¡Bienvenidos, apasionados de la cocina! Hoy les traigo una receta que seguramente despertará su apetito y su creatividad culinaria: unas deliciosas croquetas de pollo y queso de cabra. Si eres de esos entusiastas que encuentran satisfacción en experimentar con sabores y texturas en la cocina, esta receta está diseñada especialmente para ti. Combina lo mejor de dos mundos culinarios en un bocado irresistible que une la jugosidad del pollo con la profundidad y el carácter del queso de cabra.
Imagina croquetas doradas y crujientes por fuera, pero al morderlas revelan un relleno cremoso y sabroso que se deshace en el paladar. El pollo aporta su sabor suave y versátil, mientras que el queso de cabra, con su distintiva nota tangy, añade un toque de sofisticación y decadencia. Esta receta no solo es una experiencia para el gusto, sino también una oportunidad para sumergirte en el proceso de creación culinaria, desde la mezcla de ingredientes hasta la mágica transformación en estas croquetas exquisitas.
Por Qué Te Encantarán Estas Croquetas
Las croquetas resultan ideales para tomar como aperitivo, aunque también se pueden acompañar de patatas y una buena ensalada para hacer una comida completa. Son perfectas como aperitivo para cualquier comida o cena familiar. Son económicas porque nos permiten aprovechar restos de otras recetas, son variadas y están deliciosas. Verás que quedan crujientes por fuera y muy suaves y jugosas por dentro. La combinación de sabores es exquisita y siempre puedes sumar algún que otro ingrediente más.

Ingredientes
Para la Masa y el Relleno
- Pollo cocido (aproximadamente 200 g de sobras de pollo asado o cocido)
- Queso de cabra (cantidad al gusto, por ejemplo, 100-150 g de rulo o desmenuzado)
- 1 cebolla pequeña
- 50 g de mantequilla
- 50 g de harina de trigo común o de todo uso
- 500 ml de leche entera
- Aceite de oliva virgen extra
- Sal fina al gusto
- Pimienta negra al gusto
- Nuez moscada (opcional, para condimentar la bechamel)
Para el Rebozado y la Fritura
- 2 huevos batidos
- Pan rallado (cantidad necesaria)
- Aceite vegetal abundante para freír
Elaboración Paso a Paso
1. Preparación de los Ingredientes
Comenzamos picando finamente una cebolla y reservándola. Troceamos la carne de pollo que tengamos de sobras en pedazos pequeños y uniformes. Mientras, desmiga la pechuga de pollo o córtala en tiras muy finas. Puedes usar pollo ya cocido o asado al horno.
2. Cocción del Relleno y la Bechamel
En una sartén a fuego medio, ponemos un chorro de aceite de oliva a calentar. Cuando esté caliente, rehogamos la cebolla picada hasta que esté transparente, preferiblemente a fuego medio-bajo para evitar que se queme. Luego, añadimos el pollo troceado y continuamos rehogando para fusionar los sabores.
Añadimos la mantequilla y, una vez fundida, incorporamos la harina. Cocinamos sin dejar de remover al menos un par de minutos, formando una base consistente (el famoso "roux"). Esto es importante para que las croquetas de pollo y queso no tengan sabor a harina cruda.
Poco a poco, agregamos la leche a temperatura ambiente mientras removemos constantemente con una varilla, creando una textura cremosa. La masa estará lista cuando se despegue de los bordes de la sartén. Condimentamos la bechamel al gusto con la nuez moscada, pimienta y sal.
Finalmente, introducimos el queso de cabra, dejándolo derretir y mezclar con la cebolla y el pollo, creando una mezcla sabrosa. Mezclamos bien hasta que se funda del todo y retiramos del fuego. Con el mismo calor de la salsa el queso se fundirá e integrará.
Bechamel para croquetas
3. Enfriado de la Masa
Una vez hecha la bechamel, pasamos la masa a un recipiente amplio, cubrimos con film transparente, asegurándonos de que toque la superficie para evitar que se forme costra, y llevamos a la nevera hasta que se endurezca. Debes dejar que se enfríe durante al menos 2 horas para que tome una mayor solidez y puedas trabajar la masa con facilidad. Refrigerar la masa también ayuda a intensificar los sabores.
4. Formado y Rebozado
Tras este tiempo, desmoldamos la masa de croquetas sobre una tabla. Tomamos porciones de masa y les damos forma, creando bolas o la forma que más nos guste. Para el rebozado, haremos un doble empanado. Pasamos las croquetas por pan rallado, luego por el huevo batido y de nuevo por el pan rallado. Asegúrate de cubrir completamente cada croqueta.
5. Fritura
Calentamos abundante aceite vegetal en una sartén profunda a fuego medio-alto. Es importante tener en cuenta que el aceite no ha de estar demasiado caliente para que las croquetas se puedan cocinar bien por dentro, pero sí lo suficiente para que queden doradas y crujientes. Freímos las croquetas en tandas pequeñas, de 2 ó 3 cada vez, con cuidado e intentando que queden separadas.
Las croquetas tardarán unos 5 minutos en hacerse y tendrás que ir dándoles la vuelta. Vamos cocinando las croquetas a fuego alto, regulando la temperatura para evitar que se nos quemen. Colocamos las croquetas sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite y servimos inmediatamente. Acompañamos las croquetas de pollo y queso de cabra con una fresca ensalada, arroz blanco o patatas fritas, y disfrutamos de esta mezcla de sabores y texturas.

Consejos para el Congelado
Las croquetas siempre nos sacan de un apuro, por lo que puedes tener unas cuantas bolsas en el congelador. Para congelar croquetas, colócalas en una fuente sin amontonar. Las metemos al congelador y al cabo de 12 horas estarán como piedras. Si las tienes congeladas, no es necesario descongelarlas. Se fríen directamente en aceite muy caliente en unos 2 minutos, moviendo la sartén en vaivén para no tener que tocarlas. Para un aperitivo o para la cena, es sacarlas del congelador y directamente ya se pueden freír. Un gran recurso, y más aún si hay niños/as en casa.
Duración y Rendimiento
- Nivel de Elaboración: Moderado
- Tiempo de Preparación: 25 minutos
- Tiempo de Cocinado: 20 minutos
- Tiempo Total: 45 minutos (más el tiempo de reposo en nevera de la masa, que suele ser de 2 horas o más)
Preguntas Frecuentes
¿Puedo usar otros tipos de queso en lugar de queso de cabra?
Sí, puedes experimentar con diferentes tipos de queso según tus preferencias. Quesos cremosos como el queso crema o queso cheddar también pueden ser opciones deliciosas. El draft menciona que puedes utilizar otras opciones como un gorgonzola, un gamoneu o un cabrales, pero es importante controlar las cantidades para buscar un equilibrio y que el sabor del queso no domine por completo.
¿Puedo preparar mis croquetas de pollo y queso de cabra con anticipación?
Por supuesto. Puedes preparar la masa y darle forma a las croquetas con anticipación, luego refrigerarlas o congelarlas hasta que estés listo para freírlas. Esto facilita el proceso en el momento de servir.
¿Puedo hornear las croquetas en lugar de freírlas?
Sí, puedes hornear las croquetas en un horno precalentado a 200°C durante unos 20-25 minutos, girándolas a la mitad del tiempo para que se doren uniformemente. Este método es una alternativa más ligera a la fritura.
¿Cómo evito que las croquetas se deshagan al freírlas?
Asegúrate de que la masa tenga la consistencia adecuada antes de formar las croquetas. Refrigerar la masa durante un tiempo suficiente (al menos 2 horas) es crucial para que se endurezca y sea más fácil de manejar. Además, un buen rebozado doble ayuda a mantener la forma y evita que se abran durante la fritura. Es importante que el aceite esté caliente, pero no en exceso, para que se cocinen de manera uniforme sin quemarse ni deshacerse.