro intermedio y el último al final de la misma.
Desparasitación Interna y Externa, e Implantes Anabólicos
Una vez pesado el ganado, se recomienda realizar la desparasitación interna contra nematodos gastrointestinales y pulmonares (previo análisis coproparasitoscópico) en el 20% de los animales recién desembarcados. Se sugiere que se utilicen fármacos derivados de los bencimidazoles como el albendazole, fembendazole, oxfendazole, o bien productos de mayor espectro parasitario y residualidad como las lactonas macrocíclicas o ivermectinas. Asimismo, al realizar esta práctica, se recomienda llevar a cabo el baño de los animales contra parásitos externos como mosca, garrapata y sarna, utilizando soluciones químicas eficientes.

En cuanto al uso de implantes anabólicos, se recomienda utilizar aquellos fármacos donde su composición química sea acorde con el tamaño y peso del ganado que se va a engordar, así como con el tipo de ración alimenticia. Además, deben no causar deformaciones en el ganado y ser de acción rápida pero efectiva.
Es importante mencionar que cuando se aplican implantes anabólicos, se debe tener cuidado en desinfectar con alcohol el área de aplicación en la oreja, verificar que no haya aglomeración o amontonamiento de “pellets”, que no se encapsule y no haya punción de las arterias auriculares para que no se desintegre el comprimido del implante o bien que alguno de los comprimidos caiga al suelo. Realizando el cuidado necesario de dichas observaciones, se tendrán mayores resultados en los incrementos de peso.
Dentro de los implantes anabólicos más recomendados en la engorda de bovinos, están aquellos que contienen la molécula similar a la testosterona, como el acetato de trembolona mezclado con el 17 ß estradiol, para lograr que el desdoblamiento o absorción sea similar al tiempo que el ganado permanecerá dentro del corral. También es recomendable que los animales no solo reciban en su dieta nitrógeno no proteico (urea), sino que este importante ingrediente nitrogenado pueda ser combinado con fuentes de proteína dietética de baja solubilidad ruminal como la pasta de soya, harinolina, semilla de algodón o pasta de canola.
Aplicación de Vitaminas ADE e Inmunizaciones
Antes de que ingresen los toretes a los corrales de engorda, es necesario que se les apliquen 5 ml de vitamina ADE por vía intramuscular. Se recomienda el uso de fármacos que contengan al menos en cada ml 300,000 a 500,000 UI de vitamina A (retinol), 50,000 a 80,000 UI de vitamina D3 (calciferol) y 50-100 UI de vitamina E (alfa tocoferol). Esta práctica se debe realizar con la finalidad de evitar las deficiencias de estas vitaminas en los animales, ya que la dieta que consumirán los animales de engorda es principalmente seca y se pueden presentar deficiencias de vitaminas liposolubles.
Las principales vacunas que se deben aplicar al ganado de engorda son las siguientes:
- Bacterina toxoide contra el complejo clostridial y pasteurelosis neumónica.
- Carbón sintomático o pierna negra (C. Chauvoei).
- Edema maligno (C. septicum, C. sordelli, C. novyi, perfringens).
- Enterotoxemia (C. perfringens tipos C, D y C. sordelli).
- Hepatitis necrótica infecciosa (C. novyi tipo B).
Programa de Alimentación para la Engorda
Control de Calidad en la Materia Prima
En cualquier sistema de engorda es muy importante hacer un monitoreo continuo de la calidad nutricional de los ingredientes adquiridos para elaborar las raciones. Esto se hace con la finalidad de que las dietas elaboradas para el ganado contengan verdaderamente los nutrimentos necesarios para satisfacer los requerimientos nutricionales y así poder lograr el impacto deseado en las ganancias de peso. Los análisis nutricionales que más se recomiendan realizarse son el del contenido de proteína cruda, energía total y la concentración de energía metabolizable por kg de materia seca.
Estimación de Requerimientos Nutricionales
Los requerimientos nutricionales más importantes en el ganado de engorda son los que corresponden al consumo de materia seca, proteína, energía metabolizable, energía de mantenimiento y producción.

El consumo de materia seca en los toretes de engorda en corral puede variar entre el 3.0% (los primeros 15 a 20 días de la engorda) al 3.5% del peso vivo (de los 21 días hasta la finalización). Para un ejemplo donde el alimento concentrado contiene el 80% de materia seca, y un consumo total de 11.25 kg/animal/día en base húmeda, el 85% sería concentrado (9.56 kg) y el 15% forraje (1.69 kg).
Los forrajes secos más comunes que se pueden ofrecer al ganado de corral son heno de zacate Pangola, Tanzania, Mombaza, Estrella de África, y rastrojo de maíz molido. Todos estos forrajes se utilizan exclusivamente como relleno para el rumen y provocan un efecto “amortiguador”, ayudando a retener más tiempo el alimento en el rumen e incrementando la digestibilidad de los nutrientes.
En el caso de utilizar forrajes con un alto contenido de humedad o agua, como el zacate Taiwán o Merkerón picado, los incrementos de peso del ganado pueden verse afectados debido a un aumento en la velocidad de paso de los alimentos por el tracto digestivo, reduciéndose el tiempo de digestibilidad de los alimentos. También es importante considerar que en las engordas intensivas, a medida que se exige un mayor incremento de peso, las relaciones de forraje y concentrado tendrán que modificarse substancialmente, dándose énfasis al consumo del alimento concentrado.
Otro punto crítico es que, en muchas ocasiones, los ganaderos hacen un uso inapropiado de los alimentos energéticos como los granos de maíz, sorgo, etc., utilizando en la etapa de finalización de dietas con menos del 50% de grano, lo cual tiene poco impacto sobre los parámetros de calidad de carne como el marmoleo, suavidad y color. Con relación al uso de proteínas en la alimentación de novillos de engorda, la nutrición de rumiantes ha tenido avances importantes como el de combinar en la ración las fuentes de proteína de alta degradación ruminal (nitrógeno no proteico como la urea) con proteínas de sobrepaso o “by pass”, contenida en ingredientes como la pasta de soya, harinolina, pasta de canola, pulido de arroz, entre otras. Las investigaciones han demostrado que la mayor eficiencia en la conversión alimenticia, consumo de alimento y ganancias de peso se obtienen utilizando el 60% de proteína degradable en el rumen y el 40% de proteína no degradable o de sobrepaso, que se absorbe en el duodeno como aminoácidos libres y se almacena como masas musculares.
Otro aspecto nutricional que merece atención especial en la engorda de ganado es el uso de minerales. Los principales minerales que deben incluirse en la dieta del ganado son: fósforo, cobre, cobalto, azufre, cinc, selenio y manganeso. Estos minerales están muy relacionados con la velocidad de degradabilidad de los alimentos en el rumen, por lo que su disponibilidad en los corrales deberá ser siempre permanente. En general, se recomienda administrar de 30 a 40 g de premezcla mineral por torete al día, independientemente de la cantidad de minerales que contenga la ración alimenticia, principalmente en aquellos animales que provienen de ranchos manejados a libre pastoreo donde se presentan serias carencias de minerales.
Efectos de la dieta en la fermentación ruminal | La Finca de Hoy
Considerando los aspectos anteriores, es posible observar la gran cantidad de herramientas técnicas con que se cuentan para intensificar la producción de carne de novillos en modelos intensivos.
Etapas de Alimentación en la Engorda
Etapa de Iniciación
Esta etapa debe tener una duración de 8 días y consiste en ir adaptando a los animales al corral y a las bacterias del rumen a la ración diaria. En esta etapa, el total de la ración debe componerse de 75% de fibra, que puede provenir de paja de avena, maíz, cebada, heno de zacate Estrella de África, Pangola, Tanzania o Mombaza (de preferencia molido), y 25% de la ración de alimento concentrado. La dieta puede ser integral, es decir, mezclado tanto el alimento como el heno, o también puede utilizarse silo de maíz. Cuando se utiliza este tipo de dieta, el desperdicio en el comedero es muy bajo. Durante esta etapa, los animales deberán consumir en promedio diariamente de 4 a 5 kg totales de ración, representando el heno de 3.0 a 3.75 kg y el alimento de 1.0 a 1.250 kg.
Etapa de Transición
Esta etapa tiene una duración de 8 días y el total de la ración debe componerse del 50% de fibra molida (heno de forraje o paca seca) y 50% de alimento concentrado. Se recomienda que, de preferencia, la dieta sea integral. También en esta etapa se puede utilizar silo de maíz combinado con el alimento concentrado. En esta etapa, los animales deberán estar consumiendo en promedio diariamente de 6 a 9 kg totales de ración, representando el heno de 3 a 4.5 kg y el concentrado en igual proporción.
Etapa de Finalización
Cuando se llega a esta etapa, se pretende que ya exista una adaptación total de las bacterias ruminales a la dieta. En esta etapa se utilizan “dietas calientes” o muy energéticas con un contenido de proteína cruda bajo (12 ó 13%), y generalmente la ración de concentrado debe estar constituida de 60 a 70% de grano como el maíz amarillo molido o de preferencia rolado (hojueleado), maíz blanco o sorgo molido. Es importante que en este sistema de engorda la ración se suministre seca. En esta etapa se puede reducir el consumo de alimento entre 10 a 15% utilizando ionóforos como el lasalocida sódico o la monensina sódica.
Importancia de la Cruza y el Peso del Ganado
Las regiones tropicales de México son los principales abastecedores de becerros a los corrales de engorda del país. En estas regiones es difícil encontrar toretes de razas cárnicas puras o especializadas, ya que la mayor parte de los becerros provienen de sistemas de doble propósito donde predominan las cruzas de ganado Cebú (Bos indicus) con ganado europeo (Bos taurus) como la raza Suizo Pardo Europeo, Charolais, Simmental, Beefmaster y Limousine, entre otras. Estas cruzas en confinamiento tienen una excelente tasa de crecimiento, conversión alimenticia y rendimiento en canal en comparación con aquellos animales que tienen más genes de las razas Cebuínas.
En cuanto al peso ideal para iniciar la engorda de corral, se recomienda que los animales lleguen con un peso de 400 kg, a fin de que el periodo de engorda sea corto (entre 70 a 80 días) y el engordador ahorre dinero en insumos y materias primas.