La administración del parque nacional en Rapa Nui ha sido objeto de intensos debates y escrutinio público en años recientes. Lo que comenzó como una aspiración de autodeterminación por parte de la comunidad isleña, derivó en una compleja red de cuestionamientos financieros y administrativos que involucran a la corporación Ma’U Henua y a sus principales dirigentes.

Antecedentes y origen de Ma’U Henua
En 2015, los habitantes de la isla bloquearon los accesos al parque nacional, impulsados por un sentimiento independentista y protestas contra la gestión del Estado de Chile y la Corporación Nacional Forestal (CONAF). Con el objetivo de calmar estas tensiones, la entonces presidenta Michelle Bachelet prometió entregar la administración del parque a los Rapa Nui antes de terminar su mandato.
Para formalizar este compromiso, el 2 de agosto de 2016 se constituyó Ma’U Henua, nombre que en lengua Rapa Nui significa dirigir o encauzar la tierra. El acuerdo estableció una coadministración entre la CONAF y la comunidad indígena, encabezada por un directorio liderado por el ingeniero comercial Camilo Rapu.
El esquema operativo dictaba que la comunidad recaudaría el dinero de las entradas al parque y lo depositaría semanalmente en una cuenta de CONAF. Posteriormente, tras la rendición de gastos, el organismo público devolvería los fondos a la comunidad. Además, según los estatutos, la gestión debía ser fiscalizada por los Honui, representantes tradicionales de las familias Rapa Nui encargados de comunicar la voluntad comunitaria ante los gobernantes.

Irregularidades financieras y auditorías
A menos de tres años de su creación, instituciones como el Consejo de Ancianos han expresado su profundo descontento con el rumbo de los acontecimientos. Investigaciones y auditorías contables han revelado una situación financiera compleja. Entre octubre de 2016 y junio de 2018, se transfirieron cerca de 360 millones de pesos desde las cuentas de Ma’U Henua a familiares directos y cercanos de Camilo Rapu.
- Alquileres: Karen Rapu y Valeria Hey recibieron 77,7 millones de pesos en 20 meses por arriendos.
- Servicios y compras: Las empresas vinculadas a la madre del presidente del directorio, María Eugenia Riroroko, se beneficiaron con más de 46,8 millones de pesos.
- Empresas de transporte: Naviera Iorana, empresa cuyo gerente general es Camilo Rapu, también figura entre los proveedores recurrentes.
- Costos operativos: Se detectaron pagos mensuales de 600.000 pesos a Juan Camilo Rapu, padre del presidente, por el arriendo de un baño instalado en terreno fiscal.
Además, auditorías financieras señalaron un "descalce importante" entre ingresos y egresos, detectando 51 declaraciones de egresos falsas. Ante estos hallazgos, Camilo Rapu ha argumentado que se trató de una etapa inicial de inexperiencia y que fue necesario recurrir a redes cercanas para poner en marcha el proyecto ante la falta de fondos estatales iniciales.

El conflicto con la CONAF y el futuro de la administración
Debido a las rendiciones de cuentas deficientes, la CONAF detuvo en varias ocasiones los reembolsos a Ma’U Henua. A pesar de las advertencias sobre el incumplimiento de los depósitos, en diciembre de 2017 se firmó el Permiso de Ocupación Provisorio, paso previo a la concesión definitiva. Según funcionarios locales, esta entrega se mantuvo como un compromiso político, independientemente de las irregularidades detectadas.
La tensión ha escalado hasta convocar asambleas extraordinarias para votar la censura del directorio, las cuales han resultado en la destitución de los miembros en varias ocasiones. A pesar de la solicitud de intervención por parte de parlamentarios a la CONADI, el organismo estatal ha señalado que, por ley, no tiene facultades para intervenir en los procesos internos de los pueblos indígenas.
La disputa, que ha sido calificada por algunos sectores como un conflicto entre clanes, sigue siendo un punto crítico para el patrimonio natural y cultural de Chile, mientras la comunidad espera una resolución que devuelva la transparencia a la administración de sus tierras.