La elaboración de pan y otros productos horneados con masa madre ha ganado popularidad debido a sus demostradas ventajas nutricionales. Sin embargo, existe cierta confusión sobre qué es exactamente la masa madre y cómo se diferencia de otros fermentos. Para aclarar estas dudas, consultamos con el panadero artesano Moncho López, quien nos guiará en la comprensión de este fermento natural y sus beneficios para la salud.
¿Qué es la Masa Madre?
Según Moncho López, la masa madre es un fermento natural compuesto exclusivamente por harina y agua. A diferencia de las levaduras comerciales, la masa madre utiliza las levaduras y bacterias presentes de forma natural en la propia harina para iniciar el proceso de fermentación de manera espontánea. Este proceso natural es lo que confiere a los productos elaborados con masa madre sus características únicas.

Beneficios de la Masa Madre
El consumo de productos de masa madre, especialmente panes, se ha incrementado notablemente. La fermentación prolongada, que en la masa madre puede alcanzar hasta 24 horas, se asemeja a una predigestión. Durante este tiempo, los nutrientes de la harina se procesan, lo que facilita su asimilación por el organismo. Esto no solo hace que el pan sea más saludable, sino que también mejora su sabor y sus propiedades organolépticas, resultando en un producto más sabroso y con una acidez característica.
En contraste, el pan industrial, que suele elaborarse con levaduras químicas y procesos de fermentación de corta duración (una a dos horas), tiende a ser más ligero y esponjoso. Esta ligereza se debe a una mayor retención de aire, lo que provoca que el pan se seque rápidamente y pierda su frescura en un día. Por otro lado, los panes de masa madre son considerablemente más pesados y tienen una vida útil más prolongada, manteniéndose frescos durante 4 o 5 días.
Elaboración de Masa Madre Casera
Crear masa madre en casa es un proceso sencillo que requiere paciencia y atención. A continuación, se describe un método común:
Método de Iniciación (aproximadamente 6-9 días)
- Primer día: Mezclar 100 gramos de harina (preferiblemente integral o de centeno) con 100 gramos de agua hasta obtener una papilla homogénea. Dejar reposar en un lugar cálido (24-28°C) durante 24 horas.
- Segundo día: Separar unos 100 gramos de la mezcla anterior y añadir 100 gramos de harina y 100 gramos de agua. Mezclar bien y dejar reposar otras 24 horas.
- Tercer día en adelante: Repetir el proceso del segundo día, descartando la mitad de la masa y alimentando con la misma cantidad de harina y agua. A partir del tercer o cuarto día, se debería empezar a observar actividad en forma de burbujas.
- Día 5 en adelante: Continuar alimentando la masa madre. Se puede empezar a incorporar harina de trigo blanca para obtener una masa madre más versátil, apta para panes blancos e integrales. Es importante pesar la masa y desechar la mitad antes de cada alimentación para mantener la proporción y la salud del cultivo.
Consideraciones importantes durante la elaboración:
- Agua: No es necesario usar agua mineral, a menos que el agua del grifo sea muy dura.
- Harina: Si bien cualquier harina sirve, las harinas de centeno, integrales o ecológicas facilitan el proceso. La elección de la harina puede influir en el sabor y la acidez final.
- Temperatura: Mantener la masa madre en un rango de temperatura entre 24°C y 27°C acelera el desarrollo de las bacterias. Temperaturas más bajas ralentizarán el proceso.
- Paciencia: Es normal que la actividad no sea visible en los primeros días. Descartar la masa madre prematuramente puede ser un error.
- Recipiente: Utilizar un bote de cristal con tapa, preferiblemente de boca ancha, limpio y esterilizado.

Mantenimiento y Conservación de la Masa Madre
La masa madre es un organismo vivo que requiere cuidados constantes. La frecuencia de alimentación dependerá de si se mantiene a temperatura ambiente o refrigerada.
- A temperatura ambiente: Requiere alimentación diaria.
- En la nevera: Almacenada en un recipiente bien tapado, la actividad de las bacterias se reduce, permitiendo espaciar la alimentación hasta una semana.
Refrescos y Alimentación:
- La proporción clásica de alimentación es 1:1:1 (masa madre : harina : agua). Sin embargo, se pueden usar otras proporciones como 1:2:2 o 1:5:5, especialmente si se quiere espaciar las alimentaciones.
- El objetivo es mantener un equilibrio entre la cantidad de masa madre, harina y agua para asegurar su vitalidad.
- Si la masa madre se ve "cortada" (con líquido en la superficie), es un signo de decantación y se puede solucionar mezclándola de nuevo al alimentarla.
- Un olor ácido es normal y protege a la masa madre de otras bacterias.
¿Cómo Mantener Tu Masa Madre Activa? GLUTENVLOG 26
Uso de la Masa Madre para Empanadas
La masa madre puede adaptarse para la elaboración de empanadas, tanto al horno como fritas. Si bien el texto proporcionado se centra en la iniciación y mantenimiento de la masa madre, y en la elaboración de panes, la base de la masa madre es aplicable a diversas preparaciones.
Para la masa de empanadas, se puede utilizar una masa madre activa y bien alimentada. El proceso general implicaría:
- Preparación de la masa: Mezclar harina, sal, agua y la masa madre activa. La cantidad de masa madre puede variar según la receta y el tiempo de fermentación deseado.
- Amasado: Trabajar la masa hasta obtener una consistencia suave y elástica.
- Fermentación: Dejar levar la masa en un lugar cálido hasta que duplique su volumen. El tiempo de fermentación con masa madre será mayor que con levadura comercial.
- Formado: Dividir la masa en porciones, estirarlas finamente y rellenarlas.
- Sellado y cocción: Sellar los bordes de las empanadas y hornear o freír según la receta específica.
Consejos para la masa de empanadas:
- Para un buen sellado, se puede humedecer el borde de la masa con leche o huevo batido antes de cerrarla.
- Estirar la masa finamente es clave para obtener empanadas ligeras y crujientes. Evitar reutilizar los recortes de masa estirados varias veces, ya que pueden endurecerse.
- Pincelar las empanadas con huevo batido antes de hornearlas les dará un acabado dorado y brillante.
