La pintura al pastel es una técnica artística fascinante que pertenece al grupo de las técnicas secas. A diferencia de otras formas de pintura, el pastel utiliza barras compuestas principalmente de pigmento en polvo aglutinado con gomas o resinas, careciendo casi por completo de las sustancias orgánicas como aceites que se encuentran en otras pinturas. Esta composición permite pintar directamente con pigmento, ofreciendo una intensidad de color excepcional.
Composición y Características de los Pasteles
Los pasteles, en su esencia, son pigmentos puros mezclados con aglutinantes. La dureza de un pastel está determinada por la proporción de arcilla utilizada en su fabricación: a menor cantidad de arcilla, más blando es el pastel, y a mayor cantidad, más duro. Esta relación influye directamente en la intensidad y la aplicación del color.
Tipos de Pasteles según su Dureza
- Pasteles Extra Blandos: Se deshacen con gran facilidad y sus pigmentos se lucen con mayor intensidad debido a una proporción muy baja de arcilla. Son ideales para acentos de color vívidos y para crear empastes densos, expresivos y vibrantes.
- Pasteles Blandos: Considerados "todo terreno", son los más populares. Su suave calidad es ideal para cualquier estilo artístico y etapa de la obra, sirviendo tanto para bases como para detalles finales. Pueden ser afilados para trabajar en áreas pequeñas y específicas.
- Pasteles Duros o Semi-Duros: Generalmente, su dureza se relaciona con una mayor cantidad de arcilla en su composición.
Formatos y Tamaños de los Pasteles
Además de la dureza, los pasteles varían en formato y tamaño:
- Longitud: Pueden ser largos (enteros) o cortos (en mitades). Los pasteles en mitades suelen ser una opción más económica y, al igual que los enteros que se quiebran, permiten trabajar con mayor soltura y de manera gestual.
- Grosor: Los pasteles finos suelen ser cuadrados y más duros, ideales para detalles, perfiles y líneas precisas. Los pasteles más gruesos, a menudo identificados como extra blandos, son perfectos para trazos densos y empastados.
- Formato de Barra: Las barras pueden ser cilíndricas o cuadradas. Los pasteles cilíndricos son generalmente blandos o extra blandos, especialmente si son gruesos. Los pasteles cuadrados, si son gruesos, tienden a ser blandos o semi-duros.
Otras Presentaciones de Pasteles
- Lápices Pastel: Presentan una mina de pigmento seco recubierta por una vaina de madera. Son prácticos y limpios, ideales para detalles finos, veladuras y acabados suaves.
- Pan Pastels: Un formato único en pastillas similares a las de acuarela. Son muy blandos y se utilizan para cubrir grandes superficies o dar plenos de color.

Gradaciones Tonales y Colorimetría en Pasteles
Para facilitar la representación de luces y sombras, los fabricantes de pasteles ofrecen los colores en gradaciones tonales, es decir, en escalas de valores. Los tonos claros se obtienen añadiendo blanco al pigmento madre, mientras que los oscuros se logran con negro. El color madre representa el color en su forma más pura, sin aditivos de blanco o negro.
La numeración de los tonos, como en la gama de pasteles soft de Eureka, suele seguir un orden donde los números más bajos indican los tonos más oscuros y los más altos los más claros. La posición del tono madre o saturado dentro de este rango depende de la luminosidad intrínseca de cada color.
Es importante notar que la mezcla de ciertos colores con negro o blanco puede producir tonalidades inesperadas. Por ejemplo, los amarillos mezclados con negro tienden a verdear, y los rojos con blanco resultan en rosados. Comprender estas interacciones es clave para obtener los resultados deseados.

Soportes y la Técnica del Pastel
La elección del soporte es fundamental en la técnica del pastel, ya que este debe poseer cierto "mordiente" para retener las partículas de pigmento. Las superficies con textura similar a la lija o el grano de ciertos papeles son ideales. La combinación de las texturas del soporte con las cualidades de cada tipo de pastel abre un abanico infinito de posibilidades expresivas.
Aunque el pastel seco no es apto para pintar sobre bastidor y las obras sin vidrio no se recomiendan para exhibición, la técnica ofrece gran versatilidad. Se puede trabajar sobre papel de buena calidad y gramaje, cartón, madera o tela, siendo preferibles las superficies con cierta rugosidad.
El Uso del Fijador en la Pintura al Pastel
La cuestión de si usar o no fijador en la pintura al pastel es recurrente entre los artistas. Los fijadores comerciales en spray están diseñados para inmovilizar las partículas de pastel, evitando que se desplacen y caigan dentro del marco, lo cual puede generar sombras indeseadas sobre la obra con el tiempo.
Sin embargo, el uso de fijadores presenta inconvenientes:
- Alteración del Color: Los fijadores pueden oscurecer la pintura o alterar los colores originales de manera notable.
- Marcas de Gotas: Si el rociador no es fino o se aplica demasiado cerca, pueden quedar marcas de gotas visibles sobre la pintura.
- Agregado de Químicos: Los fijadores introducen químicos que naturalmente no forman parte de la técnica del pastel.
Existen diferentes marcas de fijadores con resultados variables:
- Fijador de Talens: Fija bien incluso con una capa, pero oscurece considerablemente el pigmento, especialmente con una segunda capa.
- Fijador de Daler&Rowney: Fija bastante con una aplicación y oscurece menos que el de Talens. El producto PerFix Colourless Fixative de Daler & Rowney altera mínimamente los colores, aunque su olor es fuerte.
- Fijador Fixative Latour de Sennelier: Es el que menos altera los colores, pero su capacidad de fijación es limitada con más de una capa.
Algunos artistas prefieren evitar los fijadores. Una alternativa es pintar sobre soportes con alta adherencia, como el papel de lija, y eliminar el exceso de pigmento golpeando el borde del soporte. Para proteger la obra, se puede cubrir con un material como el Duralar antes de enmarcar.
A pesar de sus inconvenientes, el fijador puede ser una herramienta útil en ciertas circunstancias, especialmente para ayudar a fijar capas adicionales de pastel y permitir seguir trabajando. Sin embargo, es crucial aplicarlo con moderación, en pasadas ligeras y esperando el secado entre capas, siendo conscientes de la posible alteración de los colores, que en algunos casos puede incluso potenciar las sombras.
El fijador para lápices y pastel

Historia y Desarrollo de la Técnica del Pastel
El término "pastel" proviene de la palabra italiana "pasta", haciendo referencia a la masa de pigmentos y aglutinantes. La técnica del pastel fue mencionada por primera vez por Leonardo da Vinci en 1495, desarrollada significativamente en Francia e Italia a finales del siglo XVI. A partir del siglo XVIII, se popularizó como técnica mixta, utilizada por artistas como Rosalba Carriera y Maurice Quentin de La Tour. Tras un periodo de declive después de la Revolución Francesa, fue revitalizada por maestros del Impresionismo como Edgar Degas y Mary Cassatt.
La técnica del pastel combina elementos del dibujo y la pintura, permitiendo trabajar con rapidez, facilidad de corrección y una gran opacidad. Su capacidad de mezcla y la aplicación directa del pigmento la convierten en una técnica muy atractiva y accesible, especialmente para quienes se inician en el mundo de la pintura.