La carrera del volante chileno Michael Ríos, reconocido por su paso por Universidad Católica, quedó marcada por un complejo episodio judicial que interrumpió su trayectoria profesional en 2015. El jugador se vio envuelto en una investigación por el robo de un camión cargado con 20 toneladas de nueces de exportación, valoradas en 68 millones de pesos.
Detención y formalización del jugador
En noviembre de 2015, Michael Ríos fue detenido por la Brigada Antinarcóticos de la Policía de Investigaciones (PDI). La captura ocurrió apenas dos días después de que el futbolista se convirtiera en una de las grandes figuras del Clásico Universitario, donde anotó el gol que sentenció el empate 2-2 para la UC.

La detención fue resultado de una investigación más amplia iniciada en junio de ese año, enfocada en una banda de narcotraficantes. Según la Fiscalía, Ríos habría actuado como "punta de lanza", escoltando el camión para facilitar el atraco. Tras la audiencia de formalización, el futbolista quedó sujeto a medidas cautelares de arraigo nacional y firma semanal mientras duraba la investigación.
Consecuencias en Universidad Católica
La noticia impactó profundamente al club de la precordillera. Tras conocerse su participación -hecho que el propio jugador terminó reconociendo al renunciar a su derecho a guardar silencio-, la institución decidió excluirlo de las citaciones.
- El club comunicó que el caso sería tratado por su Directorio.
- El contrato de Ríos finalizaba en diciembre de 2015.
- La dirigencia optó por no renovar el vínculo, marcando el fin de su etapa en San Carlos de Apoquindo.
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Reflexión y el camino posterior
Con el paso del tiempo, Ríos se refirió al incidente como un "error de niño" que afectó seriamente su proyección profesional. Posteriormente, el jugador se integró a Deportes Iquique, donde buscó dejar atrás el estigma judicial. En el marco del proceso, fue condenado a 300 días de pena remitida por hurto simple, sentencia que cumplió en libertad al no poseer antecedentes penales previos y haber colaborado con la justicia.
En sus declaraciones, el volante expresó su arrepentimiento: "Fue un error que marcó mi carrera y lo asumo. Fue un error de niño, de no pensar las cosas. De los errores se aprende". A pesar de los duros momentos vividos, el jugador destacó el cariño de la gente y su labor constante en causas solidarias como la Teletón, intentando desvincular su imagen pública del estigma del caso nueces.