La Analogía del Compromiso y la Empatía en el Plato de Huevos con Jamón

La metáfora de un plato de huevos con jamón es un potente recordatorio de las diferencias significativas entre los contribuyentes a su elaboración. Aunque la redacción original de este dicho empresarial no enfatiza directamente la empatía, el compromiso que implica invita a una profunda comprensión de las motivaciones y roles dentro de cualquier sistema.

Origen de la Metáfora: El Cerdo Comprometido y la Gallina Participativa

Para preparar el plato, digamos que tortilla o huevos fritos con jamón, la gallina participa y sin embargo el cerdo está comprometido. A la gallina le basta con poner el huevo, y este es su aporte a la elaboración del plato, lo que naturalmente involucra su participación y un gran esfuerzo. Lo del cerdo es diferente, puesto que pone su propia carne, y se asume que sacrifique su vida para ello.

El cerdo no solo participa, sino que da su vida para que el platillo salga completo. Por lo tanto, el compromiso es lo que hace la diferencia entre lograr resultados parcialmente o totalmente. Esta analogía ilustra la diferencia que hay entre compromiso y participación. Para hacer un plato de huevos con jamón, la gallina tan solo participa, pero el cerdo, además, se compromete.

Infografía: Comparativa entre participación y compromiso con iconos de gallina y cerdo

Un cuento popular ilustra esta diferencia: Una gallina y un cerdo paseaban por la carretera un día, cuando la gallina le dijo al cerdo: -Oye cerdo, ¿qué te parece si nos asociamos y abrimos un restaurante? -Me parece buena idea. ¿Cómo lo llamaríamos? La gallina pensó un poco y contestó: -¿Por qué no lo llamamos ‘Huevos con Jamón’? El cerdo se detuvo, hizo una pausa y contestó: -Pensándolo mejor, creo que no voy a abrir un restaurante contigo. De ser así yo estaría comprometido, pero tú solamente estarías involucrada.

Compromiso vs. Participación: Más Allá de la Granja

El cuento del cerdo comprometido y la gallina involucrada es una metáfora que se utiliza a menudo en el ámbito empresarial y en la toma de decisiones. Las organizaciones enfrentan la misma situación con quienes las integran: algunos participan, otros se comprometen.

  • Participación: Es relativamente fácil. Solo hay que ser legalmente miembro de la organización para “participar”. Un empleado es un participante, en mayor o menor grado. La gallina está involucrada, ya que pone los huevos, pero no sacrifica su vida como lo hace el cerdo.
  • Compromiso: El que está comprometido en verdad se involucra. Su ADN profesional y el de la organización están alineados. Sus objetivos e intereses van de la mano con los de la organización. Para el cerdo, este compromiso significa un sacrificio significativo, pues está totalmente comprometido ya que su carne se utiliza en la preparación del plato. Comprometerse significa involucrarse en el proceso, mediante acciones que una a una van uniendo los pequeños resultados hasta que se consigue llegar a la meta.

Un Caso Ilustrativo: La Parábola de las Naranjas

La historia que leí hace más de una década sobre un empleado de muchos años que entendía merecer una posición de mayor jerarquía encaja de buena forma para diferenciar ambos conceptos. Este colaborador de mucho tiempo en la empresa va donde su jefe y le reclama un mejor puesto en el organigrama, ganado, según él, por sus largos años de servicio.

Ante esta petición, el jefe piensa por un instante y le pide un favor, solicitándole que baje al primer piso, vaya al frutero de la esquina y le pregunte por el precio de las naranjas. El empleado veterano hace según lo solicitado y vuelve diciendo que el frutero no tiene naranjas.

Ilustración de dos empleados, uno con poca iniciativa y otro proactivo

El jefe le pide al reclamante que se quede en la oficina, llama a su despacho a un nuevo empleado, haciéndole la misma solicitud que al primero. El recién llegado sale de la oficina, se dilata un poco y al regresar se disculpa por la demora. Inicia comentando que el frutero de la esquina no tiene naranjas, que llegan mañana, pero tiene piñas a $P, lechosas a $L y bananas a $B. Agrega que su demora se debe a que fue a otro frutero que está una esquina más lejos todavía del primero, y ese sí tiene naranjas, que valen $N. Para concluir, le pregunta al jefe cuántas naranjas quiere que le traiga.

El jefe mira al primer empleado y le pregunta si tiene algo que agregar, a lo que este, atribulado, dice que no tiene nada más que decir. Esta anécdota resalta la profunda diferencia entre la mera participación y el verdadero compromiso.

El Compromiso en Diversos Contextos

La relevancia del compromiso se extiende mucho más allá del ámbito laboral o de la cocina.

En el Ámbito Organizacional y Deportivo

En un evento deportivo hay jugadores y hay fanáticos. Asumamos que usted no es jugador. No es lo mismo asistir a un partido y ocupar un asiento, que asistir al partido y animar al equipo. Si solo va a ocupar una butaca, y en muchos casos a criticar las estrategias y las jugadas, ¿a qué va usted?

Si usted es jugador, se pasa el tiempo cuestionando las decisiones del dirigente, y cuando le toca entrar a juego lo hace con desgano, ¿cuál es su propósito? ¿Qué hace usted allí? O usted eligió el deporte equivocado o usted debe cambiar de equipo. La tercera cuestión es incómoda: revise lo que usted quiere hacer.

La Extrapolación al Mundo Educativo

Por este motivo, quiero extrapolar esta frase al mundo educativo. Hay docentes que se implican, pero otros se comprometen, se lanzan a la piscina aunque no sepan nadar. No temiendo ni al éxito ni al fracaso en el empleo de nuevas metodologías. La teoría es simple, pero demasiado gráfica, casi cruda. Para hacer una tortilla de jamón con huevos se necesitan dos ingredientes, el huevo y el jamón, obvio. El primero lo aporta la gallina y el segundo, el chancho.

El Compromiso en las Relaciones Personales: Lecciones de Pilar Sordo

La psicóloga Pilar Sordo, en su exposición "Vivir en pareja, un aprendizaje cotidiano", es categórica: comprometerse, en cambio, son palabras mayores. En los tiempos que corren, formar pareja, conseguir un "pololo", pareciera ser todo un logro, pero Pilar Sordo aclara que es ahí cuando comienza el verdadero trabajo y esfuerzo.

“Para hacer pareja hay que aceptar al otro y eso significa renunciar a querer cambiarlo”, dice. Para ello es importante detectar cuáles fueron las características del otro que nos atrajeron y, de paso, reconocer también aquellas que no nos gustaron. La profesional asegura que hoy las parejas se constituyen sabiendo, de antemano, que no van a construir un proyecto futuro común y por eso, no es difícil encontrarse con mujeres profesionales que no les importa meterse con un hombre casado y transformarse en su amante.

Pilar cuenta que es común que las mujeres se quejen de que el marido no les reconoce que le tienen la casa limpia, le cocinan rico, cuidan a los niños, les planchan la ropa y, bueno, cuando ellos quieren sexo, a veces, ceden. Otro elemento importante a considerar por las parejas es la necesidad de poner límites a los hijos. Quizás uno de los aspectos más importantes que Pilar Sordo resalta es que la pareja debe dar testimonio de serlo.

Versión Completa. Manual para crear relaciones sanas. Arun Mansukhani, psicólogo y sexólogo

La psicóloga reconoce que los matrimonios enfrentan hoy una gran contaminación social que se expresa cuando uno dice que lleva 20 años de matrimonio y los otros le contestan que eso es posible solo porque ya se acostumbraron. La pareja debe construir pareja todos los días y debe tener presente que el modelo que construyan es el que aprenderán sus hijos. “La voluntad debe ser testimonial frente a los hijos”.

Fomentando un Mayor Compromiso en las Organizaciones

Cambiemos un poco el escenario: si usted es el dirigente, procure mantener a su equipo motivado. Al mismo tiempo, analice por qué no todos los miembros del equipo están comprometidos. Es normal que no todos tengan el mismo nivel de compromiso. Si quienes desean conseguir el "buy-in" de otros en la organización quieren lograr su propósito, hay que replantear las cosas.

Respondiendo a la Pregunta Clave: ¿Qué Hay para Mí?

Los expertos en el cambio organizacional hablan de contestar a la pregunta "¿Qué hay para mí?" a la primera oportunidad. Las personas se integran con mayor facilidad si saben que, además de que la empresa logre ciertos objetivos, ellos también pueden sacar partido profesional. Esto se traduce en:

  • Mayor exposición en la empresa.
  • Adquirir conocimientos técnicos o del negocio.
  • Posibilidades de crecimiento.
  • Aliviar carga de trabajo, entre otros.

Comunicación y Empoderamiento

Los miembros de una organización serán más propensos a involucrarse cuando están bien informados de las iniciativas. Como la comunicación es una calle amplia de dos vías, la comunicación de parte de la cúspide de la pirámide debe ser clara, directa, sin ambigüedades. Es crucial sustentar el mensaje con números y datos para dar mayor credibilidad y transparencia, planteando realidades. Así mismo, es fundamental invitar a los miembros del equipo a dar retroalimentación. Las personas serán más propensas a formar parte y a aportar cuando sienten ser escuchadas, lo que a su vez fomenta un ambiente de empatía y comprensión mutua.

Esquema de comunicación bidireccional efectiva en una organización

La Iniciativa Personal y el Liderazgo

Alguien dijo que cada cual debe ser el cambio que desea ver en el mundo. También hay que pensar que usted no tiene que esperar a que le lleguen las cosas. Búsquelas. Muévase. Preocúpese. Sea curioso. Quienes tienen puestos directivos también se pueden equivocar y no hacer algunas de las cosas compartidas anteriormente. Porque el proceso de despliegue no haya sido el adecuado, no quiere decir que la iniciativa deba rechazarse o resistirse. Por lo menos haga el intento de interesarse en lo que viene. Nadie sabe lo que pueda pasar.

El "Socio-Gallina": Una Tipología de Baja Implicación

En anteriores artículos, se hablaba del socio tóxico y el socio funcionario como tipología de socios que no deberíamos tener en las cooperativas. En el contexto de nuestro dicho empresarial, los "socios-gallina" son aquellas personas que colaboran, pero con un nivel de compromiso que calificaría por debajo de lo que debiera ser normal. Sus frases y actitudes suelen ser:

  • "Yo vengo, trabajo, cumplo y me voy. Con eso es suficiente, no quiero saber nada más."
  • "¡Eso a los jóvenes!, que yo ya llevo ‘currando’ muchos años, ahora les toca a los otros."
  • "¿Invertir? Para lo que me queda en la cooperativa, que inviertan los que se vayan a quedar."
  • "¿Yo, presentarme al Consejo Rector?, demasiados dolores de cabeza y complicaciones, yo no sirvo para eso."
  • "Que tiren otros del carro que yo ya he tirado bastante."
  • "¿Un curso de informática?, eso para los jóvenes. A mí se me ha pasado el tiempo de aprender."
  • "¿Hacer un curso dentro de horas laborales? Y luego… ¿quién hace mi trabajo?"
  • "¿Hacer un curso fuera de horas? ¡Sí hombre, encima!, ¡y sin cobrarlas!"
  • "¡Eh!, qué yo estoy de vacaciones. Que vaya el jefe que para eso está y encima cobra más."
  • "Para lo que me paga la cooperativa, ya hago bastante."

Y si se les llama la atención porque su nivel de productividad es mejorable, suelen decir que hay otras cosas más importantes en la vida que trabajar. Suelen ser los últimos en llegar y los primeros en salir.

Ilustración de una gallina con actitud de

No es una tarea fácil, pero se debe dedicar tiempo desde los Consejos Rectores y la Dirección para poner en marcha planes y procesos que desemboquen en un aumento del compromiso de los socios con la cooperativa. La Dirección debe trabajar en generar un clima o una cultura de destino compartido entre socios y cooperativa. Como bien dice la célebre frase: “No nos falta valor para emprender ciertas cosas porque son difíciles, sino que son difíciles porque nos falta valor para emprenderlas”. Así que… ¡ánimo!

Reflexión Final sobre la Esencia del Compromiso

De lo anterior se aprende que, para comprometerse, no basta con aplicar la ley del mínimo esfuerzo, o con hacer las cosas de manera parcial. El compromiso es lo que hace la diferencia entre lograr resultados parcialmente o totalmente. En la vida y en los negocios, a menudo se busca un compromiso más profundo y significativo. Al tomar decisiones, es crucial evaluar el nivel de compromiso que implica cada opción. La analogía del plato de huevos con jamón nos recuerda la importancia de un liderazgo comprometido que esté dispuesto a hacer sacrificios significativos por el bienestar del equipo u organización.

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