En las afueras de la ciudad, nuestra sucursal de Buin ofrece una experiencia familiar única con deliciosas preparaciones y un ambiente acogedor. Disfruta de la autenticidad culinaria en medio de paisajes naturales encantadores. Es el lugar perfecto para escapadas familiares y momentos especiales.

¿Por qué elegir Buin?
Ambiente Familiar y Acogedor
Te ofrecemos un ambiente cálido y familiar. Disfruta de tus comidas en un entorno acogedor, perfecto para reuniones familiares y momentos especiales.
Autenticidad Culinaria en Medio de Paisajes Naturales
Nuestra sucursal en Buin destaca por sus deliciosas parrilladas y platos tradicionales chilenos. Experimenta la auténtica sazón de LBM en medio de un paisaje natural encantador.
Conexión con la Naturaleza
Situada en las afueras de la ciudad, nuestra sucursal en Buin es una escapada perfecta para aquellos que buscan un respiro en medio de la naturaleza.
Entretenimiento para Todos
Nos preocupamos por toda la familia. Contamos con juegos especialmente diseñados para los niños, asegurándonos de que disfruten de su visita tanto como los adultos.
La Experiencia de Los Buenos Muchachos Buin
¡Ven a pasarlo bien! Los clientes que han vivido la experiencia comparten sus impresiones:
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“Un restaurante muy conocido y tradicional de Santiago. Lo más tradicional sus parrilladas. Es un local muy amplio, iluminado. Música en vivo y buena pista de baile, hacen de este restaurante, un lugar de celebraciones.”
Patricio Torres, Guía Local
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“Como siempre un lugar familiar de respeto y sin discriminación de ningún tipo. Personal muy amable, cordial. Parrillas de buen precio y carnes de primera,”
Cristian Parraguez, Guía Local
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“Comida chilena, ideal para ir en familia, siempre hay espectáculos, se baila, y se disfruta muchísimo, se debe reservar.”
Amarantha Espinoza, Guía Local
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“Muy buen lugar para comer algo rico y después bailar y pasarlo bien, volvería a ir nuevamente ???”
Ignacio Astudillo, Guía Local
Un Viaje por la Historia del Restaurante Ruta 5
En las afueras de la ciudad, nuestra sucursal de Buin ofrece una experiencia familiar única con deliciosas preparaciones y un ambiente acogedor. Sin embargo, el texto también nos transporta a la historia de otro establecimiento emblemático en la Ruta 5 Sur.
Orígenes y Auge en la Ruta T-206
Ubicado en medio de la carretera que une Valdivia con Paillaco, el restaurante Ruta 5 se asemeja a "La pequeña casa en la pradera". Pasan los años y aún recibe clientes, aunque muy lejos de sus mejores años. Conoce parte de la historia de este local que lucha contra el olvido. En la Ruta T-206, que conecta Valdivia con Paillaco, se alza un pequeño establecimiento que desafía el paso del tiempo y el embate de la modernidad: el restaurante Ruta 5. Similar a una postal de "La pequeña casa en la pradera", este antiguo local persiste en medio de la carretera, recibiendo clientes, aunque lejos de sus épocas de esplendor.
Siempre me llamó la atención el restaurante Ruta 5. Cada vez que transitaba en auto o bus por la Ruta T-206, miraba esa pequeña casa que emergía a un costado, con un letrero descolorido que anunciaba: "Restaurante". Esa estructura, que evoca la nostalgia de tiempos pasados, podría ser el restaurante más antiguo de esta vía, hoy secundaria, pero antaño la principal arteria para quienes viajaban de norte a sur y viceversa.
Hace medio siglo, la doble vía de la Ruta 5 Sur, con sus peajes y tramos que permiten velocidades de hasta 120 kilómetros por hora, no existía. Décadas atrás, la T-206 era el paso obligado para buses y camiones. Fue precisamente el constante ir y venir de camioneros lo que motivó a Luis Post, vecino del lugar, a abrir un local donde los choferes pudieran reponer energías antes de continuar su viaje hacia Valdivia o más al sur.
Como toda buena "picada de camionero", el local rápidamente se ganó una merecida fama entre quienes recorrían la ruta. Las sabrosas cazuelas, empanadas y porotos preparados por la señora Inés Barría, esposa de Luis, dieron renombre a este modesto establecimiento. Poco a poco, la clientela creció, y el futuro se vislumbraba prometedor. Aunque el trabajo era arduo y a veces agotador, permitió sustentar a la familia, educar a los hijos e incluso contratar personal para hacer frente a la creciente demanda.

El Impacto de la Modernidad y los Desafíos Actuales
Sin embargo, para bien o para mal -según el punto de vista de quien lo mire- la modernidad llegó. Y con ella, los días en que el restaurante recibía a camioneros ansiosos por la buena y abundante comida comenzaron a desvanecerse. De pronto, el asado con papas no se vendía tanto como antes, los porotos quedaban en las ollas y los ingresos descendieron drásticamente. Las luces, la música y el bullicio se fueron apagando.
Los años pasaron, y con ellos, los problemas de salud alcanzaron a los fundadores de la familia. Primero fue Luis quien partió y años después, Inés. Los hijos se vieron entonces ante la difícil disyuntiva de qué hacer con el local: cerrarlo o continuar con el legado. Tras intensas conversaciones, Mónica, una de las hijas, asumió la administración del establecimiento, consciente del sacrificio que ello implicaba.
Fue un 1 de febrero de 2017 cuando Mónica Post se puso al frente del restaurante. Desde entonces, ha emprendido un viaje lleno de altibajos. Hay días en que el local se llena de clientes y otros en que nadie asoma. Pasan semanas en las que no se vende un solo plato de comida. La antigua casa sigue allí, a un costado de la ruta, como esperando a esos clientes, a esos camioneros y viajeros que, como hace casi 50 años, vuelvan a degustar sus platos de asado, legumbres o aves de campo.
Un Testimonio de Resiliencia
Al llegar al restaurante Ruta 5, uno se transporta de inmediato al pasado. Es como ingresar a un local con más de cinco décadas, donde las cosas se mantienen tal cual. Una puerta entreabierta y un letrero escrito a mano con un plumón desteñido son las únicas señales de que está abierto. A un costado, en el suelo, se distingue otro letrero que dice: “Ruta 5 Restaurant”, pero pasa desapercibido a primera vista. Sin embargo, una chimenea humeante en el techo indica que hay alguien dentro. Avanzo y con un “¡alooo!” espero la llegada de alguien.
Desde una habitación interior, aparece una mujer. Delgada, de cabello liso entrecano recogido con un cintillo y lentes ópticos algo rojizos. Es Mónica Post Barría (64). Me mira, quizás extrañada por mi visita. Le explico que soy periodista de Diario de Valdivia.cl y que me gustaría entrevistarla.
"¡Ah, por lo de los accidentes!", responde. "No... bueno sí, también, pero me interesa conocer la historia del restaurante y cómo se ha mantenido aquí en medio de la carretera durante tantos años", aclaro. "Ya... yo pensaba que era por las emergencias. No ve que aquí casi todas las semanas hay accidentes de autos y, pucha, a veces hay personas que fallecen. Es terrible", comenta, con una voz cargada de pesar.
Los accidentes son, lamentablemente, muy frecuentes. El más reciente e impactante fue el fallecimiento de un conocido abogado valdiviano. Mónica relata que el local fue idea de su padre, Luis, impulsado por amigos y conocidos que le pedían que instalara un espacio para vender comida. Confiaban en que, junto a su esposa Inés, harían algo bueno en el lugar.
"Y así empezaron. En 1981, el restaurante ya estaba funcionando. Aquí como lo ve, en este mismo lugar y en este mismo espacio. Claro que nosotros lo hemos ido reparando, pero es prácticamente el mismo", dice. “¿La especialidad? Bueno, en un principio teníamos pescado frito y mariscos que mi papá iba a comprar todos los días a Valdivia. Ah, también era muy pedido el asado de chivito que teníamos. Ese se vendía todo y nos pedían que avisáramos cuando teníamos para venir”, agrega.
"Había mucho trabajo y en ocasiones las hermanas ayudábamos a mi mamá a preparar las cosas. Hubo noches en que nos acostábamos de madrugada para dejar todo listo para el otro día. Era agotador... eran otros años".
El Legado Familiar y la Persistencia
Como decíamos, el paso del tiempo, la apertura de la nueva Ruta 5 Sur y hasta la pandemia de Covid-19 pasaron su factura, literalmente hablando. Mónica asumió la administración con entereza, casi como una obligación familiar.
“Me tocó asumir y hubo una etapa en que contaba con la ayuda de mi hija Maritza, pero ella encontró trabajo en Valdivia y no piensa regresar. Hoy estoy con mi otra hija y hacemos lo que se puede”.
-¿Pero vienen clientes?, pregunto. “A veces vienen vecinos de por aquí; en otras personas y turistas en verano que están de viaje. No se cocina como antes, pero nos preocupamos de tener algo. Pollo, a veces legumbres y empanadas fritas y de pino los fines de semana”.
Cuando llegué el local parecía cerrado. "Uh, sí, pero los vecinos saben que si la puerta se ve cerrada y las cortinas están corridas es porque hay gente. Cierro la puerta porque entra frío y los días han estado muy helados. Aunque si alguien necesita algo puede llamarme al 985405568".
-Mónica, ¿hay ganas de seguir trabajando en esto? “Cuesta, pero si no lo hago yo, ¿quién lo va a hacer? Como digo, esto es una aventura, hay días en que no se vende nada. Han pasado semanas en que no sale un plato, pero aquí estamos”.
-Trata de atender siempre con el mejor de los ánimos... “Claro. Es que la gente te dice al tiro si le gustó o no le gustó algo. Hay que tener carácter, pero por lo general, las personas se van contentas”.
Otras Paradas Gastronómicas en la Ruta 5 Sur
La Ruta 5 Sur es un corredor gastronómico que ofrece una variedad de opciones para los viajeros. Aquí te presentamos algunas paradas destacadas:
5 Regiones: Picadas 3B
- Juan y Medio: El clásico más legendario de la ruta. Porciones gigantescas que definen el concepto de 'comida chilena'. Arrollados, chupe de guatitas y cazuelas que no caben en el plato.
- Tip de Carretera: Pide un plato para compartir; las porciones son realmente enormes. El pan amasado con pebre es cortesía de la casa y es adictivo.
- Plato Estrella: Arrollado de Huaso
Cecinas Soler
- Parada obligatoria para los amantes del cerdo. Sándwiches de lomo, pernil y arrollado en pan frica o amasado que han alimentado a generaciones de viajeros.
- Tip de Carretera: Si vas apurado, compra en el sector de cecinas para llevar. El sándwich de lomo completo es, probablemente, el mejor de Chile.
- Plato Estrella: Sándwich de Lomo
Soler Teno
- Famoso por sus sándwiches con pan amasado recién salido del horno. Una alternativa rústica y contundente justo antes de llegar a Curicó.
- Tip de Carretera: El de pernil con palta es insuperable. Tienen un sector de ventas de productos locales (miel, frutos secos) excelente.
- Plato Estrella: Pernil Artesanal
Los Ganaderos
- Carnes de exportación y un servicio de primer nivel. Es el lugar ideal si buscas una experiencia más formal sin salirte de la carretera.
- Tip de Carretera: Ideal para celebraciones en ruta. Reserva si vas en fin de semana largo. Tienen una cava de vinos nacionales muy completa.
- Plato Estrella: Lomo Vetado a punto
El Colo Colo (Romeral)
- A solo 5km de la ruta principal, es 'La Meca' de la plateada al horno. Carne que se deshace con el tenedor en un ambiente rural auténtico.
- Tip de Carretera: Vale la pena el desvío de 10 minutos. Pide la plateada con puré picante o ensalada a la chilena.
- Plato Estrella: Plateada al Horno
Hostería Alcázar
- Comida casera, rápida y confiable. El lugar donde los camioneros y las familias se mezclan por igual atraídos por la sazón de casa.
- Tip de Carretera: El menú del día siempre es la mejor opción relación precio/calidad. Muy acogedor en invierno.
- Plato Estrella: Cazuela de Ave
Los Hornitos
- Fácil acceso, gran estacionamiento y platos de campo. Un respiro necesario cruzando la región de Ñuble.
- Tip de Carretera: Venden quesos y longanizas de Chillán frescas en la entrada. Aceptan mascotas en el exterior.
- Plato Estrella: Longanizas de Chillán
Las Delicias de la Ruta
- Aspecto rústico, corazón gigante. Cocina chilena de Bulnes que te hace sentir como en el comedor de tu abuela.
- Tip de Carretera: Prueba el pastel de choclo si vas en temporada de verano. La atención es notablemente personalizada.
- Plato Estrella: Pastel de Choclo
Restaurante Enborderio
- A solo 15 min de Los Ángeles. Servicio rápido, moderno y con vistas agradables. Ideal para una parada ágil pero de calidad.
- Tip de Carretera: Pasa por un helado artesanal si solo quieres un descanso corto. Tienen WiFi de alta velocidad para nómadas digitales.
- Plato Estrella: Platos Gourmet
Rancho de los Arrieros
- Especialistas en carnes a las brasas y comida criolla contundente. Ambiente familiar decorado con aperos de campo.
- Tip de Carretera: El asado de tira es el rey aquí. El estacionamiento es muy amplio y sombreado, ideal para el calor del verano.
- Plato Estrella: Asado de Tira
Hostería El Bosque
- Rodeada de verde, ofrece un menú clásico que nunca falla. Un oasis de calma en la región de la Araucanía.
- Tip de Carretera: Sus postres caseros (leche asada, castañas con crema) son el final perfecto para el almuerzo.
- Plato Estrella: Leche Asada
El Chancho Chileno
- El paraíso del tenedor libre en el sur. Parrilladas completas y buffet de ensaladas que no tiene fin.
- Tip de Carretera: Llega con hambre extrema. El precio es fijo e incluye carnes, acompañamientos y postre.
- Plato Estrella: Buffet Completo
Restaurante Doña Javiera
- La auténtica picada de camioneros. Comida casera hecha con cariño, abundante y a precios que no duelen.
- Tip de Carretera: Si ves muchos camiones afuera, es que el menú del día está excelente. No falla nunca.
- Plato Estrella: Menú del Día
Otras Menciones Gastronómicas en la Ruta
No esperes a quedarte sin combustible. Con la llegada del verano, muchos se preparan para disfrutar de su ansiado descanso y buscan los mejores lugares para comer.
- El Refugio: En la Región de Arica y Parinacota, cerca de su capital regional se pueden comer las mejores parrilladas de la zona norte.
- La Ovallina: Este local queda entre Caldera y Chañaral, Región de Atacama, en el kilómetro 912.
- Los Hornitos de Llay Llay: A 80 kilómetros de la salida de Santiago, en la Región de Valparaíso, se puede degustar la tradicional comida chilena en hornos de barro.
- Hostería Blue Moon: En la ruta 5 sur, autopista muy transitada por veraneantes, existen varios restaurantes interesantes que frecuentan los amos de la carretera, los reconocidos camioneros. Uno de ellos es esta hostería que está situada en la Región del Libertador General Bernardo O’higgins, cerca del cruce que va hacia Tinguiririca en Chimbarongo, a 157 kilómetros al sur de Santiago.
- Los Acacios: Siguiendo más al sur, en San Javier, Región del Biobío (KM 270) se encuentra este local que tiene la mejor cazuela de pava, que es acompañada por un espectacular pan amasado.
- “Kome y K’ya”: En la región del Ñuble, ubicado en el kilómetro 410, podemos probar un exquisito chuletón de cerdo acompañado de tallarines.
Además, las ubicaciones de los restaurantes están disponibles para ver en mapas con geolocalización.
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