Procedimiento de muestreo de planta entera de maíz para análisis

Los productores disponen actualmente de diversas pruebas diseñadas para ajustar las prácticas de manejo y mitigar riesgos productivos. El objetivo fundamental al recolectar una muestra de ensilado para el análisis de laboratorio o de materia seca (MS) es obtener una representación precisa de todo el material que será suministrado al ganado. Una muestra adecuada es el primer paso para asegurar la calidad nutricional y la estabilidad del ensilado.

Infografía: pasos correctos para la recolección de muestras representativas de ensilado en el campo.

Preparación y recolección de muestras

Para realizar el muestreo de manera técnica, es necesario seguir un protocolo riguroso. Se debe tener especial cuidado al utilizar recipientes o al recoger manualmente todas las partículas de ensilado, asegurándose de que la muestra sea verdaderamente representativa. Factores críticos como la acumulación de nitratos deben ser controlados, especialmente en cereales, donde niveles superiores al 0,1% (1.000 ppm) pueden derivar en toxicidad para los animales o en la producción de gases peligrosos durante el ensilaje.

Evaluación de la materia seca y parámetros físicos

La cosecha de cultivos forrajeros fuera de los rangos óptimos de materia seca presenta múltiples desafíos operativos. Para medir la MS mediante un probador Koster, el procedimiento estándar consiste en colocar 100 gramos de muestra en el recipiente y encender el aparato durante aproximadamente 30 minutos. Asimismo, la longitud real de corte debe supervisarse en el campo utilizando herramientas específicas, como el Separador de Partículas de Forraje Penn State de NASCO.

Esquema: uso del probador Koster para la determinación rápida de MS.

Análisis de laboratorio y calidad nutricional

Los resultados obtenidos en el laboratorio deben contrastarse con los rangos promedio para el tipo de material cosechado. Diversos indicadores permiten determinar el estado de conservación y la calidad nutricional:

  • Cenizas: Deben situarse entre el 6% y el 8%. Valores superiores suelen indicar contaminación por lodo o suelo.
  • Proteína: Altos niveles de proteína incrementan la capacidad de amortiguación del material, requiriendo mayor cantidad de ácido para reducir el pH. Por el contrario, niveles elevados de proteína soluble son indicadores de proteólisis o descomposición proteica.
  • Almidón y digestibilidad: El contenido ideal de almidón es variable según el cultivo. Su digestibilidad puede medirse mediante pruebas in vitro de siete horas o predecirse eficazmente a través de la espectroscopia de reflectancia de rayos infrarrojos cercanos (NIRS).
  • Estabilidad aeróbica: El ácido acético actúa como un compuesto antifúngico eficaz que mejora la estabilidad del ensilado, aunque sus niveles deben mantenerse bajos.
  • DFDN: La digestibilidad de la fibra detergente neutro puede estimarse mediante el contenido de lignina o mediante incubación ruminal.

Práctica 6 Identificación de proteínas

Interpretación de los indicadores de madurez

Si los valores analizados exceden los niveles normales para el cultivo, esto puede ser una señal de que el material presentaba una madurez superior a la ideal en el momento de la cosecha. Un pH bajo es fundamental para una estabilización rápida del ensilado, por lo que entender estos indicadores es vital para el manejo preventivo en la granja.

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