El maíz, una especie de gramínea que nació en México hace aproximadamente 10,000 años, ha sido un pilar fundamental para el desarrollo de la humanidad. Se trata de una planta domesticada por los pueblos indígenas que habitaron el centro de nuestro país, y que hasta la actualidad, se constituye como uno de los alimentos más relevantes en la dieta mexicana. La agricultura, y en consecuencia el maíz, están en el origen de las grandes culturas de Mesoamérica. Su impacto en la historia, economía y cultura de México y en el resto del mundo ha sido invaluable.
El origen del maíz es un tema amplio que se puede abordar desde múltiples perspectivas: desde la manera en que se contó en diversos mitos, hasta sus ancestros, los lugares donde se cultivó y domesticó, o cómo llegó a las distintas regiones.

Quetzalcóatl y la Leyenda Azteca del Maíz
Entre las muchas historias sobre el maíz, destaca la leyenda que explica su arribo a las tierras aztecas. El mito narra cómo el dios Quetzalcóatl ayudó a los aztecas a obtener este alimento fundamental.
Cuenta la leyenda que, hace muchos siglos, antes de la llegada del maíz, el pueblo azteca solo podía comer raíces y cazar animales. Los indígenas, en su necesidad, pedían a los dioses la separación de las montañas, para que se abriera el paso y los recolectores pudieran ir a buscar los granos de maíz que creían ocultos. Muchos dioses intentaron abrir las montañas con fuerza, pero todos fallaron; no obstante, los dioses no pudieron lograrlo.
El dios Quetzalcóatl escuchó las plegarias de su pueblo y les prometió que les traería aquel preciado alimento. A diferencia de los otros dioses, él no intentó separar las montañas por la fuerza, sino que utilizó su sabiduría. Se transformó en una pequeña hormiga negra y, junto a una hormiga roja que conocía el camino, empezó su viaje. Se acercó a este insecto para interrogarlo y descubrir de dónde había sacado el codiciado grano.
La leyenda relata que aquella travesía estuvo llena de dificultades y duró varios días, pero el dios, siempre pensando en su pueblo, logró superar todo reto. Finalmente, llegó a la cima de la montaña y encontró el maíz. Tomó un grano entre sus mandíbulas y regresó con los aztecas.
Al entregarles el maíz, el pueblo comenzó a sembrar y cosechar, prosperando como nunca antes. Gracias a que se transformó en una hormiga y logró atravesar las montañas que escondían el maíz, Quetzalcóatl llevó de regreso un grano que los aztecas cultivaron, lo que les permitió prosperar y desarrollar su gran civilización. Cuando este dio fruto, la civilización comenzó a proliferar: se volvieron más fuertes y dieron inicio a la construcción de una ciudad. Quetzalcóatl, al emplear la inteligencia en lugar de la fuerza, encarna el papel del benefactor y civilizador de la humanidad.

El Maíz en la Cosmovisión y Sociedad Mesoamericana
El maíz juega un papel central en la cosmovisión de culturas como la azteca y maya, donde en ambos casos se relata que el ser humano fue creado a partir de este grano. Por ello, resulta lógico, según relata Elisa Ramírez, que los mitos humanicen al maíz. Alrededor de él se desarrollaron tradiciones, festividades y creencias que han perdurado por siglos. Socialmente, permitió el crecimiento y la consolidación de grandes civilizaciones como la azteca, la maya y la zapoteca.
Para los mexicas y nahuas, Cintéotl es el dios del maíz, encargado de proteger esta planta, y era considerado una deidad con dualidad de género. Otras deidades relacionadas con el maíz incluyen a Xilonen, Ilamatecuhtli, Tonantzin, Chicomecóatl y Xipe Totec.
Aunque el mito es de la civilización azteca, es compartido en distintas versiones por otras culturas. En Guatemala, por ejemplo, se relata que los antiguos señores se alimentaban de una planta llamada “madre maíz” (teocintle), pero al ver que un gato montés comía con mucho agrado unos granos dorados, le preguntaron qué comía, revelando así el secreto del maíz.

Maíz: De Cultivo Local a Fenómeno Global
Varios historiadores sostienen que la cosecha más importante del maíz se llevó a cabo en Puebla y Oaxaca, regiones que siguen siendo fundamentales para su cultivo. Con la llegada de los españoles, el maíz se expandió al resto del mundo, transformando la agricultura global. Hoy en día, es uno de los cereales más producidos a nivel mundial, y su huella en la cultura popular es profunda.
De acuerdo con Barbara Schaal, botánica de la Universidad de Washington en San Luis Missouri, de las aproximadamente 20 mil especies comestibles en el mundo, solo 30 representan el principal alimento para la gente de nuestro planeta, y el maíz es una de estas 30 especies. Esto subraya su importancia crítica a nivel global.
México: Centro de Origen y Diversidad del Maíz
México es el primer país a nivel mundial que más consume maíz y, pese a que se cultiva en diferentes regiones, se considera su país nativo. Además, es la entidad que cuenta con la mayor diversidad de este cereal; de acuerdo con la CONABIO (Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad), existen alrededor de 64 tipos de maíz, de los cuales 58 son nativas de la tierra azteca.
La forma de llamar al maíz en sus distintas etapas y regiones varía considerablemente. Cuando está en su punto de maduración en las milpas, en México son llamadas elotes; en Bolivia, marlos; en Colombia, Ecuador y Venezuela, tusas; y en Perú, Argentina y Chile, “choclo”.

Corazones de Maíz: La Milpa nahuat y tutunakú
Breve Apunte sobre el Origen Científico
El controvertido tema del origen del maíz, desde una perspectiva científica, comenzó a abordarse a finales del siglo XIX. De acuerdo con el Dr. Takeo Angel Kato Yamakake, investigador sobre la diversidad genética del maíz, Ascherson en 1895 propuso la hipótesis de que el teocintle era el ancestro del maíz. Esta propuesta sugiere que el maíz fue domesticado por selección humana a partir del teocintle.
El problema principal de esta teoría ha consistido en explicar la manera en que el fruto del teocintle se transformó en el fruto del maíz, asumiendo que existió un maíz silvestre en el pasado, el cual se ha extinguido en el presente. Más tarde se propuso que los teocintles anuales son el producto de tal cruzamiento. Actualmente, la mayoría del pensamiento científico concerniente al origen del maíz considera principalmente esta teoría como la más plausible.