La berenjena (Solanum melongena) es una planta de fruto comestible, cuyo cultivo se remonta a tiempos antiquísimos, con registros que datan de antes del 2000 a. C. Es una hierba anual, a veces perennizante, caracterizada por ser espinosa y pubescente, cubierta de pelos estrellados. Sus tallos, que pueden alcanzar de 30 a 200 cm, son erectos, ramificados y pueden ser espinosos o inermes.
Las hojas, de un tamaño considerable (70-150 por 30-100 mm), son ovadas u oblongo-ovadas, con ápices obtusos o agudos. Pueden ser subcordiformes, enteras, sinuadas o con 5-6 lóbulos, y se presentan densamente estrellado-pubescentes, especialmente en el envés. El pecíolo, de 2 a 8 mm, también es estrellado-pubescente y a veces porta finas espinas.
En cuanto a sus requerimientos ambientales, la berenjena es muy exigente en luminosidad, precisando de 10 a 12 horas de luz. Soporta bien las temperaturas elevadas siempre que la humedad sea adecuada, pero es muy sensible al frío. Su temperatura mínima biológica se sitúa entre 10 y 12 °C y la máxima entre 40 y 45 °C, con una humedad relativa óptima que oscila entre el 50% y el 65%.

La Flor de la Berenjena: Morfología y Fecundación
Las inflorescencias de la berenjena se presentan en cimas umbeliformes, aisladas y con pocas flores, generalmente reducidas a una sola flor, sésil y extraaxilar, o rara vez opuesta a las hojas. Las flores son péndulas, grandes y de un vibrante color violeta, con un diámetro promedio de 5 cm.
Morfológicamente, las flores tienen una forma estrellada con 5 a 8 puntas y un número igual de estambres. El número de pétalos, sépalos y estambres puede oscilar entre 6 y 9, siendo los pétalos de color violáceo. Tanto el pedúnculo como el cáliz suelen poseer abundantes espinas, aunque las variedades cultivadas actualmente tienden a ser sin espinas.
En el interior de la flor, los estambres, de color amarillo y muy desarrollados, forman un anillo ancho alrededor del pistilo y presentan una abertura en su extremo. Se sitúan por debajo del estigma, lo que dificulta la fecundación directa. La flor de berenjena no produce néctar; sin embargo, el propio movimiento de la flor es suficiente para que el polen de los estambres pueda caer sobre el estigma. La fecundación de la flor es autógama, aunque también puede ocurrir un cruzamiento con flores de otras plantas o incluso de la misma planta.
La mayoría de las variedades de berenjena florecen en ramilletes de tres a cinco flores, de las cuales, solo una suele ser hermafrodita y da lugar al fruto en su parte inferior. El resto de las flores, o bien abortan, o producen frutos pequeños y de peor calidad.

El Fruto: Variedades y Semillas
El fruto de la berenjena es comestible y se clasifica como una baya, que varía de 5 a 30 cm de longitud. En la mayoría de los casos, presenta una forma cilíndrica, oblonga o alargada, aunque también puede ser subgloboso, elipsoide, ovoide o largamente piriforme. Su piel es lisa, brillante y de colores muy diversos según la variedad, incluyendo blanco, púrpura, negro, amarillo, rojo, o mezclas como blanco, negro, morado y verde.
La pulpa de la berenjena es consistente pero de textura esponjosa, de color blanco y con un ligero sabor amargo. Contiene pequeñas semillas de color amarillo, cuyo poder germinativo oscila entre 4 y 6 años. Es importante destacar que no todos los frutos son uniformes en color y tamaño, mostrando una gran diversidad. Por ejemplo, la berenjena china es una variedad particularmente delgada, tierna y sabrosa, con un dulce sabor que permite su consumo crudo en ensaladas. Su textura suave y mantecosa la hace ideal para saltear, asar o cocinar de diversas formas. Estas plantas de alto rendimiento producen abundantes frutos de 25 a 38 cm de longitud, con piel lavanda y carne blanca nieve.

Cultivo a partir de Semillas
Para un cultivo exitoso de la berenjena, es fundamental considerar que la planta no tolera las bajas temperaturas, especialmente durante la germinación.
El proceso de siembra debe iniciarse en el interior, con buena luz, unas 8 a 10 semanas antes de la última helada. Las semillas se deben plantar en macetas individuales a principios de la primavera, utilizando una tierra rica en compost y manteniendo una temperatura constante de unos 16 °C. Para asegurar una germinación uniforme, el suelo debe mantenerse cálido, idealmente entre 24 y 32 °C.
Una vez que haya pasado todo riesgo de heladas y el suelo exterior se haya calentado a al menos 18 °C (generalmente a principios de verano), las berenjenas pequeñas pueden ser trasladadas a su terreno definitivo. Se recomienda dejar una distancia de unos 75 cm entre plantas y, en la mayoría de los casos, no requieren tutorado.
Durante su crecimiento, es crucial mantener las plantas bien regadas, evitando el encharcamiento. La aplicación de mulch alrededor de las plantas es beneficiosa para suprimir las malezas y retener la humedad del suelo. El fruto estará maduro cuando se sienta apenas blando al tacto; un fruto inmaduro, por el contrario, se sentirá muy duro.
CULTIVO de BERENJENAS en MACETA
Historia y Curiosidades de la Berenjena
La berenjena tiene sus orígenes en Sri Lanka y la India, donde se ha cultivado por más de 2.500 años. Su introducción en Europa se dio gracias a los árabes, quienes la llevaron al Norte de África, donde fue rápidamente adoptada por los pueblos mediterráneos.
Sin embargo, su llegada a Europa no estuvo exenta de prejuicios. Inicialmente, se creía que la berenjena podía causar locura y lepra. Los médicos europeos la consideraban incomestible y perjudicial, por lo que su cultivo se limitó a fines ornamentales. Fue incluso conocida como Solanum insanum, o "insana", por la creencia de que causaba fiebres y crisis epilépticas.
La primera documentación de la berenjena en lengua castellana aparece en el siglo XV, en el libro Cancionero de Baena, donde ya se citan sus usos y virtudes. A pesar de su controvertido pasado en algunas regiones, la berenjena es hoy un producto muy apreciado globalmente, siendo China e India los mayores productores mundiales.
Propiedades Nutricionales y Culinarias
El fruto de la berenjena es altamente valorado no solo por su versatilidad culinaria, sino también por sus numerosas propiedades nutricionales. Contiene Vitamina A, B1, B2, C y ácido fólico, lo que contribuye a reforzar el sistema inmunológico. Además, el fruto contiene estatinas, empleadas para el tratamiento de dislipemias como la hipercolesterolemia e hipertrigliceridemia, ayudando a reducir el colesterol y prevenir la arteriosclerosis. Su contenido fibroso es medio, concentrándose principalmente en la piel y las semillas.
Valor Nutricional por cada 100g de Berenjena Cruda (con cáscara)
| Componente | Cantidad | % del Valor Diario |
|---|---|---|
| Energía | 20 kcal (100 kJ) | |
| Carbohidratos | 5.7 g | |
| • Azúcares | 2.35 g | |
| Grasas | 0.19 g | |
| Proteínas | 1.01 g | |
| Agua | 93% | |
| Tiamina (Vit. B1) | 0.039 mg | 3% |
| Riboflavina (Vit. B2) | 0.037 mg | 2% |
| Niacina (Vit. B3) | 0.649 mg | 4% |
| Ácido pantoténico (Vit. B5) | 0.281 mg | 6% |
| Vitamina B6 | 0.084 mg | 6% |
| Ácido fólico (Vit. B9) | 22 µg | 6% |
La berenjena es un ingrediente culinario muy apreciado en diversas culturas, con muchos platos típicos elaborados a partir de ella. Para preparaciones al vapor, es recomendable realizar un dégorger, que consiste en cortar la berenjena en rodajas y añadir sal para provocar un fenómeno de ósmosis. Si se desea freírla, se aconseja sumergir los trozos en agua con sal durante 24 horas, ya que su pulpa cavernosa, llena de aire y agua, tiende a absorber grandes cantidades de aceite si se fríe directamente, resultando en un plato con excesivas calorías.
Consideraciones Especiales
Posible Toxicidad y Alergias
Existe una creencia extendida de que la berenjena cruda es tóxica. Como todas las plantas, la berenjena contiene moléculas de defensa, como los alcaloides. Uno de ellos es la solasonina, un alcaloide glucosilado, pero presente en cantidades demasiado bajas para tener un efecto tóxico en humanos. Sin embargo, investigadores del Central Food Technological Research Institute en Mysore, India, han identificado alérgenos específicos de la berenjena. La mayoría de las reacciones alérgicas se deben a proteínas únicas de la berenjena, causando síntomas como urticaria, problemas estomacales y, en casos raros, el síndrome potencialmente mortal de la anafilaxia. También sugieren que algunos compuestos no proteicos pueden causar reacciones alérgicas.
Berenjena Transgénica
El 23 de agosto de 2007, la compañía semillera Mahyco desarrolló una berenjena transgénica. Esta nueva variedad incorpora el gen cry1Ac, el cual le confiere resistencia a insectos dañinos cuyas larvas afectan tanto al fruto como a los brotes de la planta. Esta variedad comenzó a ser probada en la India, donde el GEAC (Comité de Aprobación de Ingeniería Genética), el principal órgano regulador en biotecnología del país, autorizó un ensayo de campo a gran escala para evaluar sus efectos.