La temporada de San Valentín marca el inicio de las campañas del sector retail para el 2024. Uno de los rubros que aspira a mantener sus cifras positivas, a pesar de los efectos de la recesión, es el de la lencería.
Historia y Crecimiento de Bombón Rojo
Bombón Rojo, una marca local con presencia desde hace varios años, ha realizado una medición del comportamiento del sector de lencería y juguetes sexuales, el cual mantiene un buen rendimiento e incluso muestra cambios en las tendencias de compra. La marca, parte de la empresa peruana Invoret, busca su consolidación en el mercado local para expandir el producto nacional en Sudamérica. Martha Gárate, fundadora de Bombón Rojo, conversó sobre estos temas y los próximos pasos de la marca a nivel regional y en el país.

Con un almacén operativo en Colombia desde el 2021, la marca de lencería ha logrado mantener cifras de crecimiento sostenido desde la pandemia. Gárate refiere que en esos momentos, la demanda de lencería y juguetes sexuales aumentó, resultando en un crecimiento del 30%. Esta cifra se mantuvo durante 2021 y 2022. Sin embargo, al cierre de 2023, el crecimiento fue del 2%. Esto no significa un mal desempeño, sino que el crecimiento durante la época de la Covid-19 fue exponencial, y los niveles de venta se mantienen estables.
Dinámica de Venta y Perfil del Consumidor
La fundadora de Bombón Rojo observa que la venta presencial se recupera gradualmente hacia los niveles prepandemia. Actualmente, la marca estima que tanto el canal físico como el virtual tienen el mismo volumen de demanda. La venta de lencería representa el 40% del total, mientras que los juguetes sexuales constituyen un 20% y los disfraces y accesorios otro 20%. El 20% restante se compone de ventas de pijamas, ropa de baño y otros artículos.

Según Gárate, la categoría de juguetes sexuales experimentó un aumento del 5% al 20% como consecuencia de la pandemia. Esta tendencia no solo no ha disminuido, sino que se ha mantenido en el tiempo. Asimismo, el público de la marca es cada vez más joven; hace unos cinco años, recibían a mujeres de 25 a 35 años, y ahora la edad varía entre los 21 y 35. Además, hay un incremento en la presencia masculina entre sus compradores.
Gárate señala que la principal diferencia entre su tienda física y virtual radica en el tipo de público. En el canal online, el 40% de los compradores son hombres, mientras que solo el 15% realiza compras de forma presencial.
Estrategia de Expansión Regional
Bombón Rojo ingresó al mercado colombiano en 2021, basando su estrategia en abastecer su almacén y fortalecer la venta online. Al cierre de 2023, la marca peruana ha logrado un crecimiento del 15% en Colombia. Gárate comenta que el mercado colombiano es muy competitivo, y afortunadamente, han logrado mantenerse. Apuntan a abrir su primera tienda física en Bogotá durante los primeros meses de 2025, pero antes deben adaptar algunos de sus modelos a la demanda específica del país.

Según la Asociación de Exportadores (ADEX), los principales destinos de la lencería peruana son Chile (54.3%), EE. UU. (38.1%), Bolivia (3.1%) y Colombia (2%). En este contexto, Gárate asegura que tanto el mercado chileno como el boliviano están incluidos en los planes de expansión de la empresa. Sin embargo, el enfoque inicial es consolidar la presencia a nivel nacional y finalizar el reto en Colombia, para luego avanzar paso a paso hacia Chile y Bolivia.
Consolidación en el Mercado Local y Diseño de Producto
El mercado local también es fundamental para Bombón Rojo. La empresaria planea abrir una nueva tienda en Trujillo en septiembre de este año, antes de la campaña de Halloween. Actualmente, la marca cuenta con cinco tiendas a nivel nacional: tres en Lima y dos en provincias (Piura y Arequipa). El objetivo es consolidarse en el ámbito local para migrar a otros mercados sudamericanos, por lo que la apertura en Trujillo es estratégica, dado que la mayoría de los pedidos provienen del norte del país.
Bombón Rojo -Kit de la atracción
La fundadora destaca que el público demanda una mayor diversidad en la oferta. Hace cinco años, la marca incorporó su propio Departamento de Diseño, encargado exclusivamente de idear nuevos modelos y colecciones. Anteriormente, solo trabajaban con los colores blanco, negro y rojo. Con los cambios en la demanda, comenzaron a incorporar el azul, amarillo y prendas con estampados. Además, fue necesario aumentar el número de colecciones anuales para satisfacer las expectativas del mercado.