Las Mayores Fuentes de Agua Dulce del Mundo

En los últimos años, los recursos de agua dulce en el mundo han disminuido significativamente. Esta reducción se atribuye, en gran parte, a los efectos del cambio climático, generado por la emisión de gases contaminantes a nuestra atmósfera, lo que ocasiona grandes desequilibrios y problemáticas tanto ambientales como sociales. La Organización de las Naciones Unidas (ONU) advierte que los recursos de agua dulce se han reducido en un 20% en las últimas dos décadas, debido al crecimiento de la población, el desarrollo económico y el cambio climático.

Más de tres mil millones de personas viven actualmente en áreas agrícolas con grave escasez de agua, y casi la mitad de ellas, 1200 millones de personas, enfrentan serias limitaciones para acceder al recurso. Las consecuencias de esta escasez se manifiestan globalmente: en América Latina, la disponibilidad de agua por persona ha disminuido en un 22%; en el sur de Asia, un 27%; y en el África subsahariana, la disminución ha llegado al 41%. En esta última zona, alrededor de 50 millones de personas viven en áreas donde ocurren sequías severas cada tres años. Aproximadamente el 11% de las tierras de cultivo de secano (que dependen exclusivamente del agua de lluvia) del mundo y el 14% de las tierras de pastoreo se enfrentan a sequías frecuentes. Incluso, más del 60% de las tierras agrícolas de regadío también sufre por las limitaciones del recurso.

El acceso al agua es desigual a nivel mundial; por ejemplo, la cantidad promedio de agua dulce por persona en 2017 fue de alrededor de 43.000 metros cúbicos en Oceanía, mientras que apenas alcanzó los 1.000 metros cúbicos en el norte de África y Asia occidental. Ante esta información, se aprecia la necesidad de gestionar y aplicar medidas de concientización y acción global, con lineamientos claros y definidos por parte de los estados gubernamentales.

Distribución Global del Agua

Infografía sobre la distribución volumétrica del agua en la Tierra (salada vs dulce, y desglose de dulce)

La distribución mundial de los recursos hídricos es muy irregular. El volumen total de agua de la Tierra se estima en 1386 millones de kilómetros cúbicos, de las cuales el 97,5 % son de agua salada, predominantemente en océanos y mares marginales, y el 2,5 % restante es de agua dulce. Por ello, desde el espacio se ve de un color azul característico, lo que le ha valido el apodo de "planeta azul" o "punto azul pálido". La vasta mayoría del agua de la Tierra es salina o salobre, con un promedio de salinidad del 35 ‰. El agua dulce, con una salinidad típicamente inferior a 0,35 ‰, es el recurso vital para la vida terrestre.

El agua dulce se encuentra naturalmente en muchas formas y lugares: en la atmósfera, en la superficie, bajo tierra y en forma congelada. Aunque el agua dulce representa solo el 2,5% del agua total de la Tierra, se distribuye de la siguiente manera: en su mayor parte congelada en glaciares y casquetes glaciares, aproximadamente el 96% del agua dulce en estado líquido se localiza en zonas subterráneas, y la pequeña fracción restante se encuentra en la superficie o en la atmósfera.

Principales Fuentes de Conservación de Agua Dulce

Hielos y Glaciares: Las Mayores Reservas de Agua Dulce

Mapa de la Antártida y Groenlandia con sus capas de hielo

Alrededor de tres cuartas partes del agua dulce del planeta están congeladas en forma de glaciares y capas de hielo. Esta es la mayor fuente de agua dulce en la Tierra. La mayoría de estas reservas sigue siendo inaccesible y se encuentra en el Ártico, la Antártida y Groenlandia. Un importante tema de debate en torno a los problemas del cambio climático de la Tierra es el derretimiento de los casquetes polares y la reducción de las barreras de hielo en todo el Ártico. Una parte del agua dulce conservada en hielo, especialmente en las capas de hielo de la Antártida, tiene miles de años de antigüedad. Estos glaciares terrestres, las nieves y los hielos eternos suministran agua en muchos países, liberándola en cantidades que varían estacionalmente y durante períodos de tiempo más largos. Como consecuencia del cambio climático, se está aumentando la vigilancia de los glaciares.

Agua Subterránea: La Mayor Reserva Líquida de Agua Dulce

Esquema de un acuífero subterráneo mostrando sus capas y el movimiento del agua

Debajo de la superficie de la Tierra se encuentra una gran fuente de agua dulce: el agua subterránea. El noventa y seis por ciento del agua dulce en estado líquido se puede encontrar bajo tierra, lo que la convierte en la mayor fuente líquida de agua dulce en el planeta. El agua subterránea alimenta manantiales, arroyos y humedales, ayuda a mantener la estabilidad de las superficies terrestres y constituye un recurso hídrico fundamental. Aproximadamente el 60% del agua que se extrae del suelo se utiliza para las actividades agrícolas en climas áridos y semiáridos, y entre el 25% y el 40% del agua potable mundial proviene del subsuelo.

Cientos de ciudades de todo el mundo, incluyendo la mitad de las más grandes, utilizan de forma significativa las aguas subterráneas, las cuales pueden ser especialmente útiles en épocas de escasez de agua superficial. Los acuíferos varían dependiendo de la cantidad de agua que contienen, su profundidad y la rapidez con la que se recargan, además de sus características geológicas específicas. Gran parte del agua subterránea se renueva muy lentamente o no se renueva, denominándose en este caso «no renovable». Los mayores acuíferos de agua no renovable se encuentran en África del Norte, Oriente Medio, Australia y Siberia.

Si la infiltración de precipitaciones recarga el acuífero, el agua subterránea se considera «renovable» y se puede utilizar para el riego, fines domésticos u otros. Aunque la mayoría de las aguas subterráneas renovables son de buena calidad y no necesitan tratamiento, es recomendable analizarlas antes de su uso. Sin embargo, pocos países miden la calidad de sus aguas subterráneas o la velocidad a la que se extraen, lo que dificulta la gestión sostenible de este vital recurso.

Agua Superficial: Ríos, Lagos y Humedales

Foto aérea de la cuenca del Amazonas

Los ríos, lagos, arroyos y manantiales naturales son considerados como fuentes de agua superficial. Constituyen un pequeño porcentaje del volumen total de agua dulce de la Tierra (aproximadamente el 0,3% del total del agua dulce), siendo solo el 0,3% del agua dulce líquida en la superficie. A pesar de esta pequeña proporción, son de vital importancia, ya que una gran cantidad de nuestra agua potable de consumo procede de ellos. Además, estos cuerpos de agua desempeñan muchas funciones en el medio ambiente y constituyen la principal fuente de agua potable, energía y ocio para el ser humano, así como medios de irrigación y transporte. Representan el 80% de las aguas superficiales y subterráneas renovables disponibles en un año determinado.

  • Lagos: Contienen, con diferencia, la mayor cantidad de agua dulce superficial (el 87% del agua dulce superficial). Los lagos y los embalses permiten contrarrestar las fluctuaciones estacionales en el caudal de los ríos, almacenando grandes cantidades de agua. Se exceptúan los Grandes Lagos de Norteamérica, que por volumen contienen el 21% del agua dulce del mundo y se localizan en una región habitable y densamente poblada.
  • Ríos: El volumen total del agua fluvial es de 2120 kilómetros cúbicos, o el 2% de la superficie de agua de la Tierra. Las cuencas fluviales son útiles como «unidad natural» de gestión de los recursos hídricos, y las internacionales abarcan cerca del 45% de la superficie terrestre (excepto regiones polares). Algunas de las cuencas más grandes son la del Amazonas, que transporta el 15% del agua que vuelve a los océanos, y la del Congo-Zaire, que transporta un tercio de todas las aguas fluviales de África.
  • Humedales: Los humedales (como pantanos, turberas, ciénagas y lagunas) cubren el 6% de la superficie terrestre emergida y desempeñan un papel fundamental para la conservación de los recursos hídricos. Aunque muchos fueron destruidos o transformados, el resto aún puede ser de mucha ayuda para conservar los ecosistemas, prevenir inundaciones y alimentar el caudal de los ríos.

El ciclo del agua o ciclo hidrológico - Explicado brevemente en 5 etapas

Agua Atmosférica y Pluvial: Una Fuente Renovadora

Una importante fuente de agua dulce que se suele pasar por alto es el agua pluvial, producto del agua de la Tierra que se ha evaporado en la atmósfera y se ha convertido en lluvia. Durante ese proceso, el agua se vuelve dulce. Conocer el ciclo del agua en la Tierra, que es el proceso por el que el agua se mueve desde el aire hasta la Tierra (precipitación) y finalmente vuelve a la atmósfera (evaporación), es clave para calcular la cantidad de agua disponible. Los principales componentes naturales de este ciclo incluyen las precipitaciones, la infiltración en el suelo, la escorrentía de superficie, la liberación de aguas subterráneas hacia aguas superficiales y océanos, así como la evapotranspiración de los cuerpos de agua, el suelo y las plantas.

Aproximadamente el 10% del agua dulce del planeta que no está congelada ni bajo tierra se encuentra en la atmósfera. Las precipitaciones, en forma de lluvia o nieve, representan una parte importante del agua dulce disponible. El volumen de precipitaciones varía mucho globalmente, desde menos de 100 mm al año en climas desérticos a más de 3.400 mm al año en zonas tropicales. En los climas templados, aproximadamente un tercio de las precipitaciones vuelve a la atmósfera por evaporación, un tercio se filtra en el suelo recargando las reservas de agua subterránea, y el resto fluye hacia los cuerpos de agua. Además, la humedad del suelo es vital para el crecimiento de las plantas, y su medición es importante para la agricultura y la previsión de caudales de ríos.

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