Origen y Popularidad del Maíz Inflado
El riquísimo popcorn, o las cabritas, como son conocidas en Chile, es un confite cuyo origen no se encuentra en Estados Unidos, Europa u otro lejano destino. Por el contrario, la costumbre de inflar maíz nació acá mismo en Latinoamérica hace muchos años. Si bien hoy en día las cabritas, palomitas, pululu o popcorn son un acompañante casi indispensable en los cines y paseos infantiles, pocos saben que su origen es prehispánico y que ha acompañado la dieta de nuestros antepasados durante siglos.

El Maíz: Alimento Central y Versátil en el Continente Americano
El maíz es un cultivo que fue domesticado en nuestro continente milenios atrás, extendiéndose de Mesoamérica a los Andes. Su presencia en el mundo andino es muy antigua y fue el alimento principal de todos los estados y sociedades complejas que existieron en la región en tiempos prehispánicos. Pueblos como los Incas, Chimú, Tiwanaku, Wari, Moche y Nazca, entre otros, desarrollaron sus economías en torno al maíz. Incluso en centros urbanos tan antiguos como Caral, el cual data del 3000 a.C. en la costa de Perú, ya hay evidencia de su cultivo.
El maíz no solo es nutritivo sino también muy versátil. Más allá de su consumo en estado fresco, el maíz puede conservarse seco por mucho tiempo. También puede molerse para hacer harina, fermentarse para hacer brebajes alcohólicos como la chicha, y tostarse para que se infle y se convierta en las famosas «cabritas».

Evidencia Arqueológica de Cabritas en el Norte de Chile
La tradición de consumir maíz tostado a modo de cabritas es una práctica ancestral en Chile. En el norte del país, nuestros antepasados prehispánicos también consumieron el maíz tostado a modo de cabritas, las cuales son idénticas a las actuales. Según el Museo Nacional de Historia Natural de Chile, las cabritas han sido parte del menú en el norte del país desde tiempos prehispánicos.
Un hallazgo significativo ocurrió en el año 1932, cuando el arqueólogo Ricardo Latcham, entonces director del Museo Nacional de Historia Natural, se llevó una gran sorpresa. Mientras excavaba unas sepulturas preincaicas en Quillagua, Latcham halló dos ollitas hasta la mitad de maíces prehispánicos inflados. Este "pululu" o cabritas prehispánicas se ha conservado en el museo en sus vasijas originales. Se puede apreciar su forma y color casi inalterado por los siglos, en donde la vasija con asa de mayor tamaño aún conserva el hollín exterior de cuando fue puesta al fuego para tostar el maíz.

Un Snack Atemporal: De los Andes al Cine
Independientemente de cómo se les diga -palomitas de maíz, cabritas, popcorn o pochoclo- este snack es, sin duda, uno de los favoritos a nivel global y un pilar en la cultura chilena. Su popularidad ha perdurado a lo largo de los siglos, desde los registros de pueblos originarios disfrutando de este sabroso maíz, hasta la actualidad. Casi 100 años después del descubrimiento de Latcham, las cabritas siguen siendo las favoritas de los chilenos.
Ni siquiera la pandemia de COVID-19, cuando el panorama de visitar las salas de cine se trasladó hasta el hogar, logró mermar su consumo. Las cabritas continuaron siendo un acompañamiento esencial, demostrando su arraigado lugar en la vida cotidiana y las tradiciones chilenas.