El pollo asado, ya sea cocinado al horno o lentamente girando en un spiedo, es una rica elección para tu mesa, tanto en el día a día como en ocasiones más especiales. Sin embargo, a veces, a este delicioso plato le puede faltar ese toque extra de sabor o jugosidad que solo una buena salsa o aderezo puede proporcionar. La clave para transformar un buen pollo asado en una experiencia culinaria memorable reside en la elección y preparación de su acompañamiento líquido.
La Búsqueda de la Salsa Perfecta
Muchos cocineros buscan constantemente la salsa ideal que complemente el sabor del pollo asado, ya sea entero, por contramuslos o simplemente las alitas. La creación de una salsa perfecta para este plato es un desafío que vale la pena, y el resultado puede ser, simplemente, una maravilla.

Salsa Española de Pollo (Una Adaptación Clásica)
Una de las bases de la cocina tradicional es la salsa española, y su adaptación con caldo de pollo casero resulta en un acompañamiento exquisito. Originalmente elaborada con un roux y caldo de carne, esta versión modifica el caldo de carne por caldo de pollo casero o caldo de cocido, lo que la hace ideal para aves.
Para prepararla, se deben seguir los siguientes pasos:
- Derretir la mantequilla en una sartén.
- Una vez derretida la mantequilla, añadir la harina tamizada para evitar la formación de grumos. Si se añade sin tamizar, pueden aparecer grumos que, aunque con esfuerzo, pueden desaparecer.
- Incorporar caldo de pollo casero, sal y pimienta al gusto.
- Dejar cocinar la mezcla durante unos 10 minutos hasta obtener una salsa cremosa y homogénea, perfecta para el pollo asado.

Explorando Otras Opciones de Aderezos y Salsas
Además de la clásica salsa española, existen otras recomendaciones que pueden maridar genial con tu pollo asado o al spiedo, ofreciendo una variedad de sabores y texturas. A continuación, te presentamos algunas opciones deliciosas:
Vinagreta Básica con Curry
Si buscas un aderezo más ligero y con un toque exótico, una vinagreta sencilla puede ser la solución. En un bowl, mezcla sal, dos pizcas de curry, una cucharada de vinagre y bate. Luego, suma dos cucharadas y media de aceite y continúa batiendo hasta integrar. Esta vinagreta es ideal para agregar a hojas verdes y servir como acompañamiento fresco del pollo.
Salsa de Almendras
Este acompañamiento es muy sencillo de elaborar y aporta una textura interesante. Dora unos 75 gramos de almendras crudas a fuego suave para que no se quemen. Introdúcelas en la batidora junto a una cebolla troceada, un poco de pan, un poco de pimiento rojo y sal, hasta obtener una salsa con cuerpo y sabor.
Salsa de Tomate Casera (La Clásica Infalible)
La salsa de tomate es quizás la más fácil de las salsas y perfecta para mojar pan, pero también un excelente acompañamiento para el pollo. Para prepararla, sofríe cebolla hasta que adquiera un color transparente. Luego, añade pimiento rojo cortado a tiras con una pizca de sal. Una vez que estos alimentos estén pochados, es el momento de añadir una lata de tomate casero, natural troceado o triturado, según tu preferencia.
Salsa de Mostaza y Miel
Para un toque agridulce, la combinación de mostaza y miel es infalible. En un cuenco, dispón unos 80 mililitros de mostaza de Dijon y la misma cantidad de miel junto con un poco de aceite. Una vez mezclado, impregna el pollo con esta preparación y añade un chorro de vino blanco antes de meterlo al horno. El siguiente paso es disfrutar de este original sabor.
Aderezo Mostaza Miel! Rico y fácil para tus ensaladas!
Salsa de Manzanas con Tono Dulzón
Si deseas darle un toque diferente y dulzón a tu pollo asado, la salsa de manzanas es una excelente opción. Para una versión sencilla, necesitarás dos manzanas de la variedad que más te guste, dos cucharadas de zumo de limón, 3 cucharadas de azúcar moreno, una rama de canela y 100 mililitros de agua. Simplemente, haz hervir el agua con el zumo y el azúcar, y luego añade las manzanas sin piel y sin corazón. Cocina hasta que estén tiernas y se pueda obtener una salsa.
Salsa de Boletus con Carisma
Conocida por su carisma y sabor profundo, la salsa de boletus es una elección gourmet. Fríe ligeramente los boletus y luego añade el resto de los ingredientes, dejándolos cocinar a fuego lento junto con el hongo, un poco de sal y pimienta. Esta salsa, por ejemplo, es un acompañamiento ideal para productos más selectos como el jugoso pollo campero relleno de trompetillas y trufa.