Hambre y desesperación en Gaza: Saqueo de almacenes de ayuda humanitaria y trágicas consecuencias

La crisis humanitaria en la Franja de Gaza ha alcanzado niveles alarmantes, evidenciados por incidentes de desesperación extrema donde miles de personas han irrumpido en almacenes de alimentos en busca de provisiones. Estos eventos han derivado en trágicas consecuencias, incluyendo muertes y heridos, poniendo de manifiesto la crítica escasez de ayuda y la profunda necesidad de la población.

El incidente en el almacén de Al-Ghafari

Cuatro palestinos fallecieron recientemente tras una "horda de personas hambrientas" que irrumpió en un almacén de alimentos en el centro de Gaza, en un desesperado intento por conseguir algo de comida. El Programa Mundial de Alimentos (PMA) informó sobre este suceso, que tuvo lugar en el almacén de Al-Ghafari en Deir Al-Balah.

Según los informes, la multitud gritaba, se empujaba y algunos incluso arrancaron pedazos del edificio para poder acceder. Las imágenes del evento muestran a miles de personas llevándose bolsas de harina y cajas de comida mientras se escuchan disparos.

Multitud de personas saqueando un almacén de alimentos en Gaza, cargando sacos de harina y cajas de comida.

Declaraciones sobre la crisis humanitaria

En un comunicado, el PMA afirmó que las necesidades humanitarias en Gaza se habían "salido de control" después de un bloqueo israelí de casi tres meses. Si bien la entrada de ayuda se alivió la semana pasada, los organismos de ayuda señalan que no se ha hecho lo suficiente.

"Gaza necesita un aumento inmediato de la asistencia alimentaria. Es la única manera de garantizar que la población no muera de hambre", indicó la organización, subrayando la urgencia de la situación.

La enviada de la ONU para Oriente Medio, Sigrid Kaag, declaró ante el Consejo de Seguridad de la ONU que la cantidad de ayuda permitida era "comparable a un bote salvavidas tras el naufragio", dado que toda la población de Gaza corría el riesgo de hambruna.

Incidentes previos y respuestas de las autoridades

Estas nuevas muertes se produjeron un día después de que otra multitud de palestinos fuera atacada a tiros en un centro de distribución de ayuda dirigido por la Fundación Humanitaria de Gaza (GHF), un grupo respaldado por Estados Unidos e Israel. En ese incidente, una persona falleció y 48 resultaron heridas, según el Ministerio de Salud de Gaza.

El ejército israelí, que custodiaba el lugar, afirmó haber realizado solo disparos de advertencia para controlar la situación. Sin embargo, un funcionario de alta jerarquía de la ONU indicó que la mayoría de las heridas se debieron a disparos y que "se estaba disparando desde las FDI (Fuerzas de Defensa de Israel)". Las FDI afirmaron estar verificando los reportes sobre lo sucedido.

Debate sobre el desvío de ayuda y sistemas de distribución

Los gobiernos de Estados Unidos e Israel han declarado que están evitando que Hamás robe la ayuda, algo que el grupo armado niega. Jonathan Whittall, jefe de la oficina humanitaria de la ONU para los territorios palestinos ocupados, afirmó que no había evidencia de que Hamás estuviera desviando ayuda coordinada a través de canales humanitarios creíbles.

Whittall sugirió que el verdadero robo de suministros de socorro, desde el comienzo de la guerra, había sido llevado a cabo por bandas criminales a las que el ejército israelí "permitió operar en la proximidad del punto de cruce de Kerem Shalom en Gaza".

El nuevo sistema de distribución de ayuda de la GHF, respaldado por Israel y EE.UU., utiliza contratistas de seguridad estadounidenses y pasa por alto a la ONU, que lo ha criticado por considerarlo poco ético e inviable. Las agencias de la ONU han advertido que los 2,1 millones de habitantes de Gaza se enfrentan a niveles catastróficos de hambre.

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Críticas al sistema de distribución de la GHF

El funcionario Ajith Sunghay afirmó que la manera en que la GHF distribuye la ayuda "expone a las personas a la muerte y a lesiones tratando de conseguir comida". Cuando se le preguntó si los alimentos distribuidos por la GHF eran mejor que ninguno, Sunghay respondió: "Existe un derecho a la alimentación, pero también a la distribución de una manera segura y digna de alimentos y suministros humanitarios".

La Oficina de Medios de Gaza informó que los esfuerzos de Israel para distribuir ayuda habían "fracasado miserablemente". El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, sostuvo en un discurso que su gobierno había "elaborado un plan con nuestros amigos estadounidenses para tener sitios de distribución controlados", reconociendo una "pérdida de control momentánea" en un sitio de la GHF en Rafah, pero asegurando que lo habían vuelto a controlar.

Contexto histórico y cifras de víctimas

Israel impuso un bloqueo total de la ayuda humanitaria y los suministros comerciales a Gaza el 2 de marzo, reanudando su ofensiva militar dos semanas después, tras un cese del fuego de dos meses con Hamás. Según Israel, estas medidas buscaban presionar al grupo armado para que liberara a los rehenes.

Israel lanzó una campaña militar en Gaza en respuesta al ataque transfronterizo de Hamás del 7 de octubre de 2023, en el que murieron unas 1.200 personas y 251 fueron tomadas como rehenes. Desde entonces, al menos 54.084 personas han muerto en Gaza, según el Ministerio de Salud de ese territorio.

Evidencia y testimonios sobre los incidentes

Investigaciones y testimonios recopilados por diversas fuentes, incluyendo CNN y la BBC, presentan una narrativa compleja sobre los eventos. Informes de testigos presenciales y análisis de videos sugieren que las fuerzas israelíes abrieron fuego contra la multitud que intentaba acceder a los camiones de ayuda. Las FDI, por su parte, han presentado videos que, según analistas, están editados y omiten momentos clave, argumentando que dispararon tiros de advertencia y posteriormente contra "sospechosos" que representaban una amenaza.

El jefe de la suboficina de coordinación humanitaria de la ONU en Gaza, Georgios Petropoulos, estimó haber visto a más de 200 personas recibir tratamiento por heridas, muchas de ellas de bala. El Ministerio de Salud de Gaza calificó el ataque como "premeditado e intencionado, en el contexto del genocidio y la limpieza étnica del pueblo de la Franja de Gaza".

Diversos países y organizaciones internacionales han condenado los hechos. El presidente palestino, Mahmud Abás, calificó lo ocurrido como una "atroz masacre". La Autoridad Nacional Palestina condenó el ataque, mientras que países como Argelia, Brasil, Colombia, China, España y Sudáfrica emitieron comunicados de condena, con Brasil anunciando el cese de importación de armas israelíes.

Desesperación por escasez de suministros

Un incidente separado, ocurrido entre la noche del viernes y la mañana del sábado en la zona de Jan Yunis, expuso la desesperación cuando 77 camiones cargados con harina fueron detenidos y saqueados por personas hambrientas. El PMA confirmó el suceso, señalando que, tras casi 80 días sin entrada de suministros, la población no podía tolerar ver cómo los alimentos pasaban de largo.

"La gente está hambrienta y no puede esperar más", declaró el PMA, calificando la entrega como un "inicio", pero advirtiendo que era "muy lejos de ser suficiente" ante la magnitud de la crisis. La escasez de comida ha alcanzado niveles críticos desde que se instauró un bloqueo casi total el 2 de marzo, impidiendo una distribución fluida y constante debido a controles, demoras y exigencias israelíes.

A pesar de la presión internacional, la distribución de alimentos sigue siendo parcial y desigual. Israel ha permitido la entrega de cajas de comida por parte de una fundación privada solo en áreas específicas del sur de Gaza, como Rafah, y bajo estrictas condiciones de seguridad. Sin embargo, más de un millón de palestinos en el norte de la Franja continúan sin acceso a estas ayudas, provocando desplazamientos masivos, aglomeraciones y caos en los puntos de entrega.

Palestinos cargando sacos de harina en bicicleta y carretillas improvisadas tras el saqueo de camiones de ayuda.

El Programa Mundial de Alimentos asegura contar con suficientes provisiones para alimentar a toda la población de Gaza durante al menos dos meses, pero la distribución efectiva sigue siendo un desafío debido al bloqueo, la inseguridad y la falta de coordinación. Mientras tanto, la población enfrenta niveles extremos de hambre y desnutrición.

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