Plantas Comestibles de la Patagonia: Una Guía y Descripción por Eduardo Rapoport

Un grupo de biólogos del laboratorio Ecotono, dependiente de la Universidad Nacional del Comahue, ha revelado la sorprendente abundancia de "yuyos" comestibles en el área de Bariloche, destacando sus altos valores nutricionales. El Dr. Eduardo Rapoport, un investigador reconocido internacionalmente por sus contribuciones en ecología, impulsó un completo estudio sobre la distribución y cantidad de malezas alimenticias. Motivado por la incontrolable invasión de especies vegetales exóticas, Rapoport adoptó el dicho inglés: "Si no puedes vencerlas, cómelas".

Ilustración de diversas plantas silvestres comestibles de la Patagonia

Abundancia y Valor Nutricional de las Malezas Comestibles

A partir de un amplio número de muestras seleccionadas al azar en baldíos, veredas, rutas y campos del área barilochense, los investigadores de Ecotono determinaron que existen, en promedio, 1.300 kilos de plantas comestibles por hectárea. Este hallazgo se alinea con investigaciones a nivel mundial: un estudio sobre las 18 peores malezas del planeta concluyó que 16 de ellas son comestibles. Rapoport señala una correlación interesante: "Cuanto más agresiva es la maleza, más comestible es".

El interés de Rapoport trasciende las froncones de su laboratorio. Junto a su esposa Bárbara y la investigadora Ana Ladio, llevaron a cabo una gira por escuelas de Chubut, desde Esquel hasta Trelew y Puerto Madryn. El propósito era difundir estos conocimientos entre los docentes, quienes actuarían como multiplicadores de esta valiosa información.

Una Perspectiva Histórica: De Malezas a Alimento

Lo que hoy consideramos "malezas" o "yuyos" fueron una fuente alimenticia crucial desde el Paleolítico. Plantas como el centeno, la avena, la acelga y la achicoria, hoy cultivadas, fueron en su momento consideradas malezas hasta que el ser humano aprendió a aprovecharlas.

A nivel mundial, se estima que existen más de 13.000 especies vegetales comestibles. Sin embargo, Rapoport comenta con cierta ironía: "Nosotros nos arreglamos con alrededor de 100. Somos reaccionarios, nos negamos a probar nuevos gustos, la gente no se atreve".

Infografía comparando la cantidad de especies vegetales comestibles conocidas con las que se consumen habitualmente.

La Patagonia y la Riqueza de sus Plantas Silvestres

En el noroeste patagónico, la presencia de especies invasoras exóticas es significativa, compitiendo con la flora nativa. Sin embargo, muchas de estas plantas "molestas" para el hombre resultan ser comestibles y nutritivas.

Estimaciones de Biomasa Comestible

Estudios cuantitativos realizados en Bariloche y sus alrededores indican una biomasa alimentaria considerable. En terrenos baldíos, por ejemplo, se llegó a un 66% de plantas comestibles. La investigación, que implicó el análisis de más de 700 muestras, arrojó un promedio general de 1,3 toneladas de buen alimento por hectárea en la región.

Comparativamente, un muestreo similar en Coatepec, Veracruz (México), arrojó un promedio de 2,1 toneladas por hectárea, destacando una mayor variedad de especies y disponibilidad a lo largo del año en climas tropicales.

La Lechuga de Minero: Un Caso de Estudio

La Lechuga de Minero (Claytonia perfoliata), una invasora norteamericana, es un claro ejemplo de la productividad de estas plantas. En Bariloche, esta especie puede alcanzar una producción promedio de 11 toneladas por hectárea, ofreciendo múltiples cosechas durante la estación de crecimiento sin necesidad de preparación del suelo, fertilizantes o riego.

Plantas silvestres comestibles. Parte 1

"Malezas" o "Buenezas": Un Cambio de Perspectiva

El Dr. Rapoport propone un cambio de terminología: cuando una planta deja de ser un estorbo y se vuelve útil, debería llamarse "bueneza" en lugar de "maleza". La agricultura moderna se ha concentrado en unas pocas especies comercialmente redituables, dejando de lado un vasto potencial alimenticio.

A pesar de la abundancia de recursos, el principal obstáculo para su consumo es el desconocimiento. La experiencia de nuestros antepasados, que utilizaban una dieta mucho más diversa, contrasta con la actual dependencia de un número limitado de cultivos.

Consejos para el Consumo y Precauciones

Para aquellos interesados en explorar el mundo de las plantas silvestres comestibles, se ofrecen algunas recomendaciones:

  • Identificación correcta: Es fundamental asegurarse de la correcta identificación de la especie, ya que existen plantas indigestas o tóxicas. En caso de duda, la experiencia indica que la primera ingestión debe ser minúscula.
  • Preparación: Utilizar preferentemente las partes tiernas de las plantas, lavarlas y escurrirlas.
  • Variedad: Se recomienda variar la dieta, similar a como lo hacen las aves, para asegurar una ingesta equilibrada de nutrientes.
  • Higiene: Al recolectar plantas en áreas urbanas o cercanas a rutas, es importante considerar la posible contaminación con lubricantes, pinturas, solventes, aguas residuales o pesticidas. Evitar las bermas de rutas muy transitadas.
  • Cocción: Muchas plantas, como la ortiga, pierden sus propiedades urticantes tras la cocción.
  • Semillas y frutos: Algunas semillas y frutos deben ser recolectados antes de su maduración completa y cocinados.

Es crucial recordar que el consumo de plantas silvestres debe hacerse con precaución y conocimiento. La experiencia y la educación son claves para aprovechar de manera segura esta fuente de alimento.

Recetas Sencillas con Plantas Silvestres Comestibles

Se presentan algunas recetas básicas para incorporar estas plantas en la dieta:

Ensaladas

La forma más sencilla de consumir muchas plantas es en ensaladas, aderezadas con sal, aceite, vinagre o limón. Se pueden añadir otros ingredientes como cebolla, tomate, o cremas.

Sopas y Guisos

Las hojas de diversas plantas, como el diente de león o la achicoria, pueden agregarse a sopas y guisos para enriquecer su valor nutricional y sabor.

Ejemplo de Sopa de "Yuyos"

  1. Lavar y picar finamente las hierbas seleccionadas (ej. diente de león, siete venas).
  2. Rehogar una cebolla picada en un poco de aceite.
  3. Agregar las hierbas picadas y rehogar por un minuto.
  4. Añadir 1 litro de caldo o agua, sal y pimienta a gusto.
  5. Cocinar hasta que las hierbas estén tiernas (unos 10-15 minutos).
  6. Se puede espesar con una cucharada de harina disuelta en un poco de agua fría.
  7. Servir caliente, opcionalmente con un chorrito de crema o leche.

Tortillas y Croquetas

Las hojas picadas de diversas plantas comestibles pueden incorporarse en masas para tortillas o croquetas, mezcladas con huevo, harina y condimentos.

Fotografía de un plato de ensalada con diversas hierbas silvestres.

El Futuro de las "Buenezas"

El trabajo de Eduardo Rapoport y su equipo busca cambiar la percepción sobre las malezas, promoviendo su estudio y consumo. La divulgación de estos conocimientos es fundamental para reconectar a las personas con los recursos naturales y contribuir a la seguridad alimentaria.

A pesar de los desafíos, la idea de que las "malezas" pueden ser una fuente valiosa de alimento está ganando terreno. La iniciativa de considerar estas plantas como "buenezas" abre un camino hacia una alimentación más diversa, sostenible y conectada con la naturaleza.

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