Sionismo y Veganismo: Un Análisis Crítico en los Medios

Israel se posiciona como uno de los países más veganos del mundo, compitiendo en el ranking con naciones como Reino Unido, Alemania, Austria y Australia. Un estudio de Vegan Friendly, una organización israelí sin ánimo de lucro, revela que aproximadamente 150.000 israelíes adoptan un estilo de vida vegano. La mayoría reside en Tel Aviv, donde se estima que 1 de cada 10 habitantes es vegano.

De hecho, el periódico inglés The Independent ha calificado a Tel Aviv como la "capital vegana del mundo". Esta metrópoli, conocida como la "Ciudad Blanca", es un bullicioso paraíso vegano, con cientos de bares y restaurantes que ofrecen exclusivamente comidas veganas y vegetarianas. Además, la mayoría de los establecimientos comerciales o locales proporcionan opciones veganas de platos populares como hamburguesas, shawarmas o sushi. El mismo estudio de Vegan Friendly señala que Tel Aviv cuenta con más de 400 restaurantes veganos que sirven únicamente comida 100% vegetal para los 300.000 veganos y vegetarianos de Israel.

Panorama urbano de Tel Aviv, destacando su modernidad y oferta gastronómica vegana

El Auge del Veganismo en Israel

Desde 2014, Israel ha sido anfitrión de importantes festivales veganos, con el patrocinio de grandes marcas. Por ejemplo, Domino’s Pizza eligió uno de estos eventos para probar la primera versión vegana de su pizza antes de incluirla globalmente en su menú. Actualmente, unos 1.500 restaurantes israelíes ostentan el logo "vegan friendly", indicando su aptitud para veganos, y este distintivo aparece en aproximadamente 6.500 productos comercializados en tiendas.

Durante 2019 y 2020, hasta 50 empresas mensuales obtuvieron la certificación "100% vegano" o "vegan friendly". Este número continuó creciendo durante la pandemia, con la incorporación de cadenas como Giraffe, empresas como AppsFlyer y Microsoft Israel, y academias como Helen Doron ESL, que se sumaron al programa de certificación laboral de Vegan Friendly. Estas compañías se comprometen a ofrecer opciones veganas en sus cafeterías, restaurantes y eventos corporativos, y sus operaciones no pueden implicar la explotación animal. Israel es también el segundo país, después de Estados Unidos, con más startups de sustitutos lácteos y cárnicos. Anualmente, Tel Aviv acoge el Vegan Fest, organizado por Vegan Friendly en colaboración con la municipalidad local.

Factores Impulsores del Veganismo Israelí

El crecimiento del veganismo en Israel se atribuye a dos factores principales: el peso cultural y la demografía del país. La presencia de las leyes de comida judías, conocidas como «kashrut», prohíbe tajantemente mezclar productos cárnicos con lácteos. Esta separación logística en la venta y servicio de alimentos facilita la opción vegana. Asimismo, los aditivos con grasas animales son considerados no-kosh, lo que incentiva a los fabricantes a lanzar productos 100% veganos. En este sentido, el veganismo puede verse como un efecto colateral de las prohibiciones religiosas. No obstante, la conciencia antiespecista también está muy presente en el país.

Infografía sobre las leyes de Kashrut y su impacto en la dieta

Otro factor que ha impulsado la expansión del veganismo, según expertos, es que Israel es un país pequeño con una población altamente conectada a las redes sociales. En la última década, las organizaciones veganas en Israel han llevado a cabo campañas de concienciación revolucionarias, incluyendo anuncios impactantes en la televisión pública.

El Veganismo como Posición Política y la Crítica al "Vegan-washing"

El veganismo, más allá de una elección dietética, es esencialmente una posición política. Una definición lo describe como "un marco ideológico que busca abolir el estatus de mercancía de los animales y que aboga por la liberación animal". Esta postura implica un compromiso para minimizar el daño a los seres vivos, sugiriendo que quienes la adoptan deberían ser firmes partidarios de los derechos humanos también.

Los "Guerreros Veganos" de las FDI: Una Perspectiva Palestina

Ahmad Safi, Director Ejecutivo de la Palestinian Animal League (PAL), ha resumido la "asombrosa hipocresía" de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) respecto al veganismo. En un artículo titulado «Sobre los ‘guerreros veganos de las FDI’: la perspectiva de un palestino vegano», Safi comentó un especial de la BBC sobre estos soldados. Citando a un soldado vegano que afirmaba que no se habría alistado si el ejército no hubiera garantizado condiciones que "no hubieran perjudicado a las criaturas vivientes", Safi interpreta: "La única forma en que puedo interpretar esto es que el soldado en cuestión no considera a los palestinos como ‘criaturas vivientes’". Esto sugiere que las FDI no solo deshumanizan a los palestinos, sino que los objetivan, excluyéndolos del ámbito de los seres vivos, tanto humanos como no humanos, que merecen consideración moral.

Safi critica que un ejército que se autodescribe como "compasivo" o "moral" y, en el caso de las FDI, como "el ejército más vegano del mundo", es absurdo. Si el veganismo se trata de no dañar a otro ser vivo y se acepta que las personas son animales, un soldado "vegano" involucrado en combate armado contra una población civil no es simplemente absurdo, "simplemente no es veganismo".

La Instrumentalización del Veganismo por Organizaciones Globales y el Estado Israelí

La crítica no solo recae en las FDI. Organizaciones líderes del movimiento vegano fuera de Israel también han sido señaladas. PETA ha recomendado que las fuerzas militares de otros países emulen a las FDI. De igual manera, VegNews, un destacado sitio web vegano, publicó un artículo elogiando a un miembro del Knéset por solicitar que su asiento de cuero fuera reemplazado por material vegano, citando al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, quien proclamaba que los derechos de los animales eran un tema que "se ha ido acercando gradualmente a mi corazón".

Todo por los animales: Activismo vegano

Este fenómeno es conocido como «vegan-washing». El Estado israelí lo utiliza para proyectar una imagen de preocupación por los animales y la moralidad de su ocupación. Sin embargo, esta idea es controvertida. Mientras se anuncian como opositores a la matanza de animales, simultáneamente humillan y matan palestinos. Violar los derechos de los palestinos mientras se defienden los derechos animales es el núcleo del vegan-washing. Además, el consumo general de carne en el estado ocupante es elevado (82 kg per cápita), en contraste con Palestina (25 kg per cápita), lo que resalta la inconsistencia. Esto indica que el régimen de vegan-washing israelí es, de hecho, especista, valorando más las vidas de ciertos animales que las de los humanos, o al menos más que las vidas de los palestinos. No se puede estar en contra de la matanza de un animal y al día siguiente matar a un ser humano, y viceversa.

El vegan-washing no es el único método de "lavado de imagen" utilizado por Israel. El «pink-washing» es empleado para presentar a Tel Aviv como una ciudad "gay friendly" con grandes desfiles LGTBQ+, mientras que sus políticas de apartheid y bloqueo afectan a la comunidad LGTBQ palestina.

La Lucha de la Palestinian Animal League (PAL)

La portavoz internacional de PAL, Liz Tyson, ha explicado el trabajo de la organización en Palestina. La Palestinian Animal League fue cofundada por Ahmad Safi, cuya vida, como la de muchos palestinos, ha estado marcada por el apartheid sionista. Su casa fue bombardeada cuando tenía siete años, y su familia ya había sido desplazada en 1948, cuando sus abuelos huyeron de su pueblo. Safi ha dedicado su vida al desarrollo social de su comunidad.

Orígenes y Misión de PAL

PAL se fundó oficialmente en 2011, pero su trabajo comenzó años antes. Inicialmente, colaboraban con jóvenes en campos de refugiados en Cisjordania en proyectos de empoderamiento. Estos jóvenes crecen en un entorno de violencia diaria, enfrentan detenciones, amenazas y la posibilidad de encarcelamiento sin explicación. Ven a sus seres queridos atacados, humillados, encarcelados o asesinados. Según Safi, cada palestino conoce a alguien asesinado o encarcelado por el ejército israelí, a menudo sin juicio. Este ambiente opresivo les enseña que la violencia es la norma.

Jóvenes voluntarios de PAL interactuando con animales en Palestina

Para ayudar a liberar a los jóvenes del ciclo de violencia, Safi y sus colegas iniciaron proyectos que fomentaban la compasión y el cuidado hacia los animales, como una forma de canalizar su frustración hacia resultados positivos. Querían demostrar que la violencia no es la respuesta a la violencia. Estos proyectos incluían plantar árboles para la vida silvestre o pasar tiempo con animales como perros y gatos para normalizar el contacto de cuidado.

La Interconexión de Derechos Humanos y Animales

Aunque el trabajo inicial de PAL se centró en ayudar a los jóvenes a gestionar su ira, reconociendo la relación entre la violencia contra los animales y contra las personas, el elemento de protección animal se convirtió en un "subproducto" de ese trabajo. Hoy, el empoderamiento juvenil y la protección animal tienen la misma importancia. La organización cree que los derechos de todos los seres vivos están interconectados y que vivir bajo la ocupación no justifica el abuso de animales. Rescatar y proteger tanto a humanos como a animales es parte integral de su lucha.

Desafíos y Estrategias bajo Ocupación

Algunas campañas de PAL no exigen el fin total de la explotación animal, un tema de intensa reflexión interna. Por ejemplo, tienen un proyecto para mejorar las vidas de caballos y burros de trabajo, aunque preferirían el cese definitivo del uso de animales como herramientas. Sin embargo, al ser la única organización de protección animal en Palestina y dada la falta de concienciación en la región, una postura firme por los derechos animales en su enfoque no sería efectiva y dejaría desatendidos a muchos animales sufrientes. Por ello, trabajan hacia la liberación total a través de la divulgación vegana, educación y sensibilización pública, al tiempo que buscan mejorar las condiciones de vida de los animales que sufren actualmente.

La dieta palestina tradicionalmente se componía de frutas, vegetales, semillas, frutos secos y legumbres, siendo Palestina una nación de agricultores. Tras la Nakba en 1948, el desplazamiento masivo forzó a los palestinos a depender de la ayuda alimentaria, que introdujo carnes enlatadas, aumentando el consumo de carne. Sin embargo, el consumo actual de carne en Palestina es de 25 kg per cápita, considerablemente bajo en comparación con Israel, que se promociona como "el país más vegano del mundo" pero tiene un consumo per cápita de 82 kg.

Facilidad de ser Vegano en Palestina

Contrario a la percepción de que la dieta palestina incluye mucha carne (una idea que Liz Tyson atribuye en gran parte a la creciente islamofobia y la demonización de la matanza halal), ser vegano en Palestina es "extremadamente fácil". La comida es abundante, asequible y accesible. Un desayuno típico incluye hummus, foul (plato de habas), pan y vegetales. El falafel es ubicuo, y platos como hojas de parra, sopas y arroz son parte de la dieta diaria. Se puede disfrutar de un festín vegano tanto en cafeterías económicas como en restaurantes caros.

Plato de falafel y hummus, elementos clave de la dieta vegana palestina

Vivir bajo la brutal ocupación militar israelí complica las actividades que en otros países serían sencillas y seguras. Esto afecta la capacidad del equipo palestino para llevar a cabo su activismo. Sin embargo, el "apoyo increíble" de la comunidad local, especialmente de los jóvenes, es su herramienta más poderosa. El trabajo de PAL se enfoca en la educación y el empoderamiento juvenil, contando con unos 300 voluntarios jóvenes en todo el país. Aunque las manifestaciones públicas y reuniones grandes son peligrosas, realizan actividades habituales en muchas ciudades y pueblos de Palestina y cada vez más en el Israel moderno.

Colaboraciones y Desafíos Internos

PAL recibe apoyo de individuos e instituciones de todo el mundo, financiándose con subvenciones de proyectos específicos y donaciones individuales. Inicialmente, la organización enfrentó críticas dentro de su comunidad, con preguntas como "¿Ya habéis resuelto todos vuestros propios problemas? Vemos que tenéis tiempo para los animales, pero no para las personas". Sin embargo, esta reacción precipitada fue comprendida más tarde como errónea, ya que PAL siempre ha dado la misma prioridad a los derechos humanos y no humanos.

Trabajan en estrecha colaboración con instituciones educativas en Palestina. Curiosamente, a diferencia del activismo europeo donde el compromiso individual precede a la participación en movimientos, en Palestina, los jóvenes se involucran seriamente en los proyectos de PAL y aprenden en el proceso, con el activismo antecediendo al compromiso personal con los derechos animales.

En PAL, como organización interseccional, apoyan diversas ideas e identidades de género, fomentando iniciativas al respecto. Un grupo de chicas jóvenes, por ejemplo, impulsó la primera cafetería vegana en Palestina. A pesar de la visión occidental que a menudo retrata a las mujeres palestinas como oprimidas, la realidad de estas mujeres es muy diferente. Aunque PAL no ha realizado proyectos específicos de género, apoyan y alientan la participación de mujeres en sus actividades, evidenciado por el alto número de voluntarias.

Uso de Animales por el Ejército Israelí y la Distorsión Mediática

El gobierno de Israel instrumentaliza diversas luchas, como la LGTBQ, para legitimar el apartheid en Palestina (pink-washing). De manera similar, la lucha por los derechos animales y el veganismo es instrumentalizada. Un ejemplo son las botas "veganas" (de material sintético) que el ejército de Israel ofrece a sus soldados.

Es importante señalar que los movimientos de derechos animales en Israel, a pesar de su influencia, no han intervenido en cuestiones relacionadas con los derechos animales causadas por la ocupación israelí en Palestina. El ejército israelí entrena perros para atacar a palestinos, utilizándolos en puntos de control y dentro de las ciudades. Esto convierte a una criatura natural en una "máquina de matar" contra los palestinos, lo que se considera una violación tanto de los derechos humanos como animales.

tags: #medios #sionistas #veganismo