Los loros necesitan una alimentación equilibrada para mantener su salud en un estado óptimo. Es importante saber qué comen los loros para no ofrecerles una dieta pobre o inadecuada con la que no obtengan los nutrientes que necesitan cada día, causando un déficit de vitaminas.
El Choclo (Maíz) en la Dieta del Loro
Sí, los loros pueden comer choclo (también conocido como maíz o elote), pero es crucial entender cómo y cuándo ofrecerlo. El maíz es un alimento que forma parte de la dieta de varias especies de loros en su hábitat natural.

Maíz Cocido vs. Crudo: Consideraciones Importantes
Es fundamental que el elote se ofrezca cocido, sin sal ni condimentos. El elote crudo contiene elementos anti-nutricionales que pueden ser perjudiciales para los loros.
El elote crudo contiene inhibidores de las proteasas tripsina y quimiotripsina. Las proteasas son enzimas naturales que hidrolizan proteínas, lo que resulta en que los loros no absorben las proteínas que consumen. Estos inhibidores se desintegran con el calor al cocer el maíz, haciendo que el elote cocido sea nutritivo y bueno para los loros, pudiéndose ofrecer sin problemas.
Variedades de Loros que Consumen Maíz
La dieta de los loros puede variar dependiendo de su especie. Algunas especies que consumen maíz incluyen:
- Los loros de cabeza amarilla comen frutos, semillas, bayas, maíz, semillas de girasol, almendras, nueces y flores de árboles.
- Los loros amazonas comen semillas de girasol, alpiste, mijo blanco y mazorca, además de cáñamo, cacahuetes y piñones.
De hecho, algunos loros demuestran una clara preferencia por el choclo. Por ejemplo, se ha observado que algunos loros que no comen otras verduras sí aceptan el choclo.
Pautas Generales para una Alimentación Equilibrada del Loro
La alimentación de los loros es un factor muy importante que determinará su calidad de vida y que le preparará para defenderse ante posibles enfermedades o cambios climáticos. Además, esto se verá reflejado exteriormente en su plumaje, su vitalidad y su carácter. Como mascotas, lo mejor es imitar la dieta que seguirían en su hábitat natural, pero esto no siempre es posible debido a que no podemos encontrar la misma variedad.

La Base de la Dieta: Piensos Extrusionados
Los piensos son la base de la alimentación de estas aves. Lo primero que se consigue con ellos, al contrario que con la mezcla de semillas, es que desaparece la opción de seleccionar el alimento. Es decir, se les ofrecerán todos los ingredientes en una misma proporción dentro de cada gránulo o croqueta extrusionada; de esta forma nos aseguramos de que obtienen todos sus nutrientes.
Puedes optar por diferentes marcas de comida para loros, así como diferentes formas y tamaños, adaptados a cada especie. Los piensos de colores suelen gustarles y resultarles más divertidos, mientras que los que no se colorean pueden ser más aburridos y monótonos. Las marcas recomendadas incluyen: Kaytee, Psittacus, Harrison, NutriBird de Versele-Laga, ZuPreem y Mazuri.
Frutas y Verduras: Variedad y Moderación
De forma general, el 75% de la alimentación de los loros debe estar basada en frutas y verduras, el 20% en pienso u otros alimentos que completen sus necesidades nutricionales y el 5% en recompensas y premios. Es importante moderar el consumo de fruta por sus altos niveles de azúcar y potenciar el de verduras, que tienen un alto valor nutritivo, mucha fibra y poca grasa.
Cuanta más variedad de frutas y verduras, mejor. Lo ideal sería una mezcla de al menos 3 frutas diferentes al día. Debe ser fresca y estar lavada, y puedes ofrecerla en trocitos pequeños, grandes, colgada de la jaula o en juguetes de forrajeo. Una gran variedad de piezas de fruta cada semana es ideal, variando para que el loro reciba las diferentes vitaminas que necesita. No olvides lavar a conciencia la fruta para evitar la presencia de pesticidas.
La verdura debe representar la base de la dieta de los loros, aunque el porcentaje puede ser variable según el individuo y la especie a la que pertenece. De estos alimentos extraen los nutrientes más importantes, la fibra y las vitaminas necesarias.
Verduras Seguras (cocidas o crudas, sin sal ni condimentos):
- Acelga (solo cocida y con poca frecuencia)
- Alcachofa
- Apio (con moderación. Contiene ácido oxálico que en exceso disminuye la absorción de calcio, provoca vómitos, diarrea y convulsiones. No darlo junto con su fuente de calcio)
- Berros
- Brócoli (con moderación, pues contiene saponinas y puede causar diarrea y vómito en exceso. Contiene goitrina y puede afectar la tiroides en exceso)
- Calabacita o calabacín
- Canónigos
- Chayote
- Chile (todas las variedades, les gustan especialmente las semillas)
- Col o repollo, col rizada y col de Bruselas (ofrecerlas con muy poca frecuencia. Contiene goitrina y puede afectar la tiroides en exceso)
- Coliflor (ofrecerla solo cocida en agua sin condimentos y con muy poca frecuencia. Contiene goitrina y puede afectar la tiroides en exceso)
- Ejotes
- Espinaca (se les puede ofrecer cruda o cocida al vapor o en agua sin sal, pero con moderación, pues contiene ácido oxálico que en exceso disminuye la absorción de calcio, provoca vómitos, diarrea y convulsiones. No darlo junto con su fuente de calcio)
- Chícharos (se les puede dar fresco, en su vaina o desgranado)
- Jícama
- Lechuga
- Nopal
- Pepino
- Pimiento rojo, verde, naranja y amarillo
- Rábanos (ofrecerlos con moderación. Contiene goitrina y puede afectar la tiroides en exceso)
- Rúcula o arúgula
- Zanahoria
Frutas Seguras (sin semillas tóxicas y con moderación):
- Arándanos (cranberry)
- Calabaza (ofrecerla cocida sin sal ni condimentos)
- Capulina (quitarle las semillas)
- Cereza (quitarle las semillas, pues contienen amigdalina, un cianurogénico)
- Chabacano, durazno y nectarina (quitarle las semillas, pues contienen amigdalina)
- Ciruela (quitarle las semillas, pues contienen amigdalina)
- Frambuesa
- Fresa (ofrecerla con moderación. Contiene cumarina y actúa sobre la vitamina K)
- Fruta estrella o carambola (quitarle las semillas)
- Granada de todo tipo
- Guayaba
- Higo
- Kiwi
- Lichis o liches (quitarle la semilla)
- Mandarina (quitarle las semillas. Les irrita el sistema digestivo, darlas con moderación)
- Mango de todos los tipos (dar solo la pulpa de la fruta. Las ramas, hojas y cáscara del fruto contienen urushiol. Evitar la semilla por precaución también)
- Manzana (quitarle las semillas, pues contienen amigdalina; darla con moderación, pues contiene saponinas)
- Melón (se le puede dar con todo y las semillas)
- Mora azul
- Naranja (quitarle las semillas. Les irrita el sistema digestivo, darlas con moderación)
- Níspero (quitar la semilla)
- Papaya
- Pera (quitarle las semillas, pues contienen amigdalina)
- Piña (darla con moderación, causa irritación en el sistema digestivo)
- Pitaya
- Plátanos (con moderación, no ofrecerlos oxidados o negros)
- Rambután (quitarle la semilla)
- Tejocote (quitarle las semillas)
- Tuna y xoconostle
- Uvas (darlas con moderación. En cacatúas y tucanes es mejor evitarlas totalmente, pues pueden causar la enfermedad de acumulación de hierro. Pueden contener altos niveles de pesticidas)
- Zarzamora
Otros Alimentos para Complementar la Dieta
Existen algunos alimentos que comen los loros en menor proporción o de forma ocasional que también enriquecen su dieta. En este 10% del menú diario se pueden incluir:
- Frutos secos: como las nueces, las almendras, las avellanas, los pistachos, los cacahuetes o los piñones. Las almendras son una opción segura y nutritiva, pero es importante ofrecerlas con moderación debido a su alto contenido de grasas, y siempre sin la cáscara. Usarlos como premio ocasional, especialmente indicados para épocas de más frío.
- Semillas: Como hemos mencionado, a muchos loros les gustan las semillas, sin embargo, es importante racionarlas, ya que contienen un elevado aporte de grasa. Puedes ofrecerlas de forma ocasional o como premios, representando un máximo de un 5% de la dieta del individuo. En amazonas, el máximo son 10 semillas de girasol al día debido a su alto contenido en grasa. El exceso de semillas puede causar problemas hepáticos y otros trastornos.
- Alfalfa germinada (con moderación, pues contiene saponinas)
- Alpiste
- Avena (entera para pájaro)
- Frijoles y alubias (dar siempre cocidos sin sal o condimentos, remojados; evitar los frijoles negros crudos y secos por inhibidores de tripsina)
- Habas (frescas en su vaina o cocidas sin sal o condimentos; evitar crudas y secas)
- Lentejas (cocidas sin sal o condimentos o germinadas)
- Trigo (quebrado, entero y especialmente germinado)
- Mijo rojo y blanco
- Linaza
- Semilla de nabo
- Chía (darla con moderación ya que crece de tamaño al hidratarse; se le puede ofrecer fruta espolvoreada de chía)
- Amaranto (no darlo con miel de abeja, que es tóxica para los loros, tiene que ser amaranto solo)
- Legumbres: un aporte fantástico para nuestro loro, pero deben racionarse a 1 o 2 veces por semana. Deben dejarse en remojo. Algunos ejemplos: lentejas, garbanzos, soja, quinoa.
- Arroz: Al igual que las legumbres, el arroz es un cereal que puede ser beneficioso. Debe remojarse antes para que se hinche y no provoque problemas intestinales graves, y lavarse muy bien para evitar impurezas o pesticidas.
- Huevo cocido: darlo con muy poca frecuencia, ya que tiene un contenido alto en grasa.
Flores Comestibles
Algunas flores que pueden ofrecerse a los loros incluyen:
- Buganvilla o buganvilia
- Flor de jamaica o hibiscus (fresca de preferencia)
- Flores de manzano, durazno, membrillo, ciruela, fresa, zarzamora, frambuesa
- Hojas, flores y frutos del rosal
- Flor de malva
- Geranios
- Diente de león
- Hojas, flores y frutos de eucalipto
Alimentos Prohibidos y Tóxicos para Loros

El sistema digestivo de los loros no tolera los mismos alimentos que los humanos; algunos son incluso tóxicos y pueden llegar a causar su muerte. Las comidas y bebidas de uso diario para el humano pueden ser terminales para las aves. Es indispensable saber qué no deben comer nunca los loros.
Lista de Alimentos Estrictamente Prohibidos:
- Aguacate (Persea americana): Contiene persina, una toxina que causa dificultad respiratoria, congestión, plumas erizadas, hidropericardio, edema, opistótonos y muerte por insuficiencia cardiaca. Hojas, corteza, piel y hoyo son las partes más tóxicas, pero la fruta en sí también puede contener la toxina.
- Miel de abeja: Cuidado especial con las barritas de semillas que la contengan, ya que puede causar parálisis (éstasis) del buche y muerte.
- Sandía (Citrullus lanatus): Contiene glicoalcaloides que pueden provocar enteritis, anemia, debilidad, letargia, taquicardia y muerte.
- Berenjena (Solanum melongena): Contiene solanina, que puede causar anemia, debilidad, mucosas pálidas, letargia, taquicardia y muerte.
- Camote (Ipamoea batatas): Contiene dioscorina, que provoca depresión del sistema nervioso y convulsiones.
- Papa (Solanum tuberosum): Contiene glicoalcaloides tóxicos como la solanina. Provoca anemia, debilidad, mucosas pálidas, letargia, taquicardia y muerte.
- Jitomate (Solanum lycopersicum): Contiene glicoalcaloides como la solanina. Provoca anemia, debilidad, mucosas pálidas, letargia, taquicardia y muerte.
- Vaina de nabo (para pájaro): Es buena para canarios, pero no para loros. La savia de la planta contiene un precursor de bocio.
- Chocolate: Contiene teobromina, un alcaloide estimulante que causa hiperactividad, regurgitación, diarrea oscura, arritmia cardíaca, ansiedad, taquicardia, convulsiones y hasta la muerte.
- Café y té negro: Contienen cafeína, con efectos similares a la teobromina: hiperactividad, regurgitación, diarrea oscura, arritmia cardíaca, ansiedad, taquicardia, convulsiones y hasta la muerte.
- Alcohol: Causa vómito, aletargamiento, parálisis y hasta la muerte.
- Cebolla (Allium cepa), poro (Allium porrum) y ajo (Allium sativum): Contienen azufre y alcaloides tóxicos, además de disulfuros alifáticos que pueden causar bocio. Rompen los glóbulos rojos, causando anemia, debilidad, mucosas pálidas, letargia, taquicardia y hasta la muerte. Evitar alimentos cocinados con cebolla y ajo.
- Sal: El cloruro de sodio en exceso produce irritación gastrointestinal, problemas del sistema nervioso, depresión, debilidad, temblores, deshidratación, parálisis y muerte. No dar alimentos que contengan sal, como frituras, galletas saladas o chicharrones. La intoxicación se intensifica si el ave no tiene agua fresca para beber.
- Croquetas para perros o gatos: Contienen altas cantidades de proteínas y sodio no aptas para aves, causando trastornos renales, obesidad, gota visceral y articular.
- Alimento para aves de engorda o producción de huevo: Formulados para aves de producción con alta energía, proteínas, calcio y promotores de crecimiento (antibióticos, coccidiostatos) que pueden dañar el riñón de los loros.
- Perejil: Altas cantidades de vitamina A que pueden ser tóxicas en pájaros pequeños, causando hipervitaminosis A, osteodistrofia y metaplasia escamosa.
- Semillas de frutas con amigdalina: Almendra, manzana, durazno, chabacano, nectarina, pera, cereza, ciruela, carambola, rambután, lichis. Contienen amigdalina, un cianurogénico que causa envenenamiento por cianuro con síntomas como agitación, ansiedad, hiperventilación, taquicardia, disnea, vómito, coma y muerte.
- Leche y sus derivados: Los loros no pueden digerir la lactosa por carecer de la enzima lactasa. Solo los mamíferos la producen (con excepciones). Si bien la leche no es buena, se pueden dar derivados lácteos sin sal como el queso fresco o el yogur.
- Plátano o banana madura o fermentada (negros): Cuando ya se encuentran maduros o fermentados, causan diarrea. Se deben ofrecer sin madurar, verdes o amarillos, y retirarlos del comedero en cuanto inicie la fermentación.
- Teflón: El vapor que despiden los sartenes de teflón al ser calentados puede causar la muerte.
- Nochebuena (poinsettia): Contiene euforbonas, triterpenos, esteroides y flavonoides en su savia blanca. Causan problemas en el sistema digestivo, temblores, coma y la muerte.
- Acebo: Contiene ilicina, taninos, ácido cafetánico y teobromina. Los frutos son muy tóxicos, causando somnolencia, postración, coma y muerte.
- Muérdago: Contiene viscotoxinas, que ocasionan arritmia, ansiedad y muerte.
Consideraciones Adicionales y Recomendaciones
La cantidad de comida que un loro come puede variar según la especie, su tamaño, edad, nivel de actividad y otros factores individuales. Por ejemplo, si tienes un loro que pesa alrededor de 500 gramos, consumirá alrededor de 25 a 50 gramos de alimentos diariamente.
Es importante consultar con un veterinario especializado para determinar las cantidades de cada tipo de alimento según la especie de tu ave, pues las necesidades varían. En caso de duda, siempre convendrá consultar con un profesional.
Puede ocurrir que un loro no reconozca un alimento nuevo como tal, especialmente si se lo presentamos en su etapa adulta. Precisamente por este motivo, cuando algunos propietarios empiezan la transición hacia una dieta más natural y saludable tienen ciertas dificultades. En estos casos, se puede probar a mezclarlo con otros alimentos, variar el tamaño o introducirlo en juguetes que ayuden a mejorar el enriquecimiento ambiental de las aves.
Finalmente, señalar que no es aconsejable dejar comida al libitum (a libre elección), especialmente cuando hablamos de semillas, ya que las aves pueden no tomar las decisiones correctas en cuanto a cantidades se refiere.