La pasta, un pilar fundamental de la gastronomía italiana, ha evolucionado a lo largo de la historia, ofreciendo una inmensa cantidad de posibilidades y opciones con miles de texturas, formas y colores. Este producto ha perdurado en el tiempo porque es parte de nuestra rutina diaria y un aliado perfecto en la cocina. El 25 de octubre se celebra el Día Mundial de la Pasta, un alimento con una fama internacional merecida, con más de 300 tipos que se adaptan a cualquier ocasión y salsa.

Entre la vasta diversidad, la pasta corta es particularmente popular en muchos países. Existe una inmensa familia de tipologías de pastas cortas, y aunque es casi imposible nombrarlas todas, algunas son especialmente conocidas y apreciadas por los italianos y en todo el mundo. Nos centraremos en los tipos de pasta corta que pueden considerarse "pequeños" o de tamaño manejable, ideales para combinar con una gran variedad de salsas y preparaciones.
Clasificación y Variantes de la Pasta
La pasta se puede clasificar de diversas maneras, incluyendo su forma y composición. En cuanto a su composición, existen dos tipos principales:
- Las pastas secas, elaboradas con harina, sémola y agua.
- Las pastas frescas, que además de harina, sémola y agua, incorporan huevo, lo que les proporciona la elasticidad típica.
Los artesanos de la pasta, buscando hacer de este producto algo especial, han explorado vías que van más allá de la forma, incluyendo el uso de productos deshidratados y tintes naturales para generar color y sabor. Hoy en día, podemos encontrar en el mercado variedades como spaghetti nero di seppia, tagliatelle di spinaci o pasta tricolor, donde la forma y el color ayudan a que el condimento cree el tándem perfecto con la pasta.
Tipos de Pasta Corta Pequeña Más Populares
A continuación, exploramos algunos de los tipos de pasta corta que se adaptan perfectamente a salsas variadas, ensaladas y guisos, destacando su versatilidad en la cocina.
Penne (Macarrones)
Los macarrones, también conocidos como penne rigate, son sin duda uno de los tipos de pasta italiana más famosos y versátiles. Son tubos cortos elaborados a base de agua, harina de trigo y, en ocasiones, huevo. Se caracterizan por tener los extremos cortados en ángulo o biselados, de ahí que se les llame también ‘plumas’. Los penne rigate (con estrías) son más populares que los lisos, ya que existe la creencia de que las estrías permiten que la salsa se impregne mejor en la pasta. Popular en toda Italia, su nombre se debe a la “penna d’oca” (pluma de ganso) con la que se escribía en el pasado. Son perfectos para ser acompañados de cualquier salsa, como ragú, cuatro quesos, carbonara o boloñesa, y son ideales como pasta al horno gratinada.

Rigatoni
La Rigatoni es una pasta corta de forma tubular, ligeramente curva, y con la superficie exterior de delgadas estrías paralelas. Sus extremos han sido cortados de forma recta. Aunque es un poco más grande que el penne, aún se considera parte de la familia de pastas cortas. Los Rigatoni resultan muy ricos con salsas con carne.
Fusilli
Los fusilli, conocidos en España como ‘tornillitos’ o espirales, son una pasta corta helicoidal de alrededor de 4 cm de largo. Tienen forma de espiral y son perfectos para un plato de pasta fría o ensaladas, donde pueden acompañarse con una gran variedad de ingredientes. Si se prefieren calientes, una salsa de tomate es un acierto. Su origen se encuentra en el Sur de Italia y su nombre proviene de la palabra “fuso”, un instrumento de madera con el que se elaboraban los spaghetti. Es un tipo de pasta que permite recoger muy bien toda la salsa y degustar así mejor los sabores del plato.

Farfalle (Lacitos o Mariposas)
Las farfalle, que significa mariposa en italiano, son un tipo de pasta con forma de lazo y bordes dentados. La forma viene dada por un rectángulo al que se le hace una pinza en el centro, lo que permite mantener la cocción al dente. Se utilizan normalmente en verano con condimentos frescos y ligeros, pero se adaptan perfectamente a salsas más cremosas típicas del invierno. Dependiendo de los ingredientes de la masa, se pueden encontrar en diferentes colores como el verde o el naranja.
Conchiglie (Pasta con forma de Concha)
La pasta con forma de concha, o conchiglie, debe su nombre a su evidente parecido con las conchas marinas. Esta puede presentarse en tamaños pequeños o grandes. En su versión pequeña, es ideal para ensaladas y para recoger salsas cremosas en su interior. El punto de cocción más recomendable es al dente.

Gnocchi (Ñoquis)
Los gnocchi o ñoquis se elaboran a base de harina de trigo, patata y sal, aunque también pueden incluir pan rallado, huevo o queso. La masa se extiende en cilindros que luego se cortan en pequeños trozos. A menudo considerados más como una especie de dumpling que una pasta tradicional, los ñoquis son un plato único que acepta una gran variedad de salsas, desde la clásica de tomate o pesto de albahaca fresca hasta creaciones más elaboradas.
Tortellini
Los tortellini son un tipo de pasta rellena en forma de anillo, similares a los raviolis pero más pequeños. Tradicionalmente rellenos de carne, también son comunes en versiones vegetarianas con espinacas y queso. Además de con salsas, los tortellini también se disfrutan con caldo, especialmente en regiones como la Emilia-Romaña.

Pastas Divertidas: Radiatore y Ruedas
En el mundo de la pasta corta, también encontramos formas más singulares y divertidas. Los radiatore, por ejemplo, tienen una forma que recuerda a un radiador. Estas pastas son ideales para salsas con carne o para platos gratinados. Las ruedas, u rotelle, son otra forma divertida que, gracias a su apariencia, gusta mucho a los niños y pueden presentarse con verduras o legumbres. El queso es un gran aliado para estas formas, especialmente en platos gratinados.
Versatilidad y Consejos para Combinar
La pasta es un producto sumamente versátil. Definir cuáles son los distintos tipos de pasta según la conveniencia de la receta, hará que disfrutemos más de nuestras creaciones culinarias. Aunque la variedad de combinaciones es infinita, es cierto que algunos tipos de pasta se prestan mejor a ciertos tipos de salsas. La clave está en elegir una pasta que interactúe bien con la textura y consistencia de la salsa.
La historia gastronómica de la pasta no ha dejado de evolucionar. Su país de origen y su gente, los italianos, han sabido reinventarse sin dejar atrás ni menospreciar la tradición. Por eso, existen mil formas, colores y composiciones que se adaptan a las recetas centenarias, perpetuadas como el mayor tesoro de la herencia familiar.