No hay pocos aromas tan reconfortantes como el de unas galletas horneándose lentamente. Ese perfume dulce que invade cada rincón de la casa despierta recuerdos de meriendas tranquilas y vasos de leche fría. Las galletas son una delicia sencilla, con pocos ingredientes, fáciles de llevar a cualquier sitio y perfectas para mojar o disfrutar solas.
Las galletas de anís y canela representan sabores tradicionales y humildes, pero llenos de carácter. Ya sea que prefieras una versión con harinas rústicas para obtener una textura crujiente irresistible o los clásicos bizcochitos especiados, esta receta te permitirá crear pequeñas delicias doradas con los bordes ligeramente tostados.

Ingredientes principales
Para preparar esta receta tradicional, necesitarás los siguientes elementos:
- 160 g de mantequilla sin sal (a temperatura ambiente)
- 80 g de azúcar integral
- 1 huevo
- 1 pizca de sal
- 100 g de harina de teff
- 200 g de harina integral de centeno
- 2 cucharaditas de canela en polvo
- 2 cucharaditas de anises
Instrucciones de preparación paso a paso
1. Preparación de la base
En un bol, bate la mantequilla y el azúcar, preferiblemente con varillas eléctricas, hasta que la mezcla blanquee ligeramente. A continuación, añade el huevo y la pizca de sal, integrando bien todos los ingredientes.
2. Mezcla de ingredientes secos
En otro recipiente, combina las harinas junto con la canela y los anises. Incorpora esta mezcla poco a poco a la base de mantequilla y huevo. Amasa con las manos hasta obtener una masa manejable que se despegue tanto de las manos como de la superficie de trabajo, sin excederse en el amasado.

3. Reposo y refrigeración
Deja reposar la masa durante 10 minutos. Posteriormente, envuélvela en papel film y refrigérala durante aproximadamente una hora. Este paso es fundamental para que la masa gane consistencia y sea más fácil de estirar.
4. Formado y horneado
Extiende la masa entre dos papeles de horno utilizando un rodillo para obtener un espesor uniforme (de unos 5 a 6 milímetros). Si deseas una textura óptima, puedes dar un nuevo golpe de frío de media hora una vez estirada. Corta las galletas con la forma deseada y colócalas en una bandeja de horno.
Precalienta el horno a 180ºC y hornea durante 14-15 minutos. El tiempo exacto dependerá de la potencia de tu horno y de lo tostadas que prefieras tus galletas. Al sacarlas, déjalas enfriar sobre una rejilla para que alcancen su textura crujiente característica.
♨️Tecnicas de estirado de masa con rodillo / tutoriales /volar masa
Consejos para disfrutar tus galletas
Estas galletas son un bocado delicioso que puedes adaptar a tus preferencias personales. Aunque calientes están exquisitas, es recomendable esperar a que se enfríen un poco antes de degustarlas. Son ideales para compartir en familia durante las fiestas navideñas o como un capricho dulce cualquier día del año.