Valles Camarones y la Historia de la Movilidad en la Precordillera de Arica

A mediados de 2013, las rutas hacia Esquiña, aunque aún no pavimentadas, se habían mejorado consistentemente. Mi ex-esposa y yo decidimos recorrerlas hasta Esquiña. A pesar de ser sinuosas, con ascensos y descensos pronunciados, y en algunos tramos altos muy polvorientas, estas rutas son aceptables para un vehículo 4x4. El trayecto puede completarse en unas tres horas si no se consideran las recomendables detenciones para visitar los numerosos lugares de interés.

El poblado de Camarones se encontraba en una situación similar a la descrita anteriormente. En 2013, no se observaron grandes cambios, salvo que la plaza ya no era tan hermosa, aunque sí vimos niños jugando alegremente en ella. Me disgustó que el antiguo cañón hubiera sido pintado de blanco.

Vista panorámica del valle de Camarones con sus paisajes áridos y vegetación dispersa.

El Deterioro de Camarones y el Legado Arqueológico

En 2019, nos llevamos una gran decepción al encontrar el pueblo de Camarones como desocupado, desordenado, desaseado y feo, especialmente la plaza. Inmediatamente adyacente al cementerio, se construyeron discordantes casas de bloquetas de cemento, haciendo desaparecer el extenso cementerio. De él, solo quedan muy deteriorados remanentes de unas pocas cistas funerarias. A pesar de esto, los letreros que advierten que el espacio está protegido por la Ley de Monumentos Nacionales permanecen en la vecindad de estas destructivas construcciones habitacionales. La Municipalidad de Camarones autorizó esta barbarie.

Ascendiendo un poco desde el cementerio, en 2013 encontramos a Ño Carnavalón “vigilando” las parcelas de sus protectores/protegidos. Pasa el año asoleándose en la ladera de los valles y despierta por una semana para el carnaval de febrero. La ruta que se dirige hacia el oriente solo llega hasta allí. Para avanzar solo 4-5 km, hay que ascender como 700 m por una antipática cuesta de 20 o más kilómetros, llegando a Huancarane y Cochiza, donde el valle se estrecha y hay más petroglifos.

Desalentados en 2019 por el deterioro de la Hacienda Camarones y sus vecindarios, no continuamos hacia Huancarane y volvimos tristes a Arica. A nadie se le aconseja visitar el valle de Camarones.

Pachica: Un Oasis de Historia y Cordialidad

Desde allí, seguimos hacia el este para llegar a Pachica. El lugar está regado por una vertiente que hace que la vegetación crezca con entusiasmo, anunciando la cercanía del espectacular poblado de Pachica. Pronto aparece Pachica, a unos 2.200 msnm, colgando en una plataforma ("tablazo") en la ladera occidental de la quebrada de Saguara (Sahuara), poco antes de que esta desemboque en el valle de Camarones y a unos 600 m sobre el talweg de este último.

Vista aérea del poblado de Pachica mostrando su ubicación en la ladera y la vegetación circundante.

A la izquierda de la foto anterior se encuentran las ruinas del poblado colonial, abandonado en el siglo XVII por un terremoto y luego repoblado al lado. Al tablazo llegan aguas provenientes de vertientes, generando un espacio muy fértil. Entre las ruinas coloniales y el nuevo poblado se alza la peculiar iglesia.

Historia Prehispánica y Colonial de Pachica

Pachica tiene una interesante historia. Según Schiappacasse y Niemeyer, quienes la prospectaron por primera vez, el lugar fue ocupado por lo menos ya en el año 1400, en tiempos prehispánicos y preincaicos. Poco después, pasaría a ser para los incas un lugar de reposo transitorio y de abastecimiento de las caravanas que se dirigían a la costa o valles vecinos, probablemente dependiente del cercano Saguara (a unos 12 km en línea recta), el cual era el principal poblado incaico de la cuenca del valle Camarones, con funciones administrativas y rituales.

En épocas coloniales fue ocupado por españoles, persistiendo ruinas de unas 30 casas y corrales, y colcas aéreas, subterráneas y mixtas, si bien la mayor parte de la población siguió siendo indígena. Posiblemente a mediados del siglo XIX (Briones), se elaboraron coloridos frescos interiores, restaurados un tanto ingenuamente antes del año 2000, pero conservando dos secciones de las pinturas originales.

La Hospitalidad de Pachica

Otra de las peculiaridades de Pachica es la cordialidad de sus habitantes. En cuanto llegamos, nos recibió muy cordialmente don Luis Alata, quien fue alcalde subrogante de la provincia de Camarones y está elaborando un sitio de camping. La familia Alata es la más antigua que queda del lugar y ya fue censada cerca del año 1700.

En el año 2000 iniciamos nuestra primera cabalgata anual desde Arica a Codpa para colaborar con la Fiesta de la Vendimia, con una magra colaboración logística de la Municipalidad de Camarones. Antes de la cabalgata de 2008, hubo un embrollo político municipal y se nos hizo saber que ya no nos querían como componentes oficiales de las festividades, pero igual decidimos ir por nuestra cuenta sin que la Municipalidad lo supiera.

A pesar de que sus ocupantes actuales han construido discordantes casas de material ligero y hasta de bloquetas de cemento, Pachica tiene un alto interés turístico por su historia, remanentes del pasado, excelente clima y la cordialidad de sus habitantes. Definitivamente merece ser parte de un circuito turístico hoy no explotado y una visita de por lo menos un par de días. Es un lugar que simplemente no se puede dejar de visitar.

Recorrido virtual | Museo Virtual de Pachuca | Día Internacional de los Museos 2022.

Nosotros llegamos allí tras un largo y espectacular recorrido desde la Hacienda de Camarones, pero hay un acceso más corto y fácil desde la carretera A-35 poco antes de llegar a Codpa: unos 30 km por un buen camino de tierra.

Esquiña: Tradición, Naturaleza y Gastronomía

Tras despedirnos de Pachica, seguimos hacia el este rumbo a Esquiña. Un par de palas mecánicas que estaban ensanchando la ruta nos detuvieron por una media hora, y llegamos poco antes del atardecer, lo que impidió continuar hasta Illapata, lugar que no he visitado desde hace unos 10 años. Llegamos a Esquiña (2.175 msnm), hoy poblada por solo cinco familias.

El poblado en sí no es muy atractivo, pero se asienta bajo un hermoso acantilado y tiene una iglesia antigua dedicada a San Pedro. Se sabe que existía ya en el año 1618.

Patrimonio Cultural y Espiritual de Esquiña

Los calvarios son parte del camino que lleva al núcleo de Esquiña, una conexión de experiencia espiritual única. Estos altares y cruces, situados a la entrada del pueblo, marcan el inicio de un recorrido devocional que recuerda los pasos de Jesús y forma parte integral de las festividades patronales locales.

Una de las festividades más significativas de Esquiña es el Carnaval de Don Mateo, una celebración que resuena con ecos prehispánicos. Este evento se realiza una semana antes de la Cuaresma y revive la alegría y el espíritu comunitario a través del desentierro del «Carnavalito Mateo», símbolo y patrón de la festividad.

Entre los tesoros arquitectónicos que adornan Esquiña, destaca la Iglesia de San Pedro, construida en el siglo XVIII y declarada monumento histórico de Chile. Este templo, restaurado entre 2008 y 2010, es una joya del patrimonio religioso, con su campanario que alberga dos campanas que representan al hombre y la mujer según la cosmovisión aymara. Cerca de la iglesia se encuentra el cementerio local, otro lugar cargado de historia y tradición, mientras que, al salir del pueblo, los visitantes pueden admirar petroglifos, vestigios del arte rupestre de las civilizaciones precolombinas.

Detalle de la Iglesia de San Pedro en Esquiña, destacando su arquitectura colonial.

Naturaleza y Gastronomía del Valle de Esquiña

Además de su riqueza cultural, Esquiña ofrece un paisaje natural digno de admiración. Las grandes cactáceas que rodean el poblado, como el cardón, piscayo y sabaya, contrastan con el verde del valle y el serpenteo del río Esquiña, creando postales naturales perfectas para los amantes de la fotografía y el senderismo.

El valle de Esquiña también es reconocido por la calidad de sus corderos, cuya carne es utilizada para la producción de quesos artesanales que han ganado fama en la región. Esquiña es, sin duda, un destino que captura el alma de quien lo visita, ofreciendo una experiencia completa que combina historia, cultura, naturaleza y gastronomía.

Investigación Arqueológica y la Red Vial Prehispánica

El artículo "Arqueología y Memoria de los Caminantes de la Precordillera de Camarones, Sierra de Arica" explora la movilidad poblacional en los Andes como una estrategia de adaptación a un paisaje geográfico complejo. La red vial prehispánica, a diferencia de los asentamientos abandonados en el siglo XVI, continuó en uso hasta tiempos recientes, formando parte activa de los circuitos de movilidad de las comunidades actuales.

Metodología de Investigación

El registro se realizó en 2011, combinando recorridos a pie por caminos que comunican la quebrada de Camarones con el valle de Codpa (ruta Pachica-Guañacagua) y con el altiplano de Caritaya (ruta Illapata-Caritaya). Estos recorridos se efectuaron en compañía del poblador Manuel Viza, de Illapata, quien actuó como guía y arriero. Paralelamente, se realizaron talleres comunitarios en Illapata y Guañacagua, y un focus group con estudiantes del Liceo de Codpa.

En los talleres, se reprodujo la trayectoria de las rutas caminadas mediante la proyección de fotografías y videos, buscando un "viaje virtual" con los asistentes. Se puso especial énfasis en imágenes del sendero, contextos arqueológicos y hitos geográficos. Esto motivó la participación activa de pobladores de mayor edad, quienes reconocieron apachetas, majadas y paraderos dentro del universo de sitios arqueológicos registrados. Posteriormente, se trabajó sobre mapas impresos, donde los pobladores agregaron nuevas rutas y topónimos, enriqueciendo un mapa oficial inicialmente vacío.

Mapa de la región de Arica y Parinacota, destacando la ubicación del área de estudio y los caminos prospectados.

El diseño de prospección arqueológica se basó en metodologías implementadas en el área Circumpuneña, donde la arqueología de caminos tiene un desarrollo sustancial. Se definieron dos unidades de análisis complementarias: el sendero y los sitios arqueológicos asociados. Los senderos fueron completamente georreferenciados, registrando sitios prehispánicos, históricos y subactuales emplazados hasta 50 metros a cada lado del eje de la vía. El registro de cada sitio incluyó ubicación, emplazamiento, UTM, extensión, arquitectura, cronología relativa y caracterización de materiales culturales en superficie.

Los Caminos Troperos Identificados

Hasta la fecha, se han identificado siete rutas que confluyen en el curso superior de la quebrada de Camarones desde distintas direcciones. Los destinos mencionados no son puntos terminales, sino intermedios para acceder a otros lugares.

Rutas Identificadas:

  • Ruta 1: Desde Pachica en dirección norponiente hacia el valle de Codpa (longitud 28 km).
  • Ruta 2: Desde Pachica rumbo nororiente hacia Sucuna (18 km), continuando hacia Ayco (24 km) y Umirpa (32 km).
  • Ruta 3: Desde Esquiña rumbo norte hacia Saguara (8 km).
  • Ruta 4: Desde Illapata en dirección nororiente hacia Parcohaylla (35 km).
  • Ruta 5: Desde Illapata en dirección suponiente a Miñe Miñe (40 km).
  • Ruta 6: Desde Illapata en dirección sur a Nama (32 km).
  • Ruta 7: Desde Illapata en dirección suroriente hacia Caritaya (25 km) continuando a Amuyo (31 km) y Mulluri (45 km), recorriendo la porción meridional del pastal de la comunidad de Mulluri.

En esta fase inicial, el conocimiento sobre el trazado y estado de conservación de estos senderos es desigual. Solo las rutas 1 y 7 (segmento Illapata-Caritaya) fueron recorridas a pie y estudiadas sistemáticamente, mientras que las demás rutas han sido mapeadas total o parcialmente y documentadas con distinta intensidad desde el trabajo etnográfico.

Sitios Arqueológicos Registrados

El recorrido a pie permitió registrar 42 puntos con evidencias arqueológicas, 13 de ellos distribuidos en la ruta Illapata-Caritaya y 29 en la ruta Pachica-Guañacagua.

Cronología y Tipología de los Sitios

En relación con la cronología, las ocupaciones registradas van desde el Intermedio Tardío a épocas subactuales (post-1973). El 33% de los sitios son de carácter multicomponente (combinando ocupaciones pre y poshispánicas), el 26% de época indeterminada, el 24% monocomponente prehispánico y el 17% monocomponente histórico.

Gráfico circular mostrando la cronología y tipo de sitios arqueológicos registrados.

En cuanto a los tipos de sitios, se agrupan en cinco categorías: sitios habitacionales, sitios viales y petroglifos, y dos etnocategorías: majadas y paraderos. Estas últimas corresponden a sitios habitacionales y viales, respectivamente, pero reconocidos y singularizados por los pobladores locales.

Los Sitios Habitacionales

Los sitios de carácter habitacional suman 17, la mayoría emplazados en la ruta Pachica-Guañacagua. Esto se explica porque prácticamente todos los sitios habitacionales de la ruta Illapata-Caritaya se asocian a la categoría majadas. Los sitios habitacionales abarcan contextos muy diversos, desde simples parapetos hasta centros poblados densos como el pukara de Guañacagua.

El componente prehispánico se vincula a recintos pircados, generalmente de hilada simple, con plantas circulares, ovales o irregulares, y tamaños variables entre 4 m² y 56 m². Asociados a estos se encontraron cerámica alisada del tipo Charcollo, implementos de molienda, lascas de basalto, restos de maíz y algarrobo. Una mayor diversidad de tipos cerámicos se concentra en el pukara de Guañacagua. Asimismo, un contexto lítico más diverso se halló en uno de los sitios registrados en la quebrada de Chocaya, incluyendo puntas triangulares escotadas y una punta tetragonal de apariencia arcaica.

Por su parte, el componente histórico está representado principalmente por vidrios, cerámica esmaltada, tarros de alimento, cuescos de durazno, herraduras y corrales con guano de cordero. Entre ellos destaca el campamento Caritaya, asociado a la construcción del tranque homónimo del año 1933, compuesto por ocho conjuntos arquitectónicos de adobe dispuestos en una superficie de 2 ha.

Las Majadas

Las majadas corresponden a residencias temporales que mantenían los pastores de la comunidad de Mulluri en las cabeceras de la quebrada de Camarones, ocupadas durante los meses posteriores a las lluvias de verano, cuando salía el pasto. Este movimiento descendente con el ganado es conocido en la comunidad vecina de Isluga como costeo.

Toda esas majadas se usaban una vez que salía el pasto, mayormente las usaba la gente que vivía en el pueblo de Mulluri por esos lados. Aquí es donde concluye el valle de Camarones, en la desembocadura del río Camarones al océano Pacífico. La localidad se encuentra en la ribera sur de dicho río, al suroeste de Cuya.

Camarones: Historia, Geografía y Desarrollo

Camarones (Caleta de) se ubica en las coordenadas 19° 10' 70° 18'. Es abrigada del sur, de buen tenedero, con regular surgidero para embarcaciones menores y abordable por entre unas rocas en la costa sur, a un kilómetro de la boca del valle del mismo nombre con mar tranquila solamente. Su costa es deshabitada y malsana, y en ella se encuentra agua bastante salobre, cerca de la playa, en una laguna de regulares dimensiones, situada cerca de la punta norte y en la desembocadura de la quebrada de la misma denominación.

La escultura monumental Cultura Chinchorro, instalada en 2010 como parte de las celebraciones del Bicentenario de la República, mide cuatro metros y medio de alto y pesa ocho toneladas. Está ubicada al borde de un acantilado y en las proximidades de los sitios arqueológicos Camarones 14 y 15. Fue inaugurada por Iván Romero Menacho, alcalde de Camarones, y constituye el primer proyecto que pretende poner en valor la cultura Chinchorro a nivel mundial, pues se encuentra desde 1998 en la lista indicativa de la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad.

Escultura monumental de la cultura Chinchorro en Caleta Camarones.

Playa de Camarones y su Entorno

La Playa de Camarones es una pequeña y bonita playa, extendiéndose desde la desembocadura del río hasta el muelle de pescadores. En la desembocadura del río Camarones, se forma una pequeña laguna rodeada de pastizales, donde se pueden observar patos. La playa no es apta para el baño pero es especial para la pesca y el buceo, y se puede acampar.

De acuerdo con el Censo de Población y Vivienda de 2017, Caleta Camarones cuenta con una población de 77 habitantes, 38 hombres y 39 mujeres, así como con un total de 32 viviendas. Se accede a Caleta Camarones a través de la Ruta A-376, camino que une el muelle con el poblado y la localidad de Cuya, junto a la ruta 5, esta última es la capital administrativa de la comuna de Camarones. Este camino de 10 kilómetros fue pavimentado en 2013 para mejorar la conectividad regional, facilitar las labores de pesca y proyectar el desarrollo turístico del borde costero.

Arica: Un Eje Histórico y Comercial

La ciudad de Arica está emplazada entre las desembocaduras de los ríos Lluta y Azapa, en un territorio que, por la calidad de sus suelos y la disponibilidad de agua, contrasta con la aridez predominante en el paisaje, constituyendo un ambiente propicio para el asentamiento humano.

Arica Durante la Colonia y la Emancipación

Durante el período colonial, Arica adquirió una importante función articuladora en el circuito de circulación de la plata, a partir del cual se organizaba la economía del Virreinato del Perú y de todo el monopolio comercial hispano en América. Para resguardar los derechos de la corona sobre la producción de metales (quinto real), la plata en bruto que se extraía en las minas de Potosí era trasladada en caravanas de mulas hasta las Cajas Reales de Arica, donde era refinada, acuñada y gravada, para luego ser embarcada hacia El Callao y atender las necesidades financieras de la administración colonial.

Este flujo generó una intensa actividad en torno al puerto de Arica, el que además sostenía vínculos comerciales con regiones tan distantes como Arequipa, La Paz, Cochabamba e incluso Chile. La prosperidad se prolongó hasta la década de 1770, cuando la creación del Virreinato de la Plata desvió la ruta del mineral hacia el Océano Atlántico a través de Buenos Aires. Luego de la emancipación de España, Arica pasó a formar parte del estado peruano, aunque sin las atribuciones administrativas que había ostentado en el pasado, pues por su lealtad a la causa realista durante las guerras de independencia, la ciudad debió ceder a Tacna la calidad de capital del Departamento de Arica.

En relación con el comercio, Perú privilegió sus exportaciones por El Callao; Bolivia decidió desarrollar un puerto propio en Cobija; y al sur, Iquique le arrebató el mercado minero.

Arica Bajo Soberanía Chilena

Durante la Guerra del Pacífico, Arica fue ocupada por el ejército chileno y se integró definitivamente al territorio nacional luego del tratado de 1929, mediante el cual las cancillerías de Perú y Chile fijaron los límites entre ambas naciones. La administración chilena permitió a la ciudad recuperar algunas vinculaciones comerciales perdidas, ya que la entrada en servicio del Ferrocarril Arica-La Paz en 1914, como parte de los acuerdos de 1904 entre Chile y Bolivia, le devolvieron el acceso al traslado del comercio exterior del país altiplánico.

Fotografía histórica del Ferrocarril Arica-La Paz.

Hitos Históricos de Arica:

  • 1536: Llegada de Diego de Almagro.
  • 1545: Fundación del puerto de Arica.
  • 1565: Creación del Corregimiento de Arica.
  • 1570: Arica recibe el título de ciudad.
  • 1587: Creación de las Cajas Reales en Arica.
  • 1767: Creación del Virreinato de La Plata y declive de Arica.
  • 1868: Terremoto y tsunami destruyen parte de la ciudad.
  • 1880: Arica queda bajo soberanía chilena tras la Guerra del Pacífico.
  • 1914: Inaugación del Ferrocarril Arica-La Paz.
  • 1929: Tratado de límites entre Perú y Chile, Arica queda bajo soberanía chilena.

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