Anatomía Reproductiva y Comportamiento Equino

La industria equina, en comparación con otros sectores de la cría animal, ha mostrado históricamente una notable ineficiencia reproductiva. No obstante, gracias al avance en el conocimiento de los aspectos fisiológicos, anatómicos, patológicos y farmacológicos de la reproducción equina, hoy en día es posible alcanzar mayores éxitos. La reproducción equina se refiere al proceso mediante el cual se logra la procreación de los equinos, permitiendo el nacimiento de nuevas crías. El manejo reproductivo implica una serie de acciones destinadas a lograr una mayor eficiencia, para lo cual se requiere un profundo conocimiento de los aspectos fisiológicos y de manejo.

Anatomía Reproductiva Femenina

El aparato genital femenino incluye la vulva, la vagina, el cuello uterino (cérvix), el útero, los oviductos (trompas uterinas) y los ovarios. El buen funcionamiento de cada una de estas partes es crucial para el establecimiento y mantenimiento de la gestación.

Ovarios

Los ovarios de las yeguas son órganos grandes con una forma característica, que presentan una fosa de ovulación. Son los encargados de producir los gametos femeninos (óvulos) y las hormonas sexuales femeninas, como los estrógenos y la progesterona. Internamente, el parénquima ovárico se encuentra en la parte central del órgano, por lo que la superficie no suele presentar las protuberancias comunes en otras especies. Una vez alcanzada la pubertad, el tamaño y la forma de los ovarios cambian con el ciclo estral.

Diagrama del aparato reproductor femenino equino, destacando los ovarios y la fosa de ovulación.

Trompas Uterinas (Oviductos)

Las trompas uterinas, o oviductos, son pequeños conductos que conectan los ovarios con el útero. Miden hasta 20 cm de longitud y su infundíbulo presenta fimbrias desiguales. Su función principal es capturar los óvulos cuando son liberados por los ovarios y conducirlos al útero. La secreción de líquido rico en proteínas en los oviductos proporciona un ambiente adecuado para la supervivencia del ovocito maduro, la fecundación y los primeros días críticos de la vida embrionaria.

Útero

El útero en la yegua tiene un cuerpo bien desarrollado, bipartido, y dos cuernos divergentes de aproximadamente 25 cm. La función del útero es fundamental para el desarrollo embrionario y fetal.

Cérvix (Cuello Uterino)

El cérvix es el órgano que separa el útero de la vagina y lo protege del contacto externo, sirviendo como barrera contra infecciones. En las yeguas, el cérvix es bastante corto y de consistencia firme, y su canal está recubierto de pliegues.

Vagina

La vagina es un órgano fibromuscular de pared gruesa que va desde el cérvix hasta la vulva. Tiene una longitud similar al cuerpo del útero y su mucosa presenta ciertos pliegues, uno de los cuales representa el vestigio del himen, a menudo más destacado en yeguas que en otras especies. La vagina y la vulva sirven como órganos copulatorios y como la última parte del canal del parto.

Vulva

La vulva es la porción terminal del aparato genital femenino, formada por los labios vulvares que se unen en las comisuras ventral y dorsal. Se abre externamente y también funciona como conducto urinario. La vulva posee una comisura ventral redondeada y otra dorsal aguda, un patrón inverso al de otras especies, y su posición es ventral al suelo de la pelvis.

Clítoris

En la comisura ventral de la vulva se encuentra el clítoris, el cual es muy prominente en yeguas en celo.

Anatomía Reproductiva Masculina

En los machos, el tracto genital proporciona una vía para los espermatozoides y el semen. Incluye los testículos, el epidídimo, el conducto deferente, las glándulas sexuales accesorias y el pene.

Testículos

Los testículos son las gónadas masculinas que producen espermatozoides y testosterona, la principal hormona masculina. Para la producción de espermatozoides, los testículos deben descender al escroto, una bolsa de piel fuera del abdomen, ya que la temperatura corporal normal es demasiado alta para el desarrollo normal de los espermatozoides. La función de los testículos puede valorarse mediante la evaluación de muestras de semen y pruebas hormonales, además de un examen físico y medición.

Epidídimo

Los espermatozoides pasan de los testículos al epidídimo, donde maduran y se almacenan.

Conducto Deferente

El epidídimo está conectado al conducto deferente, que transporta los espermatozoides a la uretra.

Glándulas Sexuales Accesorias

Las glándulas sexuales accesorias, como la próstata y las vesículas seminales, crean la porción líquida del semen. La testosterona es necesaria para su correcto funcionamiento.

Pene

El pene es el órgano copulador masculino.

Diagrama del aparato reproductor masculino equino, mostrando los testículos y las glándulas accesorias.

El Ciclo Estral de la Yegua

La yegua es una especie poliéstrica estacional, lo que significa que es receptiva al semental y ovula durante ciertas épocas del año, ligadas a la duración del día.

Características Generales del Ciclo Estral

Durante la época reproductiva, la yegua presentará varios ciclos con una duración aproximada de 21 a 22 días, en los que se mostrará receptiva al semental y producirá folículos que ovularán. Aunque la yegua continúa ovulando regularmente cada 21 días durante toda la época de actividad sexual, la longitud del estro (receptividad sexual) varía de 2 a 8 días, y la longitud del diestro varía en consonancia para mantener un intervalo de 21 días. Al principio de la época de cría, el estro tiende a ser más largo, mientras que alrededor del solsticio de verano el estro puede durar solo 2-3 días.

Fases del Ciclo Estral

El ciclo estral en esta especie se divide básicamente en dos partes:

  • Estro: Se refiere al tiempo en que se lleva a cabo la maduración del folículo y la ovulación. Es el período de receptividad sexual de la hembra. La ovulación ocurre, en la mayoría de los casos, 24 a 48 horas antes de que termine el estro, que tiene una duración aproximada de 3 a 7 días.
  • Diestro: Es cuando la hembra no es receptiva al semental. La hembra entra en diestro inmediatamente después de la ovulación, y el folículo que ovuló se convierte en una estructura denominada cuerpo lúteo.

Control Hormonal del Ciclo

El desarrollo folicular y la ovulación están controlados por varias hormonas. La hormona responsable de la ovulación es la LH (Hormona Luteinizante), mientras que la hormona encargada del desarrollo folicular es la FSH (Hormona Folículo Estimulante). Los estrógenos son los responsables de la presentación de la conducta sexual receptiva de las hembras, y sus niveles más altos en la circulación sanguínea se presentan durante el estro. La progesterona es producida por el cuerpo lúteo y es la hormona responsable del reconocimiento y mantenimiento de la gestación, al menos hasta el día 150. Posteriormente, la placenta se encarga de su producción.

La ovulación ocurre en respuesta a los elevados niveles de LH. Si la hembra no queda gestante, se inicia la regresión del cuerpo lúteo en respuesta a la acción de las prostaglandinas (alrededor del día 13), completándose esta regresión hacia el día 18 del ciclo. Una vez que el cuerpo lúteo desaparece, los niveles de progesterona descienden. Aproximadamente en el día 13, los niveles de FSH empiezan a incrementar, provocando el desarrollo de nuevos folículos para preparar la ovulación.

Esquema del ciclo estral de la yegua mostrando los cambios hormonales y el desarrollo folicular/lúteo.

Comportamiento Reproductivo Estacional

Casi todas las yeguas son poliéstricas estacionales y ciclan cuando la duración del día es larga, al igual que el gato, los ciclos de la yegua se dan durante los períodos de larga duración del día.

Anestro Estacional

Durante el periodo de anestro, la mayoría de las hembras no muestran signos de receptividad sexual y no desarrollan folículos para ser ovulados. En el hemisferio norte, el anestro se presenta entre noviembre y febrero. El anestro ocurre alrededor del solsticio de invierno, asegurando que la yegua tenga potros en la primavera, el momento más propicio para la supervivencia. En este período, los ovarios están inactivos, sin folículos significativos (<10 mm) o cuerpos lúteos, por lo que los niveles plasmáticos de estrógeno y progesterona son bajos. El útero está flácido y el cuello uterino puede estar cerrado pero no duro, o puede ser delgado, corto y dilatado. Las yeguas en anestro son pasivas a los avances del semental. El examen vaginoscópico revela un cuello uterino pálido y seco, que incluso puede estar abierto. Las hormonas están en concentraciones muy bajas. Alrededor del 80% de las yeguas experimentan anestro estacional.

El anestro es causado por la secreción de melatonina, liberada en respuesta a la creciente oscuridad. La melatonina inhibe la GnRH, lo que resulta en bajos niveles de FSH y LH.

Transición Primaveral

A medida que la duración del día aumenta en primavera, la melatonina disminuye, lo que permite que se reanude la secreción de GnRH y que aumenten los niveles de FSH y LH. Esto da inicio a la transición primaveral, donde los ovarios se activan, con 3-4 oleadas de numerosos folículos grandes (>25 mm). Durante esta fase, las yeguas muestran períodos irregulares de receptividad sexual, calores prolongados (10-20 días) y calores sin ovulación. El útero, histológicamente, va un ciclo atrás de los ovarios. Los ovarios tienen folículos que crecen y regresan hasta que uno es seleccionado para ovular, lo cual ocurre cuando un folículo se vuelve competente y comienza a secretar estrógeno. Los folículos grandes pueden persistir en los ovarios debido a la insuficiencia de LH. No hay tratamiento para esta receptividad anovulatoria.

Transición de Otoño

En otoño, se presentan calores prolongados, ciclos irregulares y folículos anovulatorios, causados por una baja descarga de LH debido al acortamiento de los días y el aumento de melatonina. Es común observar folículos otoñales de ovulación fallida durante esta transición.

Manipulación del Ciclo Reproductivo

El manejo reproductivo de los equinos se ha beneficiado considerablemente con el desarrollo de métodos que permiten el control preciso del estro y la ovulación en las yeguas. Muchas situaciones pueden beneficiarse de un programa de control de la ovulación, como la programación de citas de reproducción y la optimización del uso del semen.

Manipulación del Fotoperíodo (Luz Artificial)

Para acelerar el inicio de la ciclicidad, especialmente en la transición de invierno a primavera, se puede simular los cambios de luz observados en la primavera. Esto implica exponer a la yegua a luz durante 16 horas cada día. Se necesitan 8-10 semanas para que la yegua responda. Si se desea que la época de actividad sexual comience el 15 de febrero, las yeguas deben exponerse a luz artificial suplementaria desde el 1 de diciembre. Es importante que las yeguas experimenten un fotoperiodo natural de días con menos luz en otoño. La luz suplementaria debe añadirse al anochecer, ya que la luz añadida por la mañana no es eficaz. Se necesita un mínimo de 107 luxes de luz incandescente o fluorescente. Un programa de iluminación abrupta implica proporcionar luz suplementaria diariamente desde aproximadamente las 16:00 h hasta las 23:00 h. En un programa gradual, menos costoso, la luz se puede aumentar 30 minutos cada semana hasta alcanzar las 16 horas diarias. Un reloj automático ayuda a cumplir el programa. También se puede utilizar una mascarilla comercial que emita luz azul en un ojo para simular días largos de verano. Si se mantiene la luz todo el año, la yegua caerá en anestro, ya que necesita un período de descanso; asimismo, 24 horas de luz retrasarán el inicio del ciclo.

Gráfico mostrando la relación entre fotoperíodo, secreción de melatonina y ciclicidad en yeguas.

Manipulación de la Actividad Ovárica (Hormonas)

La actividad ovárica se manipula frecuentemente mediante la administración de hormonas para facilitar la programación de las citas de reproducción.

Inducción de la Ovulación

  • Gonadotropina Coriónica Humana (hCG): Se ha utilizado entre 1500 a 5000 UI de hCG para inducir la ovulación en yeguas en estro con un folículo normal. La mayoría de las yeguas ovulan entre 32 y 48 horas después del tratamiento. Este tratamiento también es útil para acortar el estro, beneficiando programas de transferencia de embriones o inseminación artificial.
  • Análogos de GnRH (Deslorelina): Los análogos de la GnRH han sido utilizados para estimular la ovulación en yeguas. Actualmente se utiliza un implante (Ovuplant) que contiene 2.1 mg de una hormona sintética análoga llamada deslorelina, la cual causa la ovulación en 48 horas en yeguas en celo con un folículo de 30-40 mm. Son sustancias no antigénicas y muy efectivas.

Supresión del Estro

Una amplia variedad de progestágenos han sido utilizados para suprimir el estro. El Altrenogest suprime el estro de forma muy efectiva durante su administración sin causar efectos secundarios significativos. Se administra altrenogest a 0,44 mg/kg, por vía oral con jeringa dosificadora o esparcido sobre el alimento durante 12-15 días. El celo se produce 4-5 días después del fin del tratamiento, aunque el momento de la ovulación es variable (8-15 días). También se ha demostrado que la infusión constante de GnRH puede inducir el ciclado en más yeguas, aunque es un método costoso.

Soporte de la Gestación

La terapia con progestágenos (Altrenogest) ha demostrado ser muy útil en hembras con riesgo de aborto causado por la liberación de prostaglandinas endógenas secundarias a enfermedades sistémicas, uterinas o estrés severo. Este tratamiento es también útil en hembras que recibieron inyecciones repetidas de PGF2alfa, en hembras ovariectomizadas usadas como portadoras de embriones y en hembras intactas para soportar la gestación.

Sincronización del Estro y la Ovulación

La sincronización del estro en las yeguas es una técnica importante. La mayoría de los métodos de sincronización utilizados para controlar la ovulación en las especies domésticas modifican la fase lútea del ciclo estral.

  • Prostaglandina F2α (PGF2α): La administración intramuscular de PGF2α a una yegua en diestro produce luteólisis, permitiendo que el folículo madure y ovule. El cuerpo lúteo debe tener entre 5 y 14 días para responder a la PGF2α. Una yegua tratada con PGF2α entrará en estro en los 2 y 4 días siguientes, y la ovulación se dará entre los 7 y los 12 días posteriores. Se recomienda examinar los ovarios por palpación y ecografía antes de la administración para optimizar la predicción de la ovulación. El dinoprost, una PGF2α natural, puede causar efectos secundarios transitorios como sudoración o cólicos, mientras que los preparados sintéticos como el cloprostenol sódico presentan menos efectos.
  • Progestógenos con Estradiol: La administración de progestógenos, como la progesterona en aceite (150 mg diarios IM) o el Altrenogest (0.044 mg/Kg/día PO), se utiliza para prolongar artificialmente la fase lútea. Este método se basa en la inhibición de la liberación de LH y, por lo tanto, de la ovulación. Al cesar la administración, las hembras regresan al estro y ovulan. La administración durante 14 o 15 días es efectiva, presentándose el estro entre los 4 y 7 días siguientes, y la ovulación entre los 7 y 12 días después de la interrupción del tratamiento. Adicionalmente, se recomienda el uso de PGF2α una vez terminado el tratamiento con progesterona para asegurar la regresión del cuerpo lúteo. La combinación con 10 mg de estradiol-17 SID suprime el desarrollo folicular y, junto con progesterona, puede obtenerse un intervalo más predecible para la ovulación.

Métodos Farmacológicos Adicionales

La GnRH es deficiente en yeguas en anestro y en periodo de transición. Experimentalmente, 100mcg/hr/8días en infusión constante causa que más yeguas comiencen a ciclar, aunque este método es muy costoso.

Los antagonistas de dopamina D2, como la domperidona (1.1 mg/kg VO SID), pueden influir en las gonadotropinas. Aplicados en el anestro, su efecto no es tan grande como durante el período de transición o con exposición a un fotoperiodo extenso. Hembras en transición ovulan 12-22 horas después de iniciar el tratamiento, aunque yeguas con anestro profundo tardan más (50-60 días).

Detección del Celo

La detección del celo es fundamental para el éxito de un programa de cubriciones. La palpación frecuente y la ecografía del tracto genital, junto con un excelente mantenimiento de registros y la administración de hormonas, se utilizan para controlar y manipular intensamente el ciclo estral de la yegua. Una yegua detectada en celo indicará al encargado que la prepare para la reproducción. El estro puede ser la primera indicación de una muerte embrionaria precoz o un aborto.

La yegua debe presentarse a un semental (recelo) diariamente o cada 2 días durante la temporada de cría, y la respuesta conductual de la yegua debe observarse, interpretarse y registrarse. Las yeguas en celo elevan la cola, se agachan, orinan, evierten los labios vulvares exponiendo el clítoris, y finalmente permiten la copulación. Las yeguas en diestro suelen chillar, cocear, morder y rechazar el progreso del semental. Puede ser necesaria una exposición adecuada y un contacto con el semental para provocar la respuesta. Una yegua con un folículo dominante puede inicialmente no parecer receptiva debido al nerviosismo o la inexperiencia. Algunas yeguas con un potro pueden mostrar menos receptividad debido a su naturaleza protectora. El comportamiento de la yegua debe considerarse junto con los hallazgos de la exploración de su aparato genital. Las yeguas en anestro estacional tienden a permanecer pasivas, aunque algunas pueden ser receptivas y tolerar los avances del semental debido a una falta de progesterona.

Yegua en celo mostrando signos de receptividad a un semental.

Gestación y Parto

Después del período de inactividad y transición invernal, las yeguas comienzan naturalmente los ciclos estrales en abril en el hemisferio norte. Una vez que la yegua se reproduce y el ovocito es fecundado, este pasa al útero y comienza la gestación.

Confirmación de la Gestación

La falta de retorno al celo 2 o 3 semanas después de la cubrición puede sugerir gestación. La ecografía del útero (a través del recto) permite la detección más precoz. El examen por palpación rectal puede detectar la gestación desde el día 28 en algunas yeguas. Las pruebas hormonales son más precisas después del día 60 de gestación.

Programas de Salud Durante la Gestación

El cuidado adecuado de la salud de las yeguas gestantes es importante para garantizar el nacimiento de un potro sano. Se debe consultar al veterinario para asegurar que los programas de vacunación y desparasitación estén actualizados.

  • Control de Parásitos: La mayoría de los antiparasitarios son seguros durante la gestación, pero no deben administrarse durante los dos primeros meses de gestación ni durante las últimas semanas antes del parto. Las yeguas pueden desparasitarse 1 o 2 días después del parto para reducir la transmisión de parásitos al potro.
  • Vacunas: Las vacunas deben seguir un calendario anual. Las vacunas con revacunaciones anuales deben administrarse de 4 a 6 semanas antes de la fecha prevista de parto para que la yegua produzca anticuerpos protectores que se transmitirán al potro a través del calostro.

Preparación para el Parto

La yegua debe ser trasladada a una zona de parto al menos 4 semanas antes de la fecha prevista para que produzca anticuerpos frente a microorganismos del entorno. Los boxes de parto deben ser grandes (al menos 4x5 m), con buena ventilación y cama limpia y seca. La observación de la yegua debe ser posible sin molestarla.

Aunque ciertos signos se producen antes del parto, no permiten una predicción precisa del momento. Las glándulas mamarias (ubres) comienzan a desarrollarse de 2 a 4 semanas antes del parto y se distienden con calostro en la mayoría de las yeguas de 1 a 3 días antes del parto. El calostro gotea de los pezones y se seca formando un material ceroso ("cera") en casi todas las yeguas entre 6 y 48 horas antes del parto, aunque en algunos casos ocurre mucho antes o no se produce.

Una yegua a punto de parir

Fases del Parto

El parto se divide en tres fases:

  1. Fase I: Se caracteriza por signos de dolor abdominal e inquietud debido a las contracciones uterinas, y suele durar entre 1 y 2 horas. Pueden aparecer manchas de sudor en el cuello, flanco y detrás de los codos. Las contracciones aumentan en frecuencia e intensidad, haciendo que el feto se desplace hacia el canal pélvico y el cuello uterino se abra. La rotura de las membranas fetales y la liberación de los líquidos fetales ("rotura de aguas") marca el final de esta fase.
  2. Fase II: Comienza cuando se rompen las membranas fetales y termina con el nacimiento del potro. Es un proceso rápido; si no hay progreso significativo en 10-15 minutos, se debe llamar al veterinario. Un parto sin complicaciones no suele tardar más de 30 minutos. Durante esta fase, la presión del feto estimula las contracciones abdominales. El potro suele nacer con la cabeza por delante y las patas delanteras extendidas. Si las membranas fetales permanecen cubriendo la nariz, deben retirarse. Si el potro no se expulsa en los 30 minutos siguientes a la rotura de las membranas, se justifica la asistencia veterinaria. Si las membranas fetales aparecen de color rojo brillante y aterciopelado (separación prematura), deben romperse de inmediato para evitar la privación de oxígeno del potro.
  3. Fase III: Consiste en la expulsión de la placenta (membranas fetales), que por lo general ocurre en las 3 horas siguientes al nacimiento del potro. El peso de las membranas ayuda a su separación del útero. Las contracciones uterinas completan esta separación. Nunca se debe tirar manualmente de las membranas para evitar daños en el útero. Si las membranas no se han expulsado a las 3 horas, el veterinario puede administrar oxitocina.
Ilustración de las diferentes fases del parto equino.

Periodo Posparto Temprano

El útero se contrae y vuelve a su tamaño no gestante poco después de la expulsión del potro y las membranas fetales. Los caballos tienen una duración media de gestación de unos 340 días (aproximadamente 11 meses). Es posible cruzar una yegua durante el "celo del potro", que se produce de 5 a 11 días después del parto. Sin embargo, las yeguas con parto difícil, retención de membranas o metritis no deben cruzarse en el celo del potro.

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