Las lentejas son semillas secas que crecen en vainas, con una forma que recuerda a un platillo o a una lente. Existe una gran variedad de lentejas, y se pueden cocinar y degustar en múltiples recetas. Una de sus principales ventajas es que, a diferencia de otras legumbres, no siempre necesitan remojo previo, lo que permite prepararlas y consumirlas en un tiempo relativamente corto.
Este artículo detalla los diferentes tipos de lentejas, explica cómo elaborar un potaje y una ensalada de lentejas, y proporciona información sobre sus tiempos de cocción y consejos culinarios.
Cómo Cocinar Lentejas y Tiempos de Cocción
Las lentejas son un plato saludable y sabroso que puede cocinarse de diversas maneras, acompañando a otros alimentos como verduras o embutidos. Sin embargo, lograr la cocción perfecta puede ser un desafío. Para que queden tiernas, es fundamental tener en cuenta el tiempo de cocción, que generalmente es menor que para otras legumbres. Es importante tener esto en cuenta, ya que las lentejas pueden estar listas para comer cuando los ingredientes de acompañamiento aún no se han cocinado.
Al cocinar lentejas, el agua que se añade debe ser fría. Se debe prestar especial atención al final de la cocción, ya que una vez cocinadas, las lentejas tienden a pegarse al fondo de la cazuela, lo que puede arruinar el plato. El hervor durante la cocción debe ser suave y continuado.
¿Cuánto Tardan en Hacerse las Lentejas?
El tiempo preciso de cocción varía según el tipo de lentejas y el método utilizado:
Olla Exprés
Con una olla exprés, las lentejas suelen estar listas en unos 35-45 minutos. Este tiempo puede variar según la calidad de las lentejas y de la propia olla. Cuanta menos agua se utilice, más espesas quedarán las lentejas, pero un exceso de poca agua puede provocar que se quemen. Basta con cerrar la olla rápida y ponerla a fuego medio-alto hasta que comience a salir vapor. En ese momento, se reduce el fuego y se mantiene durante unos 12 minutos.
Thermomix
En Thermomix, la cocción completa de las lentejas toma alrededor de veinte minutos. Se cocinan a 100º, a velocidad cuchara y girando a la izquierda. Si tras este tiempo no están cocidas, se pueden dejar cocer durante diez o quince minutos adicionales. Después del proceso, es necesario escurrirlas y dejarlas enfriar antes de consumirlas.
Olla Normal o Cazuela
Para cocinar lentejas en una olla normal, es necesario cubrirlas completamente con agua. La tapa debe dejarse ligeramente entreabierta para permitir la salida del vapor y acelerar la cocción. El tiempo de cocción en cazuela oscila entre una hora y una hora y media.
¿Necesito Remojarlas Antes?
Existe diversidad de opiniones sobre si las lentejas necesitan remojo previo. Aunque no es estrictamente necesario para todas las variedades, muchas personas prefieren ponerlas en remojo para que queden más tiernas. Para hacerlo, se dejan las lentejas en agua durante toda la noche (preferiblemente en agua fría) y al día siguiente ya se pueden cocinar.
¿Qué Pasa si las Hago sin Remojar?
Las lentejas pueden cocinarse sin remojo, y existen técnicas para ello. Una opción es añadir 5 gramos de bicarbonato de sodio por cada litro de agua justo antes de que el agua alcance el punto de ebullición, y luego añadir las lentejas. Es importante tener en cuenta que si se cocinan directamente sin remojo, el tiempo de cocción del guiso será mayor que el tiempo medio estimado.

Tipos de Lentejas
Existen numerosas variedades de lentejas, cada una con sus características particulares:
- Lenteja Castellana: De tamaño regular, es la más consumida en España. Su grano es de color entre verde y marrón, con forma aplanada. Combina bien con una gran variedad de sabores.
- Lenteja Pardina: Pequeña y muy sabrosa, de cocción rápida. Es ideal para preparar potajes en poco tiempo.
- Lenteja Roja o Naranja: De tamaño similar a la pardina pero más delicada. Rica en fibra, es recomendada para personas con problemas digestivos por su fácil digestión y propiedades para prevenir el estreñimiento. Su cocción es muy rápida (15-20 minutos) y se utiliza cada vez más en ensaladas.
- Lenteja Mexicana o de Rápida Cocción: De tamaño grande, pero se cocina en muy poco tiempo. También es recomendable para ensaladas.
- Lenteja Beluga (o Negra): Muy pequeña y de color negro, recuerda al caviar. Posee un mayor porcentaje de proteínas que otros tipos de lentejas.
- Lenteja Francesa (Puy): De color verde o amarillo con motas oscuras. Se utiliza principalmente para purés, cremas y ensaladas. Es suave debido a su menor proporción de almidón.
Recetas con Lentejas
Las formas más comunes de cocinar las lentejas son el potaje y la ensalada.
Potajes
Los potajes de lentejas exigen cocerlas con agua fría, junto con otros elementos de condimentación como cebolla, puerro, zanahorias, pimiento verde, pimiento choricero, y guarnición cárnica como chorizo, panceta o costilla. También es posible cocinar las lentejas solo con verduras, calamares o carnes blancas, como muslos de pollo o conejo ya guisados.

Ensaladas de Lentejas: Una Opción Sana y Deliciosa
Las ensaladas de lentejas ofrecen una gran versatilidad. Se pueden utilizar lentejas sobrantes de un potaje, escurriéndolas y, si el potaje es muy cremoso, lavándolas con agua. Si se cuecen lentejas específicamente para ensalada, se usa abundante agua con cebolla, puerro y zanahoria, con un chorrito de aceite de oliva y sal. El tiempo de preparación varía entre 20 minutos y una hora, según la variedad de lenteja. Una vez cocidas y escurridas, se pueden combinar con elementos proteicos como bacalao, marisco, anchoas o pulpo, y frutas como naranja, mandarina, piña o manzana, o frutas desecadas como uvas pasas o ciruelas pasas. Se aliñan con vinagretas, salsas César o vinagretas con balsámico de frambuesas.

Otras Recetas con Lentejas
Además de potajes y ensaladas, las lentejas se pueden preparar al horno o en sopa. Algunas recetas populares incluyen lentejas con chorizo y lentejas con arroz.
Lentejas: ¿Compañía Perfecta para Quesos y Embutidos?
Las lentejas, como legumbre rica en nutrientes, pueden ser una excelente compañía para quesos y embutidos. Su textura y sabor terroso contrastan maravillosamente con la cremosidad de los quesos y la salinidad de los embutidos, creando un equilibrio en el paladar.
Al cocer las lentejas en agua caliente, se aceleran los tiempos de cocción y mantienen una textura firme, ideal para acompañar embutidos como el chorizo o la salchicha. Por otro lado, si se remojan las lentejas en agua fría antes de cocinarlas, se puede reducir el tiempo de cocción total y ayudar a eliminar impurezas y gases, mejorando la digestibilidad, especialmente al consumirlas con embutidos ricos en grasa.
Una ensalada de lentejas frías puede maridar con queso feta desmenuzado y jamón serrano, aportando un contraste salado y cremoso. Un guiso de lentejas calientes se complementa bien con queso parmesano rallado y trozos de chorizo, que añaden un sabor robusto.
La temperatura del agua para remojar las lentejas es idealmente entre 15 y 25 grados Celsius, lo que ayuda a mantener su textura. Si se remojan en agua fría, las lentejas tienden a mantener una textura más firme, complementando bien quesos curados como el manchego o embutidos salados como el jamón ibérico.
Cocinar lentejas en agua caliente puede intensificar su sabor y suavizar la textura, combinando bien con quesos cremosos como el brie o embutidos suaves como el jamón york. El uso de agua fría puede resultar en una cocción más uniforme pero menos intensa en sabor.
Propiedades Nutricionales y Métodos de Cocción
Las lentejas son una excelente fuente de proteínas, fibra, hierro y magnesio. Cuando se preparan en agua caliente, su textura se vuelve más suave y son más fáciles de digerir, lo que puede maximizar la absorción de nutrientes. Las lentejas en agua fría, a menudo consumidas en ensaladas, conservan más de sus propiedades originales, proporcionando una textura crujiente y fresca.
El método de preparación de las lentejas puede afectar significativamente su textura y sabor. Cocinar lentejas en agua caliente es el método tradicional, resultando en un plato cálido y acogedor, ideal para servir en invierno. En contraste, las lentejas preparadas en agua fría, a menudo remojadas o cocidas ligeramente, son perfectas para el verano y para ensaladas frescas.
Remojar las lentejas en agua fría durante 2 a 8 horas antes de su preparación es aconsejable para la mayoría de las variedades, aunque las de piel fina, rojas y amarillas peladas no requieren este proceso. El remojo activa sus enzimas, facilitando la digestión. Después del remojo, se lavan nuevamente y se cocinan a fuego medio, ablandándose en 10-15 minutos menos de lo habitual.
La cocción en olla a presión es muy rápida, ablandando las lentejas en menos de 15 minutos sin necesidad de remojo previo. Se lavan y se cocinan con abundante agua; cuando empieza a sonar, se reduce el fuego a lento.
Si se necesita añadir agua durante la cocción en olla tradicional, se recomienda que esté caliente para mantener la textura y la suavidad. El agua fría puede interrumpir el proceso y hacer que el grano tarde más en ablandar.

Errores Comunes al Cocinar Lentejas
Existen algunos errores comunes que se deben evitar al cocinar lentejas para asegurar un resultado óptimo:
- No revisar las lentejas: Aunque las lentejas crudas se comercializan limpias, es recomendable revisarlas para eliminar hojitas, impurezas o piedrecillas.
- Saltarse el remojo (cuando es beneficioso): Para algunas variedades, el remojo previo, de unas 8-10 horas, puede intensificar su sabor y acelerar la cocción. Para la Fundació Alícia, una hora es suficiente si se desea.
- Usar una cazuela inadecuada: Es preferible usar una cazuela ancha para que las lentejas formen una capa fina y se calienten uniformemente. Se recomienda usar aguas de mineralización débil.
- Proporción incorrecta de agua: Se recomienda usar 500 gramos de lentejas por 2-3 litros de agua en cocción tradicional. Si se quedan sin agua, hay que añadir más, siempre caliente.
- Manejo inadecuado del fuego: Se debe empezar con fuego fuerte hasta que aparezcan los primeros borbotones (2-3 minutos) y luego bajarlo a la mitad para una cocción lenta y suave. La sal se añade al final de la cocción.
- Abusar de sofritos o ingredientes inadecuados: Si se añade chorizo, no se deben usar sofritos con mucho pimentón. Algunos chefs prefieren añadir embutidos al principio de la cocción.
- Exceso de agua en olla exprés: En olla exprés, se necesita menos agua (1,5 a 2 litros por 500 gramos de lentejas crudas) debido a la cocción más rápida.
- Ignorar la combinación de nutrientes: Las lentejas son fuente de hierro vegetal, pero este se absorbe mejor con vitamina C. Para obtener proteína completa, deben combinarse con cereales, semillas o frutos secos.
- No considerar la flatulencia: Aunque las lentejas provocan menos gases que otras legumbres, remojarlas (incluso con bicarbonato o jengibre) y desechar el agua de cocción puede ayudar. Acostumbrar el organismo a su consumo también es clave.
- Falta de imaginación en las preparaciones: Ir más allá de las recetas tradicionales y experimentar con diferentes combinaciones y métodos de cocción.
Aspectos Históricos y Culturales
Las lentejas (Lens culinaris) fueron una de las primeras plantas cultivadas por el ser humano. El historiador Heródoto menciona inscripciones egipcias que estipulan lentejas entre los alimentos para los obreros de las pirámides. En la antigua Roma, se consumían lentejas de Egipto en los funerales para, según Apiano, volver al hombre "alegre y divertido".
En Italia, las lentejas se comen tradicionalmente para despedir el año como augurio de buena suerte. Esta tradición se remonta a la Edad Media, aunque los antiguos romanos ya regalaban bolsos de cuero con lentejas esperando que se convirtieran en monedas de oro.
Las lentejas se producen en lugares dispares, tienen un ciclo corto de cocción, admiten preparaciones diversas, son ricas y nutritivas, lo que las convierte en una de las legumbres preferidas a nivel mundial, con un alto índice de consumo en el Mediterráneo.