La elección del envase primario es crucial para la conservación y presentación del salmón ahumado, garantizando su calidad y frescura hasta el consumidor final. Diversos tipos de envases se utilizan en la industria, cada uno con sus propias características y beneficios.
Tipos de Envases para Salmón Ahumado
La innovación en el sector del envasado de pescados ahumados ha llevado al desarrollo de una amplia gama de soluciones. La compañía AIPLAST, por ejemplo, se destaca por su continua innovación y desarrollo de nuevos formatos de envasado, diseñados para satisfacer las cambiantes exigencias del mercado.
Entre las opciones disponibles se encuentran:
- Envases de plástico: Estos envases ofrecen versatilidad y son ampliamente utilizados debido a su durabilidad y coste-efectividad. Permiten una excelente protección del producto y pueden ser diseñados en diversos formatos.
- Envases de vidrio: Aunque menos comunes para el salmón ahumado en comparación con el plástico, los envases de vidrio pueden ofrecer una barrera de alta calidad y una presentación premium.
- Bolsas: Las bolsas, especialmente aquellas diseñadas para aplicaciones de vacío, son una opción popular para el salmón ahumado. Permiten una reducción significativa del volumen y una protección eficaz contra la oxidación y la pérdida de humedad.

Innovaciones y Adaptaciones al Mercado
AIPLAST ha introducido recientemente un nuevo diseño de envase específicamente para piezas enteras de pescado ahumado. Esta adaptación responde a la demanda del mercado por presentaciones más completas y atractivas del producto.
Además de los formatos, la calidad de la impresión en los envases juega un papel importante en la atracción del consumidor. Se utilizan impresiones flexográficas de alta calidad para asegurar que el etiquetado sea claro, atractivo y transmita la información necesaria sobre el producto.
Los envases al vacío son particularmente relevantes en este sector. Este tipo de envasado ayuda a prolongar la vida útil del salmón ahumado al eliminar el aire, lo que previene la oxidación y el crecimiento de microorganismos aerobios. Esto no solo preserva la frescura y el sabor, sino que también facilita la logística y el transporte del producto.
